Es un placer para este blogguer colaborar con la difusión de un nuevo videoclip de EL DROGAS; en esta ocasión, con la canción 'Sueños Rotos' como protagonista, 4º single de su triple disco 'Demasiado tonto en la corteza'. A ver qué os parece!
Blog musical de J. ÓSCAR BEORLEGUI llamado a ser integrado principalmente por monográficos sobre grupos de rock que le gusten y por críticas musicales de las publicadas por él en DIARIO DE NOTICIAS de NAVARRA. He aquí, sin duda, tus dosis diarias de BLOG & ROLL. Textos y notas -musicales- en perfecta armonía, como las combinaciones de sonidos, emociones y tiempos que dan lugar a una buena canción
MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN)
)
22/1/15
CICLONAUTAS,GRUPO REVELACIÓN DE 2014 PARA LOS LECTORES DE 'LA HEAVY' Y NOMINADO A ELLO EN 'MANERAS DE VIVIR'
Ciclonautas, cuyo CD fue elegido MEJOR DISCO DEL 2014 en HAY POCO ROCANROL ( ver resultado de las votaciones klikando aquí), han sido reconocidos como GRUPO REVELACIÓN DE 2014 por los lectores de LA HEAVY, y están nominados a ello en MANERAS DE VIVIR: podéis votar al grupo desde este enlace!!
CICLIONAUTAS, QUÉ TAL (EL DROMEDARIO RECORDS, 2014)
Fruto de las inquietudes musicales de Mai Medina
(Rosario, Argentina, 1978), CICLONAUTAS surgen como proyecto en 2011, cuando el
llamado a ser su guitarrista y cantante le hace saber a Alén Ayerdi (Pamplona,
1974; baterista de Marea y compañero suyo anteriormente en Calaña) que está
componiendo nuevos temas. Sin prisas pero sin pausa ambos comienzan a
montarlos, quedando plasmados dos años después en unas canciones cuyo punto de
partida radica en la base estructural de las de los grupos de rock fronterizo y
stoner rock. Llegados a este punto,
Javiertxo Txo Pintor (Pamplona,
1968), reputado bajista con 25 años de trayectoria (La Venganza de la Abuela,
Jataja –entre decenas de proyectos-), enterado de lo que ambos se traen entre
manos, solicita su incorporación a CICLONAUTAS, quedando así conformado el trío.
Sustentado
por tres músicos tan experimentados y versátiles, CICLONAUTAS se apoyan para
emprender vuelo en dos CD´s a manera de alas, protagonizando un debut inaudito
en el rock estatal: con un disco doble, Qué
tal, integrado por 22 canciones: 22 temas impregnados por aires melódicos y
sureños que fusionando toques clásicos y nuevos bríos, amalgaman con
sorprendente naturalidad lo mejor del rock anglosajón, el rock urbano español y
el rock argentino, dando lugar a una aleación sonora de irresistible octanaje.
CICLONAUTAS, así pues, encuentran su razón de ser en
unas canciones que traspasan totalmente las fronteras estilísticas al uso,
brillando con luz propia la personalidad del trío en todas y cada una de ellas.
En temas de La virtud del caos
(título del CD I), como Tristes corazones,
Qué tal (protagonista del primer sencillo
y del videoclip), Demencio Lacruz, Kamikaze del nido (en la que colaboraron
Roberto Iniesta e Iñaki ‘Uoho’ Antón), La
alegría, La baba del Saurio, La virtud del Caos o Las vaquitas ajenas, o de Que corra el aire, título del CD II,
como Los hermanos (en la que metió
guitarras César Ramallo) El dromedario,
Arde Babylon, El Paraguay (contándose con la voz de Loquillo esta vez) o Que corra el aire, en la que cantó
Enrique Villarreal ‘El Drogas’: canciones con clara madera de singles –en su
conjunto- que deparan balsámicos viajes por parajes de diferentes calados
musicales. Unas composiciones llamadas a disfrutar de largos y felices
recorridos. El álbum se completa con temas como Llora, Demasiado estuche,
El cuento de nadie (con letra y voz
de Kutxi Romero), El mostrador de Dios (en
el que cantó Domingo Calzado) o Cocodrilo
dando vuelta, antes de que el caudal musical se encamine plácidamente hacia
su desembocadura con El orador (con
las voces de Sebastián Teysera, ‘Enano’, y Sebastián Cebreiro, ‘Cebolla’, de La
Vela Puerca adornando la canción) y las chacareras Como caballo en celo y Veneno,
cantada esta última en euskera por Alex Sardui, de Gatibu. El punto final llega
de manos de Sucio y desprolijo, versión de un tema de Pappo.
Además, a lo largo y ancho del trabajo pueden encontrarse otras colaboraciones,
como las de Airam Etxaniz a los coros, Germán San Martín, al órgano Hammond, y
María Fernández Molina y su cuarteto de cuerda.
Sobre
el hacer de los músicos durante la grabación, diremos que en manos del ingeniero
de sonido y productor Iñaki Llarena, Mai destapó su particular tarro de las
esencias hasta el punto de dejar claro en complicidad con la rocosa base
rítmica lo siguiente: que su patria son las 6 cuerdas, demostrando CICLONAUTAS
en su conjunto que su reino es de este mundo. Del mundo del rock & roll. Demostrando
que tras tomar tierra en la escena dando pedales con forma de canciones están
más que preparados para reinar. Y no terminaremos sin referirnos a las letras
de los temas, sorprendiendo como lo hacen por la riqueza y lucidez de las
imágenes sugeridas: aportando latido propio a cada composición.
CICLONAUTAS,
Qué tal. Esencia, sonido y presencia.
Por partida doble. Tensión, intención e intensidad.
Etiquetas:
ALEN AYERDI,
CICLONAUTAS,
el DROMEDARIO RECORDS
CRÍTICAS DE ENERO: PROYECTO PEZ, GABY JOGEIX, ELLIOTT MURPHY, JOSH ROUSE, GATIBU, NIÑA COYOTE ETA CHICO TORNADO, BELAKO, CÁPSULA, EL DROGAS, DOCTOR DESEO...
Peces sedientos de rock
Concierto de Proyecto Pez
Fecha: sábado, 24 de enero.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Proyecto Pez, formación integrada por Iñaki Navarro, a la guitarra y a la voz, Jon Fernández, al bajo y a los coros, Unai Salinas, a la guitarra, e Iker Górriz, a la batería.
Incidencias: presentación de Gotas, primer CD de Proyecto Pez. 1 hora y 10 minutos de duración, bises incluidos. Público entusiasta. Lleno.
Tras cerrar círculo en Black Rose en enero de 2014 y disfrutar de un año de barbecho para preparar nuevas canciones, Proyecto Pez regresaron el sábado a dicha plaza, su escenario de cabecera –en cierto modo-. Y lo hicieron con la tarea bien hecha. Con las novísimas composiciones prometidas dando vida al primer disco oficial del grupo, Gotas, CD que presentaron en medio de una inusitada expectación.
La proyección de un video agradeciendo su fidelidad a los presentes representó el pistoletazo de salida de la noche, demostrando la banda desde el primer minuto haber aprovechado su estancia en sus cuarteles de invierno. Desde que abordó canciones como Gotas o Funambulista -en primera instancia-, muy bien construidas dentro de los parámetros de lo que se denomina punk rock melódico o pop-punk americano. Con la voz de Iñaki dotándolas de la imprescindible fuerza melódica propia de un género que, en el caso que nos ocupa, se mostró de fondo deudor de bandas como Dikers –hablando de referentes locales-… Y de otras como Berri Txarrak, formaciones que deberían sentirse orgullosas de tener alumnos así, que tan bien han interiorizado el mensaje; grupos como Proyecto Pez siguiendo su estela, integrados por jovencísimos músicos prestos a recoger el testigo y a mantener encendida la antorcha.
Yendo a por todas, totalmente echados hacia delante; despachando voracidad musical a borbotones, el ecuador de la actuación fue testigo de la recuperación de algunos de los primeros temas grabados por el grupo; de canciones como Libertad, Grito en el aire o Tu perro fiel, incluidos en una demo registrada años atrás y que sonaron entremezclados con otros de estreno, como Sediento pez o Al amanecer, siendo esta la tónica general de la velada hasta el final; hasta que, envueltos en un mar de sudor los músicos, concluyeron descarga con Despertar.
Así pues, he aquí la crítica de un concierto que discurrió con la fuerza propia de un torrente desafiando la pendiente: cosa del caudal musical generado gota a gota, nota a nota, serpenteando con fuerza canción a canción montaña abajo. Creciendo con más y más brío cuantos temas sonaron –hechuras y maneras a espuertas-. Y de la mano de dichos temas, haciéndolo vertiginosamente el mar pergeñado por el grupo. ¿El resultado, llegados a este punto? Una tarde de genuino calor, desde el prisma artístico. De característico y refrescante calor, con Black Rose transformado en una caldera. Una tarde noche de música protagonizada por una banda, Proyecto Pez, que tras un año de espera no defraudó.
Nuevos aires para el blues
Concierto de Gaby Jogeix
Fecha: jueves 22 de enero.
Lugar: Zentral Kafe Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Gaby Jogeix, a la guitarra, a la voz y al lap steel, acompañado por Red Hamani, a la guitarra, Manuel Bagües, al bajo, y Ezequiel Navas, a la batería. Como teloneros abrieron la velada Rojillos Blues Band.
Incidencias: presentación en la ciudad de Hermosa beach, 2 CD del artista. Hora y ¾ de duración. Asistencia aceptable. Público participativo.
Organizado por la incansable asociación de blues de Burlata, el Zentral acogió un concierto que llenó de buenísimas vibraciones el recinto; con permiso del grupo telonero, formación que rayó a su habitual buen nivel, dejando en el ambiente Gaby Jogeix y los suyos la sensación de tener muchas cosas que decir. De, en resumidas cuentas, ser una gran banda de rock & blues.
La velada arrancó con Rojillos Blues Band, quinteto más que rodado que al rojo, por lindes del rhythm´n blues y el country rock & bluegrass, salvó la papeleta a la perfección, homenajeando al género plasmando durante 45 minutos clásicos de grandes como la Creedence Clearwater Revival o Lynyrd Skynyrd, antes de ceder el escenario al cabeza de cartel; ¿la anécdota de su actuación? La presencia sobre el escenario –guitarra eléctrica en ristre- del cabeza pensante en la sombra de la práctica totalidad de cuantas citas con el blues se organizan en Iruñerria, Miguel Rubio: fuera de cualquier duda, un inmejorable colofón.
Músico autodidacta afincado en Madrid aunque de origen vascofrancés, Gaby Jogeix, demostró no ser un recién llegado a la materia; más bien lo contrario, ser todo un entendido del género y de los instrumentos musicales con los que plasmar sus canciones, unos temas de ingentes desarrollos musicales que, con voz y protagonismo propio para las guitarras (¡qué solos, qué momentos tan gustosos los disfrutados!), derrocharon presencia de muy variadas especias sonoras, dejando en el guiso final regustos que fueron desde el funkie hasta el gospel. Denotando Gaby indisimulables aires de reinvención y una elogiable curiosidad a la hora de afrontar la composición de los temas –en primer lugar-, y en segundo… Pura pasión, buen hacer y singular maestría a la de facturarlos: ser, en resumidas cuentas, un consumado cocinero de blues, buscando constantemente innovar el sonido del legendario género en sus canciones. Renovar las recetas a ofrecer –continuando en sentido metafórico-, representando lo dicho un gran mérito estando el blues de por medio, tan tendente al inmovilismo casi siempre. Y todo ello brindando unas composiciones, sin presencia de vientos dicha noche, sostenidas sobre una base rítmica de lo más sólida, más que apropiado semejante caldo de cultivo para que echasen raíces y creciesen las igualmente sólidas guitarras, algo que hicieron de forma majestuosa. Manteniéndose siempre la tensión, en la recta final de la actuación Jogeix sorprendió aún más si cabe a los presentes, haciendo sonar con verdadera autoridad el lap steel, rubricando sensacionalmente la actuación.
Tal vez buscando extender sus dominios hasta Iruñea, los chicos de la Burlada Blues Bar, los mejores voceros del blues & derivados del otro lado del Arga, pusieron una primera pica en la capital, quedando más que satisfechas cuantas personas acudieron a la cita: un público que, de sexo masculino y media de edad alta en su inmensa mayoría, disfrutó de cuantas canciones escuchó. Y de Gaby Jogeix y los suyos, pura personificación del blues.
Fecha: jueves 22 de enero.
Lugar: Zentral Kafe Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Gaby Jogeix, a la guitarra, a la voz y al lap steel, acompañado por Red Hamani, a la guitarra, Manuel Bagües, al bajo, y Ezequiel Navas, a la batería. Como teloneros abrieron la velada Rojillos Blues Band.
Incidencias: presentación en la ciudad de Hermosa beach, 2 CD del artista. Hora y ¾ de duración. Asistencia aceptable. Público participativo.
Organizado por la incansable asociación de blues de Burlata, el Zentral acogió un concierto que llenó de buenísimas vibraciones el recinto; con permiso del grupo telonero, formación que rayó a su habitual buen nivel, dejando en el ambiente Gaby Jogeix y los suyos la sensación de tener muchas cosas que decir. De, en resumidas cuentas, ser una gran banda de rock & blues.
La velada arrancó con Rojillos Blues Band, quinteto más que rodado que al rojo, por lindes del rhythm´n blues y el country rock & bluegrass, salvó la papeleta a la perfección, homenajeando al género plasmando durante 45 minutos clásicos de grandes como la Creedence Clearwater Revival o Lynyrd Skynyrd, antes de ceder el escenario al cabeza de cartel; ¿la anécdota de su actuación? La presencia sobre el escenario –guitarra eléctrica en ristre- del cabeza pensante en la sombra de la práctica totalidad de cuantas citas con el blues se organizan en Iruñerria, Miguel Rubio: fuera de cualquier duda, un inmejorable colofón.
Músico autodidacta afincado en Madrid aunque de origen vascofrancés, Gaby Jogeix, demostró no ser un recién llegado a la materia; más bien lo contrario, ser todo un entendido del género y de los instrumentos musicales con los que plasmar sus canciones, unos temas de ingentes desarrollos musicales que, con voz y protagonismo propio para las guitarras (¡qué solos, qué momentos tan gustosos los disfrutados!), derrocharon presencia de muy variadas especias sonoras, dejando en el guiso final regustos que fueron desde el funkie hasta el gospel. Denotando Gaby indisimulables aires de reinvención y una elogiable curiosidad a la hora de afrontar la composición de los temas –en primer lugar-, y en segundo… Pura pasión, buen hacer y singular maestría a la de facturarlos: ser, en resumidas cuentas, un consumado cocinero de blues, buscando constantemente innovar el sonido del legendario género en sus canciones. Renovar las recetas a ofrecer –continuando en sentido metafórico-, representando lo dicho un gran mérito estando el blues de por medio, tan tendente al inmovilismo casi siempre. Y todo ello brindando unas composiciones, sin presencia de vientos dicha noche, sostenidas sobre una base rítmica de lo más sólida, más que apropiado semejante caldo de cultivo para que echasen raíces y creciesen las igualmente sólidas guitarras, algo que hicieron de forma majestuosa. Manteniéndose siempre la tensión, en la recta final de la actuación Jogeix sorprendió aún más si cabe a los presentes, haciendo sonar con verdadera autoridad el lap steel, rubricando sensacionalmente la actuación.
Tal vez buscando extender sus dominios hasta Iruñea, los chicos de la Burlada Blues Bar, los mejores voceros del blues & derivados del otro lado del Arga, pusieron una primera pica en la capital, quedando más que satisfechas cuantas personas acudieron a la cita: un público que, de sexo masculino y media de edad alta en su inmensa mayoría, disfrutó de cuantas canciones escuchó. Y de Gaby Jogeix y los suyos, pura personificación del blues.
‘Sir’ del rock & roll
Concierto de Elliott Murphy
Fecha: sábado, 12 de enero.
Lugar: Baluarte, Iruñea.
Intérpretes: Elliott Murphy a la guitarra acústica, a la armónica y a la voz acompañado por Olivier Durand a la guitarra y a los coros.
Incidencias: 4ª cita del ciclo Musiketan, presentaciones de It takes a worried man e Intime, últimos trabajos del artista. 1 hora y 3/ 4 de duración, bises incluidos. Público entusiasta. Lleno, localidades agotadas.
‘Sir’ del rock & roll
Caballero del rock y perita en dulce de Musiketan por excelencia, el carismático Elliott Murphy (New York, 1949) volvió a armarla en la sala de Cámara del Palacio de Exposiciones y Congresos, haciendo de su comparecencia todo un acontecimiento. Tal y como ha acontecido en sus últimas visitas.
En socorrido –y cada vez más habitual- formato dúo, ante un público entregado y dispuesto de antemano a participar de la actuación desde el principio; sobre un escenario minimalistamente sobrio, los dos jinetes se vinieron arriba de inmediato, dejando claro lo siguiente cuantas canciones ofrecieron: estar madurando a la perfección, al igual que su creador. Claro está, principalmente las más antiguas, habiéndolas como las hubo de muy diferentes épocas.
Marcado por una concepción del rock americano de altísimo octanaje, el concierto, de trepidante intensidad y ritmo, estuvo presidido por los desarrollos musicales y el genuino regusto de cuantos temas sonaron, fruto la magia de los mismos de los excelentes ejercicios de digitación y prestidigitación de unos músicos que sacaron no solo chispas, sino fuego directamente de sus instrumentos. Y a este respecto no podemos menos que rendirnos también a los momentos brindados por el polivalente y solvente Olivier Durand, cómplice perfecto y verdadero gregario de lujo a la hora de facturarlos una noche más: de dar vida a unas composiciones que, construidas sobre unos duelos de guitarras de muy alta gradación, perfectamente rubricadas por la armónica en los mejores casos, lucieron a distintas temperaturas pese a compartir calor emocional, no dejando indiferente a nadie y obteniendo siempre el mejor premio: las complacientes y atronadoras palmas de un público que, enfervorizado, llevó en palmitas y espoleó constantemente a los artistas, haciendo que diesen todo de sí… Y más. Logrando incluso que les premiaran con 30 minutos extra tras terminar.
Fiel a su cita con Musiketan, Murphy reverdeció laureles en el paso del ecuador del presente ciclo de conciertos de pequeña concepción. De pequeño y exquisito planteamiento, poniendo su actuación la mejor banda sonora posible a la tarde noche del sábado. Haciéndolo con un rock que, de muy brillantes quilates, volvió a hacer malas las leyes del otro Murphy: especialmente la que dice que si algo va mal, es susceptible de empeorar. Y es que, en el caso del Murphy que nos ocupa, bien podemos afirmar lo contrario, que si algo va bien, estando él de por medio, mejorará. Irá todavía mejor. Y en su caso, en el de Elliott, lo hace. Año a año. Visita a visita del sir a la ciudad. Claro que sí.
En clave de folk-pop
Concierto de Josh Rouse
Fecha: viernes, 16 de enero.
Lugar: Zentral Kafe Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Josh Rouse, a la guitarra acústica, a la mandolina, a la armónica y a la voz, acompañado por Xema Fuertes, a la guitarra, a la batería y a los coros.
Incidencias: presentación de The happiness Walt´z, último trabajo del artista. Hora y ¼ de duración, bises incluidos. Asistencia aceptable. Público participativo.
Haciendo honor a su nombre, Zentral Kafe Teatro acogió el concierto del referencial músico americano Josh Rouse (Nebraska, 1972) en formato de café teatro; con parte de los presentes sentados en sillas inmediatamente delante del escenario y el resto, en taburetes alrededor de mesas instaladas para la ocasión: un público ávido de sensaciones y emociones que se dejó llevar por la actuación, dando palmas en diferentes momentos, solicitando especiales interpretaciones y llegado el punto final de la velada, pidiendo más, encontrando evidente respuesta su petición.
Con una imponente discografía a sus espaldas (Josh Rouse tiene publicados alrededor de ¡20! álbumes), galardonado en 2014 con el Goya a la mejor canción por Do you want to be in love, banda sonora de La gran familia española, el songwritter deleitó a la concurrencia con unas composiciones que, con cautivadora desnudez, derrocharon básicamente esencia folk. Presencia en sus raíces de folk ya, americano, ya, mediterráneo, haciendo gala de su lugar de residencia desde 2004, Valencia. De su forma de concebir la música, tejiendo a diferentes intensidades junto con su compañero de canciones laboriosas telarañas musicales de genuino sabor; de sugerentes ambientes de corte intimista y pop casi siempre, dando lugar, a un apacible viaje con tantos parajes diferentes como canciones; pasajes los citados, en cualquier caso, llamados a conformar un mismo paisaje: un concierto de Josh Rouse. Y todo ello contando con el respaldo de un copiloto, el polivalente Xema Fuertes, músico que demostró ser su imprescindible seguro de vida en vivo y en directo. Llegados a este punto, así pues, ¿en qué se tradujo la actuación? Vayamos concluyendo: en una candente y cadenciosa sucesión de temas que desprendieron impronta propia; un magnetismo único, propio de los de los artistas de verdad, brillando con luz propia cual botón de muestra el imprescindible Sad eyes, ya en los bises.
Fuera de cualquier duda, dejando clara a posteriori la expectación generada a priori, qué gran sabor de boca el dejado en Zentral por Josh.
Fecha: viernes, 16 de enero.
Lugar: Zentral Kafe Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Josh Rouse, a la guitarra acústica, a la mandolina, a la armónica y a la voz, acompañado por Xema Fuertes, a la guitarra, a la batería y a los coros.
Incidencias: presentación de The happiness Walt´z, último trabajo del artista. Hora y ¼ de duración, bises incluidos. Asistencia aceptable. Público participativo.
Haciendo honor a su nombre, Zentral Kafe Teatro acogió el concierto del referencial músico americano Josh Rouse (Nebraska, 1972) en formato de café teatro; con parte de los presentes sentados en sillas inmediatamente delante del escenario y el resto, en taburetes alrededor de mesas instaladas para la ocasión: un público ávido de sensaciones y emociones que se dejó llevar por la actuación, dando palmas en diferentes momentos, solicitando especiales interpretaciones y llegado el punto final de la velada, pidiendo más, encontrando evidente respuesta su petición.
Con una imponente discografía a sus espaldas (Josh Rouse tiene publicados alrededor de ¡20! álbumes), galardonado en 2014 con el Goya a la mejor canción por Do you want to be in love, banda sonora de La gran familia española, el songwritter deleitó a la concurrencia con unas composiciones que, con cautivadora desnudez, derrocharon básicamente esencia folk. Presencia en sus raíces de folk ya, americano, ya, mediterráneo, haciendo gala de su lugar de residencia desde 2004, Valencia. De su forma de concebir la música, tejiendo a diferentes intensidades junto con su compañero de canciones laboriosas telarañas musicales de genuino sabor; de sugerentes ambientes de corte intimista y pop casi siempre, dando lugar, a un apacible viaje con tantos parajes diferentes como canciones; pasajes los citados, en cualquier caso, llamados a conformar un mismo paisaje: un concierto de Josh Rouse. Y todo ello contando con el respaldo de un copiloto, el polivalente Xema Fuertes, músico que demostró ser su imprescindible seguro de vida en vivo y en directo. Llegados a este punto, así pues, ¿en qué se tradujo la actuación? Vayamos concluyendo: en una candente y cadenciosa sucesión de temas que desprendieron impronta propia; un magnetismo único, propio de los de los artistas de verdad, brillando con luz propia cual botón de muestra el imprescindible Sad eyes, ya en los bises.
Fuera de cualquier duda, dejando clara a posteriori la expectación generada a priori, qué gran sabor de boca el dejado en Zentral por Josh.Lluvia del gusto de todos
Concierto de Gatibu
Fecha: sábado, 10 de enero.
Lugar: Café Zentral Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Gatibu, formación integrada en directo por Alex, a la voz, Haimar y Arkaitz, a las guitarras, Mikel, al bajo, Jorge, a las percusiones y a los coros, y Gaizka, a la batería.
Incidencias: presentación de Euritan dantzan, último CD de Gatibu. Lleno, localidades agotadas. Público muy efusivo. Hora y ¾ de duración, bises incluidos.
Fecha: sábado, 10 de enero.
Lugar: Café Zentral Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Gatibu, formación integrada en directo por Alex, a la voz, Haimar y Arkaitz, a las guitarras, Mikel, al bajo, Jorge, a las percusiones y a los coros, y Gaizka, a la batería.
Incidencias: presentación de Euritan dantzan, último CD de Gatibu. Lleno, localidades agotadas. Público muy efusivo. Hora y ¾ de duración, bises incluidos.
Gatibu la armó en su regreso a tierras navarras, protagonizando un incontestable llenazo y poniendo a bailar y cantar bajo su lluvia de canciones al gentío en su gran noche: la de la presentación oficial en Nafarroa de su novísimo Euritan dantzan, recibido como esperada agua de mayo en la última edición de la Azoka de Durango.
Marcada por una expectación de altura, la velada arrancó pasadas las 22.15 con los temas de estreno Zumarragako trena y Bizitzen badakit, dando inicio el grupo tras la antesala que supuso de interpretación de Kalekatue (primera ofrecida a ritmos de rock dance), a la esperada inmersión en su mar de clásicos. Procediendo a ello una banda que compareció con un integrante más, algo que nos alegró sobremanera: y es que en unos tiempos como los actuales, marcados por los recortes a todos los niveles; incluso en las alineaciones de las bandas musicales (estando acostumbrados como estamos a ver formatos denominados acústicos cuando deberían ser calificados de económicos), nos alegra poder reseñar que Gatibu han optado justamente por lo contrario: por aumentar la nómina de músicos, luciendo reforzados por un percusionista los comandados por ese gran vocalista que es Alex, de característica y poderosa presencia escénica; frontman que, impulsivamente respaldado por los suyos (todos a una tanto encima como bajo el escenario) llenó las tablas con su espectáculo complementario y paralelo. ¿Clásicos a destacar, volviendo a donde estábamos? Lorak eskeintzen (primer tema cantado de forma multitudinaria), Bang Bang txiki txiki Bang Bang, Gora Kopak (con los presentes alzando sus vasos a petición del inigualable frontman), Besoak Zabatik, Pailazo… Y así transcurrió la actuación, de modo trepidante y vibrante. Con los presentes llevando al actualmente sexteto en volandas y los músicos dejándose hacer, complacidos por la respuesta general: Urupel, la nueva Egun bat, las viejas Inpernuen ate joka o Zeu, zeu, zeu!, Euritan dantzan –igualmente nueva-… antes de rematar faena, ya en los bises, con el legendario Loretxoa (recuperado del repertorio de Exkixu, imprescindible hit brindado a renovados ritmos de country rock) y el recordado y por siempre celebrado Musturrek sartunde.
Nunca llueve a gusto de todos, trata de hacernos creer el refranero. Casi nunca lo hace, digámoslo así quitándole rotundidad a la cuestión. Pues bien, el pasado sábado lo hizo y de manera copiosa, empapando a propios y extraños el grupo con su música. Haciéndolo con su chaparrón de canciones los Gatibu, estandartes por excelencia del euskal rock del siglo XXI que ahí siguen, avanzando con paso firme por la centuria. Poniendo noche a noche toda la carne en el asador… y sin miedo a quedarse sin existencias, pese al desbordado apetito de su numerosa clientela. Dejando huella y más, tanto en el camino como en quienes a diario lo recorren: los seguidores de una banda que ya se cuentan por miles. Y subiendo, en número a tenor de la asistencia registrada.
Una afluencia de público que transformó Zentral en una auténtica caldera, dejando claro a cuantos se dieron cita que invierno y calor no siempre son términos incompatibles: cosa de las canciones que llovieron dicha noche: del gusto general.
Gatibu la armó en su regreso a tierras navarras, protagonizando un incontestable llenazo y poniendo a bailar y cantar bajo su lluvia de canciones al gentío en su gran noche: la de la presentación oficial en Nafarroa de su novísimo Euritan dantzan, recibido como esperada agua de mayo en la última edición de la Azoka de Durango.
Marcada por una expectación de altura, la velada arrancó pasadas las 22.15 con los temas de estreno Zumarragako trena y Bizitzen badakit, dando inicio el grupo tras la antesala que supuso de interpretación de Kalekatue (primera ofrecida a ritmos de rock dance), a la esperada inmersión en su mar de clásicos. Procediendo a ello una banda que compareció con un integrante más, algo que nos alegró sobremanera: y es que en unos tiempos como los actuales, marcados por los recortes a todos los niveles; incluso en las alineaciones de las bandas musicales (estando acostumbrados como estamos a ver formatos denominados acústicos cuando deberían ser calificados de económicos), nos alegra poder reseñar que Gatibu han optado justamente por lo contrario: por aumentar la nómina de músicos, luciendo reforzados por un percusionista los comandados por ese gran vocalista que es Alex, de característica y poderosa presencia escénica; frontman que, impulsivamente respaldado por los suyos (todos a una tanto encima como bajo el escenario) llenó las tablas con su espectáculo complementario y paralelo. ¿Clásicos a destacar, volviendo a donde estábamos? Lorak eskeintzen (primer tema cantado de forma multitudinaria), Bang Bang txiki txiki Bang Bang, Gora Kopak (con los presentes alzando sus vasos a petición del inigualable frontman), Besoak Zabatik, Pailazo… Y así transcurrió la actuación, de modo trepidante y vibrante. Con los presentes llevando al actualmente sexteto en volandas y los músicos dejándose hacer, complacidos por la respuesta general: Urupel, la nueva Egun bat, las viejas Inpernuen ate joka o Zeu, zeu, zeu!, Euritan dantzan –igualmente nueva-… antes de rematar faena, ya en los bises, con el legendario Loretxoa (recuperado del repertorio de Exkixu, imprescindible hit brindado a renovados ritmos de country rock) y el recordado y por siempre celebrado Musturrek sartunde.
Nunca llueve a gusto de todos, trata de hacernos creer el refranero. Casi nunca lo hace, digámoslo así quitándole rotundidad a la cuestión. Pues bien, el pasado sábado lo hizo y de manera copiosa, empapando a propios y extraños el grupo con su música. Haciéndolo con su chaparrón de canciones los Gatibu, estandartes por excelencia del euskal rock del siglo XXI que ahí siguen, avanzando con paso firme por la centuria. Poniendo noche a noche toda la carne en el asador… y sin miedo a quedarse sin existencias, pese al desbordado apetito de su numerosa clientela. Dejando huella y más, tanto en el camino como en quienes a diario lo recorren: los seguidores de una banda que ya se cuentan por miles. Y subiendo, en número a tenor de la asistencia registrada.
Una afluencia de público que transformó Zentral en una auténtica caldera, dejando claro a cuantos se dieron cita que invierno y calor no siempre son términos incompatibles: cosa de las canciones que llovieron dicha noche: del gusto general. Reyes de la noche de Reyes
Conciertos de Niña Coyote eta Chico Tornado, Belako y Cápsula
Fecha: lunes, 5 de enero.
Lugar: Cefé Zentral Teatro, Iruñea.
Incidencias: última cita de la gira navideña que llevó a las tres bandas por las capitales de Hego Euskal Herria. Más de 3 horas de música en directo. Varios centenares de personas. Público que se mostró participativo.
Tras lograr sendos sold outs en Bilbo y Donostia y rozar el llenazo en Gasteiz, la presente gira conjunta concluyó en el recién estrenado Zentral, saldándose con una respuesta del público realmente aceptable.
La peculiar cabalgata llamada a ser vivida la pasada noche de Reyes llevó en primer lugar al escenario a Niña Coyote y Chico Tornado; a Ursula, quien fuese baterista de Zuloak, y Koldo, ex guitarrista de los donostiarras Surfin Kaos, quienes, totalmente echados para adelante, ofrecieron ¾ de hora de actuación, articulada sobre temas de ingentes e incuestionables desarrollos. 45 polvorientos y conmovedores minutos sin trampa ni cartón marcados por nebulosas de venenoso regusto stoner, erigidas sobre los siguientes puntales: riffs de guitarras de trazo grueso y una pegada de las baquetas abrumadoramente contundente. ¿El resultado? Unos temas pétreos, poderosos, con el tornado musical generado tatuado por desquiciantes connotaciones psicodélicas que atraparon definitivamente a los presentes. Que, en definitiva, dejaron la sala convertida en un hervidero de cara a la siguiente descarga, la de Belako.
Demostrando que ya no cabe denominarles jóvenes promesas, que el legado de bandas como Joy Division les pertenece, Belako navegaron a la perfección por unas aguas musicales que lucieron tintadas de agresivo after punk & post grunge, pasando su cuentakilómetros de cero a cien en cuestión de segundos. Haciéndolo de forma descarnada bajo unos ritmos tan enérgicos como ricos en melodías. Y todo ello facturado por unos músicos que, reivindicándose a la perfección cual majestades de su porción de noche, derrocharon insultante polivalencia a las voces y a los diferentes instrumentos, alternándose a los mismos (con excepción de la batería) en función de la explosión; de cada canción –hemos querido decir-, verdaderas bombas de música y sensaciones. Así las cosas sí, convencieron Belako: grandes y creciendo de manos de una música alternativa sin complejos… Dirigida a un público alternativo e igualmente sin complejos.
La noche encontró su mejor final de manos de los pildorazos de rock n´ roll certeramente descerrajados por Cápsula, trío con bajista femenina que, poso, imagen y actitud a borbotones, derrochando presencia escénica teñida de glam, cautivó definitivamente a todos, demostrando por qué fueron los llamados a cerrar cartel. Y lo hicieron a su manera. A lo grande, apoyándose en las canciones de sus ¡10 trabajos! (el último de ellos, Dead or alive), derrochando seguridad, espectacularidad y espectáculo. Buscando la complicidad de los presentes y haciéndose con la misma de manos de un sonido que, musculoso en toda ocasión, cautivadoramente deudor de referentes como MC5 o The Stooges, presumió de condición de lisérgico, haciendo que su concepción del rock & roll, puro tornado en directo, brillara con su mágico esplendor en una noche como la del pasado día 5, mágica por excelencia.
En una noche como la de Reyes. Hablando de lo que hemos hablado, de cuantos reyes -y reinas- pasaron por el escenario de Zentral (4 en total, no nos olvidemos de ellas), una velada que presentó en Iruñea a una tripleta de grandes artistas, en verdad.
Tras lograr sendos sold outs en Bilbo y Donostia y rozar el llenazo en Gasteiz, la presente gira conjunta concluyó en el recién estrenado Zentral, saldándose con una respuesta del público realmente aceptable.
La peculiar cabalgata llamada a ser vivida la pasada noche de Reyes llevó en primer lugar al escenario a Niña Coyote y Chico Tornado; a Ursula, quien fuese baterista de Zuloak, y Koldo, ex guitarrista de los donostiarras Surfin Kaos, quienes, totalmente echados para adelante, ofrecieron ¾ de hora de actuación, articulada sobre temas de ingentes e incuestionables desarrollos. 45 polvorientos y conmovedores minutos sin trampa ni cartón marcados por nebulosas de venenoso regusto stoner, erigidas sobre los siguientes puntales: riffs de guitarras de trazo grueso y una pegada de las baquetas abrumadoramente contundente. ¿El resultado? Unos temas pétreos, poderosos, con el tornado musical generado tatuado por desquiciantes connotaciones psicodélicas que atraparon definitivamente a los presentes. Que, en definitiva, dejaron la sala convertida en un hervidero de cara a la siguiente descarga, la de Belako.
Demostrando que ya no cabe denominarles jóvenes promesas, que el legado de bandas como Joy Division les pertenece, Belako navegaron a la perfección por unas aguas musicales que lucieron tintadas de agresivo after punk & post grunge, pasando su cuentakilómetros de cero a cien en cuestión de segundos. Haciéndolo de forma descarnada bajo unos ritmos tan enérgicos como ricos en melodías. Y todo ello facturado por unos músicos que, reivindicándose a la perfección cual majestades de su porción de noche, derrocharon insultante polivalencia a las voces y a los diferentes instrumentos, alternándose a los mismos (con excepción de la batería) en función de la explosión; de cada canción –hemos querido decir-, verdaderas bombas de música y sensaciones. Así las cosas sí, convencieron Belako: grandes y creciendo de manos de una música alternativa sin complejos… Dirigida a un público alternativo e igualmente sin complejos.
La noche encontró su mejor final de manos de los pildorazos de rock n´ roll certeramente descerrajados por Cápsula, trío con bajista femenina que, poso, imagen y actitud a borbotones, derrochando presencia escénica teñida de glam, cautivó definitivamente a todos, demostrando por qué fueron los llamados a cerrar cartel. Y lo hicieron a su manera. A lo grande, apoyándose en las canciones de sus ¡10 trabajos! (el último de ellos, Dead or alive), derrochando seguridad, espectacularidad y espectáculo. Buscando la complicidad de los presentes y haciéndose con la misma de manos de un sonido que, musculoso en toda ocasión, cautivadoramente deudor de referentes como MC5 o The Stooges, presumió de condición de lisérgico, haciendo que su concepción del rock & roll, puro tornado en directo, brillara con su mágico esplendor en una noche como la del pasado día 5, mágica por excelencia.
En una noche como la de Reyes. Hablando de lo que hemos hablado, de cuantos reyes -y reinas- pasaron por el escenario de Zentral (4 en total, no nos olvidemos de ellas), una velada que presentó en Iruñea a una tripleta de grandes artistas, en verdad.‘Drogas’ para todos los públicos
Concierto de El Drogas
Fecha: sábado, 3 de enero.
Lugar: Cefé Zentral Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Enrique Villarreal El Drogas, a la voz y ocasionalmente a la pandereta, a las guitarras y a la armónica, acompañado por el Flako, al bajo y a los coros, Txus, a las guitarras, y Brigi, a la batería. Como teloneros se contó con Ángel Casto y los Honestos.
Incidencias: presentación en Iruñea de Demasiado tonto en la corteza, más de 3 horas de duración en total. Lleno, localidades agotadas. Público de ambos sexos y todas las edades que se mostró entregado.
Pamplona-Iruñea pudo disfrutar por fin de El Drogas en directo; pudo hacerlo en un recinto perfectamente acondicionado para ello –más allá que en calles y plazas-, y la ciudadanía se volcó, agotando el papel en taquilla y, en verdadero loor de multitudes, llevando al legendario Enrique Villarreal en volandas, en la noche de la presentación de su espectacular triple CD en la ciudad.
Con el público todavía en la calle (pese a que la apertura de puertas estaba fijada para las 19.00 no se pudo acceder al local hasta las 20.00), la noche arrancó con la presencia de Ángel Casto y los Honestos, peculiar cuarteto que, entre cómplices sonrisas, caldeó la espera con su música de inspiración melódico-cristiana. Con una propuesta perfectamente ejecutada desde el terreno… de la inocentada: digámoslo así, estando en las fechas en que estamos. Y finalmente, tras ½ hora de surrealista ceremonia (imprescindible verlo para creerlo), después de la pertinente readecuación de escenario, salió el verdadero sumo sacerdote, El Drogas, comenzando a cantar las 40 en la mejor de las compañías posibles: la de sus secuaces el Flako, Txus y Brigi. Colosales, todos ellos.
Jugando los músicos sus cartas a la perfección (los 40 naipes con forma de canciones de su particular baraja) el concierto arrancó con Cómo son, centrándose en un primer momento en el repaso de temas de Alzheimer e Y Glam, dos de las partes de la trilogía que se presentaba. Sin hacer apenas concesiones al legado de Barricada, excepciones de Sofokao y Tentando a la suerte. La segunda parte de la actuación, integrada por otras 16 canciones, se centró básicamente en los temas del CD Matxinada, con Frío iniciando el cambio de tercio y Barrio conflictivo y En blanco y negro poniendo multitudinario broche final. ¿Más temas a destacar? Por la respuesta cosechada, Oveja negra, Fue 24D ¿y qué? y, cómo no, Animal caliente. La apoteosis, claro está, llegaría con la última parte, deparando la misma un auténtico bombardeo de clásicos; de atemporales hits como Empujo pa´ ki, No hay tregua (cómo retumbó el Zentral), Todos los gatos, Peineta y mantilla o Víctima, quedando para los imprescindibles bises La silla eléctrica (qué cavernosa resonó la voz de El Drogas, como nunca, con Brigi de espaldas frente a su batería, de pie sobre el escenario, iniciando su interpretación), Azulejo frío y Otros tragos, como desenfadada despedida.
‘Drogas’ para todos los públicos en un visto y no visto de unas ¡3 horas! de duración. Drogas blandas y más duras arrebatadoramente servidas por Enrique Villarreal, activista musical por excelencia desde que en 2011 comenzara a recorrer nuevos caminos tras permanecer hasta entonces en la que fue su banda principal: eso es lo que hubo en el Zentral: 40 dosis de El Drogas para todos los gustos, toda vez que Iruñea lo merecía. Las merecía: tanto como el artista sacarse la espina de no haber podido ofrecérselas aún. Y vaya que la ciudad disfrutó y que los músicos se desquitaron -ganas y honestidad a espuertas-, quedando todas las partes implicadas… A gusto, tal y como Villarreal una y otra vez repitió. Muy a gusto. La verdad es que este, primer concierto de 2015 que reseñamos, no pudo transcurrir mejor.
Banda sonora del
deseo
Concierto de
Doctor Deseo
Fecha: viernes, 26 de diciembre.
Lugar: Zentral Kafe Teatro, Iruñea.
Intérpretes: Doctor Deseo, banda formada en directo por
Aitor Toro, a la guitarra y a los
coros, Josi, al bajo y a los coros, Francis a la voz, a la guitarra y a la
pandereta, Raúl a los teclados, Txanpi a la batería, y Joe, al saxo. Como
teloneros abrieron noche Shinova.
Incidencias: actuación de más de 2 horas de duración,
descanso de 20 minutos y bises incluidos. Lleno, localidades agotadas.
2014 No pudo empezar ni terminar mejor que
como lo hizo para el recién inaugurado escenario de la plaza de los Burgos, con
4 llenazos consecutivos: uno de ellos, el segundo sold out (al día siguiente, el sábado 27, conseguirían otros dos
con motivo del par de funciones programadas por Ene Kantak), logrado por Doctor
Deseo en su segunda visita el pasado año a la ciudad. Así pues, centrándonos en
el concierto de los bilbaínos, podemos afirmar que Iruñea respondió a la
llamada del deseo tal y como se esperaba, rindiéndose ante sus llamaradas una
vez más.
La noche empezó de manos del emergente e
impulsivo pop-rock de Shinova, quienes la calentaron de manos de las canciones
de Ana y el artista temerario, su
tercer CD. Navegando con los elementos a favor, viento en popa a toda vela,
apoyándose en unas composiciones… con gancho y tracción propia. Y a
continuación, tras sus 45 minutos de actuación; ante el expectante público que
abarrotaba el recinto, llegó el momento más deseado: la hora del Deseo de verdad.
De incontestable predicamento e implantación
en Iruñea, los comandados por el legendario Francis Díez comenzaron a dejarse
querer desde que el citado hizo su aparición triunfal caminando sobre la barra
del Zentral; recorriéndola de lado a lado,
haciéndose con la complicidad total bajo los sones de la intro con la
que han abierto en la presente gira, preámbulo más que perfecto para lo que
estaba por llegar. Para el tema Sigo temblando por ti –dicha noche de
viernes -, brindado desde tan particular atalaya con la única compañía de las
teclas. Ya sobre el escenario, la música se hizo caudalosa energía de manos de Busco en tus labios, con Joe, el
sensacional saxofonista que ha acompañado al grupo en el presente tour, haciéndose especialmente fuerte
llevando el peso de la canción: lo mismo, en otro orden de cosas, que en
cuantos temas participó, dándoles una espectacular nueva dimensión: Maldita noche de viernes, Cuánto frío hace en Saturno (con
especial dedicatoria para Txanpi, el baterista, por salvar la papeleta como lo
hizo en un día verdaderamente difícil para él) o Ahora que estás dormida, brindada como colofón de la parte
denominada slow y con el carismático frontman reclamando intimidad a los
presentes: algo, silencio, que a una con un cambio de tercio que no tardó en llegar, ya no tuvo
que reclamar, haciéndose el gentío de inmediato con canciones como La química precisa, De chocolate y vainilla, Danzing
in the hell o Mi pequeña María,
con sentidas palabras de Díez en recuerdo de la todavía presidenta del Gobierno
de la Comunidad. A continuación, tras un descanso al más puro estilo
Extremoduro, la banda continuó poniendo banda sonora al deseo con esperados e
imprescindibles hits como Abrázame (verdadero punto de inflexión
para tantos desde el prisma artístico y emocional), Corazón de tango o La chica
del batzoki, antes de rematar faena, y cómo, con el mítico tema de sus
paisanas Vulpes Me gusta ser una zorra.
Antes de poner punto final a una nueva noche, una de las últimas del grupo
hasta 2016… mágica y embriagadora por demás.
19/1/15
PROYECTO PEZ ARRASARON EN BLACK ROSE
Proyecto
Pez nace en 2011 cuando Iñaki Navarro, Jon Fernández, Unai Salinas e Iker
Górriz se unen para dar forma a unas composiciones con una marcada influencia
de grupos como Foo Fighters o Berri Txarrak.
Con la única intención de hacer un rock honesto, vivo y directo, capaz de
conectar con el público, el grupo lanzó en 2013 un primer EP. Tras ofrecer un
buen número de conciertos por la geografía navarra, quedar finalistas en el
tercer certamen para grupos noveles de los ayuntamientos de Burlada, Villava,
Uharte y Antsoain y lograr ser semifinalistas del Euskadi Maketa Lehiaketa 2013, actualmente acaban de terminar la
grabación de su primer trabajo de larga duración; titulado Gotas, en los estudios NX de Berriozar.
12/1/15
CERO A LA IZQUIERDA: PRE-SINGLE ‘SOBRE LA PIEL’ LISTO PARA SU ESCUCHA Y DESCARGA
Tras ser presentado recientemente en el programa Oldie Motel de ROCK FM, Sobre la piel, primer presingle del inminente nuevo CD de Cero a la Izquierda, ya se encuentra disponible para su descarga y escucha en Itunes, Amazon, Spotify y Youtube. Pinchando en los enlaces podéis acceder a dichas plataformas.
Sobre la piel, el título elegido, sorprende por la renovada concepción del rock que encierra, erigida sobre un desbordante caudal de energía perfectamente canalizada por una voz, la de Javi Robles, llamada a no pasar desapercibida. Mostrándonos la canción a una banda literalmente lanzada. Yendo a ir a por todas. Cero a la izquierda, Sobre la piel -así pues-, brotando a corazón abierto con inusitada fuerza la canción. El mejor preámbulo de cuanto está por llegar.
CERO A LA IZQUIERDA,PRÓXIMOS CONCIERTOS PARA ENERO
16/1/2015 Izaro Irish Pub (Bermeo)
17/1/2015 Volatín (Portugalete)
24/1/2015 Winchester (Torrelavega
CERO A LA IZQUIERDA EN LAS REDES SOCIALES:
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7/1/15
CERO A LA IZQUIERDA, PRESENTARON 'SOBRE LA PIEL', SU PRIMER PRESINGLE, EN ROCK FM: PRONTO NUEVAS NOTICIAS
Fogueándose de cara a la presentación de su esperado nuevo disco, CERO A LA IZQUIERDA presentaron en ROCK FM, un primer tema de dicho CD. Dicho presingle está sonando en el programa Oldie Motel de de Rafael Escalada, espacio se emite de lunes a viernes entre las 21.00 y las 24.00 horas.
Cero a la Izquierda es un cuarteto integrado por 4 jovencísimos músicos, contando sus componentes actualmente entre 19 y 22 años. Ellos son Javier Robles, a la voz; Sergio Pérez, a la guitarra y a los coros; Daniel Lafuente, al bajo, y Lucas Nicolay, a la batería. La banda inició su andadura en verano de 2008, comenzando a aparecer por la escena de Pamplona a lo largo de 2010. En agosto de 2012 registraron su primer disco, La vela muda, grabado, mezclado, producido y masterizado por Iñaki Llarena en sus estudios de Aberin, Navarra.
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5/1/15
CERO A LA IZQUIERDA, VENCEDORES DEL CERTAMEN 'VILLA DE SAN ADRIÁN'
Es un honor para EL DROMEDARIORECORDS, sello creado por Alén Ayerdi, haber culminado 2014 anunciando el
fichaje de su primer grupo: los pamploneses CERO A LA IZQUIERDA, formación cuyo
nuevo CD, el segundo de su carrera, verá la luz a principios de 2015. El grupo, además, acaba de saltar a la palestra tras haberse alzado con el triunfo el la XX edición del prestigioso certamen 'Villa de San Adrián'
Formado el grupo por 4 jovencísimos
músicos (sus componentes tienen actualmente
entre 19 y 22 años) Cero a la Izquierda iniciaron su andadura en verano
de 2008, comenzando a aparecer por la escena local a finales de 2009 y a lo
largo de 2010. En
agosto de 2012 registraron su primer disco, titulado La vela muda. El CD fue grabado, mezclado, producido y masterizado
por Iñaki Llarena en su estudio de Aberin, Navarra.
El disco ofreció 9 temas
que, con base en el rock urbano pero con muchísimas otras influencias (Bruce
Springsteen, Rory Gallagher, Nirvana…) dieron mucho que hablar, protagonizando
el grupo una gira que les ha llevado a cerca de 100 escenarios. Cero a laIzquierda, una de las formaciones más activas del rock estatal –fuera de toda
duda-, son Javier Robles, a la voz; Sergio Pérez, a la guitarra y a los coros;
Daniel Lafuente, al bajo, y Lucas Nicolay, a la batería. Próximamente, de manos
de EL DROMEDARIO RECORDS, tendrán en la calle su segundo disco.
CERO A LA IZQUIERDA, PRÓXIMOS CONCIERTOS:
10/1/2015: El
Veintiuno (Huesca) + Kimik Bross
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30/12/14
FLITTER, FLITTER AFTER DEATH (VERSIÓN 5.0): YA EN LA CALLE
Tras volver a la escena en 2013 con Rabioso, su 7º CD, Flitter dan un nuevo
paso al frente presentando un EP de versiones, Flitter After Death (Versión 5.0.): un trabajo en el que ‘flirtean’
con temas de artistas a los que siempre han admirado, llevándoselos
perfectamente a su terreno: The Sonics, Parálisis Permanente, Motorhead, Cicatriz
y Mikel Laboa; ¿Las canciones versionadas? General
punk, Unidos, No class, Enemigo público y Txoriak txori. Además, en formato digital, el EP ofrece un tema
extra, La patilla eléctrica, versión
de la conocida canción grabada por el grupo en 1998.
Flitter After Death (Versión 5.0.), nueva
reinvención de Flitter, en esta ocasión reinventando 5 referenciales
composiciones: versiones a 5 bandas buscando y logrando la carambola perfecta.
Un ejemplo perfecto de que la música, a veces, no solo no calma a las fieras,
sino que las alimenta.
HATORTXUROCK 17, LA CRÍTICA!!
Hator, hator neska mutil etxera!
Hatortxurock 17: actuaciones de Vendetta, Arkada Sozial,
Kashbad, Hesian, Kop,
Esne Beltza, Estricalla, Aspencat, Narco, Talco
e Izerdi Gorria.
Lugar: espacio
denominado Entre Cementerios, sito
entre Burlata y Atarrabia.
Fiel a su cita un año más,
el sábado 27 tuvo lugar una nueva edición de Hatortxurock, la 17ª, congregando la popular cita
festivo-reivindicativa a más de 5000 personas y transcurriendo en medio del
habitual buen ambiente; consecuencia directa de la predisposición y complicidad
de todos, público, artistas y organizadores.
La presente edición de
Hatortxurock, una de las más eclécticas e internacionalistas, estuvo marcada
por las presentaciones de nuevos discos de 5 de las bandas convocadas (Vendetta, Hesian, Kop,
Narco y Talco), así como por la diferente y variada procedencia de cuantas participaron, con
representaciones de Catalunya, Andalucía, País Valenciá, Cantabria, Aragón e
Italia más allá que únicamente de Euskal Herria. Respecto a los conciertos presenciados
diremos que, de alrededor de hora & hora y cuarto de duración,
transcurrieron sobre dos escenarios instalados bajo una carpa gigante, discurriendo
de forma alternativa. Haciéndolo bajo una carpa que, perfectamente
acondicionada –potentes calefactores incluidos-, demostró capacidad más que
suficiente para albergar a un público especialmente joven que derrochó ganas y
entrega por demás. Por razones de espacio, imposible escudriñar todas las
actuaciones (a destacar la presencia de Fermin Muguruza al final de la de Esne
Beltza cantando el tema que da nombre al festival), sin hacer de menos a nadie nos centraremos en la
primera, protagonizada por Vendetta, y en dos de las últimas: las de Narco y los
italianos Talco.
VENDETTA: COMO VEIS MI
GUITARRA NO DISPARA…
En la presentación oficial
en Nafarroa de 13 Balas, su último
CD, Vendetta hizo bueno el recordado
texto de la canción de Kortatu El estado
de las cosas (“Como veis mi guitarra no dispara / pero sé dónde apunto
aunque no veas la bala”), apuntando con
sus nuevas y viejas canciones contra el seguidismo y el conformismo; haciéndolo
con intención y bala con la música y las letras de todas ellas, de certero
calibre. Y damos fe de que pese a lo intempestivo de la hora, salieron a escena
a las 16.30 (es lo que tienen este tipo
de festivales, que unos han de ser los primeros y otros, los últimos) la
propuesta del quinteto caló en los presentes: en un público que, integrado para
las 17.00 por miles de personas, los llevó en volandas. ¿Lo mejor de su actuación?
Difícil papeleta… La presencia de temas nuevos enriqueciendo el repertorio como
Leña al fuego, con los 5 músicos
alternándose la voz principal haciendo gala de una gran compenetración; Sangre y revolución o Tomasa, con vocación de huracán para los
directos, y la de viejos hits imprescindibles como Egunero, La familia, Begitara begira, Alerta, Botella de ron, Buonasera… En resumidas cuentas:
luciendo una perfecta forma artística Vendetta un disco más; aguantando el
tirón y manteniendo las constantes vitales. Viviendo uno de sus momentos más
dulces con su particular parranda a ritmo de incendiario rock-ska.
NARCO, PURA VIDA DESDE LA
SEVILLA DEL DIABLO
Habituales del festival
desde que en Hatortxurock 9
certificaran su vuelta a los escenarios, los de la capital hispalense, el
terror de los en su ciudad denominados capillitas,
pusieron la carpa patas arriba con su brutal concepción de la música en
directo; con unos temas que, fraguados en la Sevilla del Diablo, se sucedieron
en impenitente balacera, encontrando acomodo principalmente los extraídos de
sus aclamados discos Talego Pon pon y
Alita de mosca. Eso sí, con permiso
de algunos de Dios te odia, su último
trabajo, o del primero, Satán vive,
como los atemporales Kolikotrón o La puta policía. A la hora de hacer
balance, hablando de quienes estamos hablando, destacar una vez más la firmeza
y fiereza denotadas por los músicos, con mención especial para el incombustible
Vikingo MD, totalmente rejuvenecido como frontman
desde que entrara en la banda como segundo vocalista Distorsión Morales. Bueno,
y las sensaciones transmitidas con sus canciones en general, demoledoras. La
constatación de que si un día, por lo que fuese, los Narco dan por terminada su
carrera, lo mismo pueden montar una empresa de demoliciones.
TALCO, TOMÁNDOLE EL PULSO AL
MUNDO A RITMOS DE SKA-PUNK
Procedentes de Venecia, los
Talco renovaron de forma incontestable sus últimos laureles cosechados en
Irurrerria, demostrando haber alcanzado la categoría de imprescindibles para
los escenarios de Euskal Herria desde que tomaran contacto con los mismos en
2013: unos laureles, los últimos, obtenidos a finales de dicho 2013, cuando
grabaron su flamante CD/DVD en directo en lo que fue la sala Movie reventando
el aforo dos noches seguidas. Y, evidentemente, de manos de éxitos como La torre, Danza
del autumno rosa, La mia
citta, Gran gala, La machina del fango, San Martan… (¿Cuáles
destacar? ¿Cuáles no? Difícil decisión cuando los repertorios se traducen en
sucesiones de hits); apoyándose en semejantes argumentos sonoros, los de las
trompetas cruzadas a modo de tibias bajo una calavera la volvieron a armar,
logrando que ni tan siquiera el cansancio acumulado tras ¡12! horas de festival
hiciese mella en los presentes. En un público que disfrutó del incendio a lo
grande, antes de que las llamas quedaran en manos de Izerdi Gorria, última
formación en tocar.
Surgido el festival 15 años
atrás, en 1999, y uno de los más multitudinarios de cuantos se celebran
actualmente en Nafarroa, Hatortxurock demostró
seguir vivo, muy vivo 17 ediciones después; manteniendo y renovando público hasta
el punto de haberse convertido en un multitudinario evento intergeneracional. Y
ello pese al intrínseco deseo de caducidad de la cita invernal con la música y
la solidaridad por excelencia; y es que, a la vista de los motivos de fondo que
la impulsan, lo mejor que podría sucederle es que como consecuencia de la resolución
de los mismos no se tuviese que volver a celebrar, siendo ese el deseo y el
sentimiento de público, artistas y organizadores un año más.
28/12/14
criticARTE DICIEMBRE: ALIMAÑA HARDCORE, INSOMNIO KRÓNIKO, ANDY McKEE, HABEAS CORPUS, UNISONIC, NIGHTFEAR, LORDS OF BLACK, OBÚS, SETH LAKEMAN y MACHINE HEAD
Metálicos gladiadores
Concierto de Insomnio Króniko
Fecha: sábado 20 de diciembre.
Lugar: Infernu Taberna, Iruñea.
Intérpretes: Insomnio Króniko, formación integrada por Xabi, a la voz, Josu y Julen, a las guitarras, Jon, al bajo y a los coros y segundas voces, y Dani, a la batería. Como teloneros comparecieron Alimaña HardCore.
Incidencias: presentación de Origen, 2º CD de Insomnio Króniko. Lleno. 2 horas en bruto de música en directo.
El Infernu, el mejor marco local para actuaciones de este calibre; el Infierno de Iruñea –si se quiere, recordando la sala de conciertos de la película El Día de la bestia- registró una brutal entrada en una noche tan poco pródiga en conciertos musicales como la del lejano sábado día 20, llevándose un buen regalo los asistentes: presididas por el denominador común de la actitud y el hardcore (H/C), las incontestables actuaciones de dos bandas de auténticos luchadores.
9 años en la carretera y 3 discos avalan el hacer de Alimaña Hardcore, primera formación en liza dicha noche que, enchufada desde el minuto 1, abrió fuego sin concesiones a ritmo de voraz y avaricioso H/C, impulsando hacia arriba, y de qué manera, el mercurio. Motivando a los más avezados a practicar el headbang o movimiento de cuellos como si les fuera la vida en ello: a degüello, toda vez que así siguieron la descarga, bronca y malencarada tal y como corresponde al género. ¿La pena? Que cosa de la actual coyuntura general (y no nos estamos refiriendo únicamente al actual estado de la economía) formaciones como esta, fuera de su natural radio de acción, no puedan plantearse recalar en salas de conciertos; que sigan viéndose abocadas a hacerlo en bares… y contento, por factores por todos conocidos; por razones totalmente ajenas a presuntas carencias de meritos artísticos. Así pues, demoledores los Alimaña. Nada que objetar.
A continuación, tras semejante primer plato, llegó la hora de la verdad para Insomnio Króniko, formación que continúa con la presentación de su nuevo CD en esta, su tierra. Y los de Atarrabia –Iruñerria, certeros como la capacidad destructiva del terremoto, poderosos como la tormenta, lo dieron todo en su gran noche, transmitiendo seguridad y convicción. Convencimiento -haciendo gala de estar en continua evolución-, mostrándose como un engranaje incuestionablemente engrasado pese a estar comenzando a defender sus nuevos temas en directo.
Llegados a este punto diremos que su concierto lució erigido sobre una muy moderna concepción del metal-core, aliñada dicha sonoridad por la velocidad del H/C y teñida por momentos, en función de las canciones, de melodías típicas del numetal; del subestilo caracterizado por mezclar la tempestad con la calma llegado a finales del siglo XX a la escena metálica mundial… para quedarse. Así pues, ¿qué decir a modo de conclusión? Que poniendo toda la carne en el asador vaya cómo calentaron el Infernu, sudando la camiseta ellos y haciéndosela sudar a los presentes. Convenciéndolos plenamente y dando a entender lo siguiente, que sonando así pueden seguir soñando. Pensando con sólidos argumentos que el sueño de su grupo, Insomnio Króniko, puede hacerse realidad. No a la velocidad del hardcore, cosa de los actuales tiempos; de las dificultades de todo tipo que encuentran las bandas que apuestan por los sonidos duros para salir adelante, pero sí. Lo dicho. Como buenos gladiadores, si continúan así: batiéndose el cobre en la arena, entrega y lucha mediante.
Fecha: sábado 20 de diciembre.
Lugar: Infernu Taberna, Iruñea.
Intérpretes: Insomnio Króniko, formación integrada por Xabi, a la voz, Josu y Julen, a las guitarras, Jon, al bajo y a los coros y segundas voces, y Dani, a la batería. Como teloneros comparecieron Alimaña HardCore.
Incidencias: presentación de Origen, 2º CD de Insomnio Króniko. Lleno. 2 horas en bruto de música en directo.
El Infernu, el mejor marco local para actuaciones de este calibre; el Infierno de Iruñea –si se quiere, recordando la sala de conciertos de la película El Día de la bestia- registró una brutal entrada en una noche tan poco pródiga en conciertos musicales como la del lejano sábado día 20, llevándose un buen regalo los asistentes: presididas por el denominador común de la actitud y el hardcore (H/C), las incontestables actuaciones de dos bandas de auténticos luchadores.
9 años en la carretera y 3 discos avalan el hacer de Alimaña Hardcore, primera formación en liza dicha noche que, enchufada desde el minuto 1, abrió fuego sin concesiones a ritmo de voraz y avaricioso H/C, impulsando hacia arriba, y de qué manera, el mercurio. Motivando a los más avezados a practicar el headbang o movimiento de cuellos como si les fuera la vida en ello: a degüello, toda vez que así siguieron la descarga, bronca y malencarada tal y como corresponde al género. ¿La pena? Que cosa de la actual coyuntura general (y no nos estamos refiriendo únicamente al actual estado de la economía) formaciones como esta, fuera de su natural radio de acción, no puedan plantearse recalar en salas de conciertos; que sigan viéndose abocadas a hacerlo en bares… y contento, por factores por todos conocidos; por razones totalmente ajenas a presuntas carencias de meritos artísticos. Así pues, demoledores los Alimaña. Nada que objetar.
A continuación, tras semejante primer plato, llegó la hora de la verdad para Insomnio Króniko, formación que continúa con la presentación de su nuevo CD en esta, su tierra. Y los de Atarrabia –Iruñerria, certeros como la capacidad destructiva del terremoto, poderosos como la tormenta, lo dieron todo en su gran noche, transmitiendo seguridad y convicción. Convencimiento -haciendo gala de estar en continua evolución-, mostrándose como un engranaje incuestionablemente engrasado pese a estar comenzando a defender sus nuevos temas en directo.
Llegados a este punto diremos que su concierto lució erigido sobre una muy moderna concepción del metal-core, aliñada dicha sonoridad por la velocidad del H/C y teñida por momentos, en función de las canciones, de melodías típicas del numetal; del subestilo caracterizado por mezclar la tempestad con la calma llegado a finales del siglo XX a la escena metálica mundial… para quedarse. Así pues, ¿qué decir a modo de conclusión? Que poniendo toda la carne en el asador vaya cómo calentaron el Infernu, sudando la camiseta ellos y haciéndosela sudar a los presentes. Convenciéndolos plenamente y dando a entender lo siguiente, que sonando así pueden seguir soñando. Pensando con sólidos argumentos que el sueño de su grupo, Insomnio Króniko, puede hacerse realidad. No a la velocidad del hardcore, cosa de los actuales tiempos; de las dificultades de todo tipo que encuentran las bandas que apuestan por los sonidos duros para salir adelante, pero sí. Lo dicho. Como buenos gladiadores, si continúan así: batiéndose el cobre en la arena, entrega y lucha mediante.
As de las 6 cuerdas y más
Concierto de Andy McKee
Fecha: viernes, 19 de diciembre.
Lugar: auditorio Baluarte, Iruñea.
Intérpretes: Andy McKee, a las guitarras.
Incidencias: presentación de Mythmaker, 6º CD del artista, 3ª cita del ciclo Musiketan. Hora y 30 minutos de duración, bises aparte. Medio aforo largo, público entendido que se mostró participativo.
Incidencias: presentación de Mythmaker, 6º CD del artista, 3ª cita del ciclo Musiketan. Hora y 30 minutos de duración, bises aparte. Medio aforo largo, público entendido que se mostró participativo.
El monstruo de las 6 cuerdas Andy McKee (Topeka, Kansas; 1979) pasó recientemente por la sala de Cámara del Palacio de Exposiciones y Congresos, impartiendo una auténtica lección acerca de qué hacer con una guitarra entre las manos. Con las cuerdas de dicho instrumento entre los dedos, dando un auténtico repaso al arte por él acumulado… Iluminando, y cómo, la noche: puro preciosismo sonoro su actuación, elevado a la potencia que se quiera.
Ante un público integrado en significativo número por músicos, destacando la presencia de guitarristas; frente a una palpable expectación, el mago de personalísimo estilo a la hora de tocar, ingente talento a la de componer y millones y millones de reproducciones en Youtube demostró atesorar conocimiento… Y más, de manos de su magia. Ser toda una autoridad en la materia: saber qué se traía entre manos -nunca mejor dicho-, haciendo total gala de un innegable Magisterio de Autoridad plasmado en sus composiciones, conformando las mismas un caudaloso y sugerente viaje. Una vibrante expedición a lomos de unas guitarras cuyo número de cuerdas, 6, se nos antojó equivalente al de las válvulas de un motor de ¡16! -en lo que a prestaciones y resultados hace referencia-. Y así lo entendieron los presentes, aplaudiendo con estrépito y dando palmas con más y más fuerza a una con el incremento de los niveles de dificultad a la hora de interpretar los temas; del aumento de dichos niveles de dificultad… y, estando la función artística de por medio, de espectacularidad a la hora de llevar al directo las composiciones; ¿Que cuáles brillaron especialmente? Las ofrecidas recurriendo a la técnica del tapping, consistente en hacer sonar las cuerdas tocándolas con ambas manos sobre el mástil.
Apoyándose en las piezas ofrecidas, el artista, todo un one man band por momentos, llenó de música y buenísimas sensaciones la sala, adornando todas ellas por todo tipo de percusiones trazadas ya con sus manos sobre la cintura de su instrumento, ya con sus pies sobre el entarimado; jugando McKee con las afinaciones y con algunos efectos de sonido y, en suma, protagonizando un ejercicio musical de tanta exquisitez y elevado octanaje como de alta tensión a todos los niveles –seguramente-, compareciendo como lo hizo: en solitario, sin posibilidad alguna de esconderse. Mostrándose en todo momento… contra las cuerdas, nunca mejor sacada a colación la expresión. Eso sí, saliendo de todos y cada uno de los envites, qué grande, a la perfección.
El monstruo de las 6 cuerdas Andy McKee (Topeka, Kansas; 1979) pasó recientemente por la sala de Cámara del Palacio de Exposiciones y Congresos, impartiendo una auténtica lección acerca de qué hacer con una guitarra entre las manos. Con las cuerdas de dicho instrumento entre los dedos, dando un auténtico repaso al arte por él acumulado… Iluminando, y cómo, la noche: puro preciosismo sonoro su actuación, elevado a la potencia que se quiera.
Llamando a las cosas por su nombre
Concierto de Habeas Corpus
Fecha: sábado, 13 de diciembre.
Lugar: sala El templo, Iruñea.
Intérpretes: Habeas Corpus, banda integrada por Ikerl, a la batería, Mr. Chifly, a las guitarras y a los coros, Víctor, al bajo y a los coros, y M.A.R.S., a la voz. Como teloneros abrieron noche Mierda.
Incidencias: presentación de A este lado de la crisis, nuevo CD de Habeas Corpus. Hora y ½ de duración, bises incluidos. Asistencia discreta. Público que se mostró entregado.
Tras participar en 2013 con Los Chikos del Maíz en el proyecto común denominado Riot Propaganda, en abril de este 2014 vio la luz un nuevo trabajo de los madrileños Habeas Corpus, el décimo-tercero; un disco que, concebido al igual que los restantes, desde el lado de quienes desde siempre padecen la crisis, presentaron sin concesiones en El Templo.
La velada arrancó de manos del igualmente contundente hacer de los teloneros, trío cuyo nombre ya es una provocación en sí misma y que derrochó agresividad a espuertas con forma de canciones, poniéndole a la noche los puntos sobre las íes desde los prismas lírico y musical. Dejando entrever sus componentes, capitaneados por el incontestable Nano (11 años en Habeas Corpus, he aquí su mejor aval), que para ellos hacer música como la ofrecida, de genuino espíritu hardcore-punk, es una necesidad poco menos que fisiológica. Y así lo demostraron, plasmando sobre el escenario con verdadero nervio y verdaderas ganas dicha necesidad; y, lo más importante (tratándose del grupo telonero), convenciendo con ello a los presentes.
A continuación llegó la hora del rapcore metalizado más acerado e irrebatible del Estado, de manos de los legendarios Habeas Corpus, quienes alternaron en su repertorio nuevas detonaciones (A este lado de la crisis, con el que empezaron; Ay de los vencidos) con el disparo de viejos hits (Otra vuelta de tuerca, Cada vez más odio), luciendo todos ellos un idéntico calibre: erigida la música sobre la ferocidad de Mr. Chifly a las 6 cierdas y construidos sus textos desde el librepensamiento y la clarividencia de M.A.R.S., el de la indignación absoluta, poniendo casi de inmediato en pie de guerra a la sala. En pie de desbordante pogo a las primeras filas, algo que continuó con la deflagración de más viejos himnos como A las cosas por su nombre (tema que al igual que el último citado, 14 años después de su composición, continúa igual de vigente) o Basta ya: lástima que, cosa de las condiciones acústicas del local, no se entendieran con la debida nitidez los comentarios del vocalista. Una pena…
Pasado el ecuador de la actuación, el grupo, en su afán por incendiar la noche de forma irreversible y de no dar ningún tipo de tregua a los presentes, afrontó un curioso experimento, logrando que el público abriese un pasillo central para que bajasen guitarrista y bajista a tocar entre la gente. Y de esta guisa, a pie de suelo, brindaron un demoledor 3 en 1: un medley integrado por sendas versiones de La Polla (Ellos dicen mierda) y Barricada (No hay tregua) entremezcladas con su tema propio Mano de hierro, guante de seda intercalado, abriéndose los asistentes durante la interpretación de las versiones y cerrando el círculo a una con la onda expansiva desatada por la canción de autoría propia. Haciéndolo en explosivo pogo ante la satisfacción general. Ante un beneplácito que, una vez terminada la actuación, llevó a la banda nuevamente al escenario, sonando como tripleta final La rabia y los sueños, Fascismo nunca más y Sois ejemplo, demoledor broche final. Así pues, llamando los Habeas Corpus a las cosas por su nombre una vez más.
Fecha: sábado, 13 de diciembre.
Lugar: sala El templo, Iruñea.
Intérpretes: Habeas Corpus, banda integrada por Ikerl, a la batería, Mr. Chifly, a las guitarras y a los coros, Víctor, al bajo y a los coros, y M.A.R.S., a la voz. Como teloneros abrieron noche Mierda.
Incidencias: presentación de A este lado de la crisis, nuevo CD de Habeas Corpus. Hora y ½ de duración, bises incluidos. Asistencia discreta. Público que se mostró entregado.
Tras participar en 2013 con Los Chikos del Maíz en el proyecto común denominado Riot Propaganda, en abril de este 2014 vio la luz un nuevo trabajo de los madrileños Habeas Corpus, el décimo-tercero; un disco que, concebido al igual que los restantes, desde el lado de quienes desde siempre padecen la crisis, presentaron sin concesiones en El Templo.
La velada arrancó de manos del igualmente contundente hacer de los teloneros, trío cuyo nombre ya es una provocación en sí misma y que derrochó agresividad a espuertas con forma de canciones, poniéndole a la noche los puntos sobre las íes desde los prismas lírico y musical. Dejando entrever sus componentes, capitaneados por el incontestable Nano (11 años en Habeas Corpus, he aquí su mejor aval), que para ellos hacer música como la ofrecida, de genuino espíritu hardcore-punk, es una necesidad poco menos que fisiológica. Y así lo demostraron, plasmando sobre el escenario con verdadero nervio y verdaderas ganas dicha necesidad; y, lo más importante (tratándose del grupo telonero), convenciendo con ello a los presentes.
A continuación llegó la hora del rapcore metalizado más acerado e irrebatible del Estado, de manos de los legendarios Habeas Corpus, quienes alternaron en su repertorio nuevas detonaciones (A este lado de la crisis, con el que empezaron; Ay de los vencidos) con el disparo de viejos hits (Otra vuelta de tuerca, Cada vez más odio), luciendo todos ellos un idéntico calibre: erigida la música sobre la ferocidad de Mr. Chifly a las 6 cierdas y construidos sus textos desde el librepensamiento y la clarividencia de M.A.R.S., el de la indignación absoluta, poniendo casi de inmediato en pie de guerra a la sala. En pie de desbordante pogo a las primeras filas, algo que continuó con la deflagración de más viejos himnos como A las cosas por su nombre (tema que al igual que el último citado, 14 años después de su composición, continúa igual de vigente) o Basta ya: lástima que, cosa de las condiciones acústicas del local, no se entendieran con la debida nitidez los comentarios del vocalista. Una pena…
Pasado el ecuador de la actuación, el grupo, en su afán por incendiar la noche de forma irreversible y de no dar ningún tipo de tregua a los presentes, afrontó un curioso experimento, logrando que el público abriese un pasillo central para que bajasen guitarrista y bajista a tocar entre la gente. Y de esta guisa, a pie de suelo, brindaron un demoledor 3 en 1: un medley integrado por sendas versiones de La Polla (Ellos dicen mierda) y Barricada (No hay tregua) entremezcladas con su tema propio Mano de hierro, guante de seda intercalado, abriéndose los asistentes durante la interpretación de las versiones y cerrando el círculo a una con la onda expansiva desatada por la canción de autoría propia. Haciéndolo en explosivo pogo ante la satisfacción general. Ante un beneplácito que, una vez terminada la actuación, llevó a la banda nuevamente al escenario, sonando como tripleta final La rabia y los sueños, Fascismo nunca más y Sois ejemplo, demoledor broche final. Así pues, llamando los Habeas Corpus a las cosas por su nombre una vez más.
Inquebrantables Unisonic
Concierto de Unisonic
Inquebrantables Unisonic
Concierto de Unisonic
Fecha: domingo, 7 de diciembre.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Unisonic, formación integrada por Michael Kiske, a la voz, Mandy Meyer y Kai Hansen, a las guitarras, Dennis Ward, al bajo, y Kosta Zafiriou, a la batería. Como teloneros abrieron noche Taken, Nightfear y Lords Of Black.
Incidencias: presentación de Light of dawn, 2º CD de Unisonic. Alrededor de hora y 1/2 de duración, bises aparte. Buenísima asistencia, 2/3 de aforo. Público que disfrutó de la actuación.
De manos de la poderosa aleación formada por el vocalista Kiske, quien compareció con una de sus rodillas lesionada, y el guitarrista Hansen, miembros fundadores de Helloween y antiguos componentes del mítico grupo (este último, además, fundador, guitarrista y vocalista en activo de Gamma Ray), he aquí cómo se mostraron Unisonic en Tótem: inquebrantables, demostrando la banda ser un sólido y consolidado valor de la escena metálica ¿europea? Mundial –nos atreveríamos a decir-, estando más que justificada su aureola de súper formación.
Con trazas de festival (a la vista del número de grupos participantes), la velada arrancó con los locales Taken, a quienes no vimos por haberles tomado la temperatura en vivo en fechas recientes; los segundos en liza fueron los madrileños Nightfear, quienes sorprendieron con un speedmetal que, torrencial, fuerza y pundonor a espuertas, caló en y a los presentes, dejándoles marca con temas extraídos de su primer CD y con unos cuántos inéditos; llamados a integrar un prometedor segundo disco ya en camino, a juzgar por lo escuchado.
De igual modo, cual fieras en edad de no ser calmadas de momento (mucho menos por la música), se mostraron los siguientes en actuar, Lords of Black, madrileños igualmente que demostraron sobradas razones para haber sido elegidos para la presente misión: abrir para Unisonic, papeleta que de manos de una concepción del heavy aplastantemente moderna, resolvieron a la perfección. Apoyándose en una concepción del género de compleja factura (prueba de que la sonoridad del mismo puede y debe evolucionar), con el hecho musical siendo portador de bases electrónicas y teclados pregrabados, lo único que dicha noche no nos terminó de convencer: que ni estos ni Unisonic incluyesen teclista en sus alineaciones, siendo los teclados tan importantes como demuestran serlo en la confección de sus temas. En el metal alemán en general. Y poco más que decir; si acaso hacer una mención especial para la despedida de Lords of Black, versionando el We rock del inmortal Dio, metiéndose a la sala en el bolsillo.
A por todas, a sangre (metal) y fuego, Unisonic abrieron set con dos temas del CD que están presentando, brindados tras una intro pregrabada, Venite 2.0, espectacularmente secundada por las luces: perfecta antesala de lo que se avecinaba. ¿El más celebrado? Exceptional, hit con el que se hicieron con el beneplácito general, quedando corroborado lo dicho durante la interpretación del igualmente de estreno Your time has come, con el carismático frontman dando la mano a las primeras filas: clara muestra de cómo han cambiado las cosas en estos tiempos, presididos por la inmediatez y la búsqueda de la cercanía artistas-público a todos los niveles. ¿Lo más destacado del concierto? Las ganas de agradar de los músicos y la buenísima sintonía demostrada por Kiske y Hansen, uno de los pilares fundamentales del grupo. Bueno, y el buenísimo hacer del otro guitarrista, Mandy Meyer, quien no dudó a la hora de hacer distintos guiños a grandes hits de la historia del rock, buscando la complicidad del público: de unos asistentes que, derrochando efusión todo el tiempo, vibraron especialmente con las dos versiones de Helloween ofrecidas, March of time y, ya en los bises, el esperadísimo I want out: estando quienes estaban sobre el escenario, inmejorable broche final.
Fecha: domingo, 7 de diciembre.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Unisonic, formación integrada por Michael Kiske, a la voz, Mandy Meyer y Kai Hansen, a las guitarras, Dennis Ward, al bajo, y Kosta Zafiriou, a la batería. Como teloneros abrieron noche Taken, Nightfear y Lords Of Black.
Incidencias: presentación de Light of dawn, 2º CD de Unisonic. Alrededor de hora y 1/2 de duración, bises aparte. Buenísima asistencia, 2/3 de aforo. Público que disfrutó de la actuación.
De manos de la poderosa aleación formada por el vocalista Kiske, quien compareció con una de sus rodillas lesionada, y el guitarrista Hansen, miembros fundadores de Helloween y antiguos componentes del mítico grupo (este último, además, fundador, guitarrista y vocalista en activo de Gamma Ray), he aquí cómo se mostraron Unisonic en Tótem: inquebrantables, demostrando la banda ser un sólido y consolidado valor de la escena metálica ¿europea? Mundial –nos atreveríamos a decir-, estando más que justificada su aureola de súper formación.
Con trazas de festival (a la vista del número de grupos participantes), la velada arrancó con los locales Taken, a quienes no vimos por haberles tomado la temperatura en vivo en fechas recientes; los segundos en liza fueron los madrileños Nightfear, quienes sorprendieron con un speedmetal que, torrencial, fuerza y pundonor a espuertas, caló en y a los presentes, dejándoles marca con temas extraídos de su primer CD y con unos cuántos inéditos; llamados a integrar un prometedor segundo disco ya en camino, a juzgar por lo escuchado.
De igual modo, cual fieras en edad de no ser calmadas de momento (mucho menos por la música), se mostraron los siguientes en actuar, Lords of Black, madrileños igualmente que demostraron sobradas razones para haber sido elegidos para la presente misión: abrir para Unisonic, papeleta que de manos de una concepción del heavy aplastantemente moderna, resolvieron a la perfección. Apoyándose en una concepción del género de compleja factura (prueba de que la sonoridad del mismo puede y debe evolucionar), con el hecho musical siendo portador de bases electrónicas y teclados pregrabados, lo único que dicha noche no nos terminó de convencer: que ni estos ni Unisonic incluyesen teclista en sus alineaciones, siendo los teclados tan importantes como demuestran serlo en la confección de sus temas. En el metal alemán en general. Y poco más que decir; si acaso hacer una mención especial para la despedida de Lords of Black, versionando el We rock del inmortal Dio, metiéndose a la sala en el bolsillo.
A por todas, a sangre (metal) y fuego, Unisonic abrieron set con dos temas del CD que están presentando, brindados tras una intro pregrabada, Venite 2.0, espectacularmente secundada por las luces: perfecta antesala de lo que se avecinaba. ¿El más celebrado? Exceptional, hit con el que se hicieron con el beneplácito general, quedando corroborado lo dicho durante la interpretación del igualmente de estreno Your time has come, con el carismático frontman dando la mano a las primeras filas: clara muestra de cómo han cambiado las cosas en estos tiempos, presididos por la inmediatez y la búsqueda de la cercanía artistas-público a todos los niveles. ¿Lo más destacado del concierto? Las ganas de agradar de los músicos y la buenísima sintonía demostrada por Kiske y Hansen, uno de los pilares fundamentales del grupo. Bueno, y el buenísimo hacer del otro guitarrista, Mandy Meyer, quien no dudó a la hora de hacer distintos guiños a grandes hits de la historia del rock, buscando la complicidad del público: de unos asistentes que, derrochando efusión todo el tiempo, vibraron especialmente con las dos versiones de Helloween ofrecidas, March of time y, ya en los bises, el esperadísimo I want out: estando quienes estaban sobre el escenario, inmejorable broche final.
Con los machos atados, pero…
Concierto de Obús
Fecha: sábado, 29 de noviembre.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Obús, grupo integrado por Fortu, a la voz, Paco, a las guitarras, Fernando, al bajo, y Carlos, a la batería. Como teloneros abrieron noche Xtasy.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira de celebración del 30 aniversario de la publicación de El que más, tercer disco de la banda. Alrededor de 200 personas, público de media de edad alta. Hora y 40 minutos de duración, bises aparte.
De manos de los supervivientes Obús, banda que próximamente cumplirá 35 años en ruta, el heavy metal español más genuino (e histriónico por momentos: es necesario decirlo) estalló en Tótem, sala que se quedó grande para la ocasión.
De manos de los supervivientes Obús, banda que próximamente cumplirá 35 años en ruta, el heavy metal español más genuino (e histriónico por momentos: es necesario decirlo) estalló en Tótem, sala que se quedó grande para la ocasión.
La velada fue abierta por Xtasy, quienes aprovecharon para presentar su álbum debut, Revolution, ofreciendo un pase correcto. Un concierto erigido sobre una concepción del hardrock muy ochentera y melódica que, de buscada sonoridad guiri, caldeó medianamente la sala de cara a la siguiente actuación, la de los incombustibles Obús.
Presidido el escenario por la alegórica escenografía esperada, con las botas puestas y los machos perfectamente atados, los madrileños arrancaron tras una intro pregrabada bajo cuyos sones ocuparon sus puestos baterista, bajista y guitarrista, compareciendo acto seguido mástiles al aire de los instrumentos de los dos últimos citados Fortu, marcando territorio (y otras cosas) altiva mirada al frente desde primera línea del escenario: un líder que hizo en todo momento lo que de él se esperaba, interpretando su papel a la perfección. Sin salirse ni un ápice del guión a la hora de dar rienda suelta a los tópicos que han jalonado su carrera al frente de la veterana formación.
La descarga estalló de manos de Corre mamón, tema de su último CD fijo ya en su repertorio al que, de forma trepidante, pronto siguieron clásicos compuestos en su década dorada, los años 80, como Necesito más, o Te visitará la muerte, verdaderos himnos callejeros por entonces. Acto seguido el recuerdo fue para Desde el fondo del abismo, CD del año 2000 que aportó el tema Que te jodan, coreando la sala al unísono su estribillo: lo mismo que los de los siguientes temas en sonar, verdaderos hits: Dinero, dinero (con Fortu repartiendo presencia a pie de sala) y Prepárate, de accidentada interpretación: y es que en lugar del obús lo que pareció estallar en sus inicios fue el amplificador de Paco, quedando finalmente el asunto en anécdota y reanudándose de inmediato el show.
Con el carismático frontaman tirando de la locomotora acompañado desde primera línea de fuego por guitarrista y bajista, mención especial para este último, pundonor y espectacularidad a espuertas; con el hacer del trío perfectamente propulsado por la pegada del baterista (paletadas y paletadas de carbón a la máquina con forma de rotundos baquetazos), finalmente el set list se centró en temas del CD homenajeado, El que más, brillando, como siempre, Autopista, El que más (racial oda a la delincuencia urbana de los 80) y La raya, antes de que llegara el momento definitivo; el de éxitos igualmente imprescindibles para los presentes, como Solo lo hago en mi moto y Vamos muy bien.
¿Lo mejor y lo peor del concierto de Obús? Constatar que más de 30 años después siguen ahí, en forma, tras haber sobrevivido a épocas y modas; pero, siempre tiene que haber un pero, comprobar que actualmente la cosa da para lo que da. Que apenas hay agua en la piscina, vaya, toda vez que no han logrado regenerar su público. Que de manos de su devenir actual no han conseguido un mínimo relevo generacional, prácticamente integrado el respetable dicho sábado por jóvenes… de espíritu, más que de verdad. Y así… vamos mal.
Para paladares exquisitos
Concierto de Seth Lakeman
Fecha: sábado, 22 de noviembre.
Lugar: sala de Cámara, auditorio Baluarte, Iruñea.
Intérpretes: Seth Lakeman, a la voz, al violín, a la viola, a la guitarra, al bouzouki, y a las percusiones.
Incidencias: presentación de Word of mouth, 7º CD del artista. 2ª cita del ciclo Musiketan. 1 Hora de duración, bises aparte. Alrededor de medio aforo.
Habitual de los escenarios de todo el mundo pese a su juventud, el prolífico cantautor y multiinstrumentista inglés Seth Lakeman (Dartmoor, 1977) subió semanas atrás al de la sala de Cámara de Baluarte, derrochando buenísimas vibraciones y mejor hacer con sus canciones. Demostrando ser un todoterreno a la hora de afrontarlas, en solitario, enfrentándose hasta a ¡4! instrumentos musicales. Sí, cuatro, toda vez que las percusiones las trazó vigorosos taconazos mediante, rotundamente acompasados y marcadamente rítmicos en todo momento. Así pues, toda una perita en dulce el citado, encajando su concierto a la perfección en ese joyero de músicas y músicos que viene a ser Musiketan.
Alternando la calidez de violín & viola, el bouzouki y la guitarra, Lakeman disfrutó e hizo disfrutar al público con sus canciones, concebidas cual livianas pildoritas de genuino regusto folk rock; y, con resolución y solvencia a lomos de las notas musicales de los instrumentos citados, lo hizo resolviendo felizmente la actuación: cabalgando todo el tiempo sobre ellos con consumada decisión, solo frente al mundo sobre el escenario con sus útiles sonoros; con estos como únicas armas y escudos, poniéndose decididamente el mundo por montera sobre tan genuinas monturas: y así lo entendieron los presentes, un público que, predispuesto a dejarse llevar desde el principio, cayó finalmente rendido ante la gracia y maestría de la propuesta del artista, no dudando en pedir más tras el final.
Sobre la sonoridad de cuantas composiciones sonaron (ora de corte más festivo, ora de porte más atmosférico: en cualquier caso por las lindes estilísticas ya expuestas líneas atrás) diremos que sus tonalidades rítmicas, en el caso de las más festivas, nos recordaron en algunos casos, y cómo, a las de referentes de las músicas del mundo como Kepa Junkera, disparando las mismas especialmente la animación de la actuación: de un concierto, como los ya vividos y los llamados a ser vividos en el presente ciclo, concebido para paladares exquisitos. ¿La próxima cita? El 19 de diciembre, en puertas de Navidad, con Andy McKee. Volveremos a dejarnos sorprender.
Incendiario, devastador
Concierto de Machine Head
Fecha: domingo, 16 de noviembre.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Machine Head, formación integrada por Robert Flynn, Phil Demmel, Dave McClain, Jared MacEachern, al bajo. Como teloneros abrieron noche Darkest
Hour.
Incidencias: presentación de Bloodstone & Diamonds, 8º CD de Machine Head Alrededor de hora
y 3/4 de duración, bises incluidos. Buenísima asistencia, lleno prácticamente.
Público que disfrutó de la actuación.
Referentes de la escena metálica mundial
desde los últimos años de la década de los 90, Machine Head triunfaron a todos
los niveles en Tótem, sala que acogió su actuación: ya desde el prisma
artístico, mostrándose incontestables en directo, ya en lo relativo a la
asistencia, copando sin concesiones el aforo de la sala. Y a pesar del día de
la semana en el que fue programado el concierto, un domingo.
La velada arrancó con la comparecencia de Darkest
Hour, segundos de los teloneros programados, toda vez que, por las razones que
fuesen, los angelinos Devil You Know se cayeron del cartel: eso sí, siendo
testigos de la respirable expectación reinante, en honor de la verdad diremos
que nadie echó en falta uno de los entrantes; y menos a la vista de lo
suculento del plato principal, conformándose el gentío con saborear como único aperitivo la propuesta de los ya citados
Darkest Hour, brutal formación que con su metalcore tintado de hardcore & death más o menos
melódico no defraudó a los asistentes; al gentío que para las 20.00 ya
abarrotaba el recinto. Y a continuación, tras media hora de reajustes de
escenario; en medio de una cuidadísima puesta en escena (telón de fondo
incluida así como telares cubriendo las pantalla de sonido, serigrafiado todo
ello con motivos alusivos al grupo), llegó el momento verdaderamente esperado
por todos; la hora H para los
californianos Machine Head, formación que para satisfacción de los metalheads presentes en el recinto, al
igual que ellos, lo dio todo, dándolo ambas partes a entender con el rítmico y
salvaje headbang o movimiento de
cuellos en diferentes momentos del concierto. Y a la vista de lo que vimos,
estamos en condiciones de afirmar que para algunos, para sus cuellos –queremos
decir-, el lunes tal vez fue doblemente lunes.
La actuación, el torbellino
sonoro que fue la misma, arrancó con un
tema de estreno, Now we die,
destacando entre los del último CD Killers
& Kings, antes de que la descarga se centrara en clásicos como Imperium, Beautiful mourning, Locust
o Ten ton hammer, siguientes en
sonar: selección que englobó lo más selecto (valga la redundancia) de su
discografía y que enardeció al ya caldeado público. Normal, habiendo sido hits
como los citados esperados como agua de mayo, con su señera sonoridad y sus
clarividentes guiños a lo que a finales del siglo pasado se denominó nu metal. Alternando canciones como las
nombradas pasajes de diferentes intensidades, profundidades sonoras y colores,
en sus briosos y espectaculares cambios de ritmos recayó desde el principio la
responsabilidad del despegue de la velada: de un concierto que llegó a su recta
final de la más apoteósica de las maneras, tirando –en el sentido de disparar-;
disparando clásicos como Davidian, Aesthetics of hate o Halo, brindados en colosal loor de
multitudes: con las chispas salidas de las guitarras transformándose de
inmediato en llamaradas, cual si los instrumentos fuesen lanzallamas.
Procedentes de Barcelona y Madrid
y camino de Marsella y Milán –entre otros destinos europeos, Machine Head
pusieron a Atarrabia en el mapa protagonizando una abrumadora demostración de
fuerza. Un incendiario y devastador directo. Nada que objetar.
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