MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

27/9/13

JAVIERTXO PINTOR, TXO, 25 AÑOS EN EL MUNDO DE LA MÚSICA

Bajista de vocación y formación, nacido en 1968, el año de los hippies –según nos recalca-, el vecino Javiertxo Pintor, el Txo, celebra en este 2013 sus primeros 25 años en el mundo de la música; sus primeras tres décadas –realmente-, si tenemos en cuenta que, si bien comenzó como músico profesional en 1988, fue en 1983, a la edad de 15 años, cuando hizo sonar su primer bajo.

Profesor, músico de estudio y de directo y titular de las 4 cuerdas en numerosas bandas, a la vista de tan significativo aniversario quedamos con él con objeto de echar la vista atrás y repasar su prolija trayectoria. Y promiscua, teniendo en cuenta su sinfín de colaboraciones y participaciones en diferentes proyectos. Con el fin de preguntarle –asimismo- por su gusto por el rock y su pasión por el flamenco. Por su presente en Ciclonautas, banda en la que estos días está totalmente involucrado, estando previsto que en otoño vea la luz su primer disco…





25 años ya como bajista profesional, ¿De dónde surge la vocación?
Todo comenzó de txiki, pues mis padres escuchaban mucha música negra; a mi madre le encantaba James Brown, y deseaba que yo fuese músico. Quería que tocara el piano, el saxofón o la batería. El día que le dije que me había comprado un bajo le di el disgusto de su vida.

¿Cómo comienzas a interesarte por el bajo?
Escuchando como se escuchaba en casa música negra, su sonido me sedujo totalmente. Tocar esto tiene que ser la bomba, pensaba para mí.

¿Bajistas de referencia?
Larry Graham, con el que sigo flipando, y de Pamplona, Mikel Morote, profesor con el que aprendí a tocarlo

¿Estudioso de tu instrumento, así pues? Sí. Comencé en plan autodidacta, pero tras estudiar con Mikel hice un curso en Madrid con Víctor Merlo, bajista de Ana Belén. Eso sí, siempre que me he apuntado a cursillos lo he hecho sabiendo lo que quería; con las cosas muy claras. Y a partir de lo que aprendía, en casa me buscaba la vida.

Sobre los escenarios, se te ve igual de a gusto tocando rock que flamenco; acerca de tus gustos musicales personales, ¿qué fue antes, el flamenco o el rock?
Siendo de la Txantrea, que me guste el rock es evidente, ¿no? Dentro del rock, lo que me ha gustado desde siempre ha sido el funk. La culpa de que me apasione el flamenco fue de Javier Ruz y de Carlos Itoiz. Cuando fui consciente de mis inquietudes por el flamenco, cogí un bajo, le quité los trastes y me hice un bajo fretless; ya había visto tocar a bajistas como Benavent, que se inclinaba por bajos sin trastes, y me decía,  “este sonido, para el flamenco, tiene que molar: voy a enredar”. Javier y Carlos me explicaron  los diferentes palos y poco a poco la magia del flamenco me atrapó. Me gusta a rabiar.

En tu trayectoria podríamos diferenciar igualmente dos ramales, los grupos en los que has participado como fundador y las bandas de las que has formado parte como músico contratado.
Estoy abierto a todo tipo de colaboraciones. Unas veces me llaman de estudios de grabación para trabajar como músico de sesión, y otras, para hacer tapones: esto es, galas como músico contratado o mercenario.

¿Cuántos grupos propios?
Mi primer grupo fue Txuntxun con Soda, y el segundo, Más allá. Más tarde trabajé con Alfredo Espinal, compositor de Pamplona de música electrónica, y después con otro compositor, Iñaki Aritza. Después llegaron grupos como Al Aska, Konfusion, La Venganza de la Abuela, Ja ta Ja, La Negra de la Txan, Caliu – H, Zambra, Esencia Flamenca, Hueso y Peyejo, Calle 3 o Ciclonautas…  Y Kontuz Hi!, también toqué con ellos. Entré en dicho grupo en 1985, después de su inclusión en el disco de los 4, con Kortatu, Cicatriz y Jotakie. Tenía 17 años. A la batería estaba Óscar Ormaetxea, compañero mío posteriormente en Konfusion y en La Venganza de la Abuela.

¿Qué requisitos hacen falta para que Txo se involucre en un proyecto?
Que el repertorio sea bonito y la música me llame la atención. He trabajado con gente como Pedro Planillo, John Kelly y Maite Itoiz o Antonio Fidel y Juan Carlos García, bajista y baterista respectivamente de El Último de la Fila. También he colaborado con la compositora francesa Khaty Claret, con Rosendo Mercado, Miguel Campello El Bicho o El Cabrero.

¿Cuántos discos has grabado?
Dos con Konfusion, tres con Ja ta Ja (más uno con Ja ta Ja y Kutxi Romero), y a cada uno con La Venganza de la Abuela, Naiara Ruz, Pedro Planillo, Tipitako y Los Condes. Y uno con Ciclonautas, que esperamos que esté en otoño en la calle.

La última banda en la que has recalado es Ciclonautas. ¿Cómo se produjo el contacto?
Tras hacer un bolo con la Negra de la Txan en Black Rose, hablé con Alén, sabedor de que se había juntado con Mariano y que estaban montando algo. Siempre he sido muy fan de Mariano, y con Alén tenía verdaderas ganas de trabajar. A mí me encantan los tríos, la formación básica del rock & roll. Currar con los dos es muy cómodo, las canciones son una gozada y me lo estoy pasando muy bien.

Háblanos del CD que habéis grabado.
Tal vez esté mal que yo lo diga, pero creo que es el mejor disco de rock que he grabado en mi vida. Y he tomado parte en unos cuántos. Fuimos con todos los temas, veintidós, muy bien ensayados, la música ha quedado muy potente: y más tratándose de un trío. El punto que da Mariano con su voz a las canciones, el toque argentino que transmite, es alucinante. Estamos con muchas ganas de presentarlo y de empezar a tocar.




Txo, ¿Se puede vivir de la música?
Se intenta, a salto de mata. Si te lo sabes hacer y no te marcas grandes metas, sí, aunque vamos a dejarlo en que se puede subsistir. Yo, además, tengo un pequeño estudio de grabación, 100% Records, donde hago mis cosillas. Por ahí han pasado artistas como Mi Primo el Chicharachero, Tipitako, Carlos Urroz o Nebari Cuarteto.

¿Algún proyecto más a la vista?

Para conmemorar estos 25 años quiero juntarme con toda la gente con la que he trabajado y sacar un disco; no con intención de venderlo, sino de regalárselo a todos ellos. Quiero darme ese capricho. 

17/9/13

¡¡UNA DE VIDEOCLIPS!!




RIOT PROPAGANDA




BERRI TXARRAK




ALTXATU, atención!!





VENDETTA



GATILLAZO

16/9/13

SOZIEDAD ALKOHOLIKA, CAUCHO ARDIENDO: NUEVO EP DIGITAL






25 años después de que comenzaran a romper con sus canciones la barrera del sonido, los alaveses SOZIEDAD ALKOHOLIKA demuestran su actual momento de forma con la publicación de este EP, Caucho ardiendo.

El presente lanzamiento responde a los siguientes deseos de la banda: relanzar su álbum Cadenas de odio con la difusión de un videoclip, de la canción Niebla de guerra (primero rodado sobre dicho CD) y agrupar tres temas dispersos hasta el momento: el inédito Caucho ardiendo, registrado en las sesiones de grabación de Cadenas de odio (de rabiosa actualidad a la vista del actual estado de las cosas) y dos versiones: Veraneo en Puerto Hurraco, de Def con Dos, y Over the Mountain, de Ozzy Osbourne.

Caucho Ardiendo y Niebla De Guerra se grabaron en los estudios Music Lan de Catalunya, y las versiones, incluidas en los CD-tributo La culpa de todo la tiene Def con Dos y A Tribute to a Madman – Homenaje a Ozzy Osbourne, en Estudios Higain,  Gipuzkoa, y en los estudios M20 de Madrid. El diseño de la portada ha corrido a cargo de Guillem Bosch.




Prosiguiendo por las sendas sonoras trazadas en sus últimos trabajos, Caucho ardiendo retrata brutal y certeramente el actual estado de ebullición de las calles, consecuencia directa del paro; del humo con forma de castillo de naipes vendido a las clases populares. De letra clarividente y explícita, perfecta banda sonora la canción para unos tiempos como estos, duros y oscuros por demás. Caucho ardiendo, incendiario fotograma sonoro plasmado con rabia no contenida: lo mismo que Niebla de guerra en la sesión de grabación del clip, tal y como se puede ver. Dirigido por Paul Urkijo, demoledor. Y respecto a las versiones, ¿qué decir, siendo los S.A. unos maestros en el arte de las mismas? Que una vez más el quinteto acertó a la hora de llevarse a su terreno la esencia de los temas originales, dándoles poderosamente la vuelta final de tuerca; el toque final de gracia que los hace suyos, de modo incontestable.

Protagonistas desde la década de los 90 de la mejor combinación de hardcore, punk y metal facturada en el Estado, Caucho ardiendo, nuevo material rusiente. Soziedad Alkoholika sacando músculo de nuevo. Dando brea. ¡Ya están aquí!



11/9/13

QUIETO PARADO SEPTIEMBRE.... Y UNAS CRÍTICAS DE CONCIERTOS

Quieto parao, he aquí cómo está siendo septiembre, desde el prisma musical. Desde el punto de vista rockero. A la espera de que, a una con octubre, los escenarios retomen vuelo, subo las críticas de los conciertos de rock presenciados en verano: Cero a la Izquierda, Ariel Rot & Los Enemigos y Burning. 

Electrizante. Electrizantes

Concierto de Cero a la Izquierda


Fecha: sábado, 7 de septiembre.
Lugar: Terminal, Iruñea.
Intérpretes: Cero a la Izquierda, banda integrada dicho día por Robles, a la voz y a la guitarra, Jon, a las guitarras, Dani, al bajo, y Lukas, al cajón y a la pandereta.
Incidencias: presentación de Fuego Cruzado Tour, gira acústica del grupo. Hora y 15  minutos de duración. Alrededor de 2/3 de aforo.

Calentando motores de cara al inicio de la nueva temporada de conciertos, el Terminal acogió sobre su escenario a Cero a la Izquierda, uno de los valores más al alza de la escena local; una de las bandas triunfadoras de la temporada 2012-2013 ateniéndonos a  su brillante hoja de servicios. A los 43 conciertos ofrecidos desde que el 13 de septiembre del año pasado viese la luz La vela muda, su exitoso primer CD.
Estrenando formato debido a la ausencia temporal de Sergio, guitarrista del grupo llamado hasta Navidades a estar fuera del mismo; especialmente motivados por retos autoimpuestos como reinventarse en acústico, comparecer en directo como cuarteto… y con Robles, el vocalista de gran desparpajo, a hacerlo como guitarrista de apoyo a Jon, el imprescindible encargado de las seis cuerdas, Cero a la Izquierda brindó una muy aceptable actuación, dejando claro que su progresión, su progresiva escalada continúa, demostrándose imparable. A la altura de sus ganas… Imparables, ambas. Así pues, esto hicieron ver a propios y extraños en una noche para ellos tan especial, que la nueva capa de pintura dada a sus canciones, a unos temas conocedores ya de cierto éxito en su encarnación en eléctrico, también va a reportarles alegrías: la nueva y sugerente coloración esbozada en el Terminal para temas suyos ya para no olvidar como Hasta el amanecer, Crónicas de guerra o Qué más da, con nuevos aires y brillo sonoro especial. O Contra viento y marea, también de La vela muda, ofrecidas cuantas sonaron de dicho álbum (todas, menos Cobarde) entre composiciones inéditas, muestra inequívoca de que la banda, pese al significativo número de conciertos ofrecido, no ha dejado de lado la composición, y covers de artistas de cabecera suyos como Fito & Fitipaldis, La Vela Puerca, La Fuga o Txarrena. ¿El resultado del concierto presenciado, así las cosas? Pese que detectamos pequeños detalles por pulir (no en vano la presente actuación fue la primera de esta gira acústica, razón por la que acudimos a la cita)… Electrizante, a la vista de la energía transmitida por los temas. Satisfactorio. Y así lo percibieron los presentes, un público muy joven que siguió el concierto con atención, sin protagonizar barullo ni murmullo de fondo alguno, inequívoca señal de que en ningún caso se aburrió. Así pues, lo dicho. Y respecto a los aspectos llamados a ser más trabajados, tranquilidad. Que no cundan los nervios: con tiempo (y estos músicos, a juzgar por sus edades, tienen todo el del mundo), voluntad y determinación, toda la del mundo en ambos casos –igualmente-, nada que no puedan superar.
¿Más momentos a destacar? Por citar alguno, la plasmación del tema Motxila 21, compuesto para la banda por Gabri, de El Desván de Peter, músico que no dudó a la hora de aportar sus cuerdas vocales y las de su guitarra a su interpretación, dejando más que caliente el escenario para la recta final; para un tramo que se consumó con Azulejo frío y el ya referencial tema de factura propia Libertad.
Cero a la izquierda, cuando lo importante es no parar quietos. Que no se detenga la máquina en ningún momento. Electrizantes en concierto. Cuando lo importante es hacer. En ello siguen. En ello están. Volveremos a saber de ellos.

Vitola y solera, pero…

Conciertos de Ariel Rot y Los Enemigos


Fecha: sábado, 31 de agosto.
Lugar: recinto de la Ciudadela, Iruñea.
Incidencias: 2ª cita del Ciudadela Sound 2013. 3 horas y 1/4 netas de música en directo. Alrededor de 500 personas, público que se mostró desigualmente participativo.

La segunda y última cita del, este año, fugaz ciclo Ciudadela Sound acercó hasta dicho recinto dos propuestas musicales bastantes diferentes. Muy alejadas estilísticamente como para haberlas hecho coincidir en un mismo cartel, siendo su único denominador común, tras buscar y rebuscar alguno, el largo recorrido en el tiempo de sus protagonistas, Ariel Rot y Los Enemigos: con ingente solera y vitola ambos, de gira estatal –teóricamente- junto con Leiva y Loquillo el primero y, desde 2012, protagonizando su particular vuelta a los escenarios (o revuelta, tal y como ellos la han denominado) los segundos, tras una década de inactividad.
Ante escasos centenares de personas, cifra que progresivamente fue creciendo hasta alcanzar el medio millar, la noche, otoñal en lo meteorológico, arrancó con el siempre amable y elegante rock and roll de ese dandy apellidado Rot, quien finalmente se llevó el gato al agua en lo referido a presencia de público en los conciertos; y es que, tras la conclusión del suyo, durante el de Los Enemigos, de manera progresiva desertó hasta una tercera parte de los presentes, hecho que, en otro orden de cosas, nos llevó a preguntarnos lo siguiente: ¿Hasta qué punto fue acertado el orden de las actuaciones? El hecho de volver a dar conciertos tras años de separación, ¿es motivo suficiente para que un grupo sea cabeza de cartel?
Habitual desde hace años de cuantas programaciones se ofertan en Iruñea, quien fuese vidas atrás componente de Tequila y Los Rodríguez defendió un setlist muy parecido al que está ofreciendo en la gira Uno de los nuestros, y lo hizo secundado por una banda de auténtico lujo. Por unos músicos (Osvi Grecco, Candy Caramelo, Mauro Mietta y Toni Jurado) que, conformando un auténtico dream team, rayaron a grandísima altura, dando lugar a un concierto… Para no olvidar. Para recordar, a la vista de circunstancias como las que marcaron su desarrollo: la perfecta elección de las canciones, comenzando por El Vals de los recuerdos y concluyendo con Milonga del marinero y el capitán; la ya comentada afluencia de público, lo que motivó que los presentes disfrutaran sin agobios de la cita (algo bueno tenía que tener) y el excelente sonido disfrutado, a la altura de los medios técnicos utilizados. ¿Más canciones a destacar? Clásicos como Dos de corazones, Lo siento, Frank, Vicios caros o El baile de ilusiones, guiños a Los Rodríguez (Dulce condena, Me estás atrapando otra vez) y a Tequila aparte, Rock & roll en la plaza del pueblo y Necesito un trago. O al CD que actualmente está presentando, La Huesuda, del que, a ritmo de pasodoble, sonó el tema que le dio título.
A continuación, quince años después de su última visita a la ciudad, fueron Los Enemigos los llamados a poner música a la noche, labor que afrontaron recurriendo a una auténtica batería de temas legendarios para ello. Perfectos botones de muestra de su rock sencillo y sincero, introspectivo y marcadamente minoritario, tirando preferentemente de canciones extraídas de sus discos más antiguos, los registrados entre 1986 y 1991. Pero, por lo que fuese, su actuación no conectó con la totalidad de los presentes. Eso sí, damos fe de que quienes fueron a verles exclusivamente a ellos, portando en muchos casos camisetas con su nombre, disfrutaron de su actuación, vibrando tantos años después con el rock de autor y tintes castizos defendido por el cuarteto. Con la música atrincherada en sus canciones, composiciones que, pese a que para sus seguidores, en la primeras filas mayoritariamente, fuesen lo más, a buena parte de los que se quedaron tras el concierto de Ariel, dicho sin animadversión alguna, les dejaron… Indiferentes. Fríos. Qué le vamos a hacer, un tanto fuera de juego en general.


Casta, trapío y solera

Concierto de Burning

Fecha: sábado, 6 de Julio.
Lugar: Plaza del Castillo, Iruñea.
Incidencias: 1ª actuación del ciclo de conciertos Sanfermines 2013; lleno, público participativo que disfrutó de la velada. Actuación de más de hora y media de duración.

Formados en 1974 en el castizo barrio de la Elipa, chulapos del rock madrileño por derecho, los legendarios Burning fueron los encargados de abrir la programación musical de la plaza del Castillo, protagonizando una incuestionable actuación. Una genuina noche de rock & roll.
Comandados por el superviviente Johnny, de punta en negro el citado, genio y figura tras sus gafas de rock; con el carismático vocalista, pianista y depositario de las esencias del grupo encarando las canciones puesto en pie -desde el micro principal- o bien, sentado al piano cantándolas a un tiempo, el concierto deparó en su inicio temas tan conocidos como No pares de gritar o Baila mientras puedas, resultando del agrado de los presentes; de unos asistentes que, en una noche como la del pasado sábado, inmejorable se mire como se mire, se involucraron en el concierto tal y como es habitual que suceda en citas de este tipo, de forma directamente proporcional a su proximidad al escenario: más y más cuanto más adelante se encontraban.
Derrochando la banda su característico cóctel de actitud, tablas y chulería, el quinteto ofreció pronto nuevos temas con especial vitola, como Jim Dinamita o el clásico donde los haya Qué hace una chica como tú en un sitio como este, perfectamente rubricado en su parte final por todo un guiño a otro artista del club de los incombustibles, Lou Reed; bueno, todo un guiño a una época como los años setenta, más bien: a la épica derivada del hecho de inclinarse en aquellos años por el rock. Posteriormente tuvo lugar la anécdota de la noche, protagonizada por un pamplonés que tuvo a bien subir al escenario con el fin de acompañar con su armónica la interpretación de otro hit, Como un huracán, tema que, en una noche rica en imperecederos éxitos, precedió a otro clásico, Es decisión. Pero además de para reverdecer viejos laureles también hubo tiempo para degustar temas inéditos, composiciones llamadas a dar vida a un próximo CD del grupo, antes de encarar la recta final haciendo gala los músicos de su verdadera artillería pesada; de canciones como Ginebra seca (con marcado homenaje a su banda de cabecera, los Stones, en su parte final) o, especialmente, Esto es un atraco, Es especial, Mueve tus caderas (con descorche de una botella de champán y mojadura de las primeras filas incluida) o, ya, en los bises, No es extraño que tú estés loca por mí, escritas todas ellas con mayúsculas en el acerbo popular del rock.
Mirando hacia atrás y, a un tiempo, hacia delante; demostrando ser especiales y, tras los vaivenes propios de una banda con 39 años de carrera a sus espaldas, estar perfectamente asentados en siglo XXI, Burning, los Rolling de la Elipa (tal y como se les ha llegado a llamar) protagonizaron una gran actuación en el corazón de Iruñea. Un concierto que, además de representar toda una cita con la historia, dejó claro algo ya sabido: que bandas como esta, de grandísimo recorrido en el tiempo, son una garantía a la hora de darlo todo. Burning, 2013 y sin fecha de caducidad a la vista, casta, trapío y solera: nada que objetar.




31/8/13

BURLADA RECORDÓ A JOSETXO EZPONDA:



HOMENAJE A JOSETXO EZPONDA: LA CRÍTICA!!



 JOSETXO EZPONDA, EN BLACK ROSE EN 2001 foto: Javier Muru




En recuerdo de Josetxo Ezponda

Actuaciones de la Viuda Negra, Tensión y la Woodstock Band & amigos

Fecha: miércoles, 28 de agosto.
Lugar: parque Uranga, Burlata.


Organizado por gentes cercanas al recientemente fallecido Josetxo Ezponda, conocido como el Bicho e integrante en vida de bandas como Tensión, Neon Provos o Los Bichos, el pasado miércoles tuvo lugar en Burlata un homenaje a su figura, subiendo en su honor al escenario La Viuda Negra, Tensión y la Woodstock Band, además de unos cuántos amigos suyos (faltaron algunos, tal vez imprescindibles) y, toda una sorpresa al final, la formación actualmente conocida como El Drogas.
Las distintas actuaciones fueron sacadas adelante con las mejores de las intenciones, aunque, en algunas fases de la noche, un tanto a trancas y barrancas, en lo relativo a producción escénica y a la plasmación de algunos de los temas. Denotando la organización y el desarrollo del evento, en líneas generales, connotaciones típicamente ochenteras. Dejémoslo ahí, a la vista del motivo de la reunión: cuantos cuarentones y cincuentones se citaron entenderán a la primera de qué estamos hablando.
Presentada la velada por el legendario Charly, guitarrista en su día y único superviviente de la formación original de Los Bichos (“buenas noches, bichos y bichas; cuántos bichos estamos hoy aquí”: con estas palabras saludó a los congregados) el homenaje musical arrancó con La Viuda Negra, grupo formado en 1997 por Christel Teruel y resucitado con nueva alineación hace escasos meses bajo el nombre de El ansia de la viuda; banda que, quince años después de que se frustrara su proyecto, tuvo a bien juntarse, reunir sobre el escenario para tocar seis temas a sus cuatro integrantes originales: la ya citada Christel (ex Malos Tratos, entre otros proyectos), Puri (ex Belladona y Matraka), Janis (ex Matraka; formación, por cierto, a la que Ezponda produjo su segundo disco, Beldurrik Ez), y Eva, ex Piskerra y actualmente, en Lambrettos. A continuación tuvo lugar uno de los momentos más sentidos y, fuera de cualquier duda, el momento histórico por excelencia: la sorprendente –incluso para los organizadores- reunión, treinta años después, de los transgresores Tensión, primera banda de Josetxo que, en formato cuarteto, juntó igualmente para la ocasión a sus músicos originales, regalando un auténtico viaje en el tiempo y tres temas a los presentes: a un público que, en buena parte de los casos, se quitó un buen número de años de encima, limpiando de polvo y telarañas sus recuerdos. Finalmente, tras semejante aperitivo, fue la Woodstock la banda llamada a poner orden, es un decir, sobre las tablas, plasmando dos temas de Tensión (con la colaboración en el primero de otro burladés histórico, Rafa Duque, a las guitarras) y otros dos de Los Bichos: Verano Muerto, con Charly Bicho a la guitarra y Jon Ulezia a la voz, y Lluvia y luna, cantado por el Drogas: americana, camisa blanca y corbata quien treinta y tantos años atrás fuese miembro de otro grupo pionero, Kafarnaum. Tal vez haciéndole un guiño al característico look de Ezponda… Acto seguido, ofrecidos por diferentes músicos (imposible citar a todos) sonaron tres temas más de Los Bichos: Shadow girl, al igual que los anteriores, del seminal LP Colour Hits, y dos de In bitter Pink, su segundo disco, brindados con gran belleza por Jon Ulezia, Javi Eguiluz (a la batería en el primero) y Charly: Still can´t cry y Marina, joyas de muchísimos quilates cuyas interpretaciones depararon el momento álgido de la velada, desde el prisma artístico. De una noche para el recuerdo que, tras la interpretación por nuevos amigos del homenajeado del My way, una de sus canciones favoritas, finalmente deparó la actuación sorpresa de El Drogas y una nueva comparecencia de la Woodstock Band, quienes con su habitual proceder cerraron la velada. Una noche que, en recuerdo de Josetxo, aun entendiendo algunas posturas discrepantes acerca de cómo se hicieron las cosas, creemos que dejó buen sabor de boca, en verdad.





RECORDANDO A JOSETXO, EL BICHO ‘RARO’ DE LA ESCENA… O NO TAN RARO

“Nos detuvieron al día siguiente, a las seis de la mañana, por orden del juez, a cada uno en su casa; nos acusaban de profanación de lugar sagrado, nos llevamos un susto… Vinieron con las metralletas y toda la hostia. Yo, alucinaba. En un principio preguntaban a ver qué habíamos hecho, si habíamos escondido algo. Después, cuando vieron de qué se trataba, se reían. Aquello salió en todos los periódicos.”





Josetxo ‘Bicho’ Ezponda era miembro del grupo musical Tensión cuando sucedieron los hechos. A dicha banda no se le ocurrió mejor idea para hacerse unas fotografías promocionales que coger los instrumentos y posar con ellos en el cementerio de Olaz. Corría 1979, y el escándalo fue mayúsculo.

Rara avis o ‘bicho raro’ de la escena musical (expresión, la segunda, aceptada por Josetxo en vida), Quijote del rock navarro por excelencia… muchas veces coincidí con él, desde que en abril de 1995 le entrevistáramos Juantxo ‘Argi ibili’ y yo para la revista El Tubo. El párrafo que abre estas líneas está extraído de un reportaje que le hice dos años más tarde, en 1997, para una publicación de vida efímera que vio la luz en Burlada, de manos de la Peña Euskal Herria. he aquí el resto de cuanto contó...

. 1977, ¿Cómo te dio por el rock & roll?
. Por aquellos años ya había cultura rock, solo que muy minoritaria. Lo que apenas había era grupos. Por aquí había bandas como Mugre, donde tocaban Rafa Duque y los hermanos Ojeta, Tubos de Plata o Kafarnaum, a quienes vi con quince años. Tener un grupo era el sueño loco de todo el mundo. Las cosas no eran como ahora, los instrumentos salían a doblón: para comprarlos te tenías que meter en letras. Yo tuve la suerte de que cuatro majarones de la zona se habían comprado sus guitarras y estaban ensayando sin cantante. Un día, en la villavesa (autobús urbano que cubre el trayecto entre Burlada y Pamplona), uno de ellos me preguntó a ver si quería cantar con ellos. Así, en otoño de 1978, surgió Tensión, primer grupo punk de Navarra. Tensión estuvo formado por Carlos y Raúl, a las guitarras, Manolo, al bajo, Solano, a la batería, y por mí. Yo, por  entonces, flipaba con el punk. Ya habían desaparecido los Sex Pistols, y nos pareció cojonudo hacer esa música aquí.

. Dicha decisión, montar un grupo punk, habría roto con todo, ¿no? Ninguno de los músicos por entonces en activo hacían punk…
. Eran de otra generación. Incluso la gente que iba a los bares no escuchaba esa música, la cuál, en verdad, no interesaba a casi nadie. Los Tensión duramos alrededor de dos años y medio.

.Tras Tensión te encontramos en Neon Probos, banda de corte más moderno…
. Pienso que, cuando surgen, todos los estilos son interesantes. En dicho grupo queríamos probar sonidos nuevos, hacer una especie de psicodelia extraña. No me había olvidado del punk, pero me gustaron los primeros tiempos del tecno-pop. Neon Probos intentó juntar el espíritu del punk con arreglos propios de los sintetizadores.
Tras esa época me olvidé un poco de participar en bandas y me dediqué más a pintar. Pasé mucho tiempo entre mi cuarto y Madrid. Pese a todo, seguí escuchando música, comprando discos y planeando qué hacer en todo momento.
. Y posteriormente llegan Flores Muertas y Los Bichos.
. Quería hacer algo salvaje, realmente visceral. En 1984 vi a Nick Cave y me impresionó mucho; me dije, “esta es la mía”, y en 1986 monté Flores Muertas para intentar grabar una maqueta. Es que por aquellos años había que intentar grabar como se podía. Dicha banda fue el germen de Los Bichos: por fin, llegaron los discos. No me arrepiento de nada, valió la pena esperar…




Así las cosas, si se nos permite la expresión, he aquí, la vivisección –desde el prisma musical- del ‘Bicho’. Ya al frente de Los Bichos, Josetxo grabó un impactante single, Anita latigazo, y dos LP´s y un EP: Color Hits, Los Bichos in bitter Pink (doble álbum antológico; El Salmón de Ezponda –si se nos permite la comparación con la inconmensurable obra de Andrés Calamaro) y My deaf Pink love. Posteriormente, a mediados de los años noventa, vio la luz su primer CD en solitario, A glitter cobwel, primorosa obra de artesanía musical en la que él hizo todo.






Llegados a este punto, diremos que la entrevista continuó por diferentes derroteros, más propios de lo humano que de lo divino…

.Toda una vida ligado a la música y sin conocer nunca el éxito; ¿no te sientes como un islote, en mitad de no se sabe dónde?
. Sí, siempre; pero me gusta. Y si intuyo que algún otro va de lo que voy, cambio. Me gusta pisar terrenos desconocidos.

.No tienes mucho que ver con los demás…
.Intento evitarlo, sí.

.Se dice que nadie es profeta en su tierra.
Tampoco me importa, ni serlo aquí ni en ningún sitio. Me da igual.

.¿Dónde has tenido más aceptación?
En ningún lado. A mis conciertos siempre viene poca gente, y son muy aislados.

. El malditismo se cultiva, se crea…
. Te ponen, te ponen el mote de maldito, pero yo, de maldito nada. Esas cosas significan poco para mí...





Muchas pinceladas no, sobre todo con los últimos años como fondo, pero algunas sí que puedo aportar sobre Josetxo, de lo más caústico, irónico por momentos y ácido siempre, cuando asomaba la cabeza fuera de su mundo; cuando lo hacía como el que la saca por la ventana de par de mañana para ver qué tiempo hace. Sarcástico, seguro de sí mismo y orgulloso de su actitud, al menos esa era la sensación que transmitía a finales de los años noventa y principios del nuevo siglo, cuando más traté con él. Presto siempre desde su torre de marfil a buscar o forzar nuevas vueltas de tuerca, a reivindicar con su dandismo el morbo y la provocación como algo consubstancial al rock. ¿Anécdotas? Siempre recordaré, durante una noche de tragos, la cara de no entender nada con la que empezó a mirarme cuando, tras publicar yo una elogiosa crítica de una de sus actuaciones (incluida en este post), se enteró de que mi grupo favorito era la Polla Records; después, claro está, de que yo, a la vez que ingería cervezas y le hablaba de mi pasión por Los Bichos, se lo repitiera con insistencia: “dice que le gustan Los Bichos y que su grupo favorito es la Polla: no lo entiendo, algo he tenido que hacer mal”, repetía pensativo… Tampoco olvidaré el cabreo con que recibió unos años antes, en 1998, la noticia del cierre del diario Egin: “para un periódico que me entiende, me saca y me pone bien, ¡lo han tenido que cerrar! Esto solo me pasa a mí. Normal”. Cuestiones políticas o de justicia (o injusticia) aparte, a dicha conclusión llegó Josetxo. El artista de espigada figura que en la década de los 90, en una de sus visitas a Madrid, contó con unos desconocidos Dover como banda telonera.
Pero si algo recuerdo muy bien es un suceso relacionado con Tensión acaecido en mi niñez. En el aula del colegio Los Agustinos, representando lo que voy a contar la primera vez que yo supe del rock & roll. Algún compañero de clase (más avezado en la materia) llevó un póster en el que se veía a Jesucristo sentado en una taza de váter, con el mundo en su interior, y tirando de la cadena. Y lo puso en la pared. Qué bronca la montada por el primer fraile que lo vio. Cómo gritaba el interfecto. “Si el mundo es una mierda no es porque Dios lo haya hecho  así, sino por culpa de los hombres”, bramaba entre amenazas hasta la afonía, especialmente ofendido. El cartel, evidentemente,  era de Tensión, grupo en el que cantaba Ezponda. El músico que, por unos u otros motivos, nunca pasó desapercibido… 

29/8/13

CICLONAUTAS PASARON POR EL CABALLO BLANCO




Hola a todos!!  Soy Alén, batería de Marea. Como ya sabéis me gusta aprovechar los parones de Marea para dar salida a nuevos proyectos musicales, sin dejar de lado el rock ni, cómo no,  la batería. Así pues, una vez más tengo nuevamente algo que anunciaros: que este mes de mayo vamos a comenzar a plasmar en forma de grabación de un disco el nacimiento de un nuevo grupo: CICLONAUTAS. Os cuento todo más detalladamente:

. CICLONAUTAS se ha venido fraguando desde hace unos dos años (en lo referido a su concepción y puesta en marcha) y durante el último año, de forma práctica. He aquí el tiempo que llevamos queriendo hacer algo partiendo de lo siguiente, de la base estructural característica de las bandas de rock fronterizo: de sonido stoner -más en concreto-, aunque matizado por unos aires más melódicos y sureños. Y todo ello mezclado con regusto a rock urbano español y a rock argentino. Lo más importante de todo es que tenemos un buen número de canciones y que nos gustan mucho.

. Mi compañero de viaje en este proyecto y alma mater de los temas es el guitarrista y cantante argentino MARIANO RODRIGUEZ, más conocido como MAI MEDINA; lo conoceréis de CALAÑA,  así como de colaborar con MAREA en EL PERRO VERDE.

. Con los temas ya compuestos, recibimos una llamada de EL TXO (JAVIERTXO PINTOR, bajista de JATAJA), demostrando el citado unas ganas locas de unirse al grupo: a Mai y a mí nos pareció una gran idea.

Desde el  mayo, a las órdenes del gran productor IÑAKI LLARENA, hemos estado registrando nuestro primer disco. Próximamente, más información.




29/7/13

BURLADA BLUES FESTIVAL 2013: LAS CRÍTICAS!!



Pasión por el blues

Conciertos de Belceblues y Michael Van Merwyk Band

Fecha: viernes, 2 de agosto.
Lugar: parque Uranga, Burlata.
Incidencias: 1ª jornada de la 7ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia. 3 Horas aproximadamente de música en directo. Público de ambos sexos y distintas edades que se mostró receptivo.

Tras el buenísimo sabor de boca dejado por las ediciones anteriores, el primer viernes de agosto tuvo lugar el primero de los conciertos del presente ciclo del Burlada Blues Festival. En una noche magnífica para el disfrute de la música en directo, cómo se agradeció la sensible bajada de la temperatura; en un marco como el representado por el parque Uranga, qué decir del recinto que no hayamos dicho ya, el blues se hizo música de manos de los guipuzcoanos Belceblues: reconocidos como mejor grupo de rock de la provincia tras imponerse en la última edición del certamen  internacional de blues Road to Memphis, paso previo para acceder como finalistas, en representación de Euskal Herria, a la 29ª edición del International Blues Challence, campeonato mundial de blues que tiene lugar en Memphis, y en el que llegaron hasta cuartos de final. Con semejante bagaje a sus espaldas, el vitamínico trío demostró con creces lo siguiente, que en el herrialde hermano también se sabe de buen blues. Y que el euskera, por qué no, también puede ser un buen idioma para el blues, tal y como lo dejaron entrever las composiciones que ofrecieron en dicha lengua: temas que evocaron, y cómo, los mejores momentos de la sonoridad de Niko Etxart. ¿Las mejores composiciones? Extraídas de sus discos Infer (toda vez que el blues, en opinión de la banda, es la música del diablo) y Diabulus in musika, la que dio título al primero CD, nominada años atrás como mejor canción en euskera en la XIII edición de los premios de la Música de la Academia Española de las Artes y las Ciencias; Blues station, del segundo, o el tema instrumental con el que guitarrista demostró el por qué de que le llamen six fingers, un músico que, al igual que sus compañeros, derrochó solvencia a espuertas, quedando demostrado lo dicho por medio del solo que se marcó el baterista (en el contexto de dicho tema instrumental) o por la demostración que posteriormente hizo el bajista, tocando de forma simultanea ¡trompeta! y las 4 cuerdas. Así las cosas, ¿qué decir de la actuación? Que resultó tan del agrado de los presentes que, después de hora y media, incluso solicitaron bises, haciéndose con ellos, pese a la hora que iba siendo.
Clasificado en segunda posición en el ya citado concurso de Memphis, Michael Van Merwyk Band, alemán de planta y nacimiento pero, a tenor de lo escuchado, totalmente bendecido por las aguas sonoras del Delta del Mississippi, ofreció un concierto fino, elegante. Un tanto más rockero que el previo -en lo referido a la concepción espiritual de las canciones-, no representando lo dicho obstáculo alguno para que brillaran con luz propia los momentos consagrados al rhythm and blues o al slow blues, puro sabor americano: con la armónica como característico hecho diferencial, dando cuerpo a una actuación erigida sobre unas composiciones que exhibieron unos arreglos exquisitos, totalmente a la altura de la producción artística que denotaron. En resumidas cuentas, técnica y buen gusto, sabor genuino e intenciones totalmente preciosistas, he aquí los cuatro puntales en los que se apoyó el paso de Michael y su banda por el festival, quedando sobradamente de manifiesto todo ello, innegable pasión por el blues incluida,  en la segunda parte del concierto, cuando tuvo a bien acompañarse del lap steel: instrumento de la familia de las steel guitars y perfecto punto de apoyo para conducir la noche hacia el final. Hasta el mejor  final de los posibles. A continuación vemos qué dieron de sí los conciertos del sábado.


Noche de rock & blues

Conciertos de Viejo Taylor y Santiago Campillo & Electric Band

Fecha: sábado, 3 de agosto.
Lugar: parque Uranga, Burlata.
Incidencias: 2ª jornada de la 7ª edición del Burlada Blues Festival; notable asistencia. Público de ambos sexos y distintas edades que disfrutó de las actuaciones.

Los locales Viejo Taylor (Burlata, 2011), fueron los encargados de abrir la segunda cita del presente festival, en una noche marcada por la presencia de un grande al frente del cartel: Santiago Campillo, miembro fundador de los murcianos M-Clan y a su libre albedrío –desde el prisma artístico-, desde su salida de dicha banda, en 2001.
Con un disco en su haber, Anótalo todo, publicado a principios de 2013, el trío comandado por el guitar hero burladés Patxi Ojeta aprovechó para presentar sus canciones sobre escenario grande, tras haberlas mostrado hasta el momento por el circuito de bares de Iruñerria. Unas canciones en algunos de los casos, inéditas, como Un día especial, con la que comenzaron; ¿tal vez haciéndole un guiño a una noche como la del pasado sábado, para ellos, especial?  A lomos de un rock marcadamente ochentero, a caballo entre tintes hardrockeros o bien, propios del rhythm and blues, pronto sonaron dos de los temas incluidos en el CD, Alí Babá y los 40 ladrones y El Peke, recuperado éste último del repertorio de Desde Atrás, seminal banda de los primeros años ochenta en la que ya participara Patxi. ¿Más temas a destacar? Anótalo todo, hecho diferencial a nuestro juicio del set list ofrecido, o la versión adaptada al castellano del Wayward child de Rory Gallagher, con la que se despidieron. Con la que dejaron el escenario a Campillo, en el centro de todas las miradas dicha noche.
Al frente de la Electric Band, proyecto en el que se embarcó en 2007 tras la disolución  de Los Lunáticos, a quienes aportó sus excelencias tras su despedida de M-Clan, el referencial y reconocido guitarrista Santi Campillo aprovechó su actuación para rendir  tributo a un buen número de clásicos del rock y del blues, sonando en sus manos –y en su voz- de manera muy especial temas como La Fina, de Leño, o Qué demasiao, de Joaquín Sabina: versiones especialmente revestidas para la ocasión, estando tan espectacular sastre de por medio. Tirando el citado la casa por la ventana en lo que a actitud y arte derrochado hace referencia. Bueno, haciendo  lo propio los cuatro músicos implicados: tirarla por las ventanas por ellos dibujadas y representadas, teclista, bajista y baterista, instrumentistas que gozaron de sus propios espacios en todas y cada una de las interpretaciones. ¿Cantados los temas por Campillo, tal y como hemos apuntado? Sí, en la noche de su debut como vocalista, tal y como él apuntó. Y así, de esta guisa transcurrió la actuación, mano a mano cuerdas vocales y las 6 de su guitarra en sus manos, poniendo música y voz igualmente el murciano a temas de grandes como Jimi Hendrix (con fragmento del bolero de Ravel incluido, incrustado en el mismo) o del argentino Pappo. Protagonizando, a fin de cuentas, una especie de verbena rock. Un  tanto conceptual –si se quiere- y de exclusiva calidad… pero lo dicho, más que lo que cabe entenderse por un concierto. Y que nadie malinterprete nuestra utilización del término verbena, para nada peyorativo en el presente texto, a la vista de la naturaleza de las composiciones ofrecidas: el arriba firmante así entiende cuanto acaba de escribir y así lo cuenta.

Y el próximo fin de semana nuevas actuaciones en el parque Uranga, con Harmonica Hinds y Sean Carney & French Blues Explosion -el viernes- y Bluedays y Velma Powell, el sábado. Nuevas noches de rock & blues. Iremos para contarlo.


Magia, raíces y rock´n blues

Conciertos de Harmonica Hinds y Sean Carney & French Blues Explosion

Fecha: viernes, 9 de agosto.
Lugar: parque Uranga, Burlata.
Incidencias: 3ª jornada de la 7ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia nuevamente. Público que disfrutó de ambas actuaciones.

La tercera jornada del festival no defraudó en absoluto, colmando las expectativas del público más exigente. De los centenares de personas que una nueva noche acudieron al reclamo de la música en directo, más que predispuestos a disfrutar de la bonanza meteorológica y artística.
La velada arrancó con la presencia de Mervyn Harmonica Hinds, músico que, integrante en su día de la banda residente del Theresa’s Lounge, referencial bar de blues de Chicago, maravilló con su destreza a la armónica y a la guitarra, ofreciendo un concierto cuyo sonido osciló entre la sonoridad del blues urbano made in Chicago y la del blues rural de las plantaciones. Rudo y pantanoso por momentos, característicamente bendecido por las aguas del Mississippi, dicho sonido. Raíces –así las cosas-, timbre más que adecuado para estos menesteres y actitud, Harmonica Hinds, con seis discos autoproducidos en su haber, acertó de pleno a la hora de plasmar la magia del blues en estado puro, construyendo sus canciones tirando de mimbres como el sonido de su voz y los de la armónica y las seis cuerdas; bastándose y sobrándose   para sacar el concierto adelante y demostrando ser más, mucho más que un telonero, pese a que le tocara abrir cartel: y así lo entendieron los presentes, un público que premió las canciones del citado, un auténtico one man band, con sentidos y continuos aplausos: unas composiciones que brillaron cual si fuesen pequeños mundos de sensaciones independientes entre sí, dando lugar a una luminosa constelación.
A continuación fueron los French Blues Explosion, la banda de Sean Carney, quienes se hicieron con las riendas de la noche, trío que, integrado por dos músicos franceses y uno chino, totalmente echado para delante, compareció en un primer momento como tal, sumándose poco después al grupo un saxofonista invitado y no compareciendo hasta la quinta interpretación la razón de ser de su presencia en Burlata: el guitarrista de Ohio Sean Carney. Sobre la concepción del blues desplegada por el quinteto, diremos que la música orbitó alrededor del rock & roll y el rhythm n blues más dinámico, aliñado todo ello por puntuales y agradecidos rayos de soul. ¿El resultado? Un concierto erigido sobre unas interpretaciones potentes y certeras, se mire como se mire; alrededor de unas canciones de indisimulado magnetismo y trepidantes ritmos que sonaron realmente limpias: nada que ver con el sonido pretendida y premeditadamente más traslúcido de Hinds, en comparación con el de los ahora mismo protagonistas de estas líneas: el de los comandados por un guitarrista y vocalista que buscó constantemente el espectáculo y la complicidad con los presentes, consiguiendo llevar a buen puerto ambas búsquedas antes de dar carpetazo de la mejor de las maneras a la velada: contándose con la nueva presencia sobre el escenario del guitarrista y armonicista que la abrió. Con el encargado de dar el pistoletazo de salida a esta, la penúltima sesión de ciclo, contribuyendo nuevamente Harmonica Hinds, y cómo, a dar forma a una noche como la vivida: presidida por las raíces, la magia y el rock´n blues.



God save the blues

Conciertos de Bluedays y Velma Powell

Fecha: sábado, 10 de agosto.
Lugar: parque Uranga, Burlata.
Incidencias: 4ª jornada del Burlada Blues Festival 2013; muy buena asistencia nuevamente. Público participativo que disfrutó de ambas actuaciones.

Concluyó la séptima edición del festival de blues de Nafarroa por excelencia, y lo hizo con la presencia de una referencial artista, Velma Powell; con la comparecencia de una vocalista que, nacida en Chicago, heredera –arte y árbol genealógico mediante- de la más pura tradición del blues (siendo como es sobrina nieta del histórico John Lee Hooker),  demostró ser una auténtica depositaria del sonido de su ciudad natal, cuna, en otro orden de cosas, de la electrificación del blues. 
En una noche magnífica nuevamente para la degustación de música al aire libre, la misma comenzó a sonar de manos de los vallisoletanos Bluedays, formación llamada de una u otra forma a estar todo el tiempo sobre el escenario: no en vano, tras hacer su concierto -en una suerte de primera parte-, les tocó hacer un segundo pase, arropando a la cabeza de cartel.
Así pues, haciendo gala de un sonido de marcado regusto internacional; de una carrocería inequívocamente marcada por lo mejor de las bandas más genuinas de Texas (un tanto tintada de swing, coloreada asimismo por influencias de la cercana frontera mejicana) Bluedays pasaron sobradamente la prueba del algodón en lo que a sonar como una verdadera banda de rhythm & blues, encontrando en la armónica su hecho distintivo más reseñable y ofreciendo un concierto con paradas en discos suyos como Tartaruga, Dame más calor o el último que han registrado, presentado meses atrás en Black Rose: Todojunto, en clara y directa alusión a la escritura del nombre del grupo. A continuación, tras un descanso de cerca de media hora, el cuarteto volvió a saltar al escenario, ejerciendo en esta segunda parte de grupo de acompañamiento o backing band de la cabeza de cartel. Tras tejer la pertinente alfombra roja –musicada- en aras de saludar su salida, la gran Velma Powell puso su voz al servicio del Chicago Blues de porte más genuino, representado principalmente por clásicos de décadas tan gloriosas para el género como los años cuarenta, cincuenta o sesenta; por unas composiciones sin aristas que fluyeron y fueron plasmadas con innata naturalidad, con la armónica respondiendo en toda ocasión con sugerentes fraseos a lo expresado por la voz de Powell: de lo más cálida, cristalina y llena de emoción. Un instrumento este, la armónica –por otra parte-, que tuvo destacada presencia durante toda la velada, representado lo dicho, junto con la voz de Velma, lo más significativo de la noche. Y así lo entendieron los presentes, un respetable que volvió a darse cita en buenísimo número,  en aras de disfrutar de las últimas ambrosías con sabor a blues en el presente 2013.
De las últimas bocanadas de un festival perfectamente asentado, tal y como, hablando de asistencia, lo ha dado a entender un año más la registrada día a día, siendo la presencia o no de público en conciertos de estas características uno de los principales factores a la hora de dar el visto bueno a la continuidad de festivales como este; a una cita que nuevamente, al igual que en su anterior edición, ha ejercido de más que exquisito preámbulo para las fiestas patronales de Burlata, habiéndose desarrollado con todos los elementos a su favor: comenzando por la bonanza artística y terminando con la meteorológica. Así pues, el año que viene, más, esperamos. Sí, a la vista de cómo ha sido el veredicto del público: inapelable. Nuestro reconocimiento por su buen hacer a la organización y nos vemos en 2014.




17/7/13

THE DELTA SAINTS TRIUNFARON EN BURLADA: LA CRÍTICA






Tiempo para el blues

Concierto de The Delta Saints

Fecha: jueves, 18 de julio.
Lugar: parque Uranga, Burlata.
Intérpretes: Ben Ringel, a la voz y al dobro, Dylan Fitch, a las guitarras, David Supica, al bajo, Ben Azzi, a la batería, y Nate Kremer, a los teclados.
Incidencias: actuación de hora y media de duración, bises aparte. Muy buena asistencia. Público de ambos sexos y distintas edades que se mostró receptivo.

A modo de preámbulo para lo que se avecina, la séptima edición del Burlada Blues Festival, calentando motores para la ya imprescindible cita, el pasado jueves pasaron por Burlata The Delta Saints, formación procedente de Nashville, Estado de Tennesee, que no dejó indiferente a nadie con su música; con su explosiva combinación de blues, del blues de espíritu rural más genuino del delta del Mississippi, con certeros ritmos de funk y swamp rock o rock de raíces. Con su mezcolanza de ritmos trepidantes -ocasionalmente tintados de hardrock- y boogie soul de característico y negroide sabor, protagonizando un concierto que dejó muy buen sabor de boca a los aficionados: a los cientos y cientos de seguidores del género que se dieron cita en el parque Uranga, incomparable marco para la degustación de música en directo.
Orbitando básicamente entre el rhythm and blues y el slow blues, la actuación, tal y como cabía esperarse, deparó interpretaciones de marcado sonido americano; la plasmación en directo de unas composiciones que, ricas en interesantes estructuras internas, en ramificaciones sonoras perfectamente interconectadas entre sí, conectaron a la perfección con los presentes, un público más que entendido en la materia; los temas  lucieron erigidos sobre característicos riffs de guitarra, sonando dicha noche las cuerdas de la misma en la mejor de las compañías posibles: escoltadas por las del dobro,  instrumento similar en apariencia a la guitarra cuyo sonido, por momentos, nos recordó al de otro instrumento característico donde los haya, la steel guitar; especie de guitarra acústica el dobro, si se quiere, también conocido como guitarra resonadora o  resonador, con gran arraigo en el medio Oeste de los Estados Unidos. Acerca de los músicos, apuntaremos que, además de darlo todo sobre el escenario, se lo dieron igualmente todo a todas y cada una de las canciones, tiempo para el desarrollo de las mismas incluido, no ciñéndose cuantos temas sonaron a corsé alguno en este aspecto; durando cada uno el tiempo imprescindible, como fue siempre en el blues: unas composiciones que, construidas sobre la potente base rítmica tejida por el bajista, presteza y elegancia a las 4 cuerdas con la inestimable complicidad del teclista y del preciosista hacer del batería,  denotaron por demás gusto, pasión y gran trabajo de producción artística, mostrando diferentes caras sonoras al servicio de un mismo espíritu: el del blues más característico. El del delta del Mississippi.

Portadores de una música merecedora de mayores escenarios, camino de los mismos en el marco de la maratoniana gira que están llevando a cabo; con un músico nuevo en sus filas, el teclista Nate Kremer, en sustitución –temporal- de Stephen Hanner, encargado de tocar la armónica de baja por enfermedad,  The Delta Saints nos recordaron con el presente concierto que en Burlata, desde 2007, el verano es sinónimo de blues. Tiempo para el blues, estando ya todo preparado para ello. Ya falta menos.





16/7/13

A SAN FERMÍN PEDIMOS, A SAN FERMÍN PERDIMOS; VALORACIÓN DE LOS SANFERMINES 2013



Tras arrancar el día 6 con 20 minutos de retraso, concluyeron los Sanfermines 2013, y aquí estamos, hoy 15, fieles a nuestra cita con el habitual balance de las fiestas. De unos festejos que en esta ocasión nos han dejado agradables sensaciones térmicas; incluso de mayor intensidad y calor que el registrado por los termómetros, a la vista del, a nuestro juicio, positivo desarrollo de las mismas. Así pues, repasemos lo ganado y lo perdido estos días por los diferentes escenarios.

A San Fermín pedimos, al igual que viene reclamándolo desde hacer treinta y cinco años una significativa parte de la ciudad, un lugar en la Plaza Consistorial para la ikurriña, y finalmente lo tuvo. Lo obtuvo, gracias a una acción que a muchos nos recordó a episodios como el de las Giraldillas en Sevilla en 1999, enseñando al mundo dicha enseña su razón de ser y su derecho a estar en la plaza, más allá que ser  únicamente una bandera: en Nafarroa, todo un símbolo de resistencia frente a la prepotencia y al sempiterno rodillo de las derechas, sean cuales sean sus marcas.


¿Qué pasó? Lo que tarde o temprano tenía que pasar, estando el empuje de la reivindicación de su presencia de por medio: imposible de detener dicha fuerza, como la del agua cuando busca una salida. Algo que, por cierto, nunca hubiese ocurrido si dicha bandera hubiese estado en el balcón. ¿Que no era el momento ni el lugar para exhibirla, tal y como se ha escuchado? Bueno; y tras tantos años de espera, sean o no Sanfermines,  ¿cuándo es el momento y el lugar? A la realidad nos atenemos. Y es que el problema en sí no es la ikurriña –pensamos-, sino el constante ninguneo al que se ve sometida una significativa parte de la ciudadanía.


En unas fiestas como las recién terminadas, presididas por cierta atomización de propuestas musicales (entre programaciones oficiales, alternativas, privadas o de corte espontáneo) a San Fermín, su espíritu más popular, perdimos un año más en parte de los conciertos de mayor relumbrón –presuntamente-; en los de las plazas del Castillo y de Los Fueros, a la vista de la falta de actualidad, que no de calidad, de algunos de los artistas contratados (El Consorcio, La Frontera) o del carácter repetitivo (Chambao, Canteca de Macao, Celtas Cortos, M-Clan) de la presencia de otros en la ciudad, razones por las que no nos hemos prodigado por allí. ¡Si incluso en las fiestas de los barrios hay propuestas no ya de más, sino de rabiosa actualidad! ¡O en la programación alternativa, de la que posteriormente hablaremos, las ha habido, pese a haber sido montada contra reloj! Y es que en los diez años que el firmante de estas líneas lleva dedicándose a esto, si algo ha podido constatar es lo siguiente, que cada programación sanferminera hace mejor a la anterior.

Respecto a las actuaciones de las plazas del Castillo y de Los Fueros, no deja de llamarnos la atención el comprobar cómo se sigue apostando año tras año por  bandas, excepciones puntuales aparte, como La Pegatina, que, en sus visitas a Iruñea, apenas congregan público cuando hay que pasar por taquilla, algo que no debería ser así. O cómo se reservan año tras año las bandas de mayor renombre para los fines de semana. Para agasajar a la avalancha forastera, quedando reservados los músicos locales, Gregario de Luxe y Flitter –el presente año-, para los de casa. Y es que, en aras de la proyección de grupos como estos últimos –por ejemplo-, ¿no sería mejor programarlos en fin de semana? ¿Por qué se obra como se obra? ¿Tal vez por aparentar nombres ante quienes nos visitan? Nombres españoles, claro está: repásense las diferentes carteleras, Los Brincos incluidos, y verán. 


Pero bueno, aunque parezca mentira, no todo va a ser crítica negativa. Donde sí que hubo nivel, y mucho, fue en el ciclo Jazz Fermín, brillando con luz propia los artistas elegidos; con luz majestuosamente propia en casos como los de Bill Evans y Martirio & Javier Colina: al igual que la Broken Brass Band e Ignacio Berroa, subiendo al escenario todos ellos horas después de que lo hicieran sus presuntos teloneros, razón por la que no vimos a ninguno. Y es que tal y como nos preguntamos en 2012 a propósito de que se instaurara en los Fueros dicha práctica, programar al telonero incluso horas antes del cabeza de cartel, ¿por qué se les hace actuar a horas tan tempranas?  Y más suponiéndose como se supone que el motivo de que actúen grupos denominados teloneros es darles bola; darles la oportunidad de tocar inmediatamente antes del grupo grande con el fin de darse a conocer, aprovechando la presencia de su público y su tirón, no horas antes de la estrella. Pero bueno, tal y como hemos comprobamos este año, no solo se ha persistido en este error, sino que se ha multiplicado. Por dos. También en Los Fueros.

Pese a que ya hace años que perdiésemos al glorioso y genuino San Fermín, donde sí nos lo encontramos fue disfrutando alegremente por zonas como Jarauta, algo que nos alegró sobremanera, pese a la manifiesta pérdida de naturalidad y espontaneidad a la hora de gustar y ver, de disfrutar y degustar en general el otrora carácter popular de la fiesta: representado únicamente a día de hoy por el desmedido botellón y por el encierro de la villavesa; por cierto, ¿por qué el mismo, último acto verdaderamente  surgido del pueblo y para el pueblo, no es considerado tradición? Y más cuando vemos cómo algunas novedosas procesiones ya son tenidas por tales. Como la del Jueves Santo, con bastantes menos años de vigencia. En fin; oh tempos, oh mores, que en señal de desaprobación tal vez, en caso de que nos viesen, dirían los antiguos habitantes de Pompaelo.



 A san Fermín pedimos un año más un espacio alternativo, y en esta ocasión se consiguió. Gora Iruñea! lo logró, y de paso la ciudadanía, surgiendo a orillas del Arga  una pequeña ciudad paralela a la Pamplona oficial. Perfectamente montado a pesar de la tardanza con la que llegaron los permisos, el recinto ha acogido decenas de actividades, albergando holgadamente a los miles y miles de personas que desde el primer momento acudieron a la llamada de los colectivos populares: llamadas en un primer momento las gentes para tomar parte en las labores de montaje, brindando una exitosa respuesta y, posteriormente, quedando todos los días completos los diferentes turnos de trabajos, gracias a la desinteresada labor de más de 800 voluntarios. Preparado para albergar bandas que, por imperativo municipal, no caben en la programación oficial, por la Runa han pasado con gran éxito de asistencia artistas como Gatibu, Obrint Pas, Boikot, Kaótiko (compitiendo con el horario de los toros y saliendo más que airosos del trance), Vendetta, Sho Hai & R de Rumba & Xhelazz (quienes atrajeron un público diferente al habitual en este marco), Habeas Corpus o Reincidentes, y todo ello pese al silenciamiento de cierta cabecera local, diario que, en caso de que se hubiese registrado el más mínimo incidente, no hubiera dudado en criminalizar a todos y cada uno de los asistentes. Así pues, la valoración de este primer año del recinto no puede ser más positiva. Y antes de terminar, una última reflexión para quienes han despotricado contra el mismo; ¿qué decirles? Lo que dicen los taurinos a los antitaurinos en defensa de la fiesta: si estás de acuerdo vas, y si no, pues no. Y no hay más que hablar, no siendo en el caso que nos ocupa obligatoria la asistencia. Además, ¿acaso alguien se ha quejado porque se haya contado con El Consorcio para la plaza del Castillo? ¡Y siendo algo que en ningún caso es la Runa, una zona de paso!


Tras tocar ayer techo la fiesta, la realidad nos despierta hoy, 15, el día más largo del año. Y lunes -por más señas-, quedando todos a merced del inevitable rescate a manos de la misma; de la rutina llamada a rescatarnos con sus duros ajustes de todo tipo: de  horarios,  económicos, emocionales…

Sin olvidarnos de los ciudadanos de una u otra forma excluidos de la fiesta, de esos que, cosas de la situación económica, las han vivido en blanco y negro -más que en blanco y  rojo-, ya falta menos para los del 2014: ¡Viva, Gora San Fermín!

11/7/13

SANFERMINES 2013, LA CANCIÓN!! BLOG EN SERVICIOS MÍNIMOS, COMO HABÉIS PODIDO ADVERTIR



ya falta menos... PARA QUE SE VAYA: VIVA SAN FERMÍN
GORA SAN FERMÍN
GORA IRUÑEA (POR SAN FERMÍN)

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