MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

29/5/15

criticARTE MAYO: LOS SUAVES, ALTXATU, BOURBON KINGS, THE GODFATHERS, LA VELA PUERCA, ELPHENTAL, LEIVA...

Adiós, adiós

 Concierto de Los Suaves


Fecha: sábado, 23 de Mayo.
Lugar: Sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Los Suaves, banda formada por Yosi a la voz, Alberto y Fernando a las guitarras, Charly, al bajo, y Tino a la batería.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira Cuando la música termina, de despedida de la banda. Lleno, localidades agotadas. Público de media de edad alta que se mostró entregado. Hora y 50 minutos de duración, bises aparte.

Los Suaves se despidieron de su público de Nafarroa con una última comparecencia en nuestra tierra, y por dicho motivo –posiblemente-, lo hicieron protagonizando un concierto… Altamente emotivo. Aunque el sentimiento fuese por dentro en la mayoría de los casos, ofreciendo una velada rica en sensaciones encontradas y, en otro orden de cosas, de obligatoria asistencia para todos sus seguidores, siendo como son de los más fieles de la escena rockera del Estado.
Con aroma de merecida y definitiva vuelta al ruedo tras 35 años de faena, el rock intergeneracional de los gallegos se hizo primera canción con Cuando los sueños se van, presentando dicho tema en directo a un Yosi que, con bastante buen aspecto (lo que veis es lo que soy -que pronto tuvo a bien cantar-), hizo gala de una voz que denotó lo mismo que tantas y tantas noches, autenticidad. Credibilidad. Y así, de inmediato (Maldita sea mi suerte, No puedo dejar el rock), el legendario cantante y letrista se hizo con la complicidad  general, cantando el público con él (tal vez por última vez) himnos tan míticos como los citados… ¡Y como si fuese la primera vez! Cosa, posiblemente, de la fuerza, la emoción y la pulsión del momento. 
A toda máquina, la engrasada maquinaria de rock & roll representada por el grupo  continuó arañando las almas del gentío con temas tan esperados como No puedo dejar el rock o Dulce castigo, composición esta última tras la que el siempre socarrón y vacilón frontman se despidió en falso, por vez primera: “esto es todo, hasta siempre; mi vida va a ser mejor desde hoy…” –fueron sus palabras-. Pero estaba claro que no, que pese a que se despidiera de broma en repetidas ocasiones, la música (Si pudiera, Malas noticias, Mi casa es el rock and roll, Dolores se llamaba Lola, cómo las hicieron suyas los presentes) no terminaba aún. Que todavía quedaba un trecho hasta el final, marcado por Ya nos vamos (con Yosi, ¡cubo en mano!, derramando confetis sobre sus compañeros) o Esta vida me va a matar, ya en los bises.
Llegó el final de la función para Los Suaves; al menos así lo parece. Llega la hora de las despedidas. La de abandonar los escenarios y decir adiós… Aunque no al rock, toda vez que, parafraseando una de las más señeras canciones del repertorio de los de Ourense, Yosi, el hombre que desde los primerísimos años ochenta ha vivido por y para dicho género, podrá dejar de tocar y de hacer giras, pero no el rock and roll. Y además ni puede ni podrá dejarlo porque el rock es su casa –tal y como canta en otro hit-, por lo que dejarlo sería como dejar aquella: impensable en su caso. En fin, sea como fuere, como seguidores acérrimos del rock and roll solo nos queda pendiente lo siguiente, antes de finiquitar texto: dar las gracias al grupo por los buenos momentos brindados durantes sus tres décadas y media de trayectoria y despedirnos, igualmente. Adiós, adiós.

De muy elevada graduación

‘Maiatza Rok’ 2015: conciertos de Altxatu y Bourbon Kings


Fecha: sábado, 9 de mayo
Lugar: Peña Euskal Herria, Burlata.
Incidencias: actuaciones de alrededor de 1 hora de duración. Lleno todo el tiempo. Además de dichas bandas también actuaron Estricalla y Aberri Txarrak.

Fiel a su cita anual –tal y como viene sucediendo desde mayo de 1994-, arrancó una nueva edición de Maiatza Rok, y lo hizo con un cartel que combinó veteranía y juventud: propuestas como las de Estricalla y los transgresores Aberri Txarrak, bandas a las que no llegamos a ver (ingeniosa versión / reconversión del concepto de Lendakaris Muertos la de estos últimos, auspiciada por su vocalista), con las de los jovencísimos Altxatu y los casi debutantes Bourbon Kings. Y la verdad es que las dos bandas de las que vamos a hablar dejaron gratamente  satisfechos a los presentes: a un público que un año más, tal y como es habitual, llenó completamente el recinto de la peña.
Procedentes de Irunberri, con dos discos publicados por GOR (legendario sello local  que sigue demostrando olfato a la hora de echar las redes en el caladero musical vasco),  Altxatu presentaron Hitza, su segundo CD, y lo hicieron propinando con su vitamínico y encadenado desgranar de canciones un señor golpe sobre la mesa, comandados por un cantante que demostró atesorar el desparpajo y la frescura de los Hertzainak de treinta años atrás: un vocalista –también guitarrista- que, con insultante decisión, tiró en todo momento de las canciones perfectamente empujado por bajista y baterista, defendiendo los tres su repertorio con el empuje propio de aquella época (de los viejos años 80 –queremos decir-) y de su juventud. Obrando así un grupo de media de edad de alrededor de 16 años que, con sus raíces echadas en un terreno súper fértil; abonado de la forma más fecunda posible por bandas como The Clash, The Pogues o Toy Dolls, hizo gala de ser puro presente. Así pues muy bien los de Lumbier,  dejando claro no ya que el futuro les pertenece, si no que ya está aquí: en ellos reencarnado.
Acto seguido la noche continuó creciendo, haciéndose pura intensidad de manos de los novísimos Bourbon Kings, formación que, surgida de las ansias de probar nuevas sensaciones sonoras de músicos de Insomnio Króniko y ZTK Rap, se llevó al público de calle en la noche de la presentación de 40º, su CD debut.

Liderados por Aarón, incuestionable MC -maestro de ceremonias- dicha noche (brutalmente escoltado por Julen y Jon a las guitarras y al bajo, DJ Paik, a los platos, y David Topper, a la batería), el quinteto dio rienda suelta de forma brutal a sus canciones, quedando retratada en directo sin concesiones la aleación sobre la que se sustentan: la suma del flow y las maneras del hip hop con la energía inherente al metal, estilo más que presente en las mismas bajo formas más bien propias del numetal. Sin inventar nada los citados…  mas reinventándose. Sonando a cosa nueva, lo realmente importante: de hecho, ententes sonoras de este calibre, basadas en mixturas de hip hop y metal, ya han sido sacadas delante de forma exitosa por Soziedad Alkoholika & Violadores del Verso o, en tiempos más recientes, Habeas Corpus & Los Chikos del Maíz, dando lugar estos dos últimos a Riot Propaganda. O, años atrás, por los protagonistas de estas líneas en el primer CD de Imsomnio Króniko, materializada dicha suma en el tema Chic@ no lo hagas. Así pues, ¿cómo plasmaron el sábado sus nuevos temas? Con espectacular fuerza y fiereza, dando lugar a un concierto incontestable: y así lo entendieron los presentes, un público que convirtió el recinto en una inmensa caldera… de Bourbon on the rock –si se nos permite-… U on the rap -si se prefiere-. En cualquier caso, tal y como hemos titulado este texto; al igual que el concierto de Altxatu, de muy elevada graduación.


Actitud, elegancia, determinación

Concierto de The Godfathers

Fecha: domingo, 26 de abril.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: The Godfathers, formación integrada por Peter Coyne, a la voz, Christopher Coyne, al bajo y a la voz, Mauro Venegas y Steve Crittall, a las guitarras y a las voces, y Tim James, a la batería y a la voz.
Incidencias: concierto de conmemoración del trigésimo aniversario de la fundación del grupo. Hora y 20 minutos de duración, bises incluidos. Asistencia bastante buena, varios centenares de personas.

Con 30 años a la espalda alumbrando su devenir -materializadas dichas tres décadas de trayectoria en discos ya clásicos como Hit by hit, Birth, Scholl, Work, Death o Unreal World-, The Godhathers, precursores del rock alternativo londinense con punto de inicio de actividad en la penúltima década del siglo XX, recalaron en  Zentral en fechas recientes, ofreciendo un concierto a la altura de las expectativas generadas. Una rotunda y elegante exhibición de tocar rock and roll que, como en históricas visitas de los legendarios padrinos a Nafarroa, encandiló a sus incondicionales, un público de ambos sexos que se identificó plenamente con la banda y que, joven en los años 80, ya vio en algunos casos a la misma por entonces, en salas como la Ilargi de Lakuntza.
Haciendo gala los carismáticos hermanos Coyne de total entrega y actitud, el rock de porte a un tiempo corrosivo y pegadizo de la banda se manifestó de inmediato de manos de unas canciones que, a caballo entre el postpunk, la new wave y lo que más tarde se denominaría britpop, lucieron en todo momento enérgicas y contundentes; manifestándose poderosamente guitarreras y dando a entender lo siguiente, que el que tuvo, retuvo: desde I want everything (primera de su primer LP y primera en sonar, tal y como siempre fue: toda una declaración de intenciones para empezar) hasta This is war, última antes de los bises, brillando a lo largo del set list títulos como I can´t sleep tonight (todo un guiño a los Ramones), I want you, I´m insatisfied (con esquirlas propias de la rabia de Sex Pistols brillando en sus compases) o She gives me love:  composiciones de característico magnetismo que, como la celebrada y esperadísima Birth, Scholl, Work, Death, perfecta rúbrica final, formaron parte de la banda sonora de buena parte de los emergentes bares musicales y pubs de los años 80 y 90, verdaderas universidades en lo referido a descubrir a su clientela bandas y propuestas musicales: algo, por desgracia, totalmente perdido a día de hoy.
Testigos y protagonistas de una época como la que les tocó vivir, en la que, frente a otros modelos musicales imperantes en su tiempo, el no ser virtuoso del instrumento se sustituía con grandes dosis de arrojo y determinación, así sacaron adelante The Godfathers el presente concierto, con actitud, arrojo y determinación, engrandeciéndose de manera progresiva el calibre de las sensaciones generadas y dejando claro desde el prisma artístico que, pese al paso de los años, el tiempo de la banda no ha pasado. Que, fruto también -posiblemente- de estos tiempos de impasse, falta de norte artístico y de indefinición a todos los niveles, su propuesta musical continúa de actualidad. Plenamente vigente: una propuesta que, materializada a la vieja usanza, el domingo 26 demostró seguir siendo de altísimo octanaje.



Viento en rock a toda Vela

Concierto de La Vela Puerca

Fecha: sábado, 25 de abril.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: La Vela Puerca, formación integrada por Sebastián Teysera Enano y    Sebastián Cebreiro Cebolla, a las voces, Nicolás Lieutier Mandril, al bajo, Carlos Quijano Coli, al saxo, Alejandro Picone Ale, a la trompeta, Santiago Butler  y Rafael Di Bello, a las guitarras, y José Canedo Pepe, a la batería. El cartel se completó con  Vendetta, banda que actuó en primer lugar.
Incidencias: presentación de Érase, nuevo CD de La vela Puerca. Hora y ½ de duración, bises incluidos. Lleno. Público muy participativo que disfrutó de la actuación.

La Vela Puerca iluminaron con sus himnos la noche pamplonesa del pasado sábado, protagonizando un auténtico torbellino sonoro que, enganchando en bloques las canciones -viento en rock a toda máquina-, enganchó a toda velocidad igualmente a la concurrencia: al gentío que con motivo de su visita abarrotó el aforo del Zentral.
La noche comenzó con la comparecencia de Vendetta, a quienes les tocó ejercer de anfitriones de los uruguayos y a cuyo concierto no llegamos por encontrarnos en otro espectáculo musical; finalmente, sobre las 22.30, se abrió el telón para los comandados por los carismáticos Enano y Cebolla, totalmente espoleados por sus incondicionales desde incluso antes de que ello sucediera: así lo dejaron entrever los característicos cánticos entonados en honor del grupo, de genuina naturaleza y resumidos en la repetición de un único verso, vamos, la Vela, vamos la Vela de mi corazón. Así pues, bajo semejantes muestras de cariño, saltaron al escenario.
La noche despegó bajo los sones de un primer bloque de canciones extraídas de Érase, álbum que se presentaba, composiciones que lucieron gancho, patente y señas de identidad propias. Características. Modo de proceder propio a la hora de componer –hemos querido decir-, combinado diferentes sabores bajo el denominador común del rock quedando reforzado todo ello con la presencia de los vientos.
El ya remarcado ritmo trepidante del concierto fue en buena medida el responsable de que la totalidad de los presentes quedara de inmediato a merced del intenso hacer de los músicos; inexorablemente atrapado por su embrujo: esto es, sin posibilidad alguna de poder sacudirse la ininterrumpida y continua sucesión de canciones, circunstancia que acrecentó la intensidad de la velada y, como consecuencia, la entrega general, magnificada a partir de dicho primer bloque de canciones por la llegada de otros  integrados por temas sobradamente conocidos: Sobre la sien, Colaboré, Va a escampar, Haciéndose pasar por luz… recibidos por los más acérrimos botando en señal de aprobación -banderas de Uruguay  al aire en las primeras filas- e incluso con tarareos de sus partes instrumentales. Protagonizando –así las cosas- músicos y público una explosiva fiesta de exaltación del rock de La Vela tanto sobre como bajo el escenario, celebración unitaria que encontró su momento álgido cuando uno de los presentes accedió al entarimado para aportar su voz en dos canciones, algo que, sin impedimento alguno, llevó a cabo con tanta solvencia como naturalidad.
Finalmente, tras parecer terminar la noche con El profeta (cómo se adueñó la sala de su letra), la formación, por petición general, tuvo que regresar al escenario, brindando hits tan esperados como Vuelan palos (con la presencia de Javiero y de la sección de vientos de Vendetta), Zafar o El viejo, saludados y disfrutados a toda vela toda vez que aquello se acababa: el concierto de una banda, La Vela Puerca, que demostró varias cosas con la presente actuación: por qué están ahí (en primer lugar)… y por qué tenían que venir. Que cruzar el charco. Por qué tenían que venir por tercera vez a Iruñea: porque a la tercera ya se sabe cuál va, la vencida, algo que en esta ocasión estaba claro. Grandes los uruguayos en su nueva visita a la ciudad.



Magia y fantasía en clave de ópera rock

Concierto de Elfenthal

Fecha: sábado, 25 de abril.
Lugar: teatro Gayarre, Iruñea.
Intérpretes: Maite Itoiz, a la dirección artística, a la voz, a las guitarras eléctrica y acústica, al arpa celta y a las flautas, y John Kelly, a las guitarras eléctrica y acústica y a la voz, acompañados por Georgina Sánchez, al chelo, Dann Hoyos, a la guitarra eléctrica y a la voz; Itxaso Satrustegi, al piano y a la voz; Javier F. Paiz, al bajo; y Bjorn Mendizabal, a la batería. Además, se contó con los bailarines Juanjo Arrieta, Marina Scotto y Olatz Oribe.
Incidencias: presentación del nuevo espectáculo de Maite Itoiz y John Kelly. Muy  buena entrada. Púbico participativo.

Al amparo de la complicidad del bosque secreto, con la habitual aquiescencia y presencia a lo largo del cancionero de hadas, ninfas y otros seres mitológicos (xanas, landas y demás) el mundo de los sueños en el que habitan Maite Itoiz y John Kelly cobró vida en Iruñea, materializándose su paraíso mágico y onírico en el Gayarre de manera multidisciplinar. A caballo entre lo etéreo y lo terrenal, haciéndolo por medio de un show con tintes de ópera rock que, con marcados guiños al mundo de la danza, conjugó música de esencia celta y medieval de tintes arrebatadoramente épicos con la particular visión del rock sinfónico y de la música clásica de la pareja, dando como resultado el espectáculo que presentaron y representaron en el teatro pamplonés.
Concebido como un punto de inflexión en su carrera, presentada la velada como un viaje con pretensiones de futuro a través de los diez años de trayectoria de Elfenthal (esto es, como un repaso de sus composiciones más conocidas aliñado por pinceladas de Los Pilares de la Luz, futuro proyecto en el que actualmente se encuentran trabajando), la noche arrancó con unos cuántos temas llamados a iluminar dicha obra todavía nonata; con unas composiciones que, al igual que cuantas fueron recreadas, siguieron una dinámica ciertamente continuista todo el tiempo: presentadas por Maite, estelar hada madrina dicha noche, por medio del recitado o lectura de su sinopsis, como imprescindible paso previo a su interpretación.
Como inexcusable antesala de unas interpretaciones llevadas a cabo en feliz y próspero maridaje entre las herramientas del rock (guitarras, bajo eléctrico, batería) y otras,   más bien propias de la música clásica, como el chelo, las flautas o el arpa, aportando gota a gota las notas musicales de estas últimas el imprescindible componente bucólico frente a la fuerza de las primeras. La necesaria cordura para contrarrestar con la calma los efectos de la tormenta eléctrica, en aras del objetivo final: aportar la sonoridad característica a cada composición, definida a la perfección por Maite cantando por lindes propias de la lírica.
Sobre el desarrollo de los temas señalaremos que, marcado por estudiadas y ensayadas coreografías (dejando la presencia de los bailarines momentos de excelsa belleza plástica), lució presidido por una puesta en escena muy cuidada: lo cual, pese a ser digno de ser reseñado, elogiado y elogiable –incluso-, no evitó que llegásemos a la siguiente conclusión: a pensar que todavía queda trabajo por hacer… En aras de lo siguiente, principalmente: de mantener la tensión y el ritmo de la obra. Aspectos por pulir y mejorar, algo de lo que Maite y John seguro de que son conscientes: cosa de la búsqueda de la perfección inherente a músicos como ellos y a proyectos como este. Por lo demás nada que objetar: una noche para el recuerdo en el haber de Maite y John. 


Pólvora en estado de gracia

Concierto de Leiva

Fecha: viernes, 24 de abril.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: José Miguel Conejo, Leiva, a la voz y a las guitarras, acompañado por la Leiband, formación integrada por Juancho, a los coros y a las guitarras, Manuel Mejía, al bajo, César Pop, a los coros, a los teclados y a la guitarra acústica, Luismi Huracán Ambulante, a la percusión, Tuli, al saxo, Pachequín, a la trompeta, y José Niño Bruño a la batería.
Incidencias: presentación de Pólvora, 2º CD del artista. Hora y20 minutos de duración en total. Lleno, localidades agotadas. Público con importante presencia femenina que se mostró entregado.

En total loor de multitudes, así transcurrió el concierto que protagonizó Leiva en Iruñea, acompañado por sus siete magníficos; por una banda integrada por siete magníficos músicos que, sostenida sobre pesos pesados del Universo Leiva –si se nos permite- como Juantxo, César y Tuli (rematada la alineación de gala por la presencia del gran José Niño Bruño a las baquetas), hizo gala de estar en un estado de gracia y complicidad de no retorno: lo mismo que el cabeza de cartel.  Así pues, siendo esto así; a la vista de lo que vimos en Zentral, no podemos menos que hablar de este concierto recurriendo a la siguiente expresión, con permiso de Rubén Darío: definiéndolo como una auténtica marcha triunfal.
Feliz a la vista de todos en su planeta de canciones, ante una desbordada expectación, el  ex integrante de Pereza abrió fuego con las canciones de estreno Los cantantes y Cerca, llevando el cuentakilómetros de Cero a Cien en cuestión de segundos: de los pocos segundos que le costó al gentío arrancarse a cantar, algo que, alma, corazón y entrega, hicieron sin interrupción a lo largo de la noche demostrando ser más, mucho más que espectadores: ser lo que en ámbitos futbolísticos se conoce como el Jugador Nº 12: todo un orfeón en esta ocasión. Tras una primera concesión al repertorio de Pereza (Animales), la descarga colectiva de adrenalina continuó con otros dos temas nuevos igualmente recibidos, antes de que la velada, tras desempolvar la banda otro viejo hit de la legendaria formación (Windsor), tomara derroteros más tranquilos en lo referido a los ritmos de las canciones: de unas composiciones que, para todos los públicos -en líneas generales-,conformaron un repertorio de lujo, sacado adelante navegando por  parámetros de calidad realmente exigentes.
Y así transcurrió la noche, sin que nunca bajara el listón; sin turbulencia alguna. Sin que en ningún momento decayera la expectación, incrementándose exponencialmente el ambiente camino del final de manos de hits –en acto y en potencia- extraídos de todas las vetas posibles: de Diciembre, ópera prima del artista (Miedo, Eme); del cancionero de Pereza (Superhermanas), y de Pólvora –evidentemente-, alcanzándose con Mirada perdida el clímax colectivo antes de los bises: de una propina efusivamente rematada por sendas versiones de Los Rodríguez (Hace calor), y, cómo no, Pereza, correspondiendo el honor de rubricar la noche a Lady Madrid.

A la segunda va a ir la vencida para Leiva, totalmente convencida la concurrencia como quedó: a esta conclusión llegamos en Zentral. Totalmente seducidos como marcharon cuantos abarrotaron la sala para seguir las evoluciones de un grande… Con la pólvora a punto desde el principio de su nueva apuesta artística. De un artista que en esta, su nueva acometida a la cima (tras haber hoyado sobradamente la misma con Pereza); en su nuevo intento por regresar a lo más alto de manos de su nueva propuesta musical, dio la cara al frente de los suyos todo el tiempo, sin esconderse nunca. Defendiendo a lomos de su guitarra las canciones con total determinación, haciendo gala del consumado jinete que es. Dicho viernes cosechó un incuestionable triunfo, en verdad.


12/4/15

criticARTE ABRIL: REVÓLVER, BIDE BAKARRA, ARKADA Y THE GUILTY BRIGADE, PARA EMPEZAR!!

Revólver de remarcado calibre

Concierto de Revólver


Fecha: sábado, 11 de abril.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Revolver, formación integrada actualmente por Carlos Goñi, a las guitarras, a la armónica y a la voz, acompañado por Manuel Bagües, al bajo y Julián Nemesio, a la  batería.
Incidencias: presentación de Babilonia, nuevo CD del grupo. Muy buena entrada.  Público de ambos sexos que se mostró entregado. 2 horas de duración en total.

Cosa del estado de plenitud del que hizo gala a todos los niveles, Carlos Goñi venció y convenció en Iruñea al frente de su nueva reinvención de Revólver, presentando en formato trío a la legendaria marca y brindando un incontestable concierto. Una actuación con la que, combinando microclimas musicales y canciones extraídas de su dilatada trayectoria, los comandados por el carismático songwritter dejaron plenamente satisfechos a los presentes: a un público con importante presencia femenina y media de edad no necesariamente pareja a la del artista que, en otro orden de cosas, dejó clara a todas luces su apuesta por la banda: dando palmas, cantando y botando en buena parte de la noche.
Anunciado el comienzo de la velada por un sonido de guitarras arenoso, muy americano, la música propiamente dicha arrancó bajo las notas de Babilonia, tema de estreno que dio paso a interpretaciones de otros tan recordados como Duro de llevar o Mi rendición; y de esta guisa se desarrolló el concierto, con Goñi y los suyos volviendo una y otra vez al pasado y revolviéndolo con el presente recurriendo a la presentación de temas nuevos: los menos, claro está, dicha noche. Canciones como Entre las nubes (primer single extraído) o Teamotemor, rica en melancolía y reflexiones y ofrecida bajo el único paraguas de la guitarra acústica. Y es que, tal y como hemos dejado caer, también hubo tiempo para ambientaciones de corte intimista, encontrando en los mismos su momento composiciones del calibre artístico de Como único equipajeFaro de Lisboa (rubricada con una ovación de petición de vuelta al ruedo) o  Tu noche y la mía.
Llegados a este punto, ¿qué canciones más a destacar? Odio (imprescindible una vez más, cómo no) o San Pedro -protagonizando una de las cimas rockeras de la noche-,  brindadas ambas en constante increscendo antes de desembocar en El Dorado, perfecto clímax alcanzado en total loor de multitudes: sin trampa, fogueo alguno ni cartón, presididos todos ellos por una contundente concepción del rock and roll y disparados por un revólver que si hizo gala de algo fue de lo siguiente, de un remarcado calibre.
En la recta final de este texto, diremos como conclusión que cuantos temas sonaron lo hicieron impregnados por el fuerte magnetismo personal de Goñi, cuya banda, tal y como está aconteciendo en la presente gira, dio en Iruñea lo máximo partiendo del mínimo posible. La máxima contundencia, potencia y sonoridad con el mínimo capital humano sobre el escenario, transmitiendo el frontman al frente del trío esa imagen ya tan característica suya, guitarras y armónica en ristre: además de la de ser su alma mater, la de un auténtico currela del rock. La de ser un pasajero del tren de la vida que ahí sigue, unas veces en el andén, esperando el paso del convoy, y otras en su vagón; disfrutando del camino en cualquier caso. El pasado sábado, en Zentral, hizo disfrutar y disfrutó.


Voladura incontrolada

Concierto de The Guilty Brigade

Fecha: sábado 4 de abril.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: The Guilty Brigade, banda integrada por Gartxot, a la voz, Simón, a la guitarra y a los coros, Xabi, al bajo y coros, y Néstor, a la batería. Además se contó con las actuaciones de Bide Bakarra y Arkada.
Incidencias: actuaciones enmarcadas en It´s Crazy Festival. Presentación de Pólvora &  Whisky, tercer CD de The Guilty Brigade. Más de 3 horas de música en directo. Asistencia aceptable; público joven en su inmensa mayoría.

Procedentes de Lizarra, Barañáin y de la propia Atarrabia, Bide Bakarra, Arkada y The Guilty Brigade dinamitaron las últimas horas del sábado denominado Santo, llenando el habitual vacío musical de dicha noche con su música. Con unas actuaciones que congregaron a un significativo número de jóvenes, pese a la coincidencia en fecha y horario con otra velada de similar corte musical –en algunos casos- organizada en Berriozar, con motivo de la celebración el domingo del Aberri Eguna.
Las descargas se iniciaron de manos de Bide Bakarra, sexteto con unos años de vida a sus espaldas que, en fase de remodelación, sorprendió con sus canciones: bombas de explosivo y pernicioso componente metálico las mismas que, deflagradas por lindes propias del rap metal, demostraron haber bebido sin complejos de fuentes como Rage Against The Machine o los Habeas Corpus de principios de siglo; de los del CD A las cosas por su nombre: y así trataron de llamarlas por medio de unas letras, en la voz de su vocalista, claramente escoradas hacia el hip hop. Y sí, gustó su hecho musical: pesado, contundente, envolviendo unas letras pensadas e inquietantemente contundentes. A continuación la noche adquirió tonalidades de brioso street punk de manos de Arkada, veterano grupo de Iruñerria que demostró seguir con las botas puestas… Y más: prestos y dispuestos a continuar propinando patadas apoyándose en su concepción del género. En su rock combativo o etxeko punk –tal y como lo denominaron en un tema-, pura marca sonora de la casa.
Contundentes, seguros de sí mismos y absolutamente resolutivos; confiando totalmente en sus posibilidades, así se mostraron The Guilty Brigade desde el principio: dando salida a sus temas sin compasión hasta vaciar el cargador. Disparando punk rock real tintado de oi! de modo especialmente acerado y acelerado. Incontestablemente acerado y acelerado.
Detonando unas balas con forma de canciones que, en resumidas cuentas, lucieron cimentadas sobre una base rítmica poderosa, en función del objetivo final: que las guitarras hicieran de las suyas con fuerza y dinamismo, antes de dejar el resultado musical en manos de Gartxot: frontman de bronca y malencarada voz encargado de estoquearlas finalmente, labor que afrontó sin contemplaciones.
A por todas, con ganas de comerse el mundo comenzando por el escenario; por los escenarios, por donde toda banda con hambre de avanzar ha de empezar a comérselo a bocados –en otro orden de cosas-, así vimos a The Guilty Brigade en Tótem, Y así lo vieron los presentes, un público que vibró con la onda expansiva resultante y la metralla salpicada. ¿Curiosidad a destacar? La presencia de el Flako, bajista de El Drogas, a la voz en la canción Y las estrellas, tema de Barricada recuperado por los de Atarrabia en el CD que presentaban. The Guilty Brigade, habrá que hacerles un seguimiento especial.


6/4/15

CERO A LA IZQUIERDA, "NO HA DEJADO DE LLOVER". MEJOR DISCO DE FEBRERO EN MARISKAL ROCK



Ya es oficial: No ha dejado de llover, 2º CD de CERO A LA IZQUIERDA, ha sido elegido como mejor trabajo de febrero por los seguidores de Mariskal Rock;

No ha dejado de llover se grabó durante los meses de junio y julio de 2014 en Estudios Aberin (Navarra) y en Konk Studios de Londres, bajo la supervisión de Leire Aranguren, Josh Green e Iñaki Llarena, quien se encargó de la producción. Las labores de mezcla y masterización corrieron a cargo de los ya citados Iñaki Llarena y Leire Aranguren. El CD, integrado por 11 temas, cuenta con colaboraciones de El Drogas, Gabri Gainza (El Desván) y del propio Iñaki Llarena.

Publicado por EL DROMEDARIO RECORDS, el compacto está a disposición de todos en las principales plataformas digitales (iTunes, Amazón) y, en formato físico, en los siguientes puntos de venta: EL CORTE INGLÉS, FNAC.s, TIENDAS TIPO, MEDIA MARKT y TIENDAS ELKAR.





MIS LAMPARONES, CERO A LA IZQUIERDA derrochando magnetismo en la mejor dirección con su renovado y renovador concepto del rock; los de Pamplona dispuestos a todo. A darlo todo canción a canción. Cero a la izquierda en la línea de salida, preparados para lo que sea. Single ya disponible en SpotifyItunes y Amazon, pudiendo ser escuchado en streaming en Deezer. 


24/3/15

criticARTE MARZO: CARLOS CHAOUEN, EL NIÑO DE LA HIPOTECA, BOCANADA, ÚLTIMA EXPERIENCIA, THE COUP, REDITIO Y CERO A LA IZQUIERDA!!

Con latido y predicamento

Concierto de Carlos Chaouen


Fecha: sábado 21 de marzo.
Lugar: Civivox San Jorge, Sanduzelai.
Intérpretes: Carlos Chaouen, a las guitarras y a la voz, acompañado por Kike Romero, a la guitarra y a los coros.
Incidencias: concierto enmarcado en el ciclo EscenarioS. Presentación de En la frontera, 7º CD del artista; casi 2 horas de duración. Lleno prácticamente. Público que disfrutó de la velada.

Carlos Chaouen regresó a una de sus plazas por excelencia, Iruñea, y lo hizo estrenando escenario (el del acogedor auditorio de Civivox) y nuevo disco por estos pagos. Un trabajo cuya presentación, pese a los no muchos temas nuevos que sonaron, resultó del agrado de los presentes; de un público que tal y como viene ocurriendo desde una década atrás -si no más-, demostró ser el suyo, en verdad.
Con su guitarra y la de su fiel subalterno Kike Romero como únicos capotes, el gaditano comenzó a desgranar canciones recalando en un viejo CD, Maldita, del que recuperó Seré, para abrir boca. Marcadas por su envolvente timbre, presididas por el intimismo propio del formato, a continuación sonaron temas extraídos de su cada vez más extensa discografía, destacando entre los mismos Mundo numéricoCorazón (dedicado a Kutxi Romero, presente en la sala dicha tarde) o Tiempo. Tras esta interpretación Chaouen, solo sobre el escenario, deleitó al auditorio con otros dos temas viejos: uno de ellos, Bosque lejano, el primero que grabó en su carrera. Y todos ellos, con la genuina marca de la casa como rúbrica, presididos por unos medios tiempos que brillaron en su  meridianamente rasgada voz, entre los interesantes diálogos tejidos por las guitarras.
Los temas nuevos se hicieron esperar, no sonando el primero hasta pasada una hora de concierto; correspondiendo el  honor de representar al nuevo disco a los titulados  Habitante de la luna y Cartón en la hierba. Finalmente, tras un nuevo buceo por su discografía, sonarían otros dos, Bienvenida soledad (el sol en ti) y Tragaluz, antes de que el concierto pareciese terminar. Pero, pese a encontrarnos en la frontera de las dos horas, aún hubo tiempo para más, encontrando su lugar el single Los jugadores y la canción que da título al CD en este tiempo extra; unos temas, los nuevos, que al igual que cuantos sonaron, dejaron de manifiesto lo siguiente: que las distancias cortas son su hábitat natural.

El ciclo EscenarioS no pudo concluir mejor que con la presencia de Carlos Chaouen, protagonista de una carrera de fondo que, con predicamento propio, poco a poco le está llevando a alcanzar un cada día mayor reconocimiento: una carrera de fondo –tal y como la hemos denominado-… como todas las de naturaleza artística: o incluso más en su caso, incluso empinada, habiendo partido de la línea de salida bajo la etiqueta de Cantautor. En Civivox, el sábado 21, convenció su música, de alma y latido rockero y cautivador y melódico envoltorio.

Con avales

Concierto de El Niño de la Hipoteca


Fecha: viernes, 20 de marzo
Lugar: Zero2Live, Ozone; Iruñea.
Intérpretes: Guiu Cortés, El Niño de la Hipoteca, a la guitarra y a la voz.
Incidencias: presentación de Gratis Hits, nuevo trabajo del artista. 1 Hora de duración y ½ de duración, bises incluidos. Muy buena asistencia. Público mayoritariamente joven que se mostró participativo.

Guiu Cortés, conocido en el mundo artístico como El Niño de la Hipoteca, se encerró con sus canciones en solitario en el espacio Zero2Live, armándola con su rumba-punk de autor y saliendo más que airoso de dicha plaza. Triunfando en su debut en Iruñea ante un público que, más que dispuesto y predispuesto a disfrutar del pase, demostró ser su mejor aval.
En un ambiente distendido, desenfadado; con la gracia propia de los artistas catalanes a la hora de rumbear, el Niño se hizo grande desde el principio con hits como Alquitrán y carmín o Mi novia de 2º B, sintonizando de inmediato con sus seguidores: con un público integrado en buena parte por jóvenes de ambos sexos y extracción universitaria.
Volando a su libre e iconoclasta albedrío -lejos de cualquier tipo de atadura-, el artista  prosiguió dando voz a Romeo y Julieta, fomentando tras su conclusión la implicación de los presentes en su show por medio de la siguiente sugerencia: haciéndoles ver que podían solicitarle canciones respetando dos cláusulas, que lo hicieran entre interpretación e interpretación y que las composiciones requeridas fuesen de su propia autoría…  
Y así transcurrió la velada, entre divertidos gags y monólogos entre tema y tema (No te irás jamásFelicidad, bullanguera versión de La Cabra Mecánica perfectamente llevada a su terreno; Luz batida…), combinación la citada que en casos como este, de conciertos acústicos tan peculiares, demostró una noche más funcionar muy bien; y todo ello con el público, desde que así se lo pidió, haciendo total caso a su indicación; pidiéndole canciones  con total complicidad: con más y más confianza (No fumes marihuana, una de las más celebradas dicho viernes; Te quiero…) conforme se acercaba el final, marcado en apariencia por Ratones. Pero, sembrado el ambiente como quedó por semejante semilla, habida cuenta de la multiplicación de las peticiones, estaba claro que tenía que haber más, quedando amortizada la velada con nuevos hits como Copypaste y, elegida por elección popular, La más bella, con él entre el público cantando y posando ante las cámaras de los móviles y sus portadores.

Con aval y un buen puñado de avalistas, materializado lo dicho por medio de los  cánticos de todas y cada una de sus letras y por los consiguientes aplausos; sin miedo al desahucio… artístico –así las cosas-, he aquí cómo despachó El Niño de la Hipoteca su concierto. Rumbero, rumboso en todo momento. Con desparpajo y arrojo, condiciones imprescindibles para lanzarse a la carretera en solitario y entregarse a los suyos desde los escenarios. Bien, chaval.

Con casta

Concierto de Bocanada

Fecha: sábado, 14 de marzo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Bocanada, formación integrada por Martín, a la voz, Juanito y Abel, a las guitarras, Rupi, al bajo, y Pepo, a la batería. Como teloneros se contó con Kaxta.
Incidencias: última cita de la gira de presentación de El sino de la herida, tercer CD de la banda. Cerca de cuatro centenares de personas. Público eufórico y en algunos casos, entregado.


Bocanada no pudieron terminar mejor la presente gira que como lo hicieron el sábado 14: tal y como sucedió en enero de 2014, cuando la iniciaran en esta misma plaza, congregando en Tótem a una amplísima representación de seguidores, llegados en algunos casos incluso de diferentes puntos del Estado.
Con parte de los presentes todavía por acceder a la sala, la música se hizo fuerte de manos de los extremeños Kaxta, quinteto que, tras presentarse la víspera en el Gabal  de Tafalla, aprovechó para presentar su último CD, Centro de Desintoxicación: las dependencias del mismo con forma de canciones, representando las mismas, por las lindes del rock urbano más racial, el mejor de los preámbulos para lo que estaba por llegar: ¿lo más destacable de su actuación? En una noche marcada por un marcado sabor  a Romero, la comparecencia de Kutxi en el tema Los pájaros de mi cabeza, dejando el ambiente a punto de caramelo para la descarga verdaderamente esperada: la de la banda comandada por su hermano Martín.
A por todas y de frente, haciendo gala de casta; así salieron Bocanada en su última noche antes de desembarcar allá por Mayo, como perfecto colofón de su gira, en el festival Viñarock, más que merecido premio tras años y años de esfuerzo titánico. Prestos a embestir con decisión y trapío, así lucieron e hicieron que lucieran cuantas canciones detonaron, unos temas que, extraídos de los tres discos con que cuentan, conformaron un repertorio de lo más equilibrado; con especial protagonismo para las composiciones de El sino de la herida, sonaron las once que lo integran, mas sin dejarse en el tintero los, a juicio de los músicos, más emblemáticos o queridos de sus trabajos anteriores.
En la línea de lo apuntado, la noche rompió aguas con El voladero, En cueros y Cuesta arriba, alcanzándose un primer clímax con Huele a muerto, primer single de El sino de la herida. Al galope todo el tiempo, campo y canciones a través; con Juanito no dando puntada sin hilo a la hora de dirigir al grupo,  enlazar las canciones y encauzar el caudal, las mimas se sucedieron ante la entrega y beneplácito de los presentes, llegando camino de la recta final el momento de las colaboraciones; la hora de ilustres como Kolibrí Díaz (inmenso a las 6 cuerdas en Comiendo soles (sangre espesa)); Kutxi Romero, aportando voces y raza en Río; y las de Txarly, anterior bajista del grupo, y Naiara Ruz, vocalista de El Portal de Jade, en Mala hierba, cantando esta última también en Tu nombre se escribe con sangre. Finalmente, ya convertida en fiesta, la noche se cerró con la totalidad de los invitados sobre el escenario (Isi, cantante de Kaxta, incluido), haciendo suyo todos ellos un último tema, Campo a través.
Tras escribir su nombre con rock entre 2014 y 2015 sobre más de 40 escenarios, llega la hora de detener la marcha para Bocanada; de coger aire y recuperarse, tras cerrar gira y círculo en Tótem, pasando de la alfa a la omega; y en la sala grande en las dos ocasiones, donde todo empezó en enero del año pasado; así pues, llegó el tiempo del reposo del guerrero, a la espera de la grabación de un futuro CD. Que no se haga la espera excesivamente larga.


Credibilidad y solvencia

Concierto de Última Experiencia

Fecha: sábado, 14 de marzo.
Lugar: Black Rose, Burlata
Intérpretes: Última Experiencia, trío integrado por Miguel Ángel Ariza, a la guitarra y a la voz, José Alberto Solís, al bajo, y Carlos Lahoz, a la batería. 
Incidencias: presentación de Eléctrica, nuevo CD de la banda. Alrededor de 1 hora y ½ de duración. Asistencia aceptable, público de edades más bien maduras.



La otra cara de la moneda (por tratar de plasmarlo de la forma más gráfica posible) del reciente paso de El Gran Wyoming y Los Insolventes por la Casa de Cultura de Burlata vino representada al día siguiente, el sábado 14, por la visita al Black de Última Experiencia, trío con vida artística propia formado por tres de los músicos de Insolventes; trío con riquísima vida musical propia, a tenor del concierto que ofrecieron en el legendario local de Iruñerria: fuera de toda duda uno de los candidatos a ser recordados como concierto del año a la hora de hacer balance de la temporada 2014 2015.
Hundiendo sus raíces en el rock más genuino de las décadas de los sesenta y los setenta,  Última Experiencia demostraron estar armados de poderosas razones musicales, calidad y maestría mediante; perfectamente armados de argumentos y canciones, a tenor del arsenal de temas desplegados: construidos sobre unos cimientos de omnipresente blues rock y  aderezados todos ellos por arenosas vetas de cautivador recorrido estilístico, primas hermanas no lejanas del rhythm and blues y del rock sureño. Y, cosa del timbre del sensacional vocalista y guitarrista, vaya cómo lucieron las canciones, cautivando sin remisión al respetable: encontrándonos en una localidad como Burlata, rica en devotos del blues, atrapando a un público que vibró con composiciones nuevas como Blues cañí (single del CD que se presentaba, que verá la luz en fechas próximas de marzo) o más viejas, como Oveja negraLa casa de la bruja o Ladyizabela, última en sonar antes del apoteósico final. Sí, y no estamos exagerando: unas composiciones como las citadas u otras, con las que homenajearon a referentes suyos como Jimy Hendrix o Peter Green,  que sonaron grandes, muy grandes en lo relativo a enjundia sonora, sostenidas siempre  sobre unas guitarras al rojo, rusientes, respaldadas por una base rítmica tan precisa como demoledora.
Última Experiencia aprovecharon el viaje de Insolventes a Burlata para presentar en Nafarroa su proyecto musical, su lado artístico más personal, y lo hicieron compartiendo con avaricia sus esencias en Black Rose. Derrochando gusto, pasión y voracidad, condiciones imprescindibles para ser músico de blues; triunfando sin ambages ante los ojos de todos, Wyoming incluido, para sorpresa de parte del público presente. Última Experiencia. Transmitiendo solvencia y credibilidad. 

Aplastantes

Concierto de The Coup


Fecha: domingo, 8 de marzo
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: The Coup, formación integrada por Boots Riley y Silk-E, a las voces, Pam the Funkstress y B'nai Rebelfront, a las guitarras, J.J. Jungle, al bajo, y Hassan Hurd, a la batería.
Incidencias: presentación de Sorry To Bother You, último trabajo del grupo. Asistencia muy buena. Hora y 30 minutos de duración en total.

En la línea de pensamiento de Samuel Beckett –tal vez-, primero bailar, y luego, pensar; haciendo buenas en un día como el pasado domingo, 8 de marzo por más señas,  las palabras de la feminista Emma Goldman: si no se puede bailar, no es mi revolución: así se presentaron The Coup, provocadores, provocativos y festivos, buscando con su música agitar cuerpos y mentes; que la gente moviera caderas y conciencias, dejando tras de sí su acostumbrado reguero de buenísimas sensaciones. The Coup, grupo formado en 1991 en Oakland, California, por Raymond Lawrence Riley (Chicago, 1971), más conocido por su nombre artístico Boots Riley: activista político y polifacético artista también conocido por ser vocalista y compositor de The Street Sweeper Social Club, banda en la que milita junto a Tom Morello, de Rage Aganist The Machine.
Ya sobre el escenario, The Coup activaron sin concesiones su coctelera sonora, lanzando los músicos de inmediato sus principios activos con forma de efervescentes  cócteles de sabores y ritmos: fabricados los mismos mediante explosivas combinaciones de soul & funk y rock-punk con fuertes reminiscencias de hip hop. Vamos, como si se tratara de mezclar formas sonoras y espíritus de artistas como Public Enemy, Body Count, The Clash, Negu Gorriak, los ya citados RATM… ¡y James Brown!

Siendo de tal calibre la materia prima que sirvió de punto de partida, el resultado no pudo ser otro que el siguiente: un hecho musical erigido sobre canciones-torpedo llamadas a hacer diana, lo cuál consiguieron siempre; alrededor de unas composiciones  que, en estado de ebullición todo el tiempo, en el caso de las más aguerridas sonaron cual detonaciones. Un auténtico derroche de energía por parte del grupo, fuerza,  contestatario mensaje e inconformista actitud de por medio, vectores que hacen imparables a bandas de estas características: en suma, toda una demostración del por qué de la fama que precedía a los directos de The Coup. Y todo ello con Boots Riley ejerciendo de auténtico maestro de ceremonias; esforzándose entre disparo y disparo, entre baile y baile suyo y de los suyos, por complacer al respetable tratando de expresarse en castellano e incluso en euskera: y sin recurrir todo el tiempo a los mismos latiguillos. Un frontman que, tal y como ha hecho en diferentes ciudades de la gira, no dudó en mostrar su lado más reivindicativo, llegando a pedir a los presentes que dicha noche no consumieran el más conocido refresco de cola, en solidaridad con los obreros en huelga de su planta de Madrid. Riley, todo un líder en directo que brilló a la altura de lo esperado una noche más. Con voz propia. Con luz propia. Como The Coup: aplastantes en Zentral.


Rock metal con personalidad

Concierto de Reditio

Fecha: sábado, 7 de marzo.
Lugar: Black Rose, Burlata
Intérpretes: Reditio, formación integrada por Mikel Urra e Iñaki Orcoyen, a las guitarras, Imanol Valverde, a las guitarras y a la voz, Iñigo Elizalde, al bajo, Antonio Muñoz, a los teclados & sintetizadores, y Carlos Lanas, a la batería.
Incidencias: presentación de Reditio, primer CD de la banda. Alrededor de 1 hora de duración. Asistencia aceptable.

Reditio regresaron a su escenario de cabecera, el del Black Rose de Burlata, testigo de su primera actuación en directo, y lo hicieron con su primer trabajo discográfico bajo el brazo: con un disco cuyas canciones, marcadas por el rock metal como denominador común, les están reportando intensas satisfacciones.
Plenamente seguros de sí mismos, totalmente echados para delante, la banda alimentó su descarga con temas de dicho álbum debut, sostenidos y envueltos a un tiempo todos ellos por un sonido, el de los teclados, que, de marcado tinte alternativo, matizó el  regusto principal de las canciones, rabiosamente rockero; fruto dicha sonoridad del resuelto hacer de hasta tres guitarristas. Siendo esto así, aportando ropajes melódicos al engranaje tejido por dicho trío de guitarras, damos fe de que el teclista acertó a la hora de crear auras, halos de melodías con los que contribuir a vestir la particular voz de Imanol, de timbre más que apropiado para el estilo practicado por la banda. Un estilo erigido sobre una personal combinación de rock y metal que, además, lució ricamente enriquecida por toques de hard rock, ritmos trhashers –incluso, levemente sugeridos en algunos momentos- y arrebatadores cambios de ritmos, quedando plasmado todo ello de la mejor de las maneras en temas como Resurrección, Dulce Cristina, Nada entre tú y yo, La Tierra sin huella, Revolución… En unas canciones que, tampoco vamos a citarlas todas, en algunos de los casos dejaron de manifiesto lo siguiente: que podrían ser radiadas sin problemas, toda vez que si algo demostraron fue eso, ser radiables. Unos temas, todos de factura propia, de los que el grupo, en suma, extrajo una noche más lo más bello de del modo más rotundo. Y viceversa.
Sin prejuicios, denotando personalidad propia; demostrando ir a su paso, gustando y gustándose: así pasaron Reditio por Black Rose en esta su tercera visita. Pisando fuerte. Y a la tercera, tal y como se dice, fue la vencida: por lo menos en lo referido a que dicha comparecencia quedara reflejada en este espacio, habiéndose quedándose el arriba firmante con ganas de escribir de ellos ya desde la primera, a tenor del ímpetu entonces demostrado. De una energía y fuerza traducida actualmente en clara progresión. Reditio, continuaremos siguiéndoles la pista.

Y llovió rock and roll

Concierto de Cero a la Izquierda


Fecha: viernes, 6 de marzo.
Lugar: Subsuelo, Iruñea.
Intérpretes: Cero a la Izquierda, banda integrada por Robles, a la voz, Sergio, a las guitarras, Dani, al bajo, y Lukas, a la batería.
Incidencias: presentación de No ha dejado de llover, segundo CD del grupo. Alrededor de 1 Hora de duración, bises incluidos; lleno, localidades agotadas. Público joven y de ambos sexos que se mostró participativo.

Como un tiro, he aquí cómo están demostrando ir los Cero a la Izquierda; y no lo decimos amparándonos únicamente en cómo parecen irles las cosas al calor de la publicación de No ha dejado de llover, su segundo CD, sino ciñéndonos a la más estricta realidad; a la evolución seguida por el actualmente cuarteto desde que aparecieran por la escena allá en 2008: despuntando tímidamente -en un principio- y comenzando a pisar escenarios, a hacerlo cada vez con más fuerza, desde 2010. En  clarísima progresión geométrica. Y lo que aconteció a partir de dicho año es de dominio público: grabación en 2012 de un primer CD, La vela muda, actualmente agotado; el hecho de que desde entonces no hayan dejado de tocar (habiendo calado con su imparable diluvio de canciones unos 100 escenarios… y en miles de personas), y, como perfecto colofón, su triunfo en enero del presente 2015 en la XX edición del certamen Villa de San Adrián, inmejorable alfombra roja de cara a la publicación del CD que dicho viernes presentaron.
Con el Sold out logrado en Subsuelo presidiendo el ambiente, ante una inusitada expectación, la lluvia de canciones comenzó a las 23.00, poniendo los músicos sobre la mesa las cartas, sus mejores naipes, de inmediato; salpicando con su vitalidad y energía a los presentes con temas llegados para quedarse como Mis lamparones o Sobre la piel, perfectamente recibidas dichas composiciones: lo mismo que las siguientes en sonar, La raíz o El abuelo, sentida canción esta última que, en formato acústico, únicamente con Sergio a la guitarra, contó con la colaboración de Gabri Gainza a la voz… y con el beneplácito general, materializado en el respetuoso silencio que presidió su interpretación.
El como agua de mayo esperado chaparrón recobró bríos eléctricos con pildorazos como Otra luz, dejando un ligero espacio hacia el ecuador de la velada para la recuperación de un tema de La vela muda, Contra el viento y la marea, y prosiguiendo la lluvia de nuevos temas hasta el final. Hasta que, interpretación de Caminos mediante, pareciera escampar. Pero no. Y es que, toda vez que nadie parecía dispuesto a plegar paraguas y abandonar el recinto, los Cero a la Izquierda tuvieron que volver sobre sus pasos, desbordándose definitivamente el caudal con Malas noticias, antes de concluir con el tema igualmente recuperado de su ópera prima Libertad.
Trascendiendo lo que se entiende por rock urbano, Cero a la Izquierda ofrecieron en Subsuelo un concierto erigido sobre unas canciones que demostraron desbordar  personalidad, ser dueñas de un sonido propio, algo muy difícil de lograr; una sonoridad conseguida por Javi, Sergio, Dani y Lucas tras metabolizar y hacer suyo el mensaje que les transmitieron las bandas con las que se iniciaron en el rock: así es como están conseguido reinventar el género incluso sin pretenderlo; Cero a la Izquierda, fuera de cualquier duda, uno de los valores al alza no ya de nuestra escena, sino del rock estatal. Todo un valor en positivo. El viernes 6, en el local de la plaza del Castillo, los mejores presagios de lluvia se volvieron a materializar.



DESDE IRUNBERRI-LUMBIER, ALTXATU!!

23/3/15

EXTREMODURO PUBLICA UN VÍDEO CON UNA CANCIÓN INÉDITA GRABADA EN DIRECTO



Leemos en la renovada Web de Extremoduro

Lo prometido es deuda. Os prometimos durante la gira que al finalizarla os regalaríamos un video con la canción nueva, que se llama “Experiencias de un batracio”, de la ciudad en donde mejor nos saliera. A nosotros nos ha gustado cómo nos salió en Valladolid, bajo la lluvia, y aunque hemos tardado un poco, aquí lo tenéis.  Hemos metido en el vídeo a Tamara, nuestra hada particular, para que todos lo entendáis mejor. Esperamos que os guste. Para verlo, tenéis tres opciones:

Podéis verlo gratis y sin publicidad en Youtube
En Vevo, con mejor calidad, pero con publicidad.
Y también podéis comprarlo (ahí no podemos regalarlo) en Itunes para verlo con calidad y sin publicidad.





Más, no podemos hacer, amiguitos.

Ahora, con nuestros deberes ya hechos, daremos por terminada esta gira ya del todo y, durante un tiempo, nos dedicaremos cada uno a nuestras cosas (de las cuales, por supuesto, os iremos informando aquí), tomaremos oxígeno y cuando, después de un tiempo, tengamos algo que contaros, seréis los primeros en saberlo.


Muchas gracias por vuestros oídos y por vuestra presencia. 
Muchas gracias por darle sentido a nuestro trabajo. 
Muchas gracias por existir.


SOS QUEREMOS

Robe

19/3/15


GOSE, cómo lucieron en la gala de KORRIKA 19 en el Zentral!!

Alimentando sensaciones y canciones

Presentación del espectáculo Gosariak


Fecha: viernes, 13 de marzo.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Gose, trío integrado por Iñaki Bengoa, a la percusión y a las programaciones, Osoron, a la guitarra eléctrica, e Inés Osinaga, a la triki y a la voz.
Incidencias: concierto de presentación del espectáculo Gosariak, enmarcado en una gala a favor de Korrika 19. Hora y ¼ de duración, bises aparte

Gose no pudieron presentar en mejores marcos su espectáculo Gosariak que los elegidos para ello, el Zentral y la gala allí celebrada con el trasfondo de la inminente nueva edición de la Korrika, la 19ª; un espectáculo erigido sobre un sofisticado trabajo multidisciplinar fraguado sobre tres puntales: la música del iconoclasta trío de Arrasate, los textos de Joseba Sarrionaindia y el arte de  los artistas plásticos Iñigo Arregi y José Luis Goikolea. Ciñéndonos al aspecto netamente artístico, los comandados por Inés brindaron una actuación de sobresaliente calidad, brillando sobremanera la puesta en escena del trío: articulada sobre una escenografía y un montaje audiovisual que, concebido por el grupo, dejó boquiabiertos a los presentes: a un público que siguió la gala puesto en pie o sentado en sillas acondicionadas para ello. Y si el envoltorio luminotécnico rayó a la altura que rayó, del lado netamente musical deberemos decir que tampoco fue a la zaga, luciendo las composiciones con una sofisticación más que exquisita: fruto todo ello de la original y cautivadora mixtura de triki, guitarras y programaciones, pura marca de la casa tan original mezcolanza.
El repertorio ofrecido englobó parte de los temas que integran Gosariak, encontrando acomodo en el tramo inicial títulos como Katuen kantuak o Txalupa, y  en la recta final, otros como Non dago gure askatasuna y Belengo Albistiek, con el que pareció concluir la velada. Pero, además, también hubo lugar para composiciones extraídas de los ¡5! discos con que cuentan los de Arrasate, como 2004 –XII – 09 (de III); Amets gorria (de IIII) o Kamarada, del titulado IIIII. Y, ya en los bises, para Euskalakan, banda sonora de Korrika 17 compuesta para la ocasión por el trío y perfecta rúbrica final.
Herederos, depositarios de las esencias de los precursores Bad F Line; punta de lanza en lo suyo de rabiosa actualidad, Gose no han perdido el apetito desde que articularan su proyecto allá por 2004, revolucionando totalmente la euskal musika del siglo XXI. Haciéndolo desde su mismísimas raíces, atreviéndose a llevar la triki al mundo de la noche, nada más y nada menos; y ello en un país como el nuestro, tan amigo del acerbo popular y las tradiciones ancestrales  Así pues, podemos decir que Gose, en permanente estado de erupción durante los últimos diez años, no han dejado de sorprender, trabajando de manera tan seria como constante. Manteniendo el hambre, buscando   alimentar nuevas sensaciones y canciones y sorprendiendo en todos los sentidos, incluyendo la siempre cuidada y sorprendente presentación de sus trabajos discográficos; así las cosas, la de Gosariak, trabajo urdido sobre las mimbres citadas al comienzo de estas líneas, no iba a ser menos: mucho menos su puesta de largo en directo. Así quedó reflejado el pasado viernes en Zentral. 

25/2/15

CONCIERTO POR EL DRAVET: EL CD SOLIDARIO GRABADO POR KUTXI ROMERO, BONI Y AURORA BELTRÁN, YA EN LAS PRINCIPALES PLATAFORMAS




Siempre es motivo de alegría tener noticias de nuestros mejores artistas, máxime cuando más o menos alejados de los focos, parecen desaparecidos. Así pues, si el volver a saber de ellos, además, es por una buena causa, la satisfacción es doble: y así es en el caso que nos ocupa, con los inconfundibles Kutxi Romero, Boni y Aurora Beltrán de por medio, legendarios cantantes que en mayo de 2014 decidieron unir sus voces para visualizar el trabajo de la Fundación Síndrome de Dravet, enfermedad catalogada como “rara” consistente en una epilepsia catastrófica que afecta al cerebro en formación de los niños, dejando graves secuelas neurológicas. ¿El resultado de la unión de estos tres artistas? Un exitoso concierto para recaudar fondos para dicha fundación –en primer lugar- y, consecuencia directa del mismo, Concierto por el Dravet, un CD de 8 canciones, 6 de ellas inéditas, publicado en diciembre de 2014. El álbum ve la luz ahora en formato digital.

Concierto por el Dravet es un disco integrado por 8 composiciones, 7 grabadas  en directo en Noáin el 9 de mayo de 2014, más una compuesta especialmente para la ocasión, No dejes de mirarme. El trabajo ya está a disposición de todos en iTunes, Amazón y Spotify, y los vídeos, en el canal de Youtube de El Dromedario Records. La totalidad de los fondos que se recauden con su venta se destinará a la Fundación Síndrome deDravet,


Vengo del Mercado, por Kutxi Romero



2/2/15

CRÍTICAS DE FEBRERO: ATTIKUS FINCH, KELLY KAPOWSKI, DINERO, SORRY MAMMA, M-CLAN, VOLTAIA, BERRI TXARRAK, RUPER ORDORIKA, EL DESVÁN...


Mezclar agua con aceite

Conciertos de Attikus Finch, Kelly Kapowski, Dinero y Second

Fecha: sábado 14 de febrero.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Incidencias: más de 4 horas y media de música en directo. Asistencia discreta, unos tres centenares de personas.

En la variedad puede estar el gusto, no vamos a decir que no; tan cierto como lo siguiente que vamos a afirmar: que se mire como se mire, en cualquier orden de la vida,  no se puede mezclar agua con aceite. En el presente contexto, rock (el denominador común de los igualmente variados hechos musicales de los tres primeros grupos en cartel) con música indie: solo así, independientemente de la calidad atesorada por las cuatro formaciones implicadas, podemos explicarnos la asistencia registrada en Tótem; y es que sumar propuestas de diferentes calados artísticos no acostumbra a ser garantía de sumar públicos distintos, tal y como quedó demostrado en la sala de Atarrabia.
La velada, con un tiempo para los grupos locales y otro para las bandas visitantes,  arrancó con el electrizante rock-funk de Attikus Finch, plato de auténtico lujo servido a deshora –a todas luces-. Pese a dicho hándicap, tener que romper semejante hielo, damos fe de que el quinteto dejó huella con los temas de La mancha humana, generando poderosos ambientes musicales con marca propia. Con marcha y mancha propia, queremos decir. A continuación recogió el testigo la segunda formación local en liza, Kelly Kapowski, la gran sorpresa para el firmante de estas líneas: y es que los de Lizarra sorprendieron en la presentación en Iruñerria de No se ve el final, apoyándose los jovencísimos músicos en unas canciones que derrocharon vitalidad y rock alternativo del tercer milenio y fantástico octanaje. Y todo ello tintado de reggae-hot-metal (evidente la influencia de los Flitter de principios de siglo), ciertos toques punk y arrebatadores y atmosféricos aires numetaleros, representando cada uno de los temas un mundo en sí mismo. Así las cosas, intensidad y paroxismo elevado a la potencia que se quiera, Kelly Kapowski se hicieron con el fervor de los presentes: tanto con el de sus seguidores como con el de parte de quienes iban llegando para ver a cualquiera de las bandas  restantes, un público que fue acercándose a la sala durante su actuación.
Dinero, tercera formación en comparecer y primera de las foráneas, abrió la segunda parte de la noche aportando la concepción más moderna del rock, convenciendo con su melódica concepción del viejo género (¿rock poperizado? ¿Pop rockerizado?) a los ya convencidos previamente –nos tememos-. A quienes fueron expresamente a ver al grupo en esta, su tercera visita a Nafarroa: un  público que, en la noche de la puesta de largo de DNR, su último CD, disfrutó de un hecho musical ciertamente pegadizo, impetuoso y muy bien plasmado en directo.
Los paganos –tal vez- de la situación fueron quienes fueron a ver a Second, banda que compareció sobre la 1.00 de la madrugada, cambiando a partir de entonces radicalmente el decorado sonoro. En cualquier caso, en la noche de la presentación de su disco  Montaña rusa, los murcianos convencieron igualmente a los suyos, un público que siguió su actuación desde las filas delanteras –preferentemente-, cantando y bailando al compás sus canciones. ¿La pena? Que tras el pase de Dinero parte de los presentes  comenzaron a marcharse: cosa, insistimos, no de la falta de calidad de las bandas (mucho menos de la de Second), sino de la excesiva heterogeneidad del cartel. Una pena...

Viaje electro-espacial

Concierto de Sorry Mamma


Fecha: sábado, 7 de febrero.
Lugar: Zokoa, Rotxapea.
Intérpretes: Sorry Mamma, banda integrada por Piluca, a las voces, Goar, a las guitarras, a los coros y a las programaciones, Greg, al bajo y a los coros, y Tachín, a la batería.
Incidencias: presentación de 2ND, 2º CD de la banda; 1 hora de duración, bises aparte. Asistencia bastante buena, público participativo.

Goar Iñurrieta (Vitoria-Gasteiz, 1972) es un clásico de la capital navarra; no en vano su primera vez en la ciudad –en todos los sentidos- fue en 1986 en el pabellón Anaitasuna, debutando sobre un escenario invitado por Hertzainak, con quienes tocó un tema. Pronto, muy pronto, actuó en la Granja con Cicatriz, 1986, grupo con el que llenó el vetusto pabellón en 1991 y en el que permaneció hasta su disolución por imperativo vital, enero de 1996. A partir de entonces el citado ha visitado Pamplona formando parte de las bandas de Estopa y de Nacha Pop (con y sin Antonio Vega), además de comandando proyectos propios como el que nos ocupa o Malditos Bastardos, formaciones con las que actuó en 2011 en Black Rose, derrochando apertura y amplitud de mente y de miras.
Pues bien, una vez hechas las presentaciones, Goar recaló el pasado sábado en Zokoa con Sorry Mama, poniendo punto final a tres días de actuaciones por Nafarroa y protagonizando un concierto que sorprendió de manera agradable a cuantos se dieron cita; brindando un señor concierto de electro-rock.
Guitarras eléctricas en primer plano en perfecta alianza con ritmos y atmósferas  propias de  la música electrónica, el concierto se tradujo en la interpretación de temas de los dos álbumes con que cuenta la banda, I wanna know y 2ND, llenando apoteósicamente la noche de rock para bailar; de música ultra bailable, más que adecuada para santificar la noche del sábado. Y es que ya se sabe para qué se hicieron las mismas, las noches de los sábados, como proclamaran desde finales de los 70 Moris y su profeta Miguel Ríos: para bailar. Y todo ello con Piluca, la guinda perfecta del pastel; prestancia y presencia a espuertas, cantando y bailando denotando satisfacción con la mezcolanza musical final, erigida sobre una base rítmica de lo más sólida y pétrea.
Pero además de para tocar sus propios temas, Sorry Mama también tuvieron tiempo para hacer alguna versión, como la del Remember my name que sonó camino del final,  tema central de Fama que, muy bien acogido, desveló lo siguiente: que la fama cuesta, y que al igual que los protagonistas de la serie en los principios de sus carreras… ahí y así están ellos; a la espera de lo que les depare el futuro, comenzando a pagar. A hacerlo en locales como los que les acogieron dicho fin de semana –por ejemplo-, el Garazi, el Katxetas de Lizarra o el Zokoa. Sí, pese a ofrecer unos conciertos de auténtico lujo, dignos de cualquier sala de fiestas o de conciertos.
Tras concluir el viaje electro-espacial que fue el concierto, los músicos, como no podía ser de otro modo, hicieron una concesión a la vieja guardia rockera presente en el local,  materializada de la mejor de las maneras: con la interpretación de un tema de los inmortales Cicatriz, Guerra en Colombia, cantado por Kutxi Romero ante el alborozo general, quedando de este modo cerrada definitivamente la sesión: para quienes presenciaron la actuación, viendo la calidad desplegada, una noche muy especial.

Veinteañeros y maduros M-Clan

Concierto de M-Clan


Fecha: viernes, 6 de febrero.
Lugar: Zentral Café teatro, Iruñea.
Intérpretes: M-Clan, formación integrada por Carlos Tarque, a la voz y a la pandereta, Prisco Priscus y Ricardo Rupérez, a las guitarras, Lucas Albadalejo, al piano y a los teclados, Iván González, al bajo, y Toni Jurado, a la batería.
Incidencias: presentación de Dos noches en el Price, último trabajo de M-Clan. Cerca de 2 horas de duración, dos tandas de bises incluidas. Sold out, localidades agotadas. Público de ambos sexos y diferentes edades que se mostró participativo.


Una fiesta-degustación de buenos, buenísimos momentos con forma de canciones, he aquí en qué se transformó la noche en el Zentral brindada por M-Clan; el concierto de rock sureño con solera e impronta propia por ellos protagonizado, banda que, de imprescindible presencia en la ciudad desde que la visitaran por vez primera en los 90 (la cita fue en el antiguo de Donibane) se dio un baño de masas... Incluso en el sentido literal de la expresión, como más adelante contaremos.
En loor de multitudes todo el tiempo, la velada siguió más o menos el guión del CD que se presentaba, documento sonoro grabado en Madrid para conmemorar el vigésimo cumpleaños del grupo, generando en el público idénticas sensaciones que las percibidas en la grabación: el convencimiento de estar siendo testigos del momento especialmente dulce que están viviendo los de Murcia.
El concierto dio inicio con Calles sin luz, encendiéndose las mismas, quedando encendidas de forma definitiva a partir de entonces: cosa de la característica voz de Tarque, auténtico banderín de enganche de la banda. Acto seguido, en imparable increscendo, sonaron Para no ver el final y Basta de blues, con parte de los presentes trazando coreografías al ritmo de la canción: al compás de un hecho musical –en líneas generales- que, abrazando y abrazándose a las almas del gentío, en todo momento se dejó querer, buscando el grupo subir la temperatura (algo que fue muy bien recibido)  alargando y alargando las interpretaciones: tal y como por otra parte se tiende a hacer siempre con los buenos momentos; con las buenas sensaciones en cualquier orden de la vida, se trate de lo que se trate.
Con los músicos disfrutando en primer lugar de su cosecha de canciones; del camino que ha llevado a M-Clan hasta el presente punto de no retorno, la fiesta que en todos los sentidos fue el repertorio deparó como cuarta canción Llamando a la Tierra, latiendo con poderío propio el show hasta ver el final bajo los sones, entre otras, de Me estás atrapando otra vez (versión del tema de Ariel Roth), Las calles están ardiendo (con especial recuerdo para El Drogas, quien aportó su voz en el CD Dos noches en el PriceUsar y tirar o, especialmente, Maggi despierta, con el carismático Carlos Tarque cantándola entre el público bajo el espectacular hacer de las cámaras de los móviles, a caballo entre el desenfado y lo caótico.
Ya en tiempo de descuento, la primera tanda de bises acercó hasta el Zentral a Carolina (cómo la hizo suya el público, disfrutando plenamente de sus encantos; explotando al unísono en el momento álgido representado por su estribillo) y Pasos de equilibrista, quedando para un segundo y definitivo bloque Quédate a dormir.
A caballo entre los medios tiempos y su rock-soul con tintes de blues & rhythm and blues, dejando con todas ellas los músicos los a un mismo tiempo maduros y  veinteañeros M-Clan, un muy buen sabor de boca en la fiesta conmemorativa de sus dos primeras décadas de vida: y que cumplan muchas más.


Incontestable sensación de libertad

Concierto de Berri Txarrak

Fecha: sábado 31 de enero.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Berri Txarrak, trío integrado por Gorka, a las guitarras y a la voz, David, al bajo y a los coros, y Galder, a la batería. Como teloneros abrieron noche Voltaia.
Incidencias: presentación de Denbora poligrafo bakarra, nuevo CD de la banda. Más de dos horas de duración. Lleno, localidades agotadas. Público entregado.


Berri Txarrak la volvieron a armar en Tótem con motivo de la presentación de Denbora poligrafo baharra, su laureadísimo último trabajo. Y, en abrumador loor de multitudes, lo hicieron dando un nuevo paso hacia delante. Brindando un concierto de dos partes claramente definidas, una primera en la que abordaron la totalidad de los temas de estreno y una segunda en la que se centraron en el repaso de hits de toda su carrera.
Ante una sala que para las 21.30 ya presentaba un buenísimo aspecto, la velada empezó  con Voltaia, power trío radicado en Zumaia que sorprendió moviéndose como pez en el agua por derroteros de marcada sonoridad stoner punk. Plasmando con pasmosa brutalidad y naturalidad los temas de su primer CD, unas canciones de gruesos y polvorientos trazos que, estando Berri Txarrak de por medio, dejaron claro una vez más lo siguiente: que los comandados por ese gigante llamado Gorka Urbizu siguen apostando por hacerse acompañar por muy buenas bandas para abrir sus conciertos.
Y a continuación… Con un par y a por todas, he aquí cómo salieron Berri Txarrak, haciendo gala de escenografía y espectáculo de luces concebido para esta gira y descerrajando de tres en tres, sin concesiones, todas las composiciones de su triple CD Denbora poligrafo baharra: desde Lanbroan, primera en sonar, hasta la que da título al trabajo, última en hacerlo. Brillando, reivindicándose entre increíbles cambios rítmicos y estilísticos temas como Bigarren itzala, Orain norbait zara, Lemak aingurak, Armak, Ordaina, Alegia o, en la recta final, Bigarren eskuko amets, con cuya interpretación Gorka, David y Galder, momentáneamente convertidos en estatuas, sorprendieron a los presentes. Acto seguido, tras un brevísimo parón, llegaría la segunda parte, comenzando del mejor modo posible: con ese himno imprescindible en Nafarroa titulado Stereo, hit al que siguieron otros como Bisai berriakOreka (con coreografías y guiños de connotaciones propias de la música disco) o Ikasten, imposible nombrar todos.
Desafiando el paso del tiempo, único polígrafo, con el poso adquirido a lo largo de los años, Berri Txarrak hicieron gala en Tótem de una incontestable y absoluta libertad, llevada a primer plano tanto a la hora de componer como a la de tocar; rompiendo todo tipo de fronteras estilísticas. Conjugando crudeza y belleza (buscando la crudeza de y en la belleza y viceversa) y, tras hacer suyos diferentes estilos musicales, llevándoselos a su terreno con la seguridad de que saldrán ganando: ellos y los estilos moldeados, ahora con sus propias señas de identidad. Algo, poder obrar así y hacerlo con la solvencia demostrada, únicamente al alcance de los grandes. Y Berri Txarrak lo son, tras 20 años rompiendo todas las barreras posibles: estilísticas –así las cosas-, generacionales o incluso idiomáticas: no en vano estamos hablando del grupo euskaldun que más lejos ha llevado a lo largo y ancho del mundo la lingua nabarrorum, expresándose en euskera desde su primer día. Berri Txarrak, suyas siguen siendo las mejores noticias. Incontestables una noche más.

Sobrio y exquisito a un tiempo

Concierto de Ruper Ordorika


Fecha: viernes 30 de enero.
Lugar: teatro Gayarre, Iruñea.
Intérpretes: Ruper Ordorika a las guitarras eléctricas, acústicas y a la voz, acompañado por Arkaitz Miner, a los coros, a la guitarra, a la mandolina y al violín, Lutxo Neira, al bajo, y Hasier Oleaga, a la batería, a las percusiones de mano y a los coros.  
Incidencias: presentación de Lurrean etzandanuevo CD del artista. Hora y 30 minutos de duración, bises incluidos. Varios cientos de personas, público que premió todas las interpretaciones con aplausos.

Un año después de que visitase Nafarroa con CD nuevo bajo el brazo, Ruper Ordorika, el carismático songwritter de Oñati, regresó a nuestro herrialde con nuevo álbum de estreno, Lurrean etzanda; décimo cuarto trabajo de su carrera -recopilatorios y directos aparte-, recalando en esta ocasión en el teatro Gayarre. Desgranando sus canciones ante un público que, si bien no completó el aforo, protagonizó una aceptable entrada: ¿la pena? La coincidencia del evento con la gala de presentación de la Korrika, programada a la misma hora en Zentral Café Teatro.
Erigida sobre temas de estreno principalmente, la actuación del carismático cantante transcurrió por los habituales cauces de sobriedad y exquisitez, derrochando Ordorika tablas, timbre característico y planta escénica a la hora de defender los nuevos temas: canciones como Zerutik gertu ez da ondo egoten o Giltz-gordea –en el inicio de la velada-, combinadas con otras más conocidas, como, especialmente, Martin Larralde, primera saludada con aplausos: erigidas sobre medios tiempos principalmente, unas composiciones todas ellas marcadas por la exquisitez y el preciosismo de los músicos presentes; por unos instrumentistas que, acompañantes habituales de Ruper, no solo supieron encontrar su punto exacto, sino que, a la búsqueda de la perfección, controlaron todo el tiempo hasta el último detalle: dando cuerpo musical a la chispa prendida por Ordorika; avivando la hoguera en su justa medida el guitarrista Arkaitz Miner (siendo suyos buena parte de los momentos más brillantes del concierto); arrullando el baterista al público con sus manos y escobillas –más allá que tirando de baquetas solamente: generando la brisa necesaria para reivindicar su presencia lejos de innecesarias estridencias-, y, finalmente, mostrándose sutil y discreto siempre el bajista.  En suma, dotando de esta forma los tres de un envoltorio de altura a la lírica de unas canciones ya, nuevas (Liluraren ondotikAtako bandan para cruzar el ecuador de la sesión), ya más viejas, como Haizea garizumakoa, de ritmos más vivos y brindada antes de afrontar una recta final presidida por temas nuevos de corte más rockero, como Euria atergabeBizitza eder denean o Egia da, última sobre el papel y primera tímidamente secundada por palmas por los presentes: por un público que supo leer las interpretaciones a la perfección, premiándolas con aplausos a su conclusión y, llegado el momento, pidiendo más, siendo por dos veces recompensado. Premiado con temas extra como Ene begiek (bajo juegos de luces propios de una sala de conciertos, rompiéndose la sobriedad luminotécnica reinante hasta entonces) y Gure bazterra –entre otros-, versión del inmortal patriarca euskaldun Mikel Laboa.
Elegancia personificada sobre los escenarios música mediante, Ruper Ordorika demostró en el Gayarre mantenerse en forma. Mantener sus constantes artísticas en buenísimos niveles. Ser, seguir siendo uno de nuestros artistas imprescindibles.

A la segunda va la vencida

Concierto de El Desván


Fecha: sábado, 24 de enero.
Lugar: Zentral Café Teatro, Iruñea.
Intérpretes: El Desván, formación integrada actualmente por Paxi Morillas, a las guitarras, Gabriel Gainza, a las guitarras y a las voces, Iñaki de Castro, al bajo, y Juanra Alduán, a la batería. Además, previamente, actuó el grupo Escarabajos.
Incidencias: presentación de Al descubierto, nuevo trabajo de El Desván. 1 Hora de duración. Más de media sala con importante presencia de mujeres.

A la segunda va, ha de ir la vencida. Y ha de hacerlo necesariamente para El Desván, banda con dos grabaciones en su haber y experta en reventar y reinventar dichos populares, tal y como demostró dos años atrás dejando claro que las prisas sí son buenas. Que le sientan bien a un cuarteto como el liderado por Gabri & Patxi: a la  segunda –también a este respecto-, esperamos que consolidado finalmente. A una banda que, digámoslo con claridad, el sábado arrasó en la presentación en Zentral de su primer disco largo.
La velada fue abierta de igual a igual por Escarabajos, señera formación cuyo hacer ya ha sido profusamente reseñado en este espacio y a la que no vimos por encontrarnos en otro escenario, haciendo acto de presencia inmediatamente después El Desván. El reconvertido cuarteto, conocido como El Desván de Peter hasta tiempos no muy lejanos, comenzó a poner sus cartas al descubierto con Es verdad, prosiguiendo los comandados por Gabri con Los nudos del alba, perfecto botón de muestra del rock sin complejos y rico en pegadizas melodías que, recién comenzado el concierto, estaba por llegar.
Lo que llegó de inmediato fue la colaboración de El Piñas, reconocido bajista y vocalista de Marea y Malaputa que aportó sus cuerdas vocales en El vagamundo, cruzando en un visto y no visto el ecuador la velada con la primera de las dos versiones que sonarían hasta el final; La mataré, de Loquillo, tema encargado de guiar el concierto hacia su conclusión, interpretaciones mediante de dos de las canciones más esperadas y celebradas de la noche: Si apareces, hit incluido en Las prisas sí son buenas, regrabado en Al descubierto e himno por derecho de El Desván, y La impotencia de quererte, primer single extraído del nuevo CD, brindado tras el igualmente pegadizo Cosa de dos y con el que terminó la actuación… Que no la velada. Y es que como colofón final comparecieron las dos bandas sobre el escenario, Escarabajos y El Desván, poniendo el mejor broche a la noche con una irrepetible versión conjunta del Hace calor, de Los Rodríguez.
Creciendo desde sus inicios de forma exponencial en todos los sentidos, cuantitativa y cualitativamente, El Desván, tras haberse dejado parte del nombre en el intento, protagonizó en Zentral un señor reventón… en el mejor sentido de la expresión, dejando muy buenas sensaciones en los presentes. En un público que a todas luces  engrandeció con su presencia su ya de por sí día grande: el de la presentación sobre un escenario acorde a su potencial valía de Al descubierto, su flamante última colección de canciones. Nada que objetar.




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