Blog musical de J. ÓSCAR BEORLEGUI llamado a ser integrado principalmente por monográficos sobre grupos de rock que le gusten y por críticas musicales de las publicadas por él en DIARIO DE NOTICIAS de NAVARRA. He aquí, sin duda, tus dosis diarias de BLOG & ROLL. Textos y notas -musicales- en perfecta armonía, como las combinaciones de sonidos, emociones y tiempos que dan lugar a una buena canción
27/11/11
VENDETTA PRESENTA EL TEMA COMPUESTO PARA EL COLECTIVO PAMPLONÉS "GORA IRUÑEA!"
25/11/11
MALDITOS BASTARDOS, NUEVO VIDEOCLIP!!

MALDITOS BASTARDOS nace tras la gira-homenaje a Cicatriz llevada a cabo durante 2010, tour que, auspiciado por Goar Iñurrieta, el que fuera guitarrista de la malograda formación de Gasteiz, recorrió con gran éxito el Estado. Y de aquellos polvos, del buen rollo nacido entre los músicos que conformaron aquella banda-tributo, surgieron estos lodos: un caudal de energía positiva que, necesitando crecer por sí mismo, derivó en la reinvención de dicha banda en la presente formación.
Como consecuencia de la canalización de la ya apuntada energía, febrero de 2011 ve la publicación del primer CD de MALDITOS BASTARDOS, disco de título homónimo sobre el que orbitará el repertorio del concierto. En una noche como esta, una vez más, con puntuales e inevitables recuerdos para canciones de los legendarios Zika. En una velada solicitada por petición popular, toda vez que, coincidencia con el Pikurock mediante -por ejemplo-, muchos no pudieron asistir al anterior concierto del grupo, brindado en Pamplona dos semanas atrás.
´77 PASARON POR BLACK ROSE, TENEMOS LA PRUEBA!!

Dos años después de la publicación de 21st Century Rock, su celebrado debut discográfico, ’77 (pronúnciese Seventyseven), el cuarteto de Barcelona integrado por Armand Valeta, a la guitarra y a la voz; L.G. Valeta, a la guitarra; Raw, al bajo, y Dolphin, a la batería, saca a la luz su esperado nuevo disco, High Decibels. El trabajo, en el marco de la gira europea emprendida por los catalanes a una con su publicación, será presentado el JUEVES, 24, en Black Rose.
Grabado en los estudios Gutterview de Estocolmo, el segundo disco de ´77 ha sido producido por Nick Andersson (The Hellacopters, Imperial State Electric), quien se empeñó en asumir dichas labores tras verles arrasar los escenarios durante una de las ya habituales giras escandinavas del grupo.
High Decibels sigue la senda abierta con el primer álbum de la banda, continuando presente el halo del boogie hard rock de los primeros AC/DC, los de Bon Scott. Pero, llegados a este punto, diremos que sería un error centrarse tan solo en esas influencias, quedando clara la versatilidad del grupo por medio de temas como Promise Land, una mini ópera rock de casi 10 minutos de duración.
GREEN MANALISHI, VERDADES COMO PUÑOS: CRÍTICA DEL CONCIERTO DE PAMPLONA
Colosales
Concierto de Green Manalishi
Fecha: sábado, 5 de noviembre.
Lugar: Subsuelo, iruñea.
Intérpretes: Green Manalishi, banda formada por Txetxu Brainloster, a las guitarras y a la voz, Adolfo, a las guitarras, Sarri, al bajo, y John, a la batería y a los coros.
Incidencias: concierto de hora y 10 minutos de duración en total. 2/3 de entrada, público participativo que disfrutó de la actuación.
Según cuentan habitualmente los medios de comunicación, muchos son los jóvenes que, pese a su especial preparación, como consecuencia de la actual coyuntura de crisis económica, se ven abocados a emigrar o a tener que aceptar condiciones de trabajo para nada acordes con su nivel; pues bien, a jóvenes músicos como a los integrantes de Green Manalishi –por ejemplo-, a los músicos en general (y a la totalidad de los jóvenes creadores, sea cual sea la disciplina artística elegida), creemos que noticias como estas no les pillan de sorpresa, acostumbrados como están a escuchar la palabra crisis, vaya la economía como vaya. A tener que buscarse la vida para sobrevivir en cualquier parte, hasta que finalmente hastiados, en ocasiones tiran la toalla. Bueno, aunque en algunos casos, excepcional y afortunadamente, para recogerla puntualmente según pinten bastos o palos más golosos de la baraja, circunstancia que llevó recientemente a Green Manalishi, una de las mejores bandas de rock & roll surgidas en el siglo XXI no ya en Iruñea, sino en el Estado, a salir a la carretera nuevamente. A hacerlo en el sentido literal de la palabra, dos años después de que, desmotivados ante la falta de expectativas, aparcaran el proyecto. A salir a la carretera en dirección a Jerez para actuar en condiciones, en buenas condiciones, en el Festival Serie Z. En condiciones acordes a la calidad de una banda que, aprovechando la ocasión, decidió regalar una actuación en Iruñea, antes de volver a hibernar. Y además, por si fuese poco lo dicho, con la presencia de un segundo guitarrista en sus filas, el reconocido jinete de las cuerdas eléctricas Adolfo Alcocer.
Cuatro años después de la presentación de Unknown force, segundo CD del grupo, tras abandonar la escena local por la puerta de atrás (en lo que a reconocimiento de público y medios en general hace referencia), Green Manalishi regresó por la puerta grande –en lo que referido a calidad esgrimida-, ofreciendo los comandados por Brainloster un concierto colosal. Derrochando sonido, actitud y empaque desde las notas de El Látigo (el sensacional tema instrumental incluido en su primer CD, primera en sonar) hasta las de Legend, toda una declaración de principios y última en hacerlo dicha noche, cerrando un explosivo bloque integrado además por Unknown force y 21st Century héroes, primeras de sus dos discos: unos temas estos que, dentro del greatest hits que vino a ser el concierto, cautivaron especialmente a los presentes: a un público que, dicho sea de paso, pese a la excepcionalidad del evento y de la contrastada calidad de la banda, tampoco llenó Subsuelo. ¿Más composiciones dignas de ser destacadas? High dimension is the direction, con algún que otro guiño a Ted Nugent y con Adolfo, cobrando un protagonismo especial, disfrutando de la apuntada verdadera dirección, y, ya en los bises, las versiones ofrecidas de sendos temas de Mermaid y AC/DC.
Autores de una de las páginas más señeras escritas por nuestro rock, Green Manalishi regresaron por todo lo alto a su ciudad, dejando el listón alto, igualmente. A la altura esperada. Haciendo seguramente que crezca su leyenda: ¿La pena? Que ello, pese a que al actualmente cuarteto y a quienes se citaron para verlos les llene, no llena sus neveras. Sus expectativas. Por nuestra parte, nada más que decir. Si acaso, que siempre es un lujo asistir a un concierto así -en primer lugar- y, acto seguido, poder escribir de ello. Si vuelven a subirse a un escenario, estaremos allí.
"ALBO-KATEAK", ADELANTO DE "HARIA", NUEVO CD DE BERRI TXARRAK HOY EN LA CALLE
18/11/11
14/11/11
ESPÍRITU DE CONTRADICCIÓN PASARON POR BLACK ROSE

Poseídos por el espíritu del rock & roll, influenciados en sus inicios por el rock urbano más referencial facturado en el Estado, Jaione Medina, a la voz (sustituida tiempo atrás por Maite Ucar), Mikel Egües y “Matxi”, a las guitarras, Guillermo Gil, al bajo, y Pedro Fernández, a la batería, dan vida en primavera de 2007 a Espíritu de Contradicción, habiendo protagonizado desde entonces más de 80 conciertos. Más de 80 actuaciones sobre diferentes escenarios: algunos de ellos, los de la Carpa Universitaria (llegando a talonear a Despistaos), la plaza de los Fueros por San Fermín (en dos ocasiones, abriendo para Los Ronaldos y Rosendo) o incluso el del pabellón Anaitasuna, comenzando un macrofestival realizado en mayo de 2010. En este tiempo han grabado un CD, Cautivos en Abril, presentado a finales de 2009, y han escrito su nombre con letras de oro en numerosos concursos, destacando triunfos como los conseguidos en el III Certamen de Música Joven de Tudela o en la primera edición del BerriRock; además, lograron hacerse con un segundo puesto y un tercero en diferentes ediciones de los Encuentros de Jóvenes Artistas.
Otoño de 2011: deseando centrarse en la grabación de un nuevo CD, el grupo, con el fin de trabajar mejor los nuevos temas, decide echar el freno en lo que a tocar en directo se refiere. Detener temporalmente la máquina tras cuatro años y medio vividos con gran intensidad, habiendo sido elegido BLACK ROSE para esta despedida temporal. Para protagonizar un concierto, en otro orden de cosas, enmarcado dentro del Circuito Joven Música en Navarra. La cita, el próximo jueves. Sobra decir que la fiesta está garantizada y que estáis todos invitados.
13/11/11
NO SE DURMIÓ, TEMBLÓ BLACK ROSE!! INSOMINO KRONIKO, LA CRÍTICA

Sacando bíceps
Concierto de Insomnio Króniko
Fecha: viernes, 28 de octubre.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Insomnio Króniko, formación integrada por Xabi, a la voz, Julen y Julen P., a las guitarras, Jon, al bajo y a los coros, y Jagoba, a la batería.
Incidencias: presentación de No existe otro mundo en el que puedas vivir, si lo encuentras no tardes en avisarme, primer CD del grupo. Lleno. Actuación de 1 hora de duración.
Procedentes de la vecina Atarrabia, Insomnio Króniko presentaron su primer CD ante un Black Rose a rebosar, protagonizando un concierto demoledor.
Tras solventar ciertos problemas técnicos que, desgraciadamente, dieron al traste con el uso de las luces estroboscópicas (con el fin de dar mayor espectacularidad a la función, se habían instalado dos potentes estrobos en la trasera del escenario, uno a cada lado de la batería), la tierra pareció temblar definitivamente bajo las sacudidas rítmicas de Sistema, composición con la que, marcando territorio desde el principio, los comandados por el vozarrón de Xabi iniciaron su actuación: un concierto que, brutal, deparó la interpretación de ocho temas en total. Ocho composiciones de impulsivos bríos, perfectamente propulsadas desde el doble bombo que, erigidas sobre un metal tintado de thrashcore y metalcore, protagonizaron todo un bombardeo de determinación y decibelios. De metal doblemente contestatario, lírica y musicalmente hablando: así lo dejaron entrever, entro otros, temas como Al final de tu lista, Diagnóstico: tortura o, ya en los bises, Gure hizkuntza, con la reivindicación de la lingua nabarrorum de fondo y todo un hit en potencia. Unas composiciones facturadas y presentadas al público sin aditivos ni colorantes -en resumidas cuentas-, con las que el poderoso quinteto dejó entrever lo siguiente: que la dirección tomada por la banda es la correcta. Que los raíles están echados, las mimbres son buenas y que, plantada, regada y bien abonada la semilla, esta ya ha dado sus primeros frutos. Que el cesto está prácticamente hecho, faltándole únicamente al grupo, si acaso, terminar de estallar. Más rodaje, no siendo ello un problema a la vista de factores como la juventud de los músicos, sus ganas y la determinación mostrada; además, nadie nace ¿aprendido? No, rodado, dos cosas totalmente distintas. Porque en lo referido a lo primero, a aprendizaje propiamente dicho, los Insomnio demostraron andar más que sobrados.
Pero, además de los temas comentados, hubo uno que brilló con luz propia, representando el cénit de la velada, Chico no lo hagas: por las lindes del experimento sonoro llevado a cabo en 2008 por Soziedad Alkoholika y Violadores del Verso, plasmado en un maxiCD para muchos desconocido, una canción ofrecida junto con sus paisanos de ZTK Rap mezclando rap y metal; ¿el resultado, pese a no ser, tal y como ya hemos apuntado, algo realmente novedoso (de hecho, además, ya lo hicieron Public Enemy y Anthrax a principios de los noventa)? Una interpretación realmente fresca y diferente que, ofrecida a dos bandas (DJ de ZTK Rap incluido), puso sobre el tapete algo que ya advertimos en el reciente concierto de DKuajo: lo bien que casan estilos como el metal y el hip hop, siendo semejante combinación una vía que tal vez más músicos deberían explorar.
Hijos putativos de paisanos suyos como Khâmul y Koma –por citar únicamente a los parientes más cercanos, sus familiares lejanos, tanto locales como extranjeros, son lo suficientemente numerosos como para poder ser citados aquí-, Insomnio Króniko sacó bíceps en Black Rose, haciendo ver a cuantos metalheads de Iruñea y comarca se dieron cita lo siguiente: que hay relevo generacional. Y, lo realmente importante, con garantías de futuro. Buscando abrirse camino, bien, en su empeño los citados.
23/10/11
PROBANDO, PROBANDO... LOS MAREA TOCARON EN AKE Y EN BLACK ROSE: LA CRÍTICA!!


FOTOGRAFÍAS DEL GRAN FERNANDO LEZÁUN
Probando, probando…
Conciertos de Marea
Fecha: miércoles, 19, y jueves, 20 de octubre.
Lugar: AKE, Chantrea, y Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Marea, formación integrada por Kutxi, a la voz, Kolibrí y César, a las guitarras, el Piñas, al bajo y a la voz, y Alén, a la batería
Incidencias: presentación por sorpresa de En mi hambre mando yo. Actuaciones de más de 2 horas de duración, bises incluidos.
Anhelando degustar sus nuevas canciones con su gente más cercana; compartir a pie de barra –prácticamente- el contenido de su flamante nuevo perol de rock & roll, los Marea comparecieron recientemente en dos de los bastiones de la música en directo de Iruñerria: AKE y Black Rose.
Ciñéndonos al primero de los conciertos, diremos que, pese a que tal y como era de esperar, se centró en la puesta de largo de los nuevos temas, el show deparó la interpretación de veintiséis composiciones en total, buscando la banda, y consiguiendo, que después de tres años y medio lejos de los escenarios nadie se quedara con las ganas; ni los músicos tan siquiera, vacíos como terminaron tras darlo todo pero llenos, al mismo tiempo. Plenamente saciados y satisfechos tras cenar y dar de cenar semejante ración de rock & roll. De un rock & roll tocado como se ha de tocar el viejo género, y además de en lo referido al sonido, en lo relativo a la actitud. A la fuerza escénica y a las ganas derrochadas por el quinteto, totalmente a la altura de las mostradas por los presentes en lo que hizo referencia, por ejemplo, a dejarse salpicar por la cazallera lírica de Kutxi o a prestarse a ser seducidos por los entramados sonoros dibujados por Kolibrí y César, al tiempo que, con los pies, marcaban los ritmos dictados por Alén. O a seguir sin perder detalle los en todo momento ondulantes movimientos de El Piñas, en estado de éxtasis al compás de las olas musicales siempre; del oleaje generado, de altísimo octanaje.
“A las buenas noches, Chantrea; somos los Marea, no me miréis con esas caras de asustaos”, saludó el patriarca Romero al sorprendido público al tiempo que, con los ya imprescindibles Bienvenido al secadero y La majada, comenzaba a fraguarse la pleamar. Una marea alta cuyos picos, en lo que a participación del público respecta, se alcanzaron con las interpretaciones de viejos hits, mini set de El Piñas (Alfileres, Trasegando) incluido, destacando entre los nuevos temas, por la acogida dispensada… todos, prácticamente: Canaleros, Las últimas habitaciones (con Kolibrí despuntando y haciendo despuntar el tema con su slide-guitar), Ojalá me quieras libre, Sobran bueyes, Pedimento... O la cautivadora Plomo en los bolsillos, ofrecida entre grandes muestras de satisfacción en medio del fragor de la más que trepidante recta final.
Probando repertorio a la espera del pistoletazo de salida de su inminente nueva gira, acontecimiento que tendrá lugar el sábado 5 de noviembre, en Arnedo, los Marea saludaron, hicieron un auténtico guiño -más que regresaron- a sus orígenes con estas actuaciones, y no diremos que volvieron a dichos orígenes porque siempre han estado ahí: y es que pese a que los escenarios que pisan y los puentes de luces que iluminan sus directos, a una con el reconocimiento masivo alcanzado, hayan ido separándose más y más del suelo, ahí y así siguen ellos: con los pies en el suelo. A ras del mismo.
A la espera de volver a hacerse con la pole position una vez que, tras este par de vueltas de reconocimiento, comience verdaderamente la carrera, los de Berriozar reivindicaron con estos conciertos los escenarios más pequeños y, a un tiempo, más grandes de Iruñea y comarca; a la espera de recuperar la cabeza del pelotón del rock estatal, tan necesitado, más que de savia nueva (de eso hay más que de sobra), de ideas. De ideas con marca y personalidad propia como las esgrimidas por Marea, en estos tiempos de genéricos, confusas –y equivocadas- búsquedas de santos griales y pretensiones. Una vez más, aun en período de pruebas, pletóricos Kutxi y compañía.

BIENVENIDOS A LA 2ª PARTE DE "BIENVENIDO AL SECADERO", VIDEOCLIP DE "LA MAJADA"

MAREA, EN MI HAMBRE MANDO YO
Gestionando los tiempos como sólo ellos saben hacer, tras cuatro años de necesario barbecho, los Marea vuelven a declararse dueños de su destino y su devenir desde el título de su nuevo CD, En Mi Hambre Mando Yo: puchero de canciones de alto voltaje y oleaje erigido sobre el ya característico rock con casta de los de Berriozar, fuertemente tintado de actitud, convenientemente aderezado con sus habituales especias flamenquitas y marcado a fuego por la lírica de Kutxi Romero; a pecho descubierto y corazón abierto siempre, puro duende -más que artista con duende- éste, el poeta del rock de rima libre y disonante. ¿El resultado final? Un potaje musical con genuino sabor a rocanrol, a cosa buena, que, gustosamente cocinado por ese chef de los botones que sigue siendo Kolibrí, sorprende esta vez por su espectacular acabado en lo que a su sonido final hace referencia, rompiendo a este respecto todas las barreras de lo hasta ahora conseguido por la banda: cosa de haber trabajado las mezclas y la masterización de las canciones con ingenieros tan reconocidos como Mike Fraser (AC/DC, Metallica, Aerosmith...) y Adam Ayan, habitual de discos de bandas como Pearl Jam, The Rolling Stones o Nirvana. Un trabajo, En Mi Hambre Mando Yo, con el que estamos convencidos de que el hambre de nuevas canciones de la banda que desde 2007 sacude la escena va a quedar plenamente satisfecha.
En Mi Hambre Mando Yo, sexto disco del quinteto integrado por Kutxi Romero, a la voz, Kolibrí Díaz y César Ramallo, a las guitarras, Eduardo Beaumont Piñas, al bajo, y Alén Ayerdi, a las percusiones y a la batería, consta de diez canciones, grabadas durante los meses de junio y julio de 2011 en los Estudios Sonido R-5 de Orikain, Navarra, por Kolibrí Díaz y Jaime Sanz Mapatxe, encargándose el primero de las labores de producción; las mezclas las llevó a cabo el ya citado Mike Fraser en los Warehouse Studios de Vancouver, Canadá, en agosto de 2011, encargándose ese mismo mes de las labores de masterización Adam Ayan en los Gateway Studios de Portland, Estados Unidos. El arte de la portada corrió a cargo de Ramone, siendo las únicas colaboraciones que aparecen las de Arantza Mendoza, a los coros (iluminando con su cálida aura vocal la cazallera voz de Kutxi), y Fredi Peláez, al órgano Hammond.
Dejando claro desde el primer tema que la espera ha merecido la pena, el vitamínico perol cocinado por los Marea entra en ebullición de manera inmediata con canciones tan vertiginosas como Bienvenido Al Secadero (perfectísima tarjeta de presentación, protagonista del primer videoclip y elegida primer single), La Majada, Sobran Bueyes y El Día Que Lluevan Pianos, acertados ejemplos de que la compulsiva hambre de rock & roll por ellos hecha durante este parón, ha quedado totalmente saciada; a continuación, a fuego más lento, suena Canaleros, magnífico medio tiempo, lo mismo que, con permiso de la pegadiza Ojalá Me Quieras Libre, sexta en hacerlo, Ángeles Del Suelo, nuevo tema a medio tiempo antes del otra vez incandescente Las Últimas Habitaciones (atención al sonido de las guitarras, de lo más americano), la cautivadora Plomo En Los Bolsillos y Pedimento, insuperable broche con el personal gen andaluz de Romero poniendo la guinda final. El toque definitivo a un disco bravío y con trapío en el que, con la identificable pulsión del grupo por bandera, la música vuelve a latir a diferentes velocidades, esgrimiendo a la hora de envolver las letras una misma voracidad emocional. A la hora de vestir de fiesta los imantados textos de Kutxi, los cuales, disparados a dar desde lo más profundo de su ser, plasmados en esta ocasión de forma realmente nítida y brillante, volverán a hacer diana en las almas de sus cada vez más numerosos seguidores.
Marea, en su hambre mandan ellos; Kutxi, Kolibrí, César, el Piñas y Alén, he aquí quiénes siguen llevando las riendas de su rock jornalero. Y así lo vuelven a poner de manifiesto por medio de un CD de marca y denominación de origen propia, la de una banda de rock que decidida nuevamente a hacer algo que se vea, lo ha vuelto a conseguir: hacer algo que se ve con los oídos y se escucha con el corazón. Derrochando personalidad y dejando claro con estos flamantes diez mandamientos con forma de canciones, con sus instrumentos y corazones perfectamente afinados, que la magia continúa. Que las cosas requieren su tiempo y que, como el presente disco, hay que hacerlas a su tiempo. A su debido tiempo. Que siempre, en cualquier orden de la vida, hay que obrar guiados por la necesidad: ya sea artística, ya por el hambre de verdad. Como siempre. Como fue siempre en su caso. Marea, En Mi Hambre Mando Yo: comida casera de primera calidad con la presentación de un restaurante de muchos tenedores. Rocanrol en esencia de majestuosa sonoridad. Más que un valor al alza, oro puro, toda vez que nunca se devalúan: que así siguen, sin depreciarse.
Recluidos en sus cuarteles de invierno desde que en mayo de 2008 concluyera el Piojoso Tour, Kolibrí, César, ‘El Piñas’, Alén y Kutxi, cual si de coser y cantar se tratase (cosa del genuino hilvanar de notas y ritmos de los primeros y del arrebatador hacer del vocalista) han concebido un disco muy entretenido y fresco. De muchos colores. Un CD de los denominados ‘de canciones’, integrado por diez golpes de mar que desde la primera escucha delatan el ADN de Marea, latiendo sus pulsos a caballo entre los de sus galopadas más reconocidas y los medios tiempos: distancia perfectamente controlada por los de Berriozar. Un trabajo marcado nuevamente por la inspirada lírica de Kutxi (de característica y castiza raigambre, damos fe de que en el río conformado por la misma vuelve a cubrir) y en el que, por vez primera, no va a haber colaboraciones, a tenor de cómo ha sido concebido. Vamos, que más allá de la presencia de Arantza Mendoza haciendo coros, en este CD no las habrá, pues, tal y como nos contaron los músicos, durante el proceso de composición ninguna de las nuevas canciones pidió ser cantada por gentes de fuera de la banda. Así pues, mandando ellos en su hambre como mandan -tal y como lo proclaman desde el título del álbum- (“uno se puede tragar incluso el orgullo, pero la dignidad no ha de perderse nunca”, he aquí qué nos comentó Kutxi al respecto), en esta ocasión los comandados por Romero han decidido no compartir con ningún invitado sus canciones. Y sobre el sonido de las mismas, ¿qué decir? A tenor de lo escuchado, que es más rockero si cabe. Más puro, siendo este otro de los motivos de que nadie más haya participado en su grabación, fuera de los cinco directamente implicados: sencillamente, porque suenan como tienen que sonar.
Marea, En Mi Hambre Mando Yo; por sexta vez, más que un valor al alza, puro oro molido su anunciado nuevo disco. Los de Berriozar, sin nubarrones en lontananza, demostrando que, al igual que dicho metal, nunca se deprecian. Ser un valor seguro. Seguro que a partir de 27 de SEPTIEMBRE vemos cómo los mejores augurios se cumplen, una vez más.
LOS MAREA, EN TVE
LOS MAREA, EN ROCK & GOL
LOS MAREA, EN MANERAS DE VIVIR TV
22/10/11
DKUAJO ARRASÓ EN BLACK ROSE: LA CRÍTICA
Vuelta de tuerca al braille metal
Concierto de DKuajo
Fecha: sábado, 15 de octubre.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Dkuajo, banda integrada por Migortxo y Punki, a las voces, Pete, a la guitarra, Ubaldo, al bajo y Mintxo, a la batería.
Incidencias: presentación de Tuerca de vuelta, tercer CD de la banda. 1 hora y cuarto de duración, bises incluidos. Lleno, público muy participativo.
Frente a un local a rebosar, lleno como en sus mejores días, los DKuajo descargaron las canciones de su impactante nuevo CD, brindando un concierto arrebatador. Como todos los que han ofrecido en el legendario Black Rose, con motivo de las puestas de largo de sus diferentes discos.
A manera de aviso a navegantes, la velada arrancó con varias proyecciones relacionadas con la banda, sonando a continuación, sobre la proyección en la pantalla de un encefalograma que denotó vida, plenitud de vida, una intro claramente anunciadora de lo que se avecinaba: la inminente materialización poderosas notas musicales mediante de la tormenta llamada a ser protagonizada por el huracán DKuajo, comenzando la misma con las embestidas sonoras de cuatro de los nuevos temas: Vaya descuido (forjado sobre inclementes ráfagas de hardcore), La boca del lobo (presidido por el regusto a rapmetal), Vergüenza y Mandatario, aldabonazos que, presentando a una banda más que suelta y desenvuelta, sobradamente preparada para afrontar mayores cotas, llevaron desde los primeros truenos ¿a cubierto? No, a botar bajo semejante chaparrón sonoro a los presentes: a un público que, una noche más, se mojó totalmente por los suyos. Por una banda en la que, sin restarles méritos a los músicos más veteranos, brillaron, y cómo, los incorporados en 2009: Punki, (grande, ya haciendo coberturas ya llevando el peso de los ataques) y Ubaldo, garantía total a las cuatro cuerdas.
A continuación, el viaje recientemente iniciado, la pese a las connotaciones de lo dicho hasta ahora, perfectamente canalizada descarga musical, continuó con la recuperación del tema Billetes, de su primer CD, encontrando asimismo en el centro del tornado su lugar dos de S. S. S., su segundo trabajo, antes de que, con permiso de las interpretaciones de Vudú, de dicha grabación, y del último en sonar –en teoría-, Negocios narcos, de Buen viaje, el grupo se centrara definitivamente en la presentación de los temas de Tuerca de vuelta, su peculiar vuelta de tuerca a su concepto de braille metal; en la plasmación en directo de canciones como Satélites, Justicia de barrio o Kayendo, con las que, más que recuperar, podríamos afirmar que la presente formación ha vuelto a sacar brillo a la esencia de su personal estilo, perfecto híbrido de metal, hardcore y hip hop. O, ya en los bises, en las interpretaciones de Jarkorety 3 (de asombroso parecido en parte a una de Cicatriz, tema que llevó al Punki a ofrecer un freestyle y al público a participar desinhibidamente de su estribillo) y Abandonen el edificio, con la que la presente tormenta sonora (repetición de Al diablo, con Hugo, sorprendente baterista, a tambores y platillos), concluyó.
DKuajo volvió a vencer y convencer con motivo de la puesta de largo de su nueva apuesta discográfica, la tercera; ¿vendrá de su mano la vencida? No nos atrevemos a afirmarlo; y no por el concierto presenciado ni por los temas previamente escuchados; en cualquier caso, lo que sí diremos es que el quinteto, al igual que buena parte de las bandas locales que vemos habitualmente sobre los escenarios de Iruñerria, merece más, mucho más que engrosar una generación de músicos perdida. Dar un salto, pequeño siquiera, hacia mayores cotas de reconocimiento a todos los niveles, a la vista de su preparación y méritos. Que el público potencial, al menos, acuda a sus conciertos, algo que en el presente caso, afortunadamente, ocurrió, disfrutando al máximo todos del evento.
Al diablo, con el jovencísimo Hugo, a la batería, en otro concierto de la banda!!
11/10/11
ESPECIAL DKUAJO: LAS CRÍTICAS
Metal con cuajo
Concierto de Dkuajo
Fecha: sábado, 24 de noviembre de 2007.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Dkuajo, banda integrada por Migortxo, a la voz, Thrasher, a la guitarra gorda, Fino, a la guitarra fina, Berly, al bajo y Mintxo, a la batería.
Incidencias: concierto de presentación de Buen Viaje, primer disco de la banda. Una hora de duración. Público participativo, de ambos sexos y que cantó y espoleó al grupo extraordinariamente.
La verdad es que a pesar de llevar años viendo actuaciones en directo, y de todo tipo de formatos, uno no deja de sorprenderse ante la primera vez de muchos grupos locales. Ante la vez primera que va a ver en vivo a bandas con años de brega y bajera a sus espaldas, de trabajo poco reconocido en la mayoría de las ocasiones y que, a la mínima oportunidad, raramente defraudan. A formaciones como Dkuajo -por ejemplo-, banda que lució como un grupo plenamente hecho, demostrando ser más que una promesa, una realidad: tal vez una de ésas que cada cierto tiempo llegan a dar la campanada desde Iruñea. Y no, no estamos exagerando, al menos si nos atenemos a lo visto en Black Rose. Y no sólo sobre su escenario, sino también debajo del mismo... de manos de un público que, totalmente enfervorizado, vaya cómo les llevó durante la hora de actuación ofrecida: en volandas todo el tiempo. Durante todo el pase, concierto que, en nuestra opinión, debería marcar un antes y un después en la trayectoria de los de Errotxapea, pensando nosotros al respecto que seguro que tardarán tiempo en olvidarlo. Tras un enorme plástico con el nombre del grupo grafitteado –si se nos permite la expresión- telón que, en un primer momento, cubría la balconada del Black, con los músicos parapetados tras simpáticas caretas de electroduendes malotes, en medio de una inusitada expectación (había que estar allí, en primera línea de fuego, para sentir y vivir la misma) la velada, el viaje musical comenzó Colock & Stock, tema al que siguieron Negocios narcos (con la sombra de los sevillanos Narco en el ambiente) e Y por qué no?, en este arranque: unas composiciones que mostraron a las claras las intenciones sonoras de la banda, en todo momento en torno al hip-hop metalizado. Unos temas que perfectamente cantados por Migortxo sonaron gordos, llenos de fuerza y de garra: por un Migortxo que, lo mismo que el resto de la banda, todo un torbellino en escena, se mostró pletórico –sencillamente-, más como un MC rockero que como un cantante al uso –nos atreveríamos a decir-. Como un tipo con duende, con un carisma que pensamos que, cuestión de tiempo, necesariamente tiene que ir a más. Además de las canciones señaladas el concierto deparó la interpretación del resto de los temas del CD, brillando con luz propia el punto H/C de Billetes o Jarkorety y sonando además algunos de su primera maqueta y otros, inéditos, como el llamado a cerrar la noche, con los sectores masculino y femenino del público rivalizando entre sí a la hora de corear su estribillo por separado, a petición del grupo. ¿El resultado? Un apoteósico final.
Cual si de una estación de rock se tratara, el Black Rose se llenó de pasajeros con motivo de la puesta de largo del primer disco de Dkuajo, presentación que se tradujo en una descarga metálica en toda regla, que dirían los heavies de antaño. De primera división, en la que deberían estar si no fuera por la actual coyuntura de la industria discográfica y demás adláteres; ¿que cómo resultó el viaje? Sorprendente (pese a que esperábamos algo parecido reconocemos que el concierto nos sorprendió) y bueno, por supuesto. Y es que tras venir amagándolo desde tiempo atrás, con la seguridad de tener todos los boletos para ello, Dkuajo el pasado 24 finalmente dio. Estaba clara la cuestión. Con cuajo, de frente y directos.
Simple, sencilla y supercontundente actitud
Concierto de DKuajo
Fecha: martes, 22 de diciembre de 2009.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Dkuajo, banda integrada por Migortxo y Putopunki, a las voces, Fino Cazares, a la guitarra, Ubaldo, al bajo y Mintxo, a la batería.
Incidencias: concierto de presentación de S.S.S., segunda grabación de la banda. 1 hora de duración. Muy buena asistencia, público participativo.
El devenir de Dkuajo de unos años a esta parte, el viaje a lo largo y ancho de la escena que, más que empezar, comenzó a coger aire con el publicación de su primer CD (titulado precisamente Buen viaje), continúa adelante con idénticas ganas e intensidad, siendo buena prueba de ello la autoedición de una nueva grabación, S.S.S., siglas bajo las que se ocultan tres definitorios términos: simple, sencillo y supercontundente; tríada que, fuera de toda duda, viene básicamente a decir que lo que se ve es lo que hay: la actitud la banda en directo… y lo que puede oírse en la grabación -más bien-, sin mayor trampa ni cartón; las cartas sobre la mesa y las canciones, como el martes 22, claras, sobre el escenario.
Ante un público integrado en buena medida por incondicionales del Colectivo DKuajo que casi llenó el local, tras una cuenta atrás proyectada sobre imágenes de fondo de la propia banda actuando en un escenario grande (salteadas las mismas con otras de personajes de Barrio Sésamo), el reconvertido quinteto abrió fuego con Negocios narcos, tema al que siguieron dos más (la inédita La boca del lobo, entre ellas) antes de que sonara Pamimami, primera del nuevo CD en hacerlo; ¿reconvertido quinteto, hemos dicho? Sí, toda vez que en los últimos tiempos ha habido movimientos en sus filas y en el esquema de la banda, habiendo salido el guitarrista Thrasher y el bajista David Zarzosa (flamante nuevo fichaje de Su Ta Gar) y habiendo entrado Ubaldo a las 4 cuerdas… y un nuevo vocalista, el rapero Putopunki, hecho que, por otra parte, ha contribuido, y cómo, a que el sonido del grupo, claramente influenciado por el hip hop ya en etapas anteriores, se haya escorado aún más hacia dichos postulados: ¡si incluso el citado nuevo cantante tuvo a bien marcarse un freestyle, tal y como mandan los cánones en los conciertos rappers! Acto seguido, entre temas de su maqueta Braille metal, de su primer CD y unos cuántos inéditos, a caballo siempre entre el metal, el hardcore y el hip hop (he aquí los principales puntales sobre los que se apoya el hecho musical de Dkuajo), sonaron todos los protagonistas de la noche: todos los incluidos en el CD que se presentaba -queremos decir-, temas como el metalero Vudú o Al diablo, catapultando éste la velada a una recta final brillantemente culminada por el denominado por la banda mamoneo final (con sus seguidores, quienes ya saben de qué estamos hablando, agachándose y, ya en pie, botando frenéticamente con los ritmos de Stress) y con la interpretación de Kabrones, recuperada de la maqueta e igualmente celebrada; ¿otras canciones a destacar, más allá de las citadas? Billetes (una de las más recordadas de su disco debut) o la inédita Vergüenza, dedicada a la familia de Nagore Laffage y una de las más aplaudidas de la noche.
Perfectamente comandados por Migortxo, uno de los vocalistas con más carisma del vivero musical de Iruñerria, Dkuajo, fuerza y súper contundente actitud en escena, compareció en Black Rose, mostrándose realmente consolidados como banda y con las ideas, claras; ¿Que, cosa de los cambios, se les haya quedado algo de chicha guitarrera por el camino, que tal vez alguien pudiera apuntar? Puede, pero, a cambio, creemos que han ganado en fondo, actitud musical y credibilidad, además de en presencia escénica. Vamos, que su concepto de Braille metal, al menos en directo, ha salido reforzado del invento. Un concepto simple, sencillo y supercontundente, claro está.
Arrikurock 2010: actuaciones de Ovejas Negra, DKuajo, EH Sukarra y Hamlet
Fecha: sábado, 26 de junio.
Lugar: parking de la carretera de Antsoain, Antsoain.
Incidencias: 1ª edición de Arrikurock, organizado por Arrikulunka Elkartea. Asistencia discreta. Las actuaciones, con una hora de retraso, comenzaron a las 21.00, alargándose hasta la madrugada.
3/10/11
CRÍTICAS DE OCTUBRE: MARAH, GOT CASH, MARVIN Y SORRY MAMMA, PARA EMPEZAR
Llevando por bandera el rock & roll
Concierto de Marah
Fecha: jueves, 6 de octubre
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Marah, formación integrada por David Bielanko, a la voz y a las guitarras, Serge Bielanko, a la voz, a la armónica y a las guitarras,, Mark Francis, al bajo y a la trompeta, Christine Smith, a los teclados, al acordeón y a la percusión, y Martin Linds, a la batería.
Incidencias: presentación de Life is a problem, último CD de la banda. Hora y ¾ de duración, con descanso de 15 minutos incluido. Asistencia discreta, público participativo.
Llevando a nuestro terreno una de las prácticas más empleadas en los últimos tiempos para justificar el logro de ciertos objetivos, el pasado jueves, tras aplicar un leve recorte al concierto al que asistimos previamente (el tiempo correspondiente a los bises, no más) nos desplazamos hasta Atarrabia, con el fin de seguir las evoluciones en directo de Marah: formación que lo dio todo, protagonizando un pase tan intenso como apasionado. Apasionante. Una actuación, en algunos momentos, con el plus añadido de cierto regusto y sabor a concierto de club –más que de escenario grande-, saliendo con ello, con semejante plusvalía, ganando los presentes: un público que, integrado por un centenar largo de personas, agolpándose en la parte delantera de la sala, disfrutó sobremanera del crisol de rock y folk americano facturado por el quinteto.
La velada, articulada en dos partes de similar corte y confección, se mostró ¿rica? No, excelsa –más bien- en rock de genuino sabor americano, tal y como ya hemos indicado.
Trabajado sin colorantes ni artificios, presentado sin envoltorio ni papel de regalo alguno; demostrando ser todo un regalo en sí mismo para los oídos verdaderamente rockeros, el concierto fue ganando ritmo y sonoridad made in U.S.A. de manera progresiva, resultando la música facturada, de diferentes atmósferas (unas veces más rockera, otras, más country y sureña) cruda y cálida a un mismo tiempo. Pese a la premeditada aspereza con que fue plasmada en determinados momentos, exhibiendo una sonoridad ora más clásica, ora más próxima a su agreste denominación de origen, luciendo siempre más yankee que la bandera de las barras y estrellas: la cual, por cierto, colgada de un amplificador, presidió el escenario; ah, y tocado, llevado al directo semejante hecho musical como se toca de verdad el rock & roll, tanto en lo que a expresividad de los músicos hace referencia como a su volumen, algo que los presentes vaya que si agradecieron y premiaron: lo mismo que la cercanía y proximidad demostrada por la banda, no dudando los hermanos Bielanko en cantar desde el mismísimo filo del escenario… e incluso a pie de pista, en alguna ocasión. Bueno, ni, a la vista de la asistencia registrada, en restarle formalidad al espectáculo, improvisando y alargando a voluntad el desarrollo de las canciones.
Procedentes de Madrid y camino de Valencia, Tótem acogió el rock con marca propia de Marah, banda que el pasado jueves hizo ondear, y cómo su country rock americano. Llevándolo en todo momento por bandera, protagonizando con sus canciones toda una fiesta de exaltación de dicha concepción del rock. Y esto deparó la noche del primer jueves de octubre en Tótem, sala a la que no nos queda otra que aplaudir por su valentía a la hora de programar. De continuar aplaudiéndoles por seguir programando con el gusto con el que lo están haciendo en este arranque de temporada, a pesar de, en noches como la presente, no ver totalmente recompensado su esfuerzo; y que todavía haya por ahí quienes digan que en Pamplona no hay conciertos…
Efervescencia, cal y arena
Conciertos de Hooked On Time, Got Cash y Marvin
Fecha: viernes, 30 de septiembre.
Lugar: sala Movie, Aizoáin.
Incidencias: cerca de tres horas de música en directo. Media entrada larga, en algunos momentos; público integrado principalmente por adolescentes que se mostró entregado.
Cual si de una moneda se tratase, la presente noche de pop-punk mostró dos caras: las exhibidas por Hooked On Time y Marvin, primeros y últimos en comparecer (bandas que dieron la de cal: junto con la afluencia registrada y la actitud de los presentes, lo mejor de la velada) y, lamentablemente, la mostrada por Got Cash, grupo cuyo directo, pese a resultar del agrado de su público, no nos terminara de convencer. Cosa de que la forma de cantar de su vocalista dejara un tanto que desear, haciéndolo fuera de tono durante buena parte del concierto; ¿acaso el grupo no lo escuchó por monitores? ¿Nadie se dio cuenta, excepto el arriba firmante?
La velada arrancó con los jovencísimos Hooked On Time, quienes haciendo suyas sendas abiertas años atrás por bandas como Dikers, se desenvolvieron con soltura aunando fuerza, velocidad y melodías, ganándose sin ningún tipo de duda el poder ser considerados banda revelación de la velada. Y es que Hooked On Time hicieron gala de un inusual engrase a la hora de plasmar sus temas, denotando a la de sacar adelante su pase, breve y contundente como sus canciones, una sorprendente madurez. A continuación llegó el momento de los teóricamente colíderes del cartel, Got Cash, banda que, en su quinto cumpleaños como grupo, demostró tener todavía mucho trabajo por delante en aras de mejorar a la hora de tocar en directo: de defender con más garantías unos temas que, extraídos de sus trabajos Veintiuno y Las cosas que pasan cuando no estamos en casa, compuestos siguiendo la estela de Blink 182 o Dikers, ¿podrían? No, deberían sonar mucho mejor: y con esto no queremos decir que los músicos no trabajen o no hayan trabajado hasta el momento, sino que les queda mucho trabajo por hacer: principalmente, en lo referido a afinación y a modulación y empaste de las voces implicadas (resultando lo dicho fundamental en estilos como el suyo), así como en lo relativo a aportar soltura a los cambios de ritmos. A hacerlos sin innecesarios nudos. Y es que sí, Got Cash le pusieron ganas, empuje y empeño, pero su directo, pese a que agradara a los asistentes, creemos que debe mejorar. Y hasta aquí diremos; ¿gustaron? Sí, pero gustar a tu público, a un gentío como el que dicha noche completó la parte baja de la sala, pensamos que no es necesariamente sinónimo de hacerlo bien. Cuestiones de gustos aparte, bien facturado, queremos decir. Afortunadamente, las aguas volvieron a su cauce y las tornas cambiaron con Marvin, banda que, en loor de multitudes, a lo grande, ofreció un gran concierto de principio a fin: desde que empezaron, con la proyección de su nuevo videoclip, Queremos hacerlo todo. Y todo ello, despachando y recibiendo adrenalina a raudales, sintiendo en todo momento el aliento de los presentes, quienes, botando con frenesí, los llevaron en volandas, cantándoselas todas. Y a voz en grito: temas, por citar algunos (que perfectamente podrían haber sido otros) como Saludos desde el sol o Inmortales (de su primer CD) o Lo último que quieres o, ya en los bises, Nuestro fin (fue, es, será), de su CD Olvidar lo aprendido, ofrecidos con tanta seguridad como autoridad. Con magisterio de autoridad –incluso- nos atreveríamos a decir, a la vista de lo que son Marvin actualmente: uno de los máximos exponentes del denominado easy core: vuelta de tuerca del pop punk o happy punk melódico, tocado con la velocidad/voracidad del hardcore.
El viernes 30 tuvimos ocasión de chequear la escena pop punk de la ciudad, saldándose dicho examen con las valoraciones aquí expuestas: sin ningún tipo de acritud, nuestros mejores deseos para las tres bandas.
MARVIN - Queremos hacerlo todo from Sense Titol on Vimeo.
MARVIN, EL VÍDEOCLIP: QUEREMOS HACERLO TODO, ¡ADELANTE!
Electro rock de altos vuelos
Concierto de Sorry Mamma
Fecha: jueves, 29 de septiembre.
Lugar: Black Rose, Burlada.
Intérpretes: Sorry Mamma, banda integrada por Piluca, a las voces, Goar, a las guitarras, a los coros y a las programaciones, Cristina, al bajo, y Tachín, a la batería.
Incidencias: presentación de I wanna know, primer CD de la banda; 1 hora de duración. Asistencia muy discreta, público participativo.
Arrancó una nueva temporada de música en directo en Black Rose, la vigésima, y, lo hizo con un concierto realmente explosivo; ¿la pena? La asistencia registrada. La poca asistencia registrada –más bien-, inversamente proporcional a la riquísima actuación ofrecida por una banda que lo dio todo. Pero bueno, lo que hubo es lo que hay y, salvo contadas excepciones, lo que, por desgracia, nos tememos que va a haber este año en muchos sitios. Y en muchas ocasiones. Y frente a ello, más que tratar de capear como se pueda el temporal, poco más se puede hacer. Intentar tirar todos hacia delante, locales pequeños y grandes.
Bajo un ambiente familiar y distendido, la primera vez de Sorry Mamma en Nafarroa comenzó a materializarse con temazos como el que da título al CD y Let´s go to the party, auténticas invitaciones a la fiesta perfectamente acogidas por el público, brillando asimismo con luz propia Times of dance en estos primeros compases, con las ibicencas noches festivas de fondo: unas composiciones intensas, de diferentes hechuras y atmósferas que, erigidas sobre la complicidad de las contundentes y, a un tiempo, sugerentes y mágicas guitarras de Goar Iñurrieta y las bases disparadas desde el ordenador, de manos de los punteos del citado entre las nubes de música electrónica, generaron una cuando menos novedosa atmósfera en el local, llenándolo de sabor a rock… ultrabailable. Realmente moderno. Revestido por un traje tan brillante como festivo, de alto standing el mismo. Bueno, y sin menospreciar las trayectorias de ninguno, en consonancia esto último con las horas de vuelo de un músico como Goar, de prolífico curriculum pese a su edad: enrolado actualmente también en Malditos Bastardos, alguien al que vimos colaborando con Hertzainak en el Anaitasuna cuando sólo contaba con ¡14! años de edad; posteriormente, siendo miembro de Cicatriz (1986-1996) y, finalmente, formando parte de las bandas de Estopa o Nacha Pop. ¿Otros temas a destacar? I hate my neighbourhood o Let me be your guide, al igual que los anteriormente citados, merecedores de mejor suerte en lo que a llegar a más público hace referencia. Unas composiciones que, en resumidas cuentas, dejaron claro que Sorry Mamma, su radio de acción –más bien-, necesariamente tiene que crecer.
Bueno, y finalmente, al hilo de lo expuesto en estas líneas de estas líneas, no podemos concluir sin quitarnos el sombrero ante bandas entusiastas como esta, que, en su infatigable labor por intentar asomar la cabeza y respirar, no dudan en desplazarse desde donde haga falta; desde Madrid -en este caso- hasta locales como el Black, el Terminal (decano en los que a organización de conciertos de este tipo se refiere, labor en la que lleva embarcado desde 1986), AKE o el reinaugurado Infernu, espacios que hay que apoyar a cualquier precio a la vista de lo que han sido y deben seguir siendo, viveros de jóvenes promesas en general. De los músicos llamados a ser los integrantes de las bandas del mañana, formaciones que, entre unas cosas y otras, alarmante falta de personalidad o discurso propio en muchos casos y el actual exceso de oferta, materializado con la presencia de bandas completamente hechas copando sus escenarios (llamados en otros tiempos a acoger principalmente a quienes estaban empezando), nos temamos que lo van a tener claro, a la hora de salir adelante con sus proyectos. O no tan claro. Y dicho esto, nada más por nuestra parte. Bien, Sorry Mamma. A miles de pies de altura, su electro rock de altos vuelos.
KUKUTZA SOLIDARITY (NUEVO E INTERESANTE VÍDEO)

20/9/11
CRÍTICAS DE SEPTIEMBRE: ROCK METAL FEST, TNT, M-CLAN, HATEBREED Y ELVIS, EL MUSICAL
For ever king of rock
Elvis, el musical. El rey del rock, vida y música de Elvis
Fecha: miércoles, 21 de septiembre.
Lugar: Auditorio
Incidencias: último espectáculo de la programación veraniega de Baluarte, primera de las dos representaciones programadas de dicho musical. 2 horas de duración, descanso incluido. Asistencia discreta.
Pasó por la ciudad el musical erigido en torno a la vida y los éxitos musicales y artísticos de Elvis Aarón Presley, icono del rock del pasado siglo XX cuya estela, qué duda cabe, continúa siendo alargada; y, al menos en la función del miércoles, lo hizo satisfaciendo completamente a los presentes.
Tomando el espectáculo como ejes principales el imperecedero recuerdo de Elvis y el férreo empuje de Greg Miller, doble del inmortal cantante, amigo suyo o quizás algo más (¿hijo, tal y como quedó en el aire después de que tras la representación fuese planteada la pregunta?) y, sea como fuere, fidelísimo depositario de sus esencias artísticas; perfectamente respaldado Miller por 28 actores, un cuerpo de baile formado por 12 bailarines, un quinteto musical y un cuarteto de coristas, la representación, dividida en dos partes, repasó sobre las dos alturas del escenario las trayectorias vitales de los dos: la del homenajeado y la del citado Greg, alternándose a la perfección a la hora de llevar el hilo de la historia las proyecciones en la pantalla de fondo, las distintas interpretaciones musicales (sonando temas como Love me tender, Jailhouse rock, Viva Las Vegas, My way o Tutti frutti) y los inevitables gags, auténtica sal y pimienta del teatro musical. Llevado a cabo todo ello de forma tan dinámica como atractiva y eficiente, aprovechándose las proyecciones para reorganizar el escenario y para que el actor y vocalista principal y demás actores y bailarines cambiasen su vestuario. Y es que, aun dentro de la sobriedad que presidió el montaje, la escenografía, las coreografías y el vestuario, en consonancia siempre con la narración de los avatares más destacados de la vida de Presley, lucieron muy cuidados, quedando articuladas en torno a sus vivencias más importantes las dos partes del musical: una primera, de presentación y narración de la irrefrenable ascensión de Elvis a los cielos de la popularidad, representada por momentos como su primera aparición en televisión, la grabación de sus primera películas, su incorporación al ejército en 1958 (año del nacimiento de Miller, curiosamente) o la preparación por parte de Frank Sinatra del Festival denominado Welcome home, Elvis, para saludar su regreso a la vida civil (antes de que se retirara momentáneamente a Hawai y, camino de la cima de su carrera, firmara millonarios contratos por la grabación de nuevas películas), y una segunda, erigida sobre los años de vino y rosas del denominado Príncipe de otro planeta a partir de su regreso en 1968 a los escenarios , antes de que, camino de su muerte, la propia voz de Greg pasara a contar desde la pantalla reveladores aspectos de la relación establecida entre ambos: llegando a ofrecer los dos, semejantes padre artístico e hijo… quién sabe si sólo putativo, incluso algunos duetos, desde el cielo de la pantalla y el escenario. Elvis y Greg. En cualquier caso, el mejor vocero de Elvis a ambos lados del Misisipi, este último; el mejor portavoz “del talento más increíble y el hombre más increíble”, tal y como a pie de escenario lo definió al primero.
Treinta y cuatro años después de la muerte física del artista, su espíritu latió derrochando vida en Baluarte de manos de la voz y la presencia de Greg Miller, quien comandó un musical de puesta en escena tan sencilla… como soberbio, el resultado. Ágil, dinámico y entretenido. “Greg, hijo; en muchos aspectos, me recuerdas a mí”, se escuchó decir al verdadero Elvis como colofón final. Tras presenciar el presente musical, sólo podemos afirmar lo siguiente: que vaya que si Greg recordó a Elvis. Que vaya que si noche a noche lo sigue recordando, en todos los sentidos. Greg, el otro Elvis. Vaya que sí.
Metálico pistoletazo de salida
Rock Metal Fest, actuaciones de Dreamwalker, Overload, Airless y Crazy Lixx.
Fecha: sábado, 17 de septiembre.
Lugar: sala Movie, Aizoáin.
Incidencias: 3ª edición del Festival, actuaciones de una hora de duración; asistencia muy discreta, público de ambos sexos y media de edad alta que se mostró participativo.
En la apertura de la presente temporada de conciertos 2011-2012, la sala Movie acogió al Rock Metal Fest, evento programado en un primer momento en Miranda de Ebro y trasladado a última hora a dicha sala: circunstancia esta que tal vez tuvo que ver con la discretísima asistencia finalmente registrada. Con la escasa presencia de aficionados locales, brillando los mismos prácticamente por su ausencia en el apenas centenar y poco más de personas que allí se dieron cita, procedentes casi todas de provincias limítrofes y no tanto, como Zaragoza y Valladolid. Y es que si a tan inoportuno cambio de emplazamiento le sumamos factores como la coincidencia de los conciertos con el partido entre el Barça y el C.A. Osasuna, la actuación el día anterior de TNT en Tótem o el hecho de que, sin menospreciar a ninguna de las bandas participantes dicho sábado, mucho menos a los cabezas de cartel, ninguna de ellas resultara excesivamente conocida para el gran público… He ahí, tal vez, el porqué de la ya reseñada falta de asistencia.
Tras detonar el pistoletazo de salida los locales Dreamwalker sobre las 19.20 horas, una hora después tomaron el testigo los donostiarras Overload, formación que hizo las delicias de las apenas decenas de personas (todavía a dicha hora) con sus canciones, muy marcadas tanto por el glam americano como por el heavy metal clásico inglés de los ochenta. Y sí, vaya que si se trabajaron el pase, tanto a la hora de tocar como a la de implicar al público en el mismo, objetivo que finalmente consiguieron: lo mismo que los siguientes en comparecer, los bilbaínos Airless, subiendo de manos de su presencia la calidad varios peldaños. Y no porque Overland no lo hiciesen bien, sino porque ellos lo hicieron muy bien, protagonizando una contundente descarga de vatios rebosante de puro espíritu metálico. De genuino sabor a hardrock y AOR, protagonizando la banda un concierto de altura y denotando tanto mediante el hacer de sus músicos (grandes todos ellos, desde el cantante Iñaki Lazcano, hasta su guitarrista y fundador Roberto R. Rodrigo, sin olvidarnos de la acerada base rítmica formada por Miguel Manjón, al bajo, y Paco martínez, a la batería) como por medio de sus temas lo siguiente: poder pasar por cualquier formación del género metálico de cuantas integran el pelotón internacional. Y a continuación, presentados por el manager y periodista Rafa Basa, lo que todos estaban esperando: la comparecencia de los suecos Crazy Lixx. Con dos discos en su zurrón y nueva grabación en puertas, el quinteto, a buen ritmo, marcándose una bonita velocidad de crucero, deleitó a todos con su concepción del heavy metal: totalmente reivindicativa del sleaze o glam sucio, con unos temas de colorido musical tan variado (pese a que no abandonaran nunca los cánones del hard más melódico) como las melenas de guitarristas, bajista y vocalista, cada una de una guisa: morena, negra, rojo caoba y rubia. Con unas canciones que, de sonido descaradamente americano y altísimo octanaje musical, demostraron ser ceremonias en sí mismas, habida cuenta de sus comienzos, desarrollos y finales: cuidados hasta el último detalle, derrochando en su conjunto gran magnetismo. Demostrando su condición de himnos en buena parte de los casos, a tenor por cómo fueron jaleada por los presentes: por un público de estética y actitud netamente heavy que, puños al aire, melenas al viento y oscuros ropajes; mallas o pantalones ceñidos, botas altas o deportivas tipo bota y chalecos vaqueros o de cuero (chapas –que no pins-, tachuelas y parches), nos llevó por momentos a la Iruñea de los ochenta, tal vez definitivamente desaparecida en combate. En fin, dejémoslo ahí. Por lo que a las bandas y a la organización del Festival respecta, muy bien.
Explosión de AOR y melodías
Fecha: viernes, 16 de septiembre.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Integrantes: TNT, formación integrada por Ronni Le Treko, a las guitarras, Tony Mills, a la voz, Diesel Dahl, a la batería, Victor Borge, al bajo y un teclista adicional. Como teloneros, abrieron noche Burning Kingdon.
Incidencias: presentación de A Farewell to Arms, último CD de la banda. Hora y 10 minutos de duración, bises incluidos. Alrededor de dos centenares de personas, público de media de edad alta que se mostró participativo.
En la víspera de su gran noche madrileña (los actualmente comandados por Tony Mills tenían previsto registrar un DVD el sábado 17 en Madrid), a modo de último entrenamiento ante tan definitivo envite, los noruegos TNT activaron su preparada carga de hard rock & AOR en Tótem un día antes, protagonizando un bonito concierto: un tanto deslucido por la asistencia registrada pero grande, desde el prisma artístico.
La velada fue abierta por Burning Kingdon, formación que, capitaneada por el guitarrista Manuel Seoane, también en Ars Amandi, acertó a calentar la sala durante su hora de actuación: cosa, además del hacer del citado, del timbre del vocalista de la banda, más que adecuado para el melódico hard por el quinteto desplegado. Por un grupo que lució realmente impulsivo, propiciando lo dicho que incluso el frontman subiera a cantar al todavía sin estrenar nuevo palco de Tótem, mientras que uno de los guitarristas salía de “gira” a pie de sala, dándose un señor garbeo antes de terminar accediendo a dicho palco. Y tras tan candente pase, todo un ejercicio de hardrock, lo que los apenas dos centenares de personas estaban esperando: la anunciada explosión de TNT en vivo y en directo.
Formados en 1982, con Ronni a las seis cuerdas y Diesel, a las baquetas, como únicos supervivientes de la formación original, TNT saludaron a los presentes con Hello, hello, quedando así abierto el grifo en lo que a su descarga respecta. Las compuertas –más bien- a su brillante caudal de canciones, erigidas siempre en torno al siguiente binomio: poderosos riffs de guitarras de la mano en todo momento de grandes melodías, antes de explotar en los coros; unas composiciones que, desde la primera en sonar hasta Tonight I´m falling, última en hacerlo –con permiso de los bises-, integraron un repertorio de grandes éxitos extraídos de diferentes tramos de su carrera, más allá que de A Farewell to Arms únicamente: tercer disco de TNT con su actual alineación, CD con el que, tal y como dice la crítica especializada, han vuelto a sus raíces. A la sonoridad que les catapultó al nivel de popularidad que décadas atrás llegaron a gozar.
Y todo ello con las guitarras, destilando clasicismo siempre, muy en primer plano en todo momento; marcando territorio al igual que época en su día buena parte de los temas magistralmente alentados por sus cuerdas, antes o después de conducir la canción hasta el estribillo: unas canciones que, envueltas por el mejor papel de regalo posible, el gran espectáculo de luces desplegado, gustaron a los presentes, público que, si bien jaleó siempre a los músicos y les aplaudió con fuerza, lo hizo en dos momentos, principalmente: a propósito de un instrumental rico en espacios para el guitar-hero (el cual vaya que si divirtió y se divirtió haciendo diversas demostraciones sobre cómo, en lo referido a posiciones o posturas, extraer sonidos de su instrumento, quedando más que a las claras sus posibilidades: las del legendario Ronni, claro está), y, ya en los bises, a la vista de la artillería pesada reservada para ellos, a una con las interpretaciones de hits como Everione´s a star o el mítico Intuition.
TNT, todo un lujo la posibilidad de ver en casa a una banda como esta. Y, lamentablemente para la sala, en las condiciones que lo hicieron los afortunados que acudieron. Sin incomodidades con forma de apretujones, queremos decir. Todo un lujo a la altura de otro lujo: en sí mismo, el presente concierto.
Sin avistar el final
Concierto de M-Clan
Fecha: viernes, 9 de septiembre.
Lugar: recinto de la Ciudadela, Iruñea.
Intérpretes: M-Clan, formación integrada en directo por Carlos Tarque, a la voz, Prisco Priscus y Ricardo Rupérez, a las guitarras, Iván González, al bajo, Alejandro Climent Boli, a los teclados, Frankie, Alex y Marcos, a los vientos, y Coki Giménez, a la batería. Como teloneros abrieron noche Mr. Fylyn.
Incidencias: tercer concierto del ciclo Ciudadela Sound. Presentación de Para no ver el final, último cd de M-Clan. Hora y 50 minutos de duración, dos tandas de bises incluidas. Algo más de mil personas, público que se mostró participativo.
Normalmente, una persona, un grupo de gente unido por una causa o interés común o una agrupación artística -como en el presente caso-, una vez alcanzado un punto en su camino (y principalmente si hablamos de largas trayectorias) puede llegar a no ver el final del mismo por dos razones: porque surjan problemas que se lo impidan (un disco flojo, un directo que no haga justicia a lo registrado en un estudio) o, como en el caso de M-Clan, en perfecto estado de forma artística tal y como el pasado viernes se mostraron, porque siga sin haber obstáculos en lontananza. Porque el cielo continúe despejado y todo vaya viento en popa. Sobre ruedas, como lo está haciendo la presentación del último CD de los murcianos, disco con el que han vuelto a recuperar protagonismo en las carteleras y puestos en el escalafón.
Ante escasas decenas de personas, la velada arrancó con la enérgica actuación de Mr Fylyn, quienes descerrajaron sin concesiones parte de los temas de su segundo CD, 1, 2, 3… Fuego!, pese al aspecto del recinto. Y es que, damos fe, al grueso del público le costó arribar a la Ciudadela, terminando de hacerlo a una con el inicio del concierto de M-Clan.
Disfrutando de uno de sus mejores años dentro de su ya dilatada carrera, de un más que buen momento artístico de manos de una concepción del hecho musical de usar y no tirar, los capitaneados por Tarque y Rupérez abrieron la espita a su rock de indisimulado regusto a madurez con tres temas del disco que les ha vuelto a propulsar hacia arriba. A no ver momentáneamente el final del potencial de la banda, Calle sin luz, Para no ver el final y Basta de blues, haciéndolo pronto otros igualmente de estreno como Me voy a dejar llevar y, con permiso de dos recuperados del disco Memorias de un espantapájaros, Se hizo de noche cuando te conocí (por las lindes del slow blues), Ahora y Carrusel: unas composiciones que, de claro sabor a rock americano, perfectamente coloreadas por la voz del vocalista (fuera de toda duda uno de los hechos diferenciales del grupo), lucieron en clave de soul elegantemente trajeadas por los vientos, siempre que así lo requirieron: auténticos pulmones de la banda saxofonista, trombonista y trompetista, aportando el imprescindible oxígeno al corazón de blues y rock & roll de la misma. Al rock teñido de blues y soul bombeado desde las guitarras sobre la musculosa y siempre eficiente base rítmica. En suma, a la actuación, sacada adelante de forma incontestable por unos músicos que en todo momento carburaron a la perfección; ¿más buenos momentos con forma de canciones? Los deparados por Las calles están ardiendo (hacia el ecuador del show) y por imprescindibles hits como Maggie despierta, Llamando a la tierra, Hasta la vista rock & roll y Carolina y Quédate a dormir - ya en los bises-, con el que se marcharon definitivamente.
Concluyó el ciclo estival Ciudadela Sound, y lo hizo dejando un gran sabor de boca a los presentes; a un público que, a la tercera fue la vencida –desde el prisma meteorológico-, finalmente entregado, disfrutó de la bonanza de la noche por partida doble. Desde dicho prisma ya apuntado y desde el musical, gozando de la banda, de la noche y de la banda sonora de la noche: de la música de M-Clan. Sin ver ni avistar de momento el final.
Directo al estómago
Concierto de Hatebreed
Fecha: domingo, 28 de agosto.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Integrantes: Hatebreed, banda integrada por Jamey Jasta, a la voz, Wayne Lozinak y Frank 3-Gun Novinec, a las guitarras, Chris Beattie, al bajo, Matt Byrne, a la batería. Como teloneros abrieron velada Anal Hard.
Incidencias: concierto enmarcado en la actual gira de Hatebreed por la península, hora y diez minutos de duración. Cerca de media sala. Público bastante participativo.
La inminente temporada de conciertos 2011-2012 comenzó a calentar motores, y cómo, con la bestial embestida de los norteamericanos Hatebreed, formación en activo desde 1994 que noqueó a sus incondicionales con su agresiva concepción del hardcore.
La noche, primera del tour que los citados están protagonizando, arrancó con los catalanes Anal Hard, quienes durante su media hora propagaron sin concesiones su pervertida demencia musicada, haciendo bueno el hecho de que habitualmente se declaren influenciados por el hardcore y las revistas porno ochenteras: por medio de una actuación que, orbitando en torno a un trashcore bestial, sostenida por unas guitarras de lo más densas y agresivas (¡qué hechuras las dibujadas sobre la base cimentada por bajo y batería), se tradujo en una explícita agresión musical en toda regla, no apta para espíritus ni para estómagos sensibles. Totalmente a la altura de lo que se avecinaba de manos de los cabezas de cartel, como minutos después pudimos comprobar. ¿Lo único que, a nuestro juicio, desmereció? El lado lírico de las canciones. Las letras, bastante evidentes e infantiles, no sabiendo el arriba firmante si así concebidas de forma meditada o premeditada.
Y a continuación, media hora después, ante un público de sexo en su mayor parte masculino, estética heavy y llegado en buena parte de los casos de lejos del herrialde, el porqué de su asistencia a Tótem el domingo: la contundente, concisa e incontestable actuación de Hatebreed.
Saludada por un sampler de corte épico, introducción que saltó en mil pedazos a una con el primer rugido de las guitarras, el quinteto, prietas las filas y los dientes; llevando hasta sus últimas consecuencias la máxima de uno para todos y todos para uno -como los dedos de las manos ante la inminencia de una acción de autodefensa-, arrancó encadenando composiciones que lucieron cual si de guantazos, de puñetazos sonoros soltados en medio de una refriega se tratase: sucediéndose los mismos, teñidos de metalcore, hardcore punk y groove metal, con total determinación, voracidad y decisión, marcando territorio desde el minuto uno, el realmente importante. Directos al estómago, denotando autoridad sin remilgos. Y todo ello ante la euforia desatada principalmente en las primeras filas, donde algunos de los presentes, abducidos por la pasión, no dudaron a la hora de protagonizar pogos e incluso moshings, poseídos por la fuerza y fiereza musical. Y de esta guisa transcurrió la descarga, con la banda, entre todo tipo de acelerones, frenadas y virajes sonoros, dándolo todo de forma inmisericorde ante la aprobación general, con la totalidad del público participando efusivamente de la ceremonia sobre el escenario pergeñada, de electrizante y enérgico voltaje, celebrando cuernos al aire, cabeceando y botando las acometidas de los músicos, en señal de aprobación. Y sí, damos fe de que Hatebreed convencieron a los metalheads con el tornado metálico desatado, de altísima graduación. Con su directo demoledor. ¿La única objeción? Que apenas se mantuvieron 70 minutos en escena, pero bueno, ¿qué decir al respecto que nunca hayamos dicho? Haciendo por partida doble de abogados del diablo, que con los guiris ya se sabe, punto primero, y que tocando a esa velocidad es difícil dar más. En cualquier caso muy bien Hatebreed. Poderoso, el pistoletazo de salida de la nueva temporada. Y en cuestión de semanas TNT en Tótem, ¿alguien da más para empezar?



