MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

14/2/10

ESPECIAL CALAÑA

- Hagamos un inciso, retomemos la historia ya esbozada del Conjunto Istiércol, actualmente reconvertido en Calaña...
- ALÉN: Domingo vino al concierto de Marea de Barcelona, antes ya habíamos coincidido en la grabación del videoclip de Como los trileros. Aquel día le pregunté acerca de cómo tocar la bulería al cajón flamenco: “no te preocupes, quedamos, cojo la guitarra y te voy enseñando lo que sé”, me dijo. Y comenzamos a quedar por las tardes para estudiar. Con mucha paciencia me fue explicando los diferentes palos del flamenco, hasta que un día me dijo: “pues yo también te quiero pedir un favor: me gustaría que mis canciones sonasen fuertes”; yo le dije que aquello era muy fácil para mí, que me resultaba más difícil lo que hacía él. Quedamos para tocar, me presentó a Mariano, el guitarrista, y comenzamos a trabajar sus temas: a definir sus partes, las diferentes paradas, los solos. A darles color, diferentes ambientes. Desde el principio hubo mucho feeling, tocar con Mariano y con Oswaldo, el bajista, es un privilegio. Empezamos a hacer bolos enseguida y pronto vi que se podía grabar un disco...

Así empezó esta historia, la de Calaña, tal y como contó Alen Ayerdi en las páginas del libro "Marea, La Alegría en puñados de a diez"; toda vez que la banda, actualmente reforzada con las aportaciones de Airam Etxaniz, a las segundas voces, y Jorge Soto, a la percusión, está en puertas de publicar A Cal y canto, su 2º disco, hemos decidido repasar su trayectoria con el presente ESPECIAL, partiendo, como no podía ser de otro modo, de los primeros pasos del grupo en su día denominado Domingo Calzado y Conjunto Istiercol; veamos, para empezar, una crítica de un concierto ofrecido por aquel entonces, enero de 2005, bajo dicha denominación...

Arte a espuertas

Concierto de Domingo Calzado & Conjunto Istierkol

Fecha: Viernes, 28 de Enero de 2005.
Lugar Galería de arte Reciclarte, Errotxapea.
Intérpretes: Domingo Calzado El guindi a la guitarra y a la voz acompañado por Mariano El tapón de la Pampa a la otra guitarra y a la voz, Willy Palmero a los barros y Alén Ayerdi al cajón flamenco.
Incidencias: lleno. Concierto que comenzó con madia hora de retraso. Público tan animado como animoso que en todo momento se mostró participativo, llegando a jalear a los artistas.

Domingo Calzado es un viejo conocido de estas páginas; no en vano estamos hablando del que resultara segundo clasificado en el certámen de Cantautores de la edición de 2002 de Encuentros. Así las cosas, después de cierta travesía del desierto durante la que mayormente hemos sabido de él por sus colaboraciones en diferentes trabajos de Marea (aportó su arte en Canto de tierra seca y Los trileros de los CD´s Revolcón y 28.000 puñaladas, respectivamente) el citado compareció semanas atrás en el Terminal acompañado del denominado Conjunto Istierkol, algo que se volvió a repetir el pasado Viernes en Reciclarte. La velada deparó la interpretación de unas trece composiciones (bises y bolas – extras aparte si se me permite la expresión), sonando entre las mismas tres versiones: Condiciones pajareras, de Los Delinquentes, Bolleré, de Raimundo Amador y un tema de Manzanita basado en un poema de Bécquer. Trece temas en cualquier caso muy intensos, con impronta propia y de marcado sabor flamenquito, entendiéndose lo dicho más allá de lo que actualmente se entiende por flamenco pop o nuevo flamenco, marcas tan en boca de todos en nuestros días.
De entre las composiciones de factura propia destacaremos las tituladas Lo tuyo, Búscalo, Sobreviviré o Camino del hoyo, tan rumberas como rumbosas y de claro transfondo pasional y callejero, como toda buena rumbita que se precie: llenas de duende, color y ritmo e interpretadas con una naturalidad y un sentimiento total, lo que propició que el público conectara de inmediato con la energía que allí se estaba generando. Y esto, finalmente, se tradujo en palmitas, ciertos conatos de baile y en un buen rollito que a la postre hizo que Domingo y sus acompañantes tuvieran que salir de nuevo varias veces una vez concluido el pase. Es que derrocharon arte y lo hicieron a espuertas, en verdad: y gracia, arte, gracia y más, y para dar y tomar. Lástima que como ya hemos señalado en varias ocasiones vivamos en una época en la que arte y calidad no garantizan nada, en unos tiempos en los que puedes ser el mejor pero, al igual que las de los cajeros... las puertas sólo se abren por puro interés crematístico. Para los que tienen dinero o pueden generarlo a cualquier precio, más allá de cualquier tipo de inquietud o romanticismo. Así las cosas, a artistas como Domingo y compañía sólo les queda trabajar, continuar erre que erre y tal y como cantaba Leño... seguir esperando mientras tanto. No es que seamos pesimistas: realistas, más bien. Y es que en las actuales circunstancias dime qué, qué otra cosa. Dime qué podemos hacer.

Posteriormente llegaría el primer CD, 2006; su posterior regrabación en 2007 (tienes la reseña que hicimos del contenido del mismo en la siguiente ENTRADA) y hoy, 23 de febrero, lo hace su 2º disco, A Cal y Canto.



RESEÑA DE APOLOGÍA, PASO PREVIO DEL PRIMER ÁLBUM DE CALAÑA



DOMINGO CALZADO Y CONJUNTO ISTIERCOL: APOLOGÍA (EL DIABLO, 2006); CALAÑA: Ñ (MUXIK, 2007)

Domingo Calzado es un habitual de los ambientes musicales de Iruñea que finalmente ha visto plasmado su arte en CD; conocido principalmente por sus colaboraciones en distintos álbumes de Marea, he aquí Apología, colorista trabajo rico en sabores y olores: a rumba, bulería, a guitarras de Santana, al duende de Tomasito y Camarón... A flamenco a grandes rasgos, si no de cantaor, sí de cantante totalmente atrapado por sus palos; Apología, qué bonita viene la primavera; ah, y al igual que las flores, insufladas por el fiemo, de igual forma abonadas por el buen hacer del istiércol, del Conjunto Istiércol, en este caso: así han visto la luz las composiciones que integran el CD, once en total, regadas por el arte de Oswaldo, al bajo, Mai Mariano (el increible guitarrista de Rosario, Argentina) y los Mareas Alén Ayerdi, a la batería... y Kolibrí Díaz, a la composición del puzzle y supervisión técnica.

Posteriormente el sello MUXIK (auspiciado por Roberto Iniesta e Iñaki Uoho Antón), puso sus ojos en la banda, fichándola y regrabando dicho primer CD. Las canciones del nuevo álbum son las mismas, aunque, cosa de nuevos arreglos y de las nuevas labores de producción, lucen totalmente repeinadas, desde el prisma artístico. Extremoduro invitó a los Calaña a telonearles en algunos conciertos de su multitudinaria última gira, marco que aprovechó la banda para registrar el videoclip de una de ellas, CAMINO DEL HOYO:


MÁS CRÍTICAS DE CALAÑA & DOMINGO CALZADO Y CONJUNTO ISTIÉRCOL

Un conjunto de Champions

Concierto de Domingo Calzado y Conjunto Istiércol

Fecha: viernes, 19 de Mayo de 2006.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Domingo Calzado a la guitarra española y a la voz, acompañado por Mariano, a la guitarra eléctrica, Osvaldo, al bajo, y Alén, a la batería.
Incidencias: Concierto de presentación de Apología, primer CD de la banda. Lleno total. Público de toda edad y condición que se mostró alborozado y participativo.

No es la primera vez que aparece Domingo en este espacio, y, a tenor de lo visto el viernes, podemos asegurar que no será la última. Y es que vaya nivel el esgrimido, tanto por las canciones como por su interpretación: qué hecho musical (incontestable), qué directo mágico. Qué equipo, en definitiva.
Ante un Black Rose lleno hasta la bandera, el cuarteto que por diversos motivos más expectación está levantando en la ciudad abrió la espita de su rock flamenco con Búscalo, uno de los banderines de enganche de Apología, su flamante primer álbum: y decimos flamante entendiendo dicho término en el sentido de nuevo... y de ardiente, incendiario, pues pensamos que dicho CD, desde el prisma artístico, va a arrasar con todo. De hecho ya lo está haciendo, tal y como deja entrever el que la banda, entre otras plazas, ya haya actuado en La Cubierta de Leganes junto a artistas como Elbicho, en Ilumbe, junto a Mártires del Compás, o en la última edición del Viña Rock. Volviendo a la velada, apuntaremos que la misma deparó la exquisita interpretación de casi todos los temas de Apología más tres versiones, de Los Delinqüentes, Raimundo Amador y Tomatito (Camino del hoyo, incluida en el disco y con el Lobo a la armónica), para concluir con la de un clásico de nuestra infancia que, a ritmo de country rock, amenaza con superar en popularidad a la original. ¿Exquisita interpretación, hemos dicho? Sí, puesto que no se puede calificar de otra forma a la misma habida cuenta del preciosismo de Alén, a las baquetas (¡cómo ha aprovechado el parón de Marea!), la precisión de Osvaldo, la finura y elegancia de Mariano (el guitarrista que vino de Rosario, en camino de convertirse en el Kolibrí de la banda) y, claro que sí, la seguridad y el derroche artístico de Calzado, con su duende, tan bien respaldado, comiéndose el escenario. Así las cosas, a nadie extrañó las ovaciones que se llevaron temas como Muñeco, A otra cosa o Ná de Ná, fortísimas. Y no estamos exagerando. Bueno, y llegados a este punto, seguro que habrá quien se haga preguntas como ésta: si son tan buenos, han actuado en escenarios como los nombrados líneas atrás y levantan tal expectación, ¿por qué aquí tocan en un bar? Porque en ésta, su casa, están vetados: cosas de esta gloriosa ciudad, tal y como define a Iruñea la letra del Riau-riau... acto desde hace años también fuera de cartel.
En Nafarroa, estilísticamente hablando, hemos conocido propuestas musicales de lo más variadas, y casi todas coronadas por el éxito: bandas de tangos, de rancheras, reivindicación de la canción italiana... llegando ahora, por lo que parece, la hora del rock flamenco: y ¿por qué no? Sea como fuere, una cosa quedó clara el pasado día: que Calzado, de manos de dicho estilo, se ha hecho mayor. Y no decimos grande porque ya lo era, pues con el arte se nace. Sí, de la mano de un hecho musical insuflado por el inmortal aire andaluz y vestido por los mejores ropajes del swing, la rumba o la bulería. Y no podemos decir menos del Conjunto Istiércol, la banda que le acompaña; ¿el resultado? Un conjunto de Champions, de Liga de Campeones. Una banda que, al igual que el Osasuna, el martes, está en puertas de su gran oportunidad.

Genuino Istiercol

Concierto de Calaña

Fecha: viernes, 1 de junio de 2007.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Calaña, banda formada actualmente por Domingo Calzado a la guitarra española y a la voz, Mariano, a la guitarra eléctrica, Osvaldo, al bajo, y Fernando Irazoki, a la batería. Como teloneros abrieron la noche Losdel gás.
Incidencias: presentación del primer CD de Calaña, entrada discreta. La velada comenzó a las 23.40 y concluyó hacia las 2.30 horas.

Domingo Calzado y su Conjunto Istiercol, actualmente reconvertidos en Calaña, comparecieron en Tótem con motivo de la presentación oficial de su nuevo trabajo, el que fuera su ópera prima –publicado el año pasado- vuelto a grabar. Ante una entrada que hizo temer lo peor la velada comenzó con una nueva comparecencia de Losdelgás, invitados de lujo únicamente liderados hoy por El Pirata; éstos, los butaneros del rock & roll por excelencia –si se nos permite- basaron su reparto en los himnos de El Cedé, su primer disco, comenzando por Pon tus barbas a remojo y concluyendo con Por eso bebo; ¿lo más significativo del mismo? La versión de El muro de Pink Floyd que dedicaron a Sharon (en ocasiones es mejor desearle al enemigo larga vida que corta), la interpretación de Pero tú de qué vas (hit que puso de manifiesto la gran versatilidad del Pirata, quien hoy tuvo que doblarse/desdoblarse ante la ausencia de Gorka Aguinagalde, el otro front-man), la de Quemando rueda, con Alfredo y el Drogas y de claro sabor y sonoridad a lo Trogloditas de los 80... y como ya hemos dejado caer, los múltiples registros de que hizo gala el Pirata. Su capacidad para estar en todas partes ya cantando, tocando y caracterizado de mil maneras, según lo requiriera la canción. Así las cosas, pese a comparecer hoy en cuarteto lo cierto es que salvaron los muebles. Hombre, sin Aguinagalde no es lo mismo, pero bueno: gas y bien de gag´s –musicales- una vez más, las habituales parodías estilísticas de la recta final... y la tranquilidad derivada de saber que la ausencia de Gorka fue un hecho puntual. Y a continuación los Calaña, banda que comandada por Domingo Calzado (“con todos ustedes, Calaña de la Frontera”, tal y cómo se presentó) por medio de la regrabación –verdaderamente enriquecida- de su primer CD, en el presente 2007 está tratando de mantener la altura alcanzada en 2006: eso sí, en honor de la verdad, diremos que en directo Calaña sigue sonando como antaño. Como el genuino Conjunto Istiercol, igual de frescos y naturales. Con la magia con la que los conocimos. Y es que cuando hay duende ya se sabe, pasa como con la mona de la fábula: que aunque la vistan de seda, mona se queda. Aunque lo hayan hecho con sedas o con cualquier otro ropaje en este caso, percusiones o teclados –hablando de lo que hablamos-; así pues bonito y con encanto Calaña, pese a no lucir más abalorios en directo; hombre, si los hubiera ahí estarían, pero bueno: y así lo dejó entrever el repertorio ofrecido, iniciado con una versión de un poema de Bécquer (Cuando la noche te envuelve, con Domingo y Mariano a las guitarras únicamente en escena) e integrado por los temas de su primera cosecha de canciones: desde Búscalo o Vacío –en el arranque del concierto- hasta A otra cosa o Con tu nombre en su ecuador, quedando para la recta final las habituales versiones de la gallina turuleta (country rock musicalmente hablando y totalmente punk desde el punto de vista lírico), Camino del hoyo y Boyeré;
Calaña presentó su reconvertida apuesta musical, basada en un rock aflamencado rumbero y rumboso por demás: con el espíritu del flamenco salpicando con fuerza entre el cromatismo del rock ¿El único pero? La falta de nuevas canciones, una o dos por lo menos, ¿no? Por lo demás nada que objetar. A ver si les sonríe la suerte, la que les miró haciendo que Musik se fijara en ellos. A ver cómo les va.

PÉTALOS, NUEVO VÍDEOCLIP DE BARRICADA

he aquí Pétalos, elegido nuevo single del gran "La Tierra está sorda", de BARRICADA




El videoclip, obra de Manolo Gil y Enrique Urdánoz, fue presentado públicamente el pasado lunes 8 de febrero en la CASA DE CULTURA de ARTICA. En los momentos previos a la proyección, El Drogas leyó unos emotivos pasajes del libro TRECE ROSAS ROJAS, de CARLOS FONSECA, uno de los que le inspiraron la canción.

3/2/10

¿QUÉ TAL LOS CONCIERTOS? CRÍTICAS MUSICALES DE FEBRERO: GARI, GATILLAZO, FREEDOM CALL Y GAMMA RAY, LA FIESTA DE VESARTE PAMPLONA Y T.A.P.F.S.

Sinónimo de perfección

Concierto de The Australian Pink Floyd Show

Fecha:
martes, 16 de febrero.
Lugar: teatro Gayarre, Iruñea.
Intérpretes: The Australian Pink Floyd Show, formación integrada por Steve Mac, a las guitarras y a la voz, Jasón Sawford, a los teclados, Damián Darlington, a la segunda guitarra y a la voz, Ian Cattell, a la voz, Collin Wilson, al bajo y a la voz, Paul Bonney, a la batería y Carl Brunddon, a las percusiones, a los saxos, al clarinete y a la guitarra acústica, todos ellos reforzados por tres coristas.
Incidencias: presentación del espectáculo The Australian Pink Floyd Show 2010; lleno, localidades agotadas. Público de edad madura –preferentemente-, extasiado por momentos. 3 horas de duración, descanso de 20 minutos y un bis incluido.

De otra división. De otra dimensión. Galáctico… Bueno, paremos, pues podríamos estar horas sumando elogios para tratar de definir cuanto vimos el martes 16 en el Gayarre. Y es que, dicho día, la perfección demostró no ya estar cerca de existir, sino hacerlo, realmente. La Perfección con mayúsculas, si es que no lo hace ya… dedicándose a repartirse por el mundo encarnada en The Australian Pink Floyd Show, depositarios del espíritu de los legendarios Pink Floyd y responsables del milagro de mantener viva su leyenda. Con el show sostenido sobre un sencillo hilo argumental (un simpático canguro, cómo no -siendo australianos los músicos-, que desde la pantalla va pinchando –en primera instancia- en un giradiscos diferentes LP´s de Pink Floyd, provocando así las distintas interpretaciones que sonaron, haciendo que lo hicieran en segunda insertando en un walkman una cinta grabada: qué guiños, por otra parte, a las formas de reproducir la música de los años gloriosos de Pink Floyd), la actuación, estructurada en las dos partes sugeridas, se tradujo en primer lugar en la detalladísima, cuidadísima (bueno, apliquémonos lo apuntado nada más empezar sobre la profusión de elogios) y fidelísima reproducción de la cara A del LP Dark Side of the Moon (qué grande una de las coristas a la voz en The great gig in the sky, por resaltar también la infinita magia de las, a priori, segundonas sobre el escenario), sonando acto seguido dos de Wish You Were Here y otras dos de Animals, Pigs (three different ones), con el gran guitarrista Steve ayudándose de un vocoder para tocarla, y Sheep, rica en balidos pregrabados… y alguno que otro humano, dicha noche. Acto seguido, tras el descanso, en una suerte de no va más (qué embrujo el creado por todo tipo de efectos luminotécnicos… desbordante empleo de láser incluido, cómo quedó acentuó el lado lisérgico/onírico de las canciones ofrecidas), sonaron temas de gran regusto psicodélico, como Astronomy domine, High hopes (alfa y omega de la trayectoria de Pink Floyd, con Steve Mac acompañándose de un pedal-steel en ésta última), Us and them, Another brick in the wall (cómo no, con desfile incluido de inanimados y asexuados niños hacia la picadora de la vida) o, ya en la trepidante recta final, con el show yendo incluso más y más hacia arriba todavía -por difícil que resulte de creer: en constante increscendo siempre, algo que, tras lo visto en la primera parte, parecía imposible-, Wish you were here o Confortably numb, tirando la casa por la ventana en el bis –directamente, si es que aún quedaba algo por mostrar-, con Run like hell, tema que, entre vistosas explosiones y fogonazos de luz y sonido, dejó al a estas alturas boquiabierto, anonadado y entregado público con la sensación de estar ante una especie de solo de efectos luminotécnicos. Ante una sesión de fuegos artificiales… electrónicos, reforzada con música. Totalmente noqueado pero, eso sí, plenamente satisfecho, toda vez que creemos que pasará tiempo, mucho tiempo hasta que volvamos a disfrutar de algo así en Iruñea. Así las cosas, la perfección existe: palabras mayores The Australian Pink Floyd Show y su espectáculo, un show que, cosa de su insuperable plasmación y magnetismo, más que atrapar absorbió a todos que acudieron al Gayarre. Más, muchísimo más que un grupo de versiones los citados, sin exagerar.

Por amor al arte

Fiesta organizada por Vesarte Pamplona

Fecha:
sábado, 13 de febrero.
Lugar: bar Basandere, Donibane.
Intérpretes: Innerve, Las Valium, Soñadores natos DKuajo, Rojo Vivo Reggae Band y Mister Fylyn, La caja china, Plujamplay, Se-kuela, Moruba, Touché, Deonlinguan y Anorexia, entre otros
Incidencias: 2º Fiesta Vesarte Pamplona, actuaciones de 15 minutos más o menos de duración, con proyecciones de vídeos entre medio. Buenísimo ambiente y asistencia.

Según la cosmología griega, el Caos o Khaos, voz cuyo significado original era impredecible (derivando el mismo posteriormente a desorden), fue el estado primitivo de la existencia: la matriz de la que surgió todo; este sábado, a la vista del aspecto que presentó el Basandere y de cómo se desarrolló la fiesta, podemos decir que la clásica definición de caos conservó su razón de ser: y es que así se desarrolló la misma, de forma impredecible y en medio de cierto desorden, cosa derivada, paradójicamente, de las ganas derrochadas por sus organizadores y del éxito de la convocatoria. De que ésta les superara, tanto a ellos como a sus mejores previsiones. Así pues, ahora sólo queda esperar que se cumpla el resto de la definición, que a partir de semejante punto de partida… pase algo. Que los jóvenes artistas implicados terminen haciendo carrera, queremos decir.
Organizada por amor al arte –en cualquier sentido de la expresión-, de forma totalmente ¿desinteresada? No, habida cuenta del interés que derrocharon los voluntarios de Vesarte, por el modesto escenario del Basandere pasaron entre las 19.30 horas y las 22.30 siete de los quince combos anunciados, poniendo con sus besos musicados (he aquí lo que vinieron a ser sus canciones), con su intenso buen hacer música a la tarde del, en otro orden de cosas, sábado de Carnaval; ¿que a quiénes llegamos a ver? (Bueno, lo de ver es un decir; una media verdad, toda vez que sí, los vimos, pero, como si de una videoconferencia se tratase, desde la pantalla de la entrada del local; ah, y siendo lo de oír, nunca mejor dicho –a la vista de cómo se recibía allí el sonido- también otro cantar); ¿que qué vimos? A Touché, elegancia en directo (segundos en actuar, tras Moruba), Plujamplay, quienes nos regalaron unos minutos musicales de lo más experimentales, La Caja China (en la que hubo de todo estilísticamente hablando, como en botica; o ¿habría que decir como en los bazares chinos?), Se Kuela (quienes, talluditos, de la mano de su punk de los 80, nos llevaron hasta la Pamplona del Ttutt, Ultimatum y Katakrak), Innerve, ganas y empeño un nuevo año, y Anorexia, a quienes perseverancia sería la palabra que mejor vendría a definirlos…
Un año más, en torno al 14 de febrero, tuvo lugar la Fiesta reivindicativa del arte popular auspiciada por Vesarte Pamplona, verdadero encuentro de jóvenes artistas sacado adelante en pro del arte por el arte: hecha con el corazón, más allá de búsquedas de mecenas, mecenazgos o contraprestaciones de cualquier tipo, intereses políticos o crematísticos incluidos. Y un evento en el que, a pesar de las limitaciones, hubo música para casi todos los gustos, eso que todos los programadores proclaman a los cuatro vientos cuando promocionan sus conciertos y casi nadie oferta.
Así las cosas, frente a la cultura promovida por las instituciones de cara a la galería y a las élites, frente a sus anuales intentos de lavado de cara e imagen a base de determinados concursos, he aquí la alternativa, al menos una de ellas: una cultura insurgente surgida de la calle y para la gente. Una cultura abierta y para todos en la que, como el pasado sábado por segundo año, lo importante fue participar. Estar ahí –que diría Induráin-. Y es que, como dicen los de Vesarte, el arte está en la calle. El sábado 13, en una tarde de helarte –realmente-, el mismo, más que allí, se manifestó en un bar: en el Basandere de San Juan.

Heavy Metal Forever

Concierto de Gamma Ray

Fecha:
viernes, 12 de febrero.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Integrantes: Gamma Ray, banda integrada por Kai Hansen, a la voz y a las guitarras, Henjo Richter, a las guitarras, Dirk Schlächter, al bajo, y Dan Zimmermann, a la batería. Como teloneros actuaron Secret Sphere y Freedom Call.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira To the Metal 2010, de presentación de To the metal, nuevo CD de Gamma Ray. Buenísima asistencia, público de ambos sexos y que, de media de edad próxima a la madurez, se mostró participativo.

La gira de presentación del nuevo CD de Gamma Ray encontró su tercera parada en Tótem, en camino de consagrarse esta temporada, si no en lugar, sí, al menos, en referencial sala de peregrinación para los amantes de los sonidos más duros. La velada arrancó con los italianos Secret Sphere, banda que, tras la media hora de que dispuso, fue relevada por unos, a nuestro juicio, sorprendentes Freedon Call: formación con nombre propio dentro del power metal europeo que aprovechó sobradamente los 45 minutos que le dieron, ofreciendo un gran pase. Una actuación articulada sobre unas canciones de altísimo octanaje que, extraídas de lo más selecto de sus 7 CD, más allá de hacer llevadera la espera de cara a la comparecencia de Gamma Ray… Convirtió la misma en un auténtico concierto, conectando con sus temas sin problemas: con unas composiciones que, enraizadas estilísticamente en el heavy metal germano más genuino, hicieron gala de cobijar vetas sonoras y reminiscencias de más tonalidades, además: de inequívoco regusto a metal épico, música clásica o incluso a speed metal las mismas; ¿el único pero de su pase? Que los teclados, pilar imprescindible de la concepción estilística por ellos defendida, sonaron disparados. Pero bueno, tratándose de los teloneros, lo podemos entender: y así lo hicieron los presentes, un público que respondió en muy buen número a esta cita, luciendo en muchos casos indumentarias heavies como camisetas negras con los nombres de sus grupos favoritos, cazadoras vaqueras con parches o chupas de cuero negro; unos espectadores que, tras apostar por cambiar por unas horas la mantita y la calefacción por el calor del heavy metal, incluso cantaron en algunos temas, con claro sabor a himnos muchos de ellos: lo mismo que los de Gamma Ray, la histórica fundación comandada por el no menos histórico Kai Hansen, padre del power metal –a decir de muchos-. En medio de una puesta en escena que, espectacular, incluyó incluso columnas de humo –en momentos puntuales- y colorista decorado de fondo; bajo vistosísimos juegos de luces y un volumen, ya desde la intro pregrabada, brutal (cómo les gusta a los guiris remarcar quiénes son los teloneros y quiénes las verdaderas estrellas del cartel), con el baterista jaleando al respetable desde su trono, el engranaje perfecto de facturar heavy que viene a ser Gamma Ray se puso en marcha ofreciendo tres temas de To the metal, en este arranque. Con las notas musicales brillando tanto como las luces de los focos, con los destellos sonoros de las guitarras y los riffs luminosos de los haces dando vida a la noche mutuamente, la velada prosiguió con el repaso de temas de casi toda su discografía, traduciéndose la misma, eso sí… en una descarga que, pese a que rayó a gran altura, a pesar de deparar una rotunda y apabullante demostración sobre cómo se han de mezclar metal y melodías, no terminó de satisfacer del todo a los más incondicionales, a tenor del repertorio elegido: a los amantes más exigentes de señas de identidad de la banda tan señeras como las guitarras verdaderamente poderosas o la más puntera velocidad. Eso sí, salvo esos pequeños flecos, en nuestra opinión y en la de todos, damos fe de que protagonizaron un buenísimo concierto. Una descarga que, en líneas generales, puso de nuevo sobre el tapete algo ya sabido: que hay banda para rato. Heavy metal, si se nos permite generalizar. Forever. Que, como se decía en los 80, el viejo y característico estilo nunca morirá.

En el nombre del punk

Concierto de Gatillazo

Fecha:
sábado, 30 de enero.
Lugar:
sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Gatillazo, conjunto integrado por Evaristo a la voz, Txiki y Ángel, a las guitarras, Mikel al bajo y Tripi a la batería. Como teloneros abrieron Últimos Reyes.
Incidencias: concierto de presentación de Sex Pastels, tercer CD de Gatillazo. Dos horas de duración, un bis incluido. Muy buena entrada.

Gatillazo, la versión del siglo XXI de una de las concepciones más genuinas del punk de los 80, la prolongación en el tiempo, si se quiere, del espíritu de La Polla, pasó como un tornado por la Tótem, ofreciendo un intensísimo concierto: en la línea de lo esperado por sus irreductibles seguidores. Otro más para el recuerdo. La velada arrancó con Últimos Reyes, formación que no llegamos a ver, compareciendo sobre las 23.00 horas, perfectamente respaldado por sus tocadores, Evaristo, el legendario chaval de Agurain. ¿Chaval, a sus años? Sí, toda vez que, pese a que pronto le caerán ¡50!, eso está hecho -como en célebre frase dijera Martínez Soria-, un chaval. Un chaval que en sus años jóvenes debió caerse en una marmita muy especial, la del elixir de la eterna juventud. Como siempre desde los tiempos de La Polla, la actuación comenzó con un bloque de canciones enlazadas (Nº 1 en USA, Todos tus muertos –del nuevo CD del conjunto- y Más chulo que un cortapichas, Tortura y Buen menú, del primero –entre otras-) tras el que, ya enlazadas, ya no, sonaron otras como Hoy vamos a explicar la palabra feo (del último CD de La Polla, con la sala tarareando su parte musical), Comunicado empresarial para la concordia y el bienestar social (de lo más irónica… y profética tal vez, a la vista de los tiempos que corren para los trabajadores), Gora Mary, rica en connotaciones del ambiente punk-destroy de los 80, las nuevas Repito lo que veo e Internet (el Cara de perro de Gatillazo, los seguidores de La Polla ya saben de qué estamos hablando) o El Escorpión, recuperada del antológico 4º LP de la banda madre. ¿Más temas de La Polla a lo largo de la noche? Así es la vida, más que imprescindible en estos tiempos de rock de planta joven de grandes almacenes, en los que, más que nunca como dice su letra, “si eres joven y rebelde, Coca Cola te comprende”, Porno en acción y Memoria de muerte, último en sonar en los bises.
Tras las canciones primeramente citadas y un parón tal vez premeditado a la vista del tema pusieron (la versión original de El quebrao, popularizado por Cicatriz), el vendaval de canciones prosiguió por los mismos derroteros, deparando composiciones de los tres CD del actual conjunto de Evaristo, como Santo Rosario, Fosa común o SSegurataSS BlindaoSS –del primero, con la sala coreando el genial estribillo de este último-, Vendido (con mensaje aplicable a los punkies verdaderos de Iruñerria, “tú nunca te venderás, porque a ti, so cretino, nadie te quiere comprar”), del segundo, y un buen número de los de Sex Pastels: CD en el que por cierto, aviso a navegantes, bajó un tanto el nivel. Que resultó algo más flojo a todos los niveles, algo que ¿saltó a la vista? No, y menos este sábado, porque el Evas, en directo, defiende sus canciones por igual: que lo hizo –más bien- al especial sentido crítico que siempre han tenido los seguidores de Evaristo, acostumbrados siempre a lo mejor.
Al igual que a su coetáneo Gari la víspera, vimos bien a Evaristo, complaciéndonos el comprobar que la estela del punk de los 80 consigue llenar salas treinta años después. Que Evaristo, perspicacia, ironía y botella de vino a mano en distintos tramos de la noche, mantiene el timbre, la planta y las ganas. La credibilidad, lo realmente importante, mostrándose para muchos como la personificación del punk: al menos, la del que de primerísima mano hemos conocido. Y todo ello, además, sin mirar apenas por el retrovisor. Sin tirar de modo recurrente de clásicos de La Polla, The Kagas o The Meas, conjuntos de los que, por cierto, no sonó ninguno. Sin hacerlo excesivamente… más allá de una mínima cuestión de cortesía. Así pues, muy buen concierto el presenciado una vez más.

Elegante, intenso, pasional

Concierto de Gari

Fecha: viernes, 29 de enero.
Lugar: Casa de Cultura de Zizur.
Intérpretes: Gari, a las guitarras eléctricas y acústica, a las programaciones, a la percusión y a la voz, acompañado por Miguel Moyano, a las guitarras eléctricas y acústica, a la mandolina eléctrica, a los teclados, a las programaciones y a las segundas voces, y Aitor Oñaederra, a las proyecciones.
Incidencias: concierto de presentación de 16 Lore, nuevo CD del artista. Hora y 50 minutos de duración, dos bises incluidos. Muy buena asistencia; público de edades preferentemente maduras que se mostró receptivo y participativo.

Huyendo cíclicamente de sí mismo y sus circunstancias (o, al menos, esa sensación nos suele dar) y, cada cierto tiempo, reencontrándose nuevamente consigo mismo y sus canciones, Iñaki Ibon Garitaonaindia, el legendario Gari (exfrontman de los no menos legendarios Hertzainak), aterrizó en la Casa de Cultura de Zizur, protagonizando desde el cruce de caminos de su serenísima madurez un más que elegante concierto. Camino de los treinta años sobre los escenarios, reconduciendo, tratando de encauzar su carrera tras la estela de sus ¿16 flores? No, muchas más; de las muchísimas más con forma de canción sembradas y recogidas por él durante su dilatada trayectoria, el de Legazpi abrió la velada con Gaur, del esperanzador Esperantzara kondenatua, su anterior CD, disco del que pronto sonaría otra, Esan ziaten, antes de que lo hicieran las primeras flores revisadas de la noche, Hil ez denak (de lo más atmosférica, con duelo de eléctricas incluido sobre bases pregrabadas y continuos cambios de ambientes) y Batzutan. A continuación, tras un medley, sonó totalmente reconvertido desde el prisma artístico-creativo el histórico Ta zer ez da berdin, mítica canción de Hertzainak que, haciendo gala de ropajes dylanianos incluso, allanó el camino a cinco nuevas flores de las recogidas en 16 Lore, más que ricas las mismas en coloristas pétalos musicados de todo tipo: #9, Zaharra zara Bilbo (con imágenes de la capital vasca proyectadas de fondo), Bizitzak, Bihotz urdin y, especial mención para la siguiente, indiscutible centro de atención, Aitormena, gran hit del ecuador de la carrera de Hertzaiak… de sugerente sabor fronterizo/sureño en nuestros días. Y todas ellas, el vistoso ramillete de canciones que vino a ser el concierto, perfectamente presentadas y defendidas en directo por los dos únicos músicos presentes en el escenario, Gari (con el mono de trabajo en todo momento, algo más introspectivo al principio que al final) y el a todas luces sensacional Miguel Moyano: por unos polifacéticos músicos que, codo a codo, frente a frente, sin rodies tan siquiera para facilitarles los continuos cambios de instrumentos ni posibilidad alguna de esconderse en ningún momento ni de nada ni de nadie, mostraron así, sin trampa ni cartón, su buen hacer al público, protagonizando un concierto tan cercano como intenso, tan minimalista como preciosista. Demostrando, en suma, ser dos consumados animales de escenario: y así lo entendieron los presentes, quienes, totalmente enganchados al fuerte magnetismo generado por la pareja, no dudó en pedir más una vez que el concierto terminó, obteniendo de propina ocho nuevas interpretaciones; ¿la última? La del referencial Amets, del primer CD registrado por Gari en solitario, allá en 1995.
Gari, el vocalista de enorme y característico caudal de voz que en 2008 cautivó en Artium a la mismísima Patty Smith, regresó una vez más a Nafarroa, demostrando casi tres décadas después de que pisara por vez primera un escenario (al frente de Ziper, banda de la que pasaría a Hertzainak) mantener el timbre, el gusto y las formas. La exquisitez. Seguir siendo, elegancia y pasión a espuertas, un valor al alza, como siempre; uno de los activos más personales y de mayor personalidad de nuestra escena.

31/1/10

ESPECIAL MOTORSEX










¡¡CON ENTREVISTA DEL LEGENDARIO PABLO CABEZA (EGIN, GARA) AL NO MENOS HISTÓRICO NIKO VÁZQUEZ (M.C.D., MOTORSEX) ENLAZADA!!

Motorsex es una banda punk-rock killer surgida en Bilbo en 2003 de las cenizas de lo que fue MCD; su nombre, con connotaciones de “motor sexual”, surge de la unión de los de Motorhead y Sex Pistols. Integrada en un primer momento por Koldo, a las voces, Joakin, a la killer – guitar, Niko, al bass – fuzz y Bernar, a la tanketa, (estos tres últimos ex miembros fundadores y ex músicos de los legendarios M.C.D), los últimos años vieron algunos cambios de músicos y de roles en sus filas, quedando la actual alineación titular así: Niko, bass drive & voces, Xenen, killer guitar, y Bernar, panzer drums; la línea de trabajo del conjunto se apoya en los lanzamientos cada cierto tiempo de singles gratuitos -bajo licencia “copyleft–; y es que, tal y como dicen los punk-rockers bilbaínos, no quieren caer en la dinámica de “editar infumables discos–txapa de los que sólo son audibles los dos primeros temas”; en estos momentos están colgados a disposición de todos seis singles, un CD compartido con los argentinos Zona 84 y un disco grabado a la vez en estudio y en directo. O en directo… en estudio, titulado por ello En crudo. Todos ellos listos, claro está, para su descarga gratuita. Ah, y con la colaboración en los dos primeros singles y en dicho CD del Piloto Suicida, quien escribió las letras de La veo, Somebobo (Versión desquiciada, escrita y cantada en un nuevo idioma, "basquespaninglish"; remake del conocido "Somebody Put Something In My Drink" de los Ramones), Arenal y Soy un guay, además de participar en otras. Para más información sobre MOTORSEX, repuestos y dinero negro visita el referencial site www.imbecil.com/

LETRA DE SOMEBOBO, PARA QUE LA APRENDÁIS DE CARA AL CONCIERTO DEL INFERNU TABERNA

SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO
SOMEBOBO PUSO ALGO EN MI “SIN”
SOMEBOBO

LA OTRA NOCHE, A LAS TRES
STUPID LIKE DE USUAL, SÍ,
OH, ¿EL VATER, PLIS?

“CERO – CERO”, MY FAVORITE PINT
NO ME GUSTA NINGUNA OTRA BEER
THAT YA APESTABA YA A DRINK – TEAM

ERA COMO SI SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”

VEO BORROSO, SUCIO, NUBLAO
PINCHE BOLUDO ESTOY ACABAO
SIENTO SOMETHING SUBIR

TIRO MI “BUKLER”, HAGO UN SLAM
DRINKING AND ¡BESTE BAT!
NO PUEDO MÁS
HEY! QUÉ HAY EN MI “SIN”

ERA COMO SI SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO PUSO ALGO EN MI “SIN”, EN MI “SIN”, EN MI “SIN”, EN MI “SIN”

Y CREES THAT ESTO ITS MUY GUAY
A COLLEGE PLAN
VOY LOCO POR ONE “SIN” TO DRINK
OH, ¿YO DEL DRINK TEAM?

OH, IT´S ME IGUAL LO QUE YOU THINK OF ME
PUES SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
I CAN´T THINK
HEY! DEME UNA “SIN”

ERA COMO SI SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”
SOMEBOBO PUT SOMETHING
SOMEBOBO PUT SOMETHING EN MI “SIN”

Y A CONTINUACIÓN EL VÍDEO, PARA QUE PRACTIQUÉIS CON IMÁGENES!!




UN PAR DE VÍDEOS MÁS: SOY UN ANIMAL, CON LA PRIMERA FORMACIÓN...



Y QUÉ ASCO ME DOY, CON LA ACTUAL

MOTORSEX, "EN CRUDO", Y UNA CRÍTICA DE UN CONCIERTO LEGENDARIO

¿Qué ocurre si llevas a un grupo a grabar un disco en directo... a un estudio? ¿Cuál es el resultado si lo llevas a un estudio a grabar... con público? ¿Un CD en directo? ¿En estudio? No, ¡en crudo! Así pues, he aquí el resultado del experimento, el primer álbum de Motorsex (los MCD del tercer milenio) un CD grabado en Rockestudios de Carlos Creator e integrado por 12 temas ricos en ruido, rapidez, contundencia... y crudeza. Un trabajo que muestra a las claras que, tras 25 años en MCD, estos músicos se han quitado otros tantos de encima, además de otros tipos de lastres. Al igual que el resto de su discografía, te lo puedes bajar gratix desde http://www.imbecil.com/... o solicitarlo en ese site. En ese caso, en caso de que, valga la reiteración, quede alguna copia, no te sorprendas si va el cartero a tu casa con un CD envasado como si fuera un filete, con su bandejita de poliespán y todo. Contenido explosivo y presentación más que original.
CRÍTICA DE UN HISTÓRICO CONCIERTO EN EL QUE PARTICIPÓ MOTORSEX: O JARBANZO NEGRO, 4 TEEN KILLERS, THE COOL SPIDERS, LA BROMA DE SSATAN, ESKORBUTO, LA UVI, LOS SEGIS, MCD, LA XETA PASOTE, ANTIKUERPOS, VULPES, THE KAGAS Y MOTORSEX, CONCIERTO HOMENAJE A LUPE “VULPES”; BILBO, PLAZA DE REKALDE, 29 – XII –03

Mítico, histórico y memorable, he aquí algunos de los adjetivos que podríamos emplear para definir el concierto que se celebró dicho día en memoria de Lupe, la que fuera batería de Vulpes; a cuarto de hora de actuación por grupo, estar dicha noche en Rekalde fue como hacerlo en un bestial revival... o como estar en clase: en una clase de historia visionando la película de los orígenes del punk de los 80; ¿lo mejor? La organización a cargo de Kukutza y los pases de bandas como unos sorprendentes 4 Teen killers, La Broma de SSatan – de lo mejorcito de la noche -, The Kagas – qué bueno ver nuevamente al Evaristo liándola al aire libre, como en los viejos tiempos -, la Xeta Pasote, grupo punk de chicas que suena como La Polla en los tiempos del “Y ahora qué”, con una vocalista al frente... genial, sencillamente, las genuinas y auténticas Vulpes –más que dignas, dando totalmente la talla- y Motorsex, la nueva formación de los ex – MCD Bernardo, Niko y Joakin, banda que en directo suena como un tiro y que cerró la noche interpretando con Roberto Moso y Loles “Vulpes” el legendario “Dena ongi dabil” de Zarama; tema escrito en su día por Josu “Eskorbuto” Expósito, miembro de Zarama en sus comienzos… ¿Lo peor? La –necesaria- brevedad de los pases (las bandas se iban sucediendo cual flashes o fogonazos sobre el escenario) y la lluvia, que hizo que además de por dentro nos mojásemos por fuera. En cualquier caso, increíble e impagable homenaje, en verdad.

30/1/10

"ANTIFAS" DE POSTAL (ANTE LA BRUTAL AGRESIÓN SUFRIDA RECIENTEMENTE POR DES-KONTROL)

En el actual mundo en que vivimos hay muchas personas “de postal”; gentes, en verdad, que viven de las apariencias, de dar a entender lo que no son por las razones de que se trate… y como si en ello les fuera la vida; así las cosas, en el mundillo musical –y cercanías-, no iba a ser de otro modo, encontrándonos, entre gentes buenas y legales, otras que, por mucho que traten de aparentar, carecen totalmente de credibilidad: subespecies como las de los falsos “alternativos”… (¿a qué? Eslabón éste totalmente a la orden del día, se trate del estilo que se trate), los presuntos revolucionarios de boquilla, salón o sala de conciertos, los “anti-comerciales”, integrada ésta por aquellos que nunca se venderán porque, como bien canta Evaristo, “nadie los quiere comprar”, los "auténticos" o "guardaesencias" de todo palo y pelaje, los punkies de plástico (a los que ya cantaran las Vulpes), los “de postal” o “de escaparate” (ridiculizados de forma tan magistral como definitiva por La Polla en los 80) o, llegados a este punto, los antifascistas o “antifas” seguidores del oi! de tarde noche de borrachera y campo de fútbol, como los que el recientemente propinaron en Baracaldo una salvaje paliza a los músicos de Des-Kontrol… acusándolos de fascistas y al más puro estilo fascista, curiosamente: embozados –en algunos casos-, en manada y perfectamente pertrechados para la cacería. Al abrigo de la noche y de una estética políticamente correcta, por la espalda, de forma traicionera y sin darles a dichos músicos la posibilidad de defenderse: a unos músicos a los que, curiosamente –nuevamente-, los citados “antifas” acusan de lo contrario sin que nadie medianamente razonable alcance a saber porqué ni, mucho menos, haya sido de momento capaz de hacerles razonar. Quitar dicha idea de la cabeza a tan peculiares antifascistas; y mirad que Des-Kontrol lo ha intentado todo, actuaciones solidarias en festivales como Hatortxurock o publicación incluida de un CD contra la hipocresía y el fascismo con colaboraciones de gentes tan poco sospechosas de sintonizar con el fascio como El Drogas o Fermin Muguruza; ¿peculiares “antifas” los agresores, decimos? Sí, pues en otro orden de cosas, cuando los verdaderos fascistas campan por nuestras calles o hacen acto de presencia en Euskal Herria, los citados “antifas” de postal y borrachera futbolera brillan por su ausencia. En fin, que Dios nos libre de ellos, que de los otros ya nos protegeremos nosotros. Que no necesitamos que nos vengan a salvar. Que, como decía la canción, así seguimos, luchando entre nosotros mientras ellos se ríen. Así, para mayor gloria del enemigo. Suerte para Des-Kontrol y toda nuestra solidaridad.



28/1/10

GATILLAZO, DIANAS LEGALES (MALDITO RECORDS, 2007)

A una con la primavera en Salvatierra / Agurain, como en otros lugares, vuelven a brotar las flores, a crecer la hierba. Y a hacerlo las malas hierbas, las así consideradas por los ciudadanos “de orden”: esas que nunca mueren, tal y como dice la sabiduría popular y tal y como lo corroboran los hechos, en casos como el presente. Esas que, por obra y gracia de la privilegiada e incombustible mente de Evaristo, llevan creciendo y abriendo los ojos a diferentes generaciones desde que, en los primeros 80, se asomaran por vez primera a la vida en forma de letras de canciones de La Polla.

Mucho ha llovido desde entonces; muchas canciones han brotado mas poco han cambiado las cosas en el fondo: si acaso, el nombre de los grupos que, comandados por Evaristo, genio, ingenio y figura, las han visto crecer: Ayer La Polla (de forma más fugaz The Kagas y The Meas) y hoy, Gatillazo, banda que se completa con el bajista Mikel, los guitarristas Osoron y Txiki y el baterista Tripi y que afronta estos días la presentación de Dianas Legales, su segunda cosecha de canciones.

El álbum fue grabado y mezclado en los Estudios Shot! de Arrasate por Iñaki Bengoa, quien también se encargó de la producción; veinte canciones contiene (una de ellas inspirada en un conocido anuncio) más una joya escondida al final e interpretada únicamente por el vocalista. Por el Cantante con mayúsculas, digámoslo así, que aquí también los tenemos. Por un Evaristo que, una vez más, vuelve a mostrarse con las hormonas musicalmente revueltas y que, cual sonrisa del conocido dentífrico, vuelve a exhibir su agilidad mental, su increible estado de forma por medio de sus nuevas canciones: unas composiciones que, cual sarpullidos, ven la luz con el pulso alterado y presididas por la urgencia; a caballo entre el punk y el punk-rock –en lo que atañe a su componente musical- y ricas en reflexiones y lucidez, perspicacia e ironías en lo que respecta a sus letras, con la parodia, verdadero detonador del punk, hecha en algunos momentos genialidad, elevada a su máxima expresión.

Más que viviendo de las rentas, Dianas Legales nos muestra a un Evaristo haciendo camino todavía, pensando en abrir nuevas veredas disco a disco, tema a tema: marcando decididamente sus pasos con el espíritu del joven que comienza y el resabiado saber hacer del que ha visto tanto; siguiendo un camino parejo a su discurrir vital y cuya magia aún radica en seguir haciéndolo al andar. Mirando hacia delante, guiñándole el ojo al pasado en ocasiones pero, en cualquier caso, sin extrañas pretensiones. Es lo que en más de una ocasión hemos dicho al hablar del Evas, que en éstos tiempos en los que cualquiera te vende la moto, él pasa, cuando directamente podría vendernos el concesionario.

Dianas Legales: Evaristo ante el segundo escalón de su carrera al frente de Gatillazo, siguiendo la misma senda que ya le llevó a lo más alto con La Polla: un Evaristo sembrado... y sembrando, igual que toda la puta vida. Haciendo diana por medio de sus canciones, de lo que mejor sabe hacer: punk de la vieja escuela, de ésa de la que él es el maestro indiscutible. Un año más ya es primavera en Agurain / Salvatierra.

GATILLAZO, SEX PASTELS (MALDITO RECORDS, 2008)

Según el Génesis, Dios hizo el mundo en 7 días; Evaristo Páramos no es Dios, claro está, razón que explica que lleve unos 30 años haciendo el suyo. A su ritmo, punk-rock patatero con inequívoca denominación de origen, actualmente. Sin prisa pero sin pausa, cual hormiguita, sumando trabajos a su discografía de modo regular, sacando discos cada año y medio o dos. Como fue siempre, ya al frente de La Polla, ya liderando el conjunto que actualmente le ocupa, Gatillazo. Y es que, pese al cambio de banda, en el mundo de Evaristo hay cosas que nunca cambian, en verdad.

Así pues, año y medio después de la salida de su anterior CD, he aquí el nuevo disco de Gatillazo, de más que irónico título: Sex Pastels. El álbum fue grabado y mezclado nuevamente en los Estudios Shot!, de Arrasate, por Iñaki Bengoa, quien también se encargó de la producción, y lleva 15 canciones: Nº 1 en USA (con todos los números para no serlo, buena señal), Todos tus muertos, Señor Juez, Héroes cotidianos (acerca de la transformación de un ser vivo en policía), Zona Glam (con un sorprendente Juan de Dios y ocho veces Jiménez llevando la voz cantante) Repito lo que veo (con la maldita televisión de fondo), Insultos varios, Relaciones peligrosas, Fascículos (de explícitos textos las tres), Lo sabemos (dos canciones en una), Soy vulgar (toda una declaración de intenciones) y Siempre toca, sobre la suerte de los pobres con moraleja incluida; además, Internet, STAS JDDO KLGA (en clave de SMS), Un tipo moderno y un tema “incógnita” completan la ración: 15 canciones, 15 nuevas composiciones escritas a pie de obra sobre cómo es la vida, la que nos hacen vivir los de arriba. Desde la reserva de Salvatierra/Agurain, 15 nuevos pildorazos de punk-rock concebidos por un aguerrido Evaristo que, presto al remate siempre, sigue encontrando su mejor arma en la ironía. Un Evaristo ante el que hay que quitarse el sombrero ya sólo por continuar por los mismos parámetros de siempre: por seguir ahí, como siempre, sin haberse hecho la cirugía desde el prisma artístico ni ideológico; bueno, esto de “como siempre” ya lo hemos dicho, ¿no? Ya, pero conviene remarcarlo porque su actitud, dicha actitud, puntúa, y tal y como dice un anuncio... “las cosas buenas no deberían cambiar nunca”. En fin, como ya dije una vez, Evaristo, buey viejo, surco derecho: un imprescindible de la escena. Irrepetible, inimitable. Un cantante impagable, inapagable pese a estar frisando los 50, como canta en la actualidad en Estrella del rock, tema incluido en el DVD que se adjunta con el CD. Ah, ¿que viene con DVD?

Sí, con galería de fotos, surrealista entrevista al conjunto, vídeo-clip de Nª 1 en USA y un documento de más de 1 hora de duración que nos muestra a Evaristo y sus tocadores (Tripi, Osoron, Txiki y Mikel) en el local, dándole una vuelta al repertorio de su última gira con puntuales incursiones en los de La Polla y The Kagas.

Y esto es todo, queridísimos jipis. Como dicen en su web, “pollo que no cacarea Gatillazo que resuena”. Y que suena y sigue haciéndolo desde ya, Sex Pastels de por medio: otro CD con el inconfundible sello de la casa bien presente. Como siempre.

10/1/10

CRÍTICAS MUSICALES DE ENERO: BOL, ECO & LOS SUAVES, JA TA JA (YA SIN KUTXI ROMERO) Y MOTORSEX

Carretera, rock & roll y manta

Concierto de Motorsex

Fecha:
viernes, 22 de enero.
Lugar: Inferno Taberna, Iruñea.
Intérpretes: Motorsex, trío integrado actualmente por Niko, al bajo y a la voz, Xenen, a las guitarras, y Bernar, a la batería.Incidencias: concierto de 1 hora de duración que comenzó con 60 minutos de retraso. Asistencia aceptable.

Muchos de los actuales músicos matarían por tener en la recámara la batería de clásicos de los hermanos Vázquez, Niko y Bernar, dos de los fundadores de M.C.D. en 1979 y, actualmente, desde 2003, bajista y baterista de Motorsex: por la posibilidad de poder tocar inoxidables hits a diario o de estar poco menos que en permanente “estado de celebración” –si se nos permite-, ya, haciendo continuas giras relacionadas con cualquier aniversario de la banda (el de su fundación, el de la publicación de determinados discos, tan al uso en nuestros días) ya, publicando constantemente viejo material… en nombre de lo anterior. Algo que, ojo, tampoco es censurable, toda vez que, por lo que sea, cada cual administra sus tiempos, su carrera y su legado como quiere. Sin embargo Niko, último de los fundadores de M.C.D. en sus filas, huyendo en parte de eso, abandonó en 2003 dicha banda, organizando pronto un nuevo grupo con los siguientes objetivos: desprenderse del rol de superviviente de lo que se dio en llamar Rock Radical Vasco y, de paso, del lastre que era para él tener que tocar, casi por obligación, determinadas canciones cada noche. No ya mantener, sino pasear continuamente el muerto. Con el fin de articular un nuevo proyecto que le permitiera tocar sin tener que rendir constantemente pleitesías ni tributo alguno a su pasado; ¿su nombre? Motorsex, denominación que surge de juntar los de Motörhead y Sex Pistols y en cuyo seno, curiosamente, volvió a coincidir con otros dos de los en su día fundadores de M.C.D., Bernar y el guitarrista Joakin. Detractores de la dinámica de, en su opinión, “editar infumables discos de los que sólo son audibles los dos primeros temas”, los “motores sexuales” cuentan con seis singles y un CD recopilatorio, En crudo, registrado así, en crudo. En un directo grabado con público… ¡en un estudio de grabación!
Así las cosas, sin concesión alguna al pasado, eso fue lo que ofreció Motorsex en el Infernu, un crudísimo y trepidante repaso de los temas de sus singles. Bueno, crudo pero caliente, incandescente a un tiempo, como vino a denotarlo el sudor de los músicos, a flor de piel. Reconvertidos en trío, el formato básico del rock & roll, desde el abandono de Joakin, el pase se tradujo en el disparo a bocajarro de trece detonaciones que, con bala, ricas en auténtico punk killer, sonaron como trece tiros, destacando La veo, Perdido en el norte (totalmente acedecera), Motorsex (dejando caer que ellos, ahora mismo, son los Motörhead del punk rock), Somebobo o Animal, última en sonar antes de que, como bises, lo hicieran sendas versiones del Me gusta ser una zorra, de Vulpes (banda fundada por las hermanas de Niko y Bernar), y del Bomber, de Motorhead.
Tras terminar en Bilbao sus respectivas jornadas laborales, los Motorsex, carretera, rock & roll y manta, se acercaron el viernes hasta Iruñea, traduciéndose su incursión en el Infernu en todo un tsunami sonoro. En un maremoto de killer punk de muchos grados de entrega, buen hacer y efectividad, al límite como se mostraron durante su bestial hora de actuación: de disparo de cortos, efectivos y agresivos pildorazos –desde el prisma musical-, siendo los tres adjetivos sinónimos en este contexto. Ah, y dejando claro lo siguiente –asimismo-: que aunque recordar el pasado, mirar hacia atrás es una opción (e incluso vivir del mismo, sobretodo con ciertas edades) puede haber vida en el horizonte. Que también es posible mirar hacia delante. Que, hayas sido lo que hayas sido en otros tiempos, no hay que resignarse a ser una vieja gloria para siempre. Así pues, ¡bien por el motor sexual!

Mirando hacia delante

Concierto de Ja ta Ja

Fecha: miércoles, 20 de enero.
Lugar: AKE, Iruñea.
Intérpretes: Ja ta Ja, formación actualmente integrada por Ángel Ocray, a la voz, Javier Ruz y Rafa Borja, a las guitarras flamencas, Txo, al bajo eléctrico, Oso, a la guitarra flamenca y a la flauta travesera, y Manex, a la batería y al cajón.
Incidencias: actuación de hora y media de duración, bises aparte. Muy buena entrada, público participativo.

Tras registrar un disco en 2009 con Kutxi Romero como sorprendente jefe de filas, presentarlo en directo allá donde fueron requeridos para ello y, finalmente, dar ambas partes por concluida la experiencia, los Ja ta Ja saltan estos días a la palestra por encontrarse calentando motores nuevamente, estando asimismo de actualidad por haber sufrido una significativa reconversión: reestructuración que, buscando dirigir su torrente artístico por cauces netamente musicales, ser más grupo musical –en una palabra- que multidisciplinar proyecto de difícil concreción escénica, se ha traducido en la entrada de Ángel Ocray a las voces y en la salida, entre otros antiguos componentes, de Naiara Ruz, María y Jakim, sus otrora cantantes y bailarinas. Ya sobre el escenario, la renovada formación repasó durante hora y media el CD que alumbraron de la mano de Kutxi, Raigambre, comenzando por Mi mula nunca duerme (tras una intro instrumental de tantos octanos como genuino sabor arábigo-andaluz) y concluyendo, ante la demanda de los presentes, con un popurrí de rumbas ofrecido en total clave festiva, tras su sensacional versión del Maneras de vivir. Uno de los centros de todas las miradas, evidentemente, fue el nuevo vocalista, Ángel Ocray, conocido y reconocido artista de la escena flamenca de Iruñea que, planta y timbre, maneras y tablas a espuertas, aportó un toque más ¿flamenco? No; más calorro a las canciones. Agitanado, desde el prisma artístico. ¿Que cómo tuvo lugar su encuentro con la banda? Arrieros son… y en el camino se han encontrado –suponemos-, tomando el dicho por su lado bueno.
Pasando con total naturalidad del inmortal aire andaluz, de sus aires, verdaderamente sentidos y raciales, a parajes de sabor netamente rockero, creando pasajes, enredaderas musicales que, cual plantas trepadoras, se aferraron, y cómo, a los presentes, el regalo para el sentido del oído que vino a ser la actuación pronto deparó la primera comparecencia de Kutxi sobre el escenario: de un Kutxi que, tras hacerlo dicha vez en Donde menos duela (ofrecida al alimón con Ocray) volvió a cantar en Delirio (alud de humo), Despeñasueños y, con la actuación y él ya zambullidos en la recta final, en las versiones que cerraron la noche, una del Manhattan de Enrique Morente y Lagartija Nick (versión, a su vez, de un tema de Leonard Cohen) y en el ya reseñado Maneras de vivir, espoleta que activó en 2007 la temporal entente Kutxi Romero & Ja ta Ja. ¿Otros temas a destacar? Caldo de tallos o Una cama herida, composiciones que, al igual que el resto, transmitieron enormes dosis de sentimiento y credibilidad: y así lo entendieron los presentes, un público que, en algunos casos, cabeceó en clave de rock al tiempo que tocaba palmas (con fuerza y de manera totalmente espontánea)… y a tiempo. Ah, y con la misma naturalidad con la que fluía el, a caballo entre el flamenco y el rock siempre, perfectamente articulado hecho musical.
Año nuevo, vida nueva… al menos para Ja ta Ja, banda que si hace un año por estas fechas, comandada por Kutxi Romero, estaba ultimando el lanzamiento de Raigambre, (seminal disco a descubrir por muchos todavía), ahora, doce meses después, se dispone a retomar su camino lejos del vocalista de Marea; a seguir mirando hacia delante… con nueva voz al frente y nuevos bríos. Con el otrora magma artístico característico de sus primeros tiempos más encauzado. Tratando de canalizar de forma más definida el inmenso caudal de arte que atesoran. A ver si les va bien en su nueva singladura.

Felino, intenso, suave

Conciertos de Eco y de Los Suaves

Fecha: viernes, 15 de enero.
Lugar: Sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Los Suaves, banda formada por Yosi a la voz, Alberto y Fernando a las guitarras, Charly al bajo y Tino a la batería. Como teloneros, abrieron noche Eco.
Incidencias: Muy buena entrada; público de ambos sexos y media de edad preferentemente alta que se mostró entregado y participativo; la velada comenzó a las 22.00 y se alargó hasta pasadas la 1.00, tocando Los Suaves cerca de 2 horas.

Con nuevo CD a punto de caramelo, "Adiós, adiós", Los Suaves, de nuevo sobre los escenarios, volvieron a la Tótem dos años después de su última visita, ofreciendo un concierto que quedará para siempre en el disco duro de quienes allí se dieron cita. Ante una asistencia un tanto escasa –en un principio-, la velada, al igual que entonces, comenzó con Eco, proyecto musical auspiciado por el guitarrista Alberto Cereijo y respaldado por el también suave Tino Mojón, quienes, acompañados por bajista y cantante, se movieron durante los 50 minutos de que dispusieron por las lindes de un estilo cercano al rock melódico metalizado; por una especie de personal híbrido de heavy/hard rock y canción melódica, orbitando las canciones ofrecidas, extraídas de Réplica, su primer CD, alrededor de la maestría del guitar hero Cereijo y del modo de cantar del vocalista; las composiciones, densas, ricas en sustrato musical y bien facturadas, denotaron, sin embargo, cierta falta de chispa –a nuestro juicio-, dificultando ello tal vez el despegue definitivo de la banda más allá del abrigo de Los Suaves. Y, recordemos, Réplica ya va por su tercer año de presentaciones en directo. ¿Lo mejor del pase de Eco? Visto lo visto, las versiones con que lo rubricaron, una de Al Alba, de Aute, y otra, sensacional, de altísimo octanaje, del mítico Burn de Deep Purple, poco o nada que ver ambas, también en lo que a reacción del público respecta, con los temas de autoría propia: y no sólo porque, respecto al principio del pase, la sala, para cuando sonaron, ya luciera una muy buena asistencia. Y acto seguido Los Suaves a seguir haciendo historia; a seguir demostrando, con el legendario Yosi al frente, cuál sigue siendo su casa… y por qué: el rock & roll.
Ese rock & roll teñido de indisimulable regusto hard que se muestra felino, como las garras de la gata del logotipo de la banda; intenso y suave, genuinamente suave… en un doble sentido de dicha voz, producto de sumar el magnetismo de la voz de Yosi, el de sus letras (cada vez más profundas, siempre a medio camino entre la reflexión y el pesimismo más existencial) y el de la en todo momento reconocible música que las arropa. Un rock, así las cosas, con el marchamo que comenzaran a imprimirle ¡30! años atrás los hermanos Domínguez grabado a sangre y fuego en el repertorio del grupo: los Domínguez, sus únicos miembros originales, el bajista Charly y el ya sesentón Yosi, quien, chaqueta de cuero y pantalones vaqueros -como siempre-, con su habitual sudadera con el logo de la banda –igualmente-, pese a puntuales equivocaciones a la hora de presentar algún tema o a cómo cantó algunas veces ofreció un concierto digno. Felino, intenso y suave, como su hecho musical, y digno, teniendo en cuenta lo que de él puede esperar su público, el cual, uno de los más fieles de la escena, se lo perdona todo –o casi todo- ya. Y es que, a estas alturas, en caso contrario no sería él. Enlazadas en diferentes bloques, la actuación se tradujo en la interpretación de temas del nasciturus CD –si se nos permite el término- y de clásicos de toda su discografía, como Palabras para Julia, Maldita sea mi suerte, Si pudiera, Mi casa, Dolores se llamaba Lola o El afilador –entre otros-, temas que, catárticos para todos –a ambas alturas del escenario-, de gran intensidad a todos los niveles, satisficieron y llenaron de buenas vibraciones a todos –igualmente-, dejando la sensación en el ambiente de haber vuelto a ver algo grande, en ésta nueva vuelta a la carretera de la banda. Bien, muy bien la misma. Los Suaves. Ellos. En su nivel.
Bol de rock & roll

Concierto de Bol

Fecha: viernes, 8 de enero.
Lugar: Big Star Music Club, Atarrabia.
Intérpretes: Bol, banda integrada por Cristina, a la voz y a la guitarra, Guillermo, a las guitarras, Raúl, al bajo, e Ignacio, a la batería.
Incidencias: concierto de 1 hora de duración, bises incluidos. Lleno, prácticamente.

Formados en 1996 y disueltos en 2003, vencedores de los Encuentros de Jóvenes Artistas en 1999 y del Villa de San Adrián en 2001 (entre otros muchos certámenes), los Bol vuelven otra vez a estar de actualidad: cosa de su temporal vuelta a los escenarios para ofrecer dos o tres conciertos, siendo uno de ellos el que brindaron en el coqueto BSMC, de Tótem. Comandados por Cristina Martínez, actualmente en El Columpio Asesino, los de Lodosa/Sesma ofrecieron una actuación vigorosa y enérgica que, sostenida sobre temas de los diferentes trabajos que llegaron a registrar, resultó de lo más interesante para todos: tanto para su público de siempre, con el que están en proceso de reencuentro (clara mayoría el mismo el pasado viernes), como para quienes, como el arriba firmante, no llegamos a ver al grupo en sus años dorados. Y es que el que tuvo, retuvo –que se dice-, qué gran verdad. Así las cosas, más allá que presentar novedades, diremos que su hecho musical vino a desempolvar un repertorio que, como los buenos caldos, demostró haber aguantado bien, si no ganado, con el paso del tiempo. ¿Que en qué se tradujo el mismo? En la interpretación de unos temas con gancho y enjundia propia que, erigidos siempre sobre poderosas telarañas tan rockeras como melódicas, brillantemente trazadas por las guitarras y la voz (sobre la, en todo momento asimismo, también melódica línea de bajo), conformaron unas atmósferas pop-rockeras de densidades sonoras siempre impactantes: unas composiciones verdaderamente trabajadas, al detalle y con total preciosismo, tal y como lo dejaron claro en todo momento sus diferentes planteamientos, nudos y desenlaces, sin que nunca cabría decir la frase de “son todas iguales”, tan habitual en algunos conciertos por parte de los más profanos. Unas canciones de diferentes tonalidades y ritmos a las que, en resumen, habida cuenta de la arrolladora personalidad que denotaron, en caso de tener que encuadrarlas en algún estilo lo haríamos en un rock de autor. Dentro de un rock alternativo –si se quiere, aunque nos gusta más decir de autor- y, como tal, tan ecléctico en lo que a influencias se refiere (no faltó cierto espíritu de psicodelia, toques de post-punk ni vetas grunge, estilo totalmente en boga en los 90) como, en este caso finalmente, guitarrero y melódico. Plasmado en directo con fuerza y pulso propio. Intenso, en una palabra. Con vida y/o marchamo propio, el que acertó en toda ocasión a imprimirle Cristina, animal de escenario en toda regla que, totalmente echada hacia delante, marcó indefectiblemente con su voz y su presencia escénica la actuación: sí, y sin hacer de menos en ningún momento a los músicos restantes, totalmente sueltos, desinhibidos y disfrutando del momento durante toda la velada.
Bol caldeó la gélida noche del viernes en ésta su puntual vuelta a los escenarios, y lo hizo por medio de un repertorio que dejó claro el por qué de los éxitos que cosecharon durante su vida artística activa. Durante su prolífica carrera, a la vista de su curriculum. Y así lo entendieron los presentes, un público que disfrutó igual de los temas más legendarios del cuarteto que de las versiones que sonaron, una de Jimi Hendrix hacia el ecuador del pase y el Under Pressure, de Queen, en su desembocadura. Unos temas con los que, intensidad, fuerza y melodías a espuertas, unos más atmosféricos, otros, más rockeros y directos, en cualquier caso, volvieron a triunfar.

9/1/10

ESPEZIAL SOZIEDAD ALKOHOLIKA




CUATRO Y UN TAMBOR: 22 AÑOS DE SOZIEDAD ALKOHOLIKA
by piloto suicida/J. Óscar Beorlegui


LA PREHISTORIA. Corría 1988 cuando el Piloto Suicida, o el que con el tiempo y unas cañas habría de serlo, tras los Sanfermines de Iruñea y las Magdalenas de Orereta recaló en Vitoria/Gasteiz, dentro de su gira etílico – festiva; y claro, como su economía no estaba para mucho y sentía en su sed la llamada de la priba, lo primero que se planteó fue el buscar un abrevadero que se ajustara a sus desajustadas posibilidades. Así fue como acabó en el Gaztetxe, donde decidió quedarse cuando supo del precio del moscatel; no, no era un espejismo, no era una jugarreta de la sed, había oído bien: ¡¡cuarenta pesetas!! ¡¡A cuarenta!! Sobra decir que allí se apalancó, dispuesto a hacerse fuerte si fuera necesario, ansioso ya como estaba por honrar a San Imprudencio: su San Prudencio, San Fermín, Mª Magdalena y Virgen Blanca particular. Además iba a tocar alguien, unos cuántos grupos, entre ellos una gente de Gasteiz de la que el Piloto nunca había oído hablar; según le comentaron hacían algo así como una mezcla de punk y jevi acelerado con más ganas que otra cosa, pues estaban empezando; Soziedad Alkoholika parecían llamarse, y como le gustó el nombre decidió quedarse...

Menudo jaleo. Qué totum revolotum de vatios y nervio en estado puro, qué voz la del tipo que cantaba, que parecía haber salido de la B.S.O. de En busca del fuego; pero al Suicida le gustó aquello, el frenesí en que rayaban tocando. No había dudas de que creían en lo que hacían, y transmitían aquella credibilidad. Sin ser consciente de ello, el autor de estas líneas estaba ante una de las bandas que más le iban a impresionar en los 90, ante una de las llamadas a explotar con la nueva década: los S.A., Soziedad Alkoholika.








DE LEY SECA E HIPÓLITO Y LOS CAFRES A HACER EL KAFRE. DE LA MAKETA A NO INTENTE HACER ESTO EN SU CASA: S.A. A LA UNIVERSIDAD. Se acabó el concierto y el moscatel seguramente, y la noche; y el ciego, y salió el sol, y el Piloto, como pudo, ¡qué invento el dedo gordo! volvió a Iruñea sin darle mayor importancia a aquello. Por lo que supo más tarde aquellos Soziedad Alkoholika provenían de bandas como Réquiem, Ley Seca o Hipólito y los Kafres, y antes de Soziedad Alkoholika se llamaron Amonal; no, no era mal nombre para lo que hacían. Años más tarde, por ejemplo, saldría por el guiri otra auténtica banda–bomba de nombre similar, Nailbomb, denominación del explosivo utilizado por el I.R.A... pero el nombre de marras estaba cogido y tuvieron que cambiarlo, siendo Soziedad Alkoholika el elegido, aunque visto lo visto aquella coincidencia más que un contratiempo fue una bendición del cielo... o del infierno, tal vez. Pronto volví a saber de ellos, pues ese mismo año pasaron por el Txoko de Antsoain, y al siguiente, 1989, por Villava/Atarrabia, compartiendo cartel con La Polla, donde nos dejaron boquiabiertos con la voracidad / velocidad que mostraron a la hora de despachar las canciones. Le pisaban a fondo y aquello prometía, sí; un único pero, el ruido, sempiterno compañero de viaje por aquellos años. Pero era algo inevitable; entre la avaricia con la que tocaban y la mala acústica de los locales que les daban acogida los técnicos de sonido no acababan de aclararse sobre cómo sonorizar aquello, qué hacer con aquel huracán sonoro que procedente del escenario parecía querer arrasarlo todo; si hasta el doble bombo del pelos de la batería parecía multiplicarse por cuatro... En resumen, Atarrabia´ 89: otro concierto, un nuevo aldabonazo... Hasta que lo que tenía que pasar pasó y a la carrera, a un ritmo tan endemoniadamente acelerado o tan aceleradamente endemoniado como el que mostraban tocando: 1990, grabación de Intoxicazión Etílika, la impresionante maqueta, en los Estudios Arión de Iruñea. Sí, Arión, ¡ay, a cuántos ha oído el Piloto hablar mal de Arión... sin pararse a pensar que igual eran ellos los que no sonaban! 1991 vería la llegada del primer LP de la banda, el negro, apabullante; a continuación y cual efecto dominó irían cayendo los demás: El EP Feliz Falsedad, el disco del dicho del cántaro, el Ratas (trayendo consigo la creación del sello discográfico Mil A Gritos Records), el maxi Diversiones, el sensacional No intente hacer esto en su casa... A la espera del disco en directo el Suicida no pudo resistirse a hablar de éste, por entonces último trabajo del grupo, un disco lleno de canciones de letras geniales, como siempre, sólo que esta vez un tanto más inspiradas si cabe, no se sabe si por influencias del pensador de la portada o por qué... Un ejemplo, pistas tres, cuatro y cinco del CD, he ahí tres golpes más que contundentes, rotundos y certeros, como los que hay que dar para clavar el clavo que el lolailo de turno te pone delante cualquier noche festiva para darte un paquete de Winston si lo clabas, algo que sólo logra él, claro. Pues éstos, los S.A., igual en lo suyo, sólo ellos podían hacer esas canciones: Cuando nada vale nada, Nada que explicar y Palomas y buitres, sólo ellos podían dar en el clavo así, con unas letras que a uno, en su día universitario, aún le siguen produciendo ganas de, empuñando un megáfono, gritar a los cuatro vientos ¡¡S.A. a la universidad!!, lugar en el que ya estuvieron, por cierto; en la de Donosti, más concretamente. Allí fue su primer concierto.


SOMOS CUATRO Y UN TAMBOR (22 AÑOS Y CRECIENDO TODAVÍA) Pero qué cuatro y qué tambor, como pocos se habían visto hasta entonces, y vaya baterista el Rober; cuatro y un tambor. Sí, del despectivo del dicho a la constatación de la tenacidad, constancia y lucidez del quinteto, todo un ejemplo de independencia, trabajo y coherencia perfectamente rubricado por su fichaje por el prestigioso sello Roadrunner Records, en 2008; y de banda política en el sentido de crítica y contestataria, no de politizada o de partido. Aunque los sectores más fachas, retrógrados y fariseos del estado español piensen… o quieran hacer pensar a la gente lo contrario, como lo vienen intentando desde 2002. En dicho sentido, poco amiga la banda del uso de iconos o reclamos ideológicos tan al uso en otros grupos: sin Ches, estrellas rojas ni demás parafernalias; siempre ellos, sus circunstancias en forma de canción y su logotipo. Suficiente. Políticos sí, pero por sentido común, por convicción, no por definición. Desde una postura claramente librepensadora, Sin Dios ni ná. Estado enfermo, Itoiz ito ez, Palomas y buitres. Dios vs. Alá, he aquí otro ejemplo. Por todo ello, uno de los grupos que más suenan en el coche del Piloto Suicida, porque ellos también siempre han sido auténticos Suicidas, ahora y cuando entonces, hace tantos años. Siempre de frente, tramando y haciendo lo que nadie hacía y contra todo tipo de obstáculos, prejuicios e incluso comentarios del tipo “eso no es música, es ruido”, en ocasiones procedentes hasta de mentes supuestamente abiertas; de gentes que sin embargo, cual Galileos Galileis de pacotilla, a la que pueden lo sueltan: “Y sin embargo, es ruido”. Y ya han pasado 22 años, más de dos décadas de S.A.; Soziedad Alkoholika, la banda sonora de los momentos más ácratas, libertarios e insumisos de nuestras vidas. 22 años de colocón musical, de ponernos guays con sus canciones, y sin resaca al día siguiente, sino como impenitentes borrachines, pidiendo más... tal vez porque los ingredientes de aquellas siempre han sido de calidad: bien de kaña burra y substancia, ¡qué letricas!, y la cocacola (toques comerciales, estribillos simplones) escasa. Así el resultado siempre pega, siempre es pegadizo, sea como sea de agresivo. Jerez o kazalla, según la ocasión lo pida, y sin pelos en la lengua; las greñas al viento, en su sitio. Donde deben estar.


PD.- Artículo redactado en origen a finales de 1998, publicado en su día en El Tubo; desde entonces la banda ha publicado cinco álbumes más, Soziedad Alkoholika directo (1999), Polvo en los ojos (2000), Tiempos oscuros (2003), Mala sangre (2008) y Sesión # 2 (2009) y ha plasmado imágenes y audio de su corrosivo hecho musical en un imprescindible DVD/CD registrado en directo, Corrosiva, puesto a la venta en 2006.







SESIÓN # 2 Y UNAS CUÁNTAS CRÍTICAS DE CONCIERTOS




SESIÓN # 2 (ROADRUNNER RECORDS, 2008)

Año y medio después de plasmar (musicalmente hablando) la mala sangre hecha en los últimos tiempos oscuros en el CD Mala sangre –precisamente-, dieciocho después de grabar el legendario disco negro, como si de celebrar la mayoría de edad de dicho álbum se tratase, S.A. decidió encerrarse nuevamente en el estudio para regrabar dicho LP, y aquí está el resultado: un CD que, articulado en torno a aquellas más que legendarias composiciones (únicamente faltan dos rellenateguis), vuelve a ofrecérnoslas de forma todavía más rotunda y apabullante; tocadas con la actual experiencia y potencia sonora de la banda y grabadas con las prestaciones técnicas de los tiempos actuales, viéndose retocados así ciertos errores de juventud… tanto a nivel de música como de letras. O, si queréis verlo de otra manera, Los S.A., maestros del arte de hacer versiones (qué grandes las de Dinero, la de Queen o la de Rumore, aparte de las de Diversiones), versioneándose a sí mismos. ¿Que habrá a quienes les guste más el original, el viejo disco negro? Pues vale; como se supone que lo tienen, que lo sigan escuchando: nadie les va a pedir que lo tiren y compren éste, no es obligatorio. ¿Que a otros les molará menos lo de “jodido cabrón” que lo de “judío”? Pues bien, allá cada cual con su conciencia. Eso sí, que a estas alturas de la película, con la que ha caído y continúa cayendo, haya que dar continuas explicaciones a unos y a otros, a los fachas y a los presuntos guays, sobre cualquier cosa que se haga... Tiene cojones (bemoles ni ostias). Es que, además, no deja de ser curioso que mientras algunos, el sector más comisario e intransigente de los presuntos seguidores (vaya cruz la de este grupo, perseguido por igual tanto por gentes intransigentes de derechas como por gentes intransigentes de izquierdas) mientras unos critican cambios como el de dicha frase de Nos vimos en Berlín, nadie haya alabado en ningún lado públicamente no ya la brutalidad y la metálica frescura con que suenan todos los temas en general, sino, particularmente, los incluidos como bonus track, los igualmente regrabados Intoxicación etilika, Padre Black & Decker y La última partida: canciones extraídas de la maqueta que, todo un regalo extra, vaya cómo demuestran lo a gusto que se han quedado los músicos tocándolas... y retocándolas. En fin, que, por si había alguna duda, los Soziedad Alkoholika ahí siguen, dando brea.

Incontestables, imparables

Concierto de Soziedad Alkoholika

Fecha: sábado, 7 de febrero de 2009.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: S.A., quinteto integrado por Juan, a la voz, Jabi y Jimmy, a las guitarras y a los coros, Pirulo, al bajo, y Rober, a la batería. Como teloneros abrieron la velada Khous.
Incidencias: concierto de presentación de Mala sangre, nuevo CD de la banda. Hora y ½ de duración, un bis incluido. Buenísima entrada, casi lleno. Público de todo tipo que se mostró expectante y participativo.

S.A., imprescindible puntal de la escena metálica, formación de clara proyección internacional (no en vano el CD que están presentando ha sido editado por Roadrunner Records) regresó a Villava por cuarta vez en 4 años, y lo hizo devastando nuevamente. Arrasando como el tornado sonoro que son de manos de su mala sangre -musical y sólo musicalmente hablando-, incorporada de serie al grupo desde sus inicios, en 1988. Como un auténtico huracán, dejando claro otra vez que, al igual que para F. Alonso, para ellos la velocidad también es algo innato a la hora de actuar. Vivir al calor de los motores, del rugir de las guitarras en su caso, las verdaderas locomotoras del rock & roll, algo, dicha pasión, que el sábado los músicos demostraron seguir llevando dentro, en la sangre; en una sangre totalmente incandescente. La velada fue abierta por unos renovados Khous, cuarteto que se encargó de hacer subir el mercurio con la contundencia destilada por sus temas. De caldear el ambiente con su metal de nueva sonoridad y en constante e imparable evolución. Y a continuación, bajo un telón que reproducía la significativa portada de Mala sangre, ante un muro de pantallas de sonido roto sólo en su parte central por la espectacular batería de Rober, los legendarios S.A. a escena. Bajo un sonido un tanto traslúcido más que transparente -en lo que a la voz respecta-, que hasta el minuto 50 de concierto dejó que desear, el concierto empezó con Nadie, tema del nuevo disco, apoyándose principalmente en composiciones de Ratas (sonaron las cinco primeras seguidas, además de la imprescindible No kiero participar) y No intente hacer esto en su casa, resultando especialmente grandes Palomas y buitres, Peces mutantes o Cuando nada vale nada, cantadas al unísono por los presentes. Además también encontraron su espacio hits de diferentes épocas, como Buenos momentos, Pauso bat o Polvo en los ojos (del CD así titulado) o S.H.A.K.T.A.L.E. (primer tema grabado de S.A. y verdadero punto de inflexión de sus conciertos todavía) o Cienzia asesina, del primero. ¿Más temas del disco nuevo a destacar? Sangre al fin y Política del miedo, haciéndolo por su sorpresiva ausencia el a nuestro juicio mejor de todos, Dios vs. Ala. Finalmente, como siempre, el pase concluyó con el mítico Nos vimos en Berlín, aunque, sorprendentemente –para bien, en este caso-, entre gritos de “Palestina aurrera” proferidos por el gentío, los músicos, plétoricos tras la actuación, regresaron para ofrecer dos temas más, el último, Sin Dios ni na.
S:A presentó su flamante nuevo disco por medio de un concierto de alta tensión musical que, incontestable, se tradujo en todo un ejercicio de voracidad y avaricia de los músicos a sus distintos instrumentos. De unos músicos incontestables asimismo e imparables a la hora de tocar, a los que, tal vez por ello, tratan de contestar y frenar desde siniestras instancias. De hacerles frente de cualquier forma, incluyendo las más rastreras. Y es que no deja de ser curioso que mientras que la discográfica metálica más potente del planeta ficha al grupo, en el país de la charanga y la pandereta se les juzga cual malhechores y, aun saliendo indemnes del envite, todavía se les intenta torpedear; ¿qué pasa, que además de otras cosas tampoco vamos a poder elegir qué grupos escuchar? No, por supuesto; y así lo dejó claro el público, pronunciándose al respecto llenando la sala, cantando las satanizadas canciones y disfrutando de un gran concierto.


Rabia de distintos colores

Conciertos de Impekables, Khous, Soziedad Alkoholika y Reincidentes
Fecha: viernes, 14 de diciembre de 2007.
Lugar: Polideportivo Hermanos Induráin, Atarrabia.
Incidencias: primer Festival Villarrabia. Las actuaciones comenzaron a las 20.30, alargándose hasta más allá de la media noche. Buena entrada, público preferentemete joven y especialmente participativo durante el pase de S.A.

Interesante cartel el deparado por la primera edición del Villarrabia, festival que finalmente cosechó una bonita entrada: cosa del tirón de S.A. –tal vez-, quienes sin lugar a dudas se llevaron el gato al agua, encandilando totalmente al público con el sorprendente repertorio escogido. Pero no adelantemos acontecimientos. La velada arrancó con Impekables, quienes por medio de sus canciones y otras como Txibato, Como una ola o Carcelero demostraron ser depositarios, portadores del espíritu huajolote más genuino. Así las cosas, no pudimos menos que seguir sus atropelladas evoluciones en escena esgrimiendo una cómplice sonrisa, a la vista de los recuerdos suscitados. Impekables, descacharrantes y con chispa, valores un tanto a la baja en los tiempos actuales, en los que parece primar el “qué bien toco” por encima de todo. Irreverencia elevada a la potencia que se quiera a ritmo nuevamente de napar-mex: y es que, doce años después de la desaparición de Kojón Prieto y a cuatro de la del irrepetible Gavilán, ya era hora de que dicho espíritu volviera a resurgir, algo que esta noche hizo con verdadera fuerza gracias a la incontinencia en escena de Conejo, principalmente, vocalista que al final quizás se mostró un tanto desbocado. En la línea del citado Gavilán, cosa tal vez de la ¡cubitera! de patxarán ingerida durante la actuación... A continuación, tras tener que despacharles literalmente del escenario, desde el volcán matálico de Berriozar, el momento de Khous y su metal de nuevos bríos: poso, pose y peso propio en escena a la mayor brevedad si mantienen la tónica esgrimida esta noche, algo que se nos antoja que harán, visto lo visto. En cualquier caso, brutales de mano de las composiciones ofrecidas, llamadas a conformar su inminente nuevo CD. Y acto seguido el verdadero plato fuerte: entre los habituales gritos de “S.A”., “S.A”, los de Gasteiz a las tablas, quienes ofrecieron un concierto sustentado en un repertorio que no tuvo nada que ver con los ofrecidos en los últimos años: sobre un set-list totalmente ochentero, sostenido sobre los pildorazos más añejos, acelerados y legendarios de la banda, como los que integraron Intoxicazión etílika, su primera maqueta, o su primer LP, el negro, en 1991. Aun así no faltaron temas de sus últimos CD, como los imprescindibles Buenos momentos, Cuando nada vale nada (cuya letra alusiva a la pobreza y la exclusión bien podrían leerse los responsables de Cáritas de Navarra, y, ya puestos, replantearse lo de su lamentable recuperación del Viva la gente) o el definitivo y definitorio Palomas o Buitres. En cualquier caso, zapatilla y suela, en incuestionable forma el quinteto: incontestables, inconmensurables S.A., y es que hay que ver cómo se han crecido en los últimos años. Y los que los hemos visto actuar desde finales de los 80 sabemos de qué estamos hablando. El único pero de este repertorio... el sonido deparado; característico de pabellón, totalmente ochentero asimismo. Hardcoreño. Con el doble bombo de la batería de Rober sonando como cuatro. Mas sea como fuere, de total agrado para los fans más irreductibles del grupo, así fue el pase. Finalmente, tras un bis que deparó el Sorprendente (de Leño), Mótxalo y los clásicos Feliz Falsedad y Nos vimos en Berlín, la hora de Reincidentes, quienes con su cantante, Fernando Madina, sentado debido a una lesión, abrieron la espita de su crítica social bajo los sones pregrabados del himno de Riego, haciéndolo ya en vivo bajo los de La Republicana. La de su crónica musicada de la otra orilla de la realidad, dando por medio de la misma su versión de las cosas de este mundo: de lo que pasa en el mismo, lo que no sale en los mass. Y hasta aquí lo que dio de sí la primera edición del presente festival. Hasta la próxima, a ver si va a más




Rock & roll actitud

Conciertos de Supertrooper y Soziedad Alkoholika

Fecha: viernes, 23 de Febrero de 2007.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Supertrooper, formación integrada por Gisela y Sara, a las voces, Asier y Aitor, a las guitarras, Iván, al bajo, y Jon, a la batería. S.A, banda formada por Juan, a la voz, Jimmy y Javi, a las guitarras, Pirulo, al bajo, y Rober, a la batería.
Incidencias: concierto celebrado como punto final del certamen Villava Atarrabia Rock. S.A. actuó durante hora y media. Localidades agotadas, público variado, receptivo y participativo.

La 3ª edición del Atarrabia Rock no pudo encontrar mejor broche final que las actuaciones de Supertrooper –sus flamantes vencedores- y Soziedad Alkoholika, banda invitada y perfecta guinda del pastel, a tenor de lo visto. La velada arrancó con el rock txapeldun de los comandados por Gisela y Sara, qué super voces las suyas, quienes salieron a darlo todo ofreciendo una actuación sobresaliente; sin concesiones, yendo a disfrutar, a gozar de una sala llena a rebosar... Y vaya que si lo hicieron, totalmente echados hacia delante de manos del imperecedero y transgresor poder del rock & roll: mostrándose esta noche sin miedos a nada ni a nadie, en una noche en la que, libres de la tensión de tener que concursar, no tenían nada que demostrar: vencer y convencer ya lo hicieron jornadas atrás. Así las cosas, muy bien los de Donostia, grupo que, dicho sea de paso, vino a romper con su música la imagen preconcebida que tendemos a tener de las bandas de esa ciudad. Y tras semejante primer plato (toda vez que su actuación fue algo más que un mero aperitivo), el segundo: desde Gasteiz, la apisionadora de la escena por excelencia, S.A., quienes por medio de una actuación incontestable dejaron claras dos cosas, principalmente: que pese a la violencia de persecución que, incitada desde los sectores más rancios del nacionalismo español, continúan padeciendo, ahí siguen, en un espléndido momento de forma, demostrando la máquina perfectamente engrasada que son, y que, indefectiblemente, lo que no te mata te hace más fuerte. Y es que incluso dos absoluciones judiciales después todavía tienen que seguir aguantando -fuera de Euskal Herria, curiosamente- el ronroneo de “y sin embargo, son culpables”. Así las cosas, irreductibles y rotundos los gasteiztarras, de manos de un set-list en el que no faltaron hits como Palomas y buitres, No kiero participar, Buenos momentos o Cuando nada vale nada -cuyas letras vienen a editorializar lúcidamente sobre los temas de que tratan-, versiones, como la de Sorprendente, de Leño (niquelada tras llevarla a su terreno) o verdaderos clásicos extraidos de Intoxikazión etilika, la maqueta que les catapultó a los escenarios en 1989, del calibre de Padre Black & Decker –toda una liberación de energía su interpretación en directo-, S.H.A.K.T.A.L.E. (a idéntica velocidad que en dicha demo) o Nos vimos en Berlín, tal y como viene sucediendo desde entonces, la última en sonar.
Rock & roll lleno de actitud el deparado por ambas formaciones, bandas que, aunque de distinta pulsión, vieron durante unas horas entrecruzarse sus caminos, formar parte a éstos de un mismo espíritu: el del rock en sí, más allá de los trazos o colores de cada cual. Y así lo entendieron los presentes, un público que a pesar de haber acudido de forma mayoritaria para ver a S.A. valoró y disfrutó del glam-rock setentero de los donostiarras, más que teloneros, los anfitriones de la noche. De ésta, su noche. Y poco más por nuestra parte: zorionak y suerte a ambos con lo que les toca, S.A. y Supertrooper.

En el ojo del huracán

Concierto de Ajariguan y Soziedad Alkoholika

Fecha: Viernes, 25 de Junio de 2004.
Lugar: Frontón Atarrabia, Villava.
Intérpretes: Ajariguan y S.A., quinteto integrado por Juan (garganta y voz), Jabi y Jimmy (guitarras), Pirulo (bajo) y Rober (batería).
Incidencias: Lleno con reparos. Concierto un tanto polémico por circunstancias de todo tipo que comenzó con veinte minutos de retraso. Dos horas y cuarenta minutos de duración.

He aquí la crónica de un concierto que nació polémico por los motivos extramusicales de sobra conocidos y que terminó desarrollándose en medio de polémicas de todo tipo, intentaré explicarme. ¿En el ojo del huracán? Sí, pues aparte de ser ahí donde de modo totalmente injusto están los S.A. desde hace dos años ahí fue donde terminó el devenir de un evento que, en un principio, iba a ser al aire libre y gratuito para el público y que finalmente fue en el Frontón... y debido a una serie de tejemanejes, oscuros cuando menos, previo paso por taquilla; así las cosas creemos que lo mejor será que la Concejalía de Cultura explique cuanto antes el por qué de tal decisión y que los dimes y diretes que escuchamos al respecto sean públicamente aclarados. Finalmente quienes pagaron los platos rotos municipales fueron el público... y Billy Goat, banda que pese a estar anunciada no pudo actuar. En fin, vayamos al hecho musical.
La velada se inició con el buen hacer de Ajariguan, banda que durante los 45 minutos de los que dispuso se mostró más que voluntariosa y efectiva ofreciendo una actuación correcta; y tras ellos y después de la lectura por parte de la Atarrabiako Gazte Asanblada de un comunicado crítico hacia el presente concierto y sus circunstancias... los S.A. a escena, tan contundentes y en su sitio como siempre. S.A., toda una máquina de hacer música, un grupo crítico, solvente y competente como pocos, razón por la que los distintos aparatos del poder han ido a por ellos: Qué duda cabe, nadie va a por los incompetentes. Con un repertorio distinto del interpretado en Noviembre en su última visita a Iruñea (algo que es de agradecer) los de Gasteiz se mostraron tan atronadores como siempre de la mano de una selección de temas entre los que no faltaron clásicos como Palomas y buitres o No quiero participar, canciones en las que ese gran letrista que es Juan editorializa con singular maestría sobre los diferentes momentos y avatares de la vida; finalmente y como traca final el bis, que trajo descargas como Sorprendente, Motxalo! y la imprescindible Nos vimos en Berlin. Y esto es lo que dio de sí el paso por Atarrabia de S.A., todo un ejemplo de independencia, coherencia y de banda política... pero en el sentido de librepensadora y contestataria, no de politizada o de partido, no nos confundamos. Si algo demostraron fue que siguen siendo ellos y su imponente música, su rabia y sus circunstancias en forma de canción. Que nadie busque más.

ROCK´VILLAR 2005: CONCIERTOS DE CANELITA FINA, REGAJO, INSANIA, KOMA, SOZIEDAD ALKOHOLIKA Y BOIKOT

Villar del Arzobispo es un municipio que se encuentra en el interior de la Comunidad Valenciana, en la comarca de la Serranía, a 50 kilómetros de la capital; dicho nombre tal vez no os diga nada, pero a algunos sí que nos dice: no en vano fue el primer pueblo desde el que se les llamó a tocar a los Marea de Madrid para abajo, en Otoño de 2000. La banda se encontraba registrando Revolcón, su segundo CD, y todavía no había despegado de su hábitat... Y allí que nos plantamos todo el séquito, en Villar, localidad con verdaderos adictos al rock a la que el abajo firmante regresaría junto con los comandados por Kutxi en varias ocasiones más, tanto en plena adolescencia de la banda (Agosto de 2002) como a una con su explosión, verano de 2004, con motivo de la 1ª edición de lo que se dio en llamar Rock´n Villar; y es que a la par que los de Berriozar... también la apuesta por el rock en dicho pueblo fue creciendo, en verdad.

Así las cosas, el 16 de Julio teníamos una cita a la que no podíamos fallar: la 2ª edición del Festi de Villar con un cartel de auténtico lujo. El concierto comenzó de la mano de los locales Canelita Fina y Regajo, formación de la zona que trata de moverse dentro de las lindes del rock más callejero, para proseguir con Insania, banda que aprovecharía la ocasión para presentar los temas de su quinto trabajo grande, I.M.P.E.R.F.E.C.T.O., un CD que, dicho sea de paso, sólo tiene de eso el título; ¿qué decir de su actuación? Que para lo poco que se prodigan en directo demostraron tener soltura y personalidad propia por demás, llenando sobradamente el campo de fútbol de buen hacer y rock urbano genuino durante el tiempo de que dispusieron. Y acto seguido el primer plato fuerte de la noche: la actuación de Koma, la apisionadora sonora de Pamplona, quienes pronto, desde los primeros acordes de Protestantes, Imagínatelos (de Sinónimo de ofender, su último CD) o Jack queen Jack, de Criminal, pusieron las cartas sobre la mesa, mostrando a las claras tanto sus intenciones como la realidad: que en los diez años que llevan su sonido, su forma de entender el metal no se ha movido ni un ápice, siquiera. Que si ésta ha evolucionado... ha sido hacia una concepción todavía más bestia. Y es que así lo demostraron por medio del metal – core ofrecido, sencillamente arrollador. Brutal, demoledor. No en vano estamos hablando de la forma de tocar de cuatro músicos más que conjuntados, de unos musicazos que desde el primero al último acorde se transforman en un único ser, perfectamente sincronizados como van. De los números uno de la escena metálica estatal, y creemos que afirmar esto no es exagerado. Pero además de los temas apuntados también encontraron su lugar canciones legendarias como Tío Sam o El Pobre, antes de encarar la recta final con El infarto y el hit por excelencia, Aquí huele como que han fumao. Koma, punto y aparte. Un grupo de rompe y rasga, de metal de nuevos bríos más allá del apellidado heavy, unicamente. Tras un parón de un año, más que merecido, en 2004 regresaron a los cuadriláteros y con más fuerza, si cabe: repartiendo a discrección, golpeando tanto con las ganas del debutante como con la clase y categoría del veterano al mismo tiempo, de aquel que sabe lo que hace. Sensacionales, ciertamente. Y tras semejante pase, otro de los momentos esperados de la noche, si no el más: la comparecencia de uno de los grupos vascos más insultados y vilipendiados por parte de cierta prensa, de los “Mentiras post” (La Polla en el recuerdo) españoles: Soziedad Alkoholika, quienes en los últimos tiempos continúan siendo noticia más por los sabotajes institucionales, por la violencia de persecución que siguen padeciendo (la cual continúa tumbándoles bastantes conciertos) que por sus rotundas descargas en directo: porque así hay que calificar sus actuaciones, de descargas, tal y como la que presenciamos en Villar. Y es que hay que ver cómo sonaron, el sonido metálico, contundente y limpio a un tiempo, inteligible, que desde la mesa consigue sacarles Haritz en directo. Apabullantes e incontestables, S.A.... tal vez por ello, por esa falta de argumentos musicales para hacerlo, alguna mano negra trata de detener su marcha por otros medios, atacándoles incluso de las formas más rastreras. Y esto ¿por qué? – que se preguntará más de uno -. Por ejercer su derecho a discrepar por medio de sus canciones... y por hacerlo fuera del guetto (Euskal Herria) y con éxito: sí, y dad por hecho de que en caso contrario nadie se molestaría en hablar de ellos. Atacar, continuar atacando a los S.A. por los textos de sus composiciones es una práctica que lo que busca es la sumisión de los grupos al sistema, el adocenamiento de los mismos al mercado musical... y tratar de terminar con la carga de provocación y de transgresión que se supone inherente al rock & roll, algo que, por otra parte, en Los tiempos que corren, creemos que es mucho suponer. En estos tiempos en los que vemos cómo se sigue utilizando la posibilidad de acusar y acosar gratuitamente, el recurso de relacionar a la disidencia con la violencia para estigmatizar al discrepante. Y todo ello a pesar de que incluso Garzón ha dictado ya tres autos posicionándose a favor de las tesis de la banda (consúltese la noticia en http://www.soziedadalkoholika.com/, ahí están las diferentes resoluciones) Sí. Y un último apunte: que un tipo como Garzón tenga que salir en defensa de bandas como S.A. da buena cuenta del actual estado de las cosas, surrealista como pocos. Como hubiese dicho Miguel de Unamuno de haber vivido esto, “qué país, qué paisaje y qué paisanaje”. Y acto seguido prosigamos, retomemos la narración tras una reflexión que, en verdad, se nos antojaba necesaria.
Así las cosas y ya sobre las tablas la legendaria formación de Gasteiz se mostró tan visceral y enrabietada como siempre, MUSICALMENTE HABLANDO, algo que saltó a la vista de la mano de temas de Tiempos Oscuros, como Piedra contra tijera o Stop criminalización o de otros ya clásicos, como Palomas y buitres (con el que empezaron) Ratas, Cienzia asesina, la ingente versión del Sorprendente de Leño que ofrecieron o Nos vimos en Berlín, con la que se fueron: Inconmensurables en directo una vez más Juan y los suyos, destilando una garra y una agresividad (MUSICALMENTE HABLANDO) sin parangón, in crescendo conforme se iban sucediendo las canciones; y es que los S.A. consiguieron nuevamente ponernos la piel de gallina con sus composiciones. Y como rúbrica de esta fiesta del rock Boikot a escena, quienes conectaron a la perfección con los presentes, metiéndoselos en el bolsillo sin problemas de la mano de temas ya añejos como Dame tequila, La Ruta del Che (con Alicia cantando desde la pole position del escenario) o la versión en castellano del Zu atrapatu arte de Kortatu, como con otros de su último CD como Bajo el suelo o el recuperado Kualkier día, de Piperrak: cosa de ese rock con vetas ska – punk tan característico suyo siempre a medio camino entre lo fiestero y lo reivindicativo, de una concepción del rock que vino a confirmarnos algo ya sabido, en resumen: que Boikot siguen al pie del cañón como lo que son: currelas y militantes del rock.

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