Blog musical de J. ÓSCAR BEORLEGUI llamado a ser integrado principalmente por monográficos sobre grupos de rock que le gusten y por críticas musicales de las publicadas por él en DIARIO DE NOTICIAS de NAVARRA. He aquí, sin duda, tus dosis diarias de BLOG & ROLL. Textos y notas -musicales- en perfecta armonía, como las combinaciones de sonidos, emociones y tiempos que dan lugar a una buena canción
27/5/11
ESKORBUTO 1987 - NARCO 2011: HACE FALTA UNA GUERRA, TEMA INÉDITO!!
25/5/11
IMPONENTE CONCIERTO DE DEF CON DOS: LA CRÍTICA!!

La hora de los mamporros
Concierto de Def con Dos
Fecha: viernes, 20 de mayo
Lugar: Sala Movie, Aizoáin.
Intérpretes: Def con Dos (DCD), banda integrada por Ken Zoo, a la guitarra, J. Al Ándalus al bajo y a las programaciones, Kiki Tornado a la batería, y Strawberry, Peón Kurtz y Marco Masacre, a las voces. Como teloneros, abrieron Libre Léxico.
Incidencias: presentación del recopilatorio La culpa de todo la tiene Def Con Dos. 2 horas, bises incluidos. Lleno prácticamente, público entregado.
En loor de multitudes y con la sensación de seguir recogiendo parte de las tempestades sembradas con sus canciones durante los 90, a la vista de la que está cayendo en el Estado irrupción del movimiento 15-M mediante: así comparecieron los siempre aguerridos y chocantes Def Con Dos de manos de hits como Poco pan, Trabajando para Dios o Que no te cojan, de más que explosiva actualidad viviendo en el país en que vivimos; en un terreno perfectamente abonado para que triunfen las letras de sus canciones, rico ahora y siempre en pícaros y corruptos de todo pelaje y condición.
Así las cosas, DCD salieron prestos desde el principio a dejar claro que, en los actuales tiempos, la desigual batalla que emprendieran 20 años atrás contra la estupidez continúa teniendo sentido. Más razón de ser que nunca, dicha guerra contra la indiferencia, el delegacionismo gratuito o la abulia existencial, lucha que, plasmada a la perfección en sus canciones -función lúdica con ingeniosa función lírica mediante-, parece estar calando en nuestros días con inusitada fuerza. Despertando mentes y conciencias a conciencia. Al menos, las de los menos abducidos de cuantos integran ese mundo tal vez de no ficción denominado Ultramemia: el de los ultra memos, claro está.
Bajo un ambiente propio de la antesala de un bombardeo, marcado por un sonido tan demoledor como los textos de sus temas, el bombardeo sonoro propiamente dicho arrancó con Fin de siglo, quedando activada de inmediato la sucesión de un auténtico arsenal de hits: Tuno bueno el tuno muerto, Acción mutante, El coche no, Muertos del rock (Vol. II) -con recuerdo para Michael Jackson incluido-, Veraneo en Puerto Hurraco (salvajemente versioneado por S.A. como homenaje a DCD), El día de la bestia… Afilados anti-himnos que, con sus ritmos y proclamas, nos transportaron por momentos a los años de nuestra alegre juventud. Temas míticos como los citados u otros de más reciente factura, como Mundo chungo, Hipotécate tú (“contra el imperio de la banca y de la estafa”, Strawberry dixit) o Destino zoquete, perfectamente declamados todos ellos por el trío de cantantes ante el delirio de la sala: frente a un público que los cantó todos a voz en grito, protagonizando intensos pogos adelante y llevando totalmente en volandas a la banda: un gentío que no contento con la estopa con forma de clásicos repartida hasta hartar, fue premiado hasta con ¡tres! tandas de bises.
Comandados por el legendario César Strawberry (pope de los indignados de finales del siglo XX) y el no menos histórico J. Al Ándalus, quijote y fiel escudero contra los gigantes –reales, que no molinos- representados por la idiotez mundana, DCD demostraron estar aguantando a la perfección el tirón, en el nuevo siglo: bueno, sin restar méritos a su trabajo, cosa también de lo fácil que en estos años se lo están poniendo a sus canciones. Y es que, al igual que mientra haya niños e inocencia tendrán sentido los circos, mientras existamos los humanos e, inherente a nosotros, la estulticia en sus diferentes manifestaciones, tendrán sentido bandas como esta. Sus canciones sin fecha de caducidad. Las composiciones de un grupo que en plena forma física, artística y, lo más difícil, mental, protagonizó un señor concierto, luciendo sus hits como más que perfectas armas pa´l pueblo. Una actuación que, apoteósica, vino a ser la constatación de por qué la gente sigue diciendo Def Con Dos, cuando la banda lo pregunta en sus directos. La incontestable prueba de que, de momento, nada en el mundo los puede detener. Muy bien.
24/5/11
CONCLUYÓ MAIATZA ROCK 2011

CRÍTICAS DE MAYO: KENZAZPI, LA FUGA, FERNANDO HUEVOS COLGANDO, BERRI TXARRAK, THE SPARTEENS...
En clave de ‘revival’ y guateque
Concierto de The Sparteens
Fecha: sábado, 14 de mayo.
Lugar: AKE, Txantrea.
Intérpretes: The Sparteens, formación presentada por Charlie Nigles, animador y maestro de ceremonias, e integrada por Maribel de Iriarte, a la voz, Douglas Nightingale, a las guitarras, Sardock Klein, a la batería, Thommy Sixteen, al bajo, Jay Lion, al órgano, Annelise Bigranch, a los coros, Adame Valeyroad, al saxo alto, Sha-Sha, al saxo tenor, y Jane Paluard, a la trompeta.
Incidencias: Concierto de presentación de Grandes éxitos del ayer, primer CD de la banda; hora y 20 minutos de duración, bisse aparte. Muy buena entrada, lleno. Público muy participativo que cantó y, principalmente, bailó.
The Sparteens compareció el sábado en AKE, y lo hizo protagonizando un colorista guateque en todos los sentidos, por medio de su actuación. Una auténtica fiesta ye yé apoyada en la representación musicada de grandes éxitos de otros (con especiales paradas en el rock vasco de los 80) original y magistralmente reconducidos hacia el twist, el boogie-woogie o el charlestón.
En medio de un ambiente totalmente propicio para ello (cosa de la bola de espejos que giraba en el cielo del local, los globos de colores que lo adornaban y de la música pinchada en los prolegómenos de la actuación), la multiformación, elegantemente trajeada para la ocasión; con algunos de sus integrantes luciendo incluso cortes de pelo al estilo de los años 60, ofreció en éste, su particular viaje a dicha década, temas tan legendarios como el Txus, de La Polla o, a manera de declaración de intenciones más general, God save the Queen, de Sex Pistols, antes de continuar la revisión de hits de bandas del país con Delirium Tremens (grande, Ikusi eta ikasi) o incluso echando mano del repertorio de Kuraia, realizando toda una incursión en los 90.
Pero, como en cualquier guateque digno de tal nombre, además de música, bebida para todos y algo de comer (que lo hubo, damos fe), también hubo un recuerdo para, dicho en el lenguaje de la época, las lentas (las más esperadas en aquellos años, por cierto), plasmado con la interpretación de In bloom: irreconocible canción de Nirvana –a priori- que, con desenfadado y convenientemente emparejados, puso a los presentes a bailar. Bueno, tan irreconocible como el Ez da berdin, de Hertzainak, tema que sonó acto seguido y al que siguieron dos de los triunfadores de la noche, Zu atrapatu arte, de Kortatu, y Jotake, de Su Ta Gar, antes de terminar con Bagaré: composición no incluida en el vitamínico CD del grupo y que trajo consigo una de las anécdotas de la velada, la salida de parte de la banda del escenario haciendo cadeneta, enganchándose a la misma la práctica totalidad del público; quedando conformada así, de este modo, una animadísima cadeneta que incluso llegó a salir a la calle, en aras de lograr desarrollarse con esplendor. ¿Más anécdotas? El concurso de twist celebrado en la recta final bajo las notas de un más que animado y genuino tema instrumental… y una sorprendente lluvia de globos y confetis.
Procedentes de Iparralde, The Sparteens acercaron a este lado de la muga su original hecho musical, iniciativa que, de cara al inminente verano, debería ser tenida en cuenta por comisiones de fiestas y organizadores de eventos musicales de todo tipo. Una propuesta anclada en la reinvención de grandes éxitos de ayer y de siempre en la que latió de fondo lo siguiente: un sentido homenaje a unas canciones y a una época. A unas canciones que, se quiera o no, marcaron época… y más. A unas composiciones que, como la práctica totalidad de las citadas, continúan haciéndolo en nuestros días, luciendo en AKE más que como versiones propiamente dichas como frutos de una interesante reconversión, llevada a cabo por The Sparteens de forma tan curiosa como atrevida. En clave de guateque y de revival, de modo realmente original.
Crisis, ¿qué crisis?
Concierto de Berri Txarrak
Fecha: viernes, 13 de mayo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Berri Txarrak, trío integrado por Gorka, a las guitarras y a la voz, David, al bajo y a los coros, y Galder, a la batería. Como teloneros abrieron Cápsula.
Incidencias: Hora y 10 minutos de duración, bises aparte. Buenísima asistencia. Público con importante presencia femenina que, mayoritariamente joven, se mostró muy participativo.
Tras recalar en más de cien escenarios de 17 países diferentes, la gira de presentación, de despedida actualmente –más bien-, de Payola, triunfal último CD de Berri Txarrak, se detuvo nuevamente en Tótem, saldándose la nueva visita con otra espectacular entrada: a pesar de factores como la coincidencia con otros eventos (dicho viernes, por ejemplo, en la sala Movie actuaba Sho-Hai en su primera visita a Iruñerria) o de la crisis: visto lo visto, al igual que asuntos como la piratería o las descargas, nos tememos que perfectos paraguas frente a particulares tormentas, en muchas ocasiones.
La música en vivo arrancó con el imponente directo del primer power trío de la noche, los bilbaíno-argentinos Cápsula, quienes llenaron de aguerrido rock & roll su tiempo como si les fuera la vida en ello. Con unos pildorazos de rock que, de cierto regusto setentero, sin grietas ni fisuras, sonaron estridentes, sin concesiones. Y tras su pase, ante una sala en estado de ebullición, perfectamente caldeada; bajo un ambiente de gala y una gran expectación, la renovada formación de Berri Txarrak a hacer lo que mejor ha demostrado saber hacer desde siempre: darlo todo sobre los escenarios.
Entre espectaculares y vistosos juegos de luces, el concierto arrancó con Gelaneuria, tema rescatado del celebradísimo Jaio.Musika.Hil al que, enlazados, siguieron dos extraídos de Payola, antes de regresar al CD en primer lugar citado para poner a la sala a botar con Kezkak. Acto seguido, tras saludar Gorka a la concurrencia, la actuación prosiguió orbitando principalmente sobre temas de dichos dos álbumes, repasando pesos pesados como los que les dieron sus respectivos títulos antes de, con la banda transmitiendo en todo momento la pulsión propia de los grandes acontecimientos, detenerse en otras canciones, como Ez dut nahi o Min hau, reunidas en el referencial recopilatorio Denak ez du balio. ¿Más temas a destacar? Liluraren Kontra (versión homenaje a Mikel Laboa), Oreka (con el que la noche alcanzó uno de sus clímax), Maravillas (todo un símbolo y un himno de nuestra arrebatada memoria histórica) y, ya en los bises, entre cuantos sonaron, Stereo, celebrado y cantado una vez más por todos con verdadera rabia.
Berri txarrak regresó a Tótem año y medio después de su última vez, y llenando nuevamente dicha sala, demostró que no hay quien les pare: ni tan siquiera la crisis, que a otros tanto parece afectar; ¿por qué? Por una razón más que evidente, porque ellos, Berri Txarrak, no están en crisis. Porque la denominada crisis, en el ámbito puramente artístico, creemos que sólo afecta a quienes la llevan en su ser. A quienes están en crisis en sí o de por sí y poco tienen que decir, como delatan sus grabaciones o comportamientos dentro o fuera de los escenarios: sólo así nos explicamos que, pese a la que está cayendo, haya artistas que consigan llenar; y es que, en caso contrario, nadie lo lograría. Además, pese a los cambios de músicos afrontados por Berri Txarrak y los quiebros y regates estilísticos protagonizados por la banda canción a canción, disco a disco, el trío no está en crisis porque cuenta en sus filas con el antídoto perfecto contra ella: el talento y la perenne inquietud artística de Gorka Urbizu, el músico que más lejos ha llevado el euskera (empleando dicho idioma desde los albores de su carrera, en Nahi Ta Nahiez) y políglota total desde el prisma musical, habida cuenta del excepcional dominio demostrado a la hora de expresarse en cualquier estilo. Y mientras Gorka no esté en crisis, Berri Txarrak no lo estará. Así pues, ¿crisis? ¿Qué crisis, en verdad?
Optimismo, esperanza, vida
Concierto de Kenzazpi
Fecha: sábado, 7 de mato.
Lugar: Auditorio Baluarte, Iruñea..
Intérpretes: Kenzazpi, banda integrada en directo por Eñaut Elorrieta, a la guitarra acústica, eléctrica, y a la voz, Beñat Serna, a la guitarra eléctrica, Igor Artzanegi, al bajo, Iñaki Zabaleta, a los teclados, y Ion Fresko, a la batería.
Incidencias: presentación de Ortzemugak Begietan, nuevo CD de la banda. Hora y 40 minutos de duración, bises incluidos. Buena entrada, público mayoritariamente joven y femenino que se mostró participativo.
En una jornada, la del pasado sábado, marcada por la omnipresencia de la música en directo, Kenzazpi presentó en el corazón de Iruñea su sexto trabajo, y lo hizo en un marco totalmente acorde con la elegancia y la grandeza de sus canciones. Con el esplendor tanto en lo referido a la esencia como a las formas, radiantes, de cuantas composiciones sonaron sobre el escenario por excelencia de la vieja capital vascona, el de Baluarte.
La actuación arrancó con temas de Ortzemugak Begietan como Ihes betean, Eta azkenak hasiera o, claro está, Hegoak astindu, ofrecido en primer lugar después de que los músicos, tras acceder a las tablas bajando por la escalera central de la sala, ocuparan sus puestos; brindado con proliferación de mariposas aleteando desde la original pantalla metálica de fondo… y revoloteando igualmente, desde ya, por los corazones; por los emocionalmente predispuestos espíritus de los presentes. Bueno, y al igual que todos los temas llamados a sonar, en medio de un más que brillante espectáculo de luces. De un espectacular derroche de arte luminotécnico erigido alrededor de los móviles y de una original pantalla de fondo que, formada a partir de once chapas metálicas perfectamente entrelazadas (cual si de piezas de un rectangular puzzle se tratase), cobró vida ya acogiendo diferentes proyecciones, ya mediante el hacer de juguetonas y coloristas fluorescentes. Acto seguido, encontraron su espacio dos referenciales temas del álbum Argiak (uno de ellos, Gernika, bajo inquietantes haces rojos, un cielo igualmente rojizo y el ensordecedor volar de aviones de guerra sobre las aterradas caras de víctimas de las bombas, en claro homenaje a los bombardeados de ayer y de hoy en cualquier parte del mundo), alcanzando el clímax la elegante intensidad musical y la intensa y colorista elegancia –en todos los sentidos- desplegada por medio de la interpretación de pesos pesados de ayer, de ahora y de siempre como Ilargia y Zenbat min. (brindados por Eñaut y Beñat a las acústicas, conformando un medley que buscó y encontró la respuesta de los presentes), Malen (con significativas imágenes de fondo de viajes obligados a través de la noche), Gutuna o Haizea, ofrecida después de que Eñaut, y el público, a requerimiento de éste, entonara el Txoriak txori del patriarca Mikel Laboa. ¿Más temas a destacar? Bihar (con Eñaut, micro en mano, recorriendo el patio de butacas de arriba abajo), la reflexiva, emocional y cargada de optimismo Itsasoa Gara (última en sonar) y, ya en los bises, el también nuevo Hemen gaude o el ya clásico Zapalduen olerkia, último en sonar.
Tras hacerlo en los últimos diez años en recintos tan distintos como las txoznas sanfermineras, el pabellón Anaitasuna, el teatro Gayarre o la sala Tótem, Kenzazpi, uno de los pilares imprescindibles del actual rock euskaldun, puso el pasado sábado su particular pica en Baluarte, con este concierto: último de los concebidos para ser ofrecidos en teatros por Kenzazpi puro presente y futuro desde el mismo día de su fundación y una y siete veces grande, a tenor de lo visto. Del espectáculo en todos los órdenes presenciado el sábado… y siempre, en líneas generales. De la fuerza, vitalidad y magnetismo de ese embriagador power rock que, de lo más melódico y cada vez más elaborado e intenso, una vez más, cautivó y noqueó a un tiempo a los asistentes.
Ganas en busca de raíces
Concierto de La Fuga
Fecha: sábado, 7 de mayo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: La Fuga, banda formada actualmente por Pedro, a las guitarras y a la voz, Nando, a las guitarras, Raúl, al bajo y a los coros, y Edu, a la batería. Como teloneros, abrieron noche No Te Va a Gustar.
Incidencias: presentación de Raíces, nuevo disco de La Fuga. Varios centenares de personas. Hora y ½ de duración, bises aparte.
Con renovada formación, La Fuga presentó su primer CD de su nueva etapa como banda, y lo hizo por medio de un concierto sorprendentemente rockero. Muy rockero y guitarrero, con el cuarteto tocando con ganas y con rabia –incluso-, como si tuviera algo que demostrar. Y sí, lo tenía. Y así lo hizo y lo contamos, damos fe: sin ejercer de abogados de nadie (lo nuestro es hablar de bandas, no de bandos) ni pretender jugar a poner una vela a Dios y otra al diablo. En cualquier caso, derrochando rock & roll como nunca anteriormente habíamos visto hacer a la formación original y convenciendo a los presentes.
La velada arrancó con los uruguayos No Te Va a Gustar, banda que hizo malo su nombre con su pase, erigido sobre una pop-rockera mixtura estilística de evidente denominación de origen latina. Y sí, gustaron; lástima que dicha noche todos los ojos tuvieran otros objetivos: Pedro Fernández y la banda por él actualmente liderada.
Tras abrir fuego con Gripado Corazón, puerta de entrada de Raíces, pronto sonó Buscando en la basura, tema que, al igual que los extraídos de anteriores álbumes de la banda, se nos antojó un tanto extraño, cantado por Pedro; lo mismo que Majareta (primer peso pesado en sonar) o El manual –en este arranque-, composiciones que, bajo un sonido no muy bueno (los teloneros, en verdad, sonaron mejor) se fueron sucediendo sin ser coreadas con excesiva euforia por los presentes: por un público en el que destacó la importante presencia de mujeres… tanto como la ausencia de rockeros: tal vez porque Raíces es muy light, en lo que a sonoridad rockera respecta. Y así, de este modo se desarrolló la velada, con la banda desgranando himnos de sus días más gloriosos entre algunos temas de Raíces, canciones estas últimas que, como la así titulada, Espinas de cristal (ofrecida por Pedro y Nando, acústicas en ristre) Ganas o Arde el viernes, cantada por Iker Piedrafita, pasaron sin mayor pena ni gloria, en lo que a efervescencia suscitada respecta: dicho esto sin la menor animadversión hacia nadie, como todo lo que, andándonos con pies de plomo –más que pasando necesariamente de puntillas-, estamos escribiendo. Y ello a pesar de que, en clara contraposición con la producción de dicho Raíces, las mismas, al igual que las restantes, sonaron rabiosamente rockeras. Construidas sobre bases netamente rockeras, plasmadas por las guitarras de forma demoledoramente rockera y adornadas por unos coros, qué grande Raúl, eminentemente rockeros, ofreciendo unos entregadísimos Nando y Pedro electrizantes duelos de guitarras y, el primero, incluso un solo facturado como si estuviese siendo examinado: algo que, en parte, sí lo fue, para qué nos vamos a engañar. Y si no por la totalidad de los presentes, sí a priori, por algunos, el arriba firmante incluido, por las razones esgrimidas relativas al nuevo disco.
La Fuga pasó por Tótem, digámoslo sin paños calientes, mostrando sus actuales cara y cruz: poniendo de manifiesto que en sus conciertos, actualmente, hay ganas y mucho rock & roll (no estando gripado su directo para nada), y que, al igual que en la vida real, cuando hay divorcios de por medio, todos salen perdiendo. Demostrando en su caso haberse dejado por el camino, además de dos antiguos miembros, casi todo su tirón -a tenor de la entrada cosechada-, siendo esto, recuperarlo, su actual asignatura pendiente. Ganas y búsqueda de sí mismos aparte, a ver cómo les van las cosas.
Chispa, espíritu, personalidad
Concierto de Fernando Huevos Colgando
Fecha: jueves, 12 de mayo.
Lugar: Terminal, Iruñea.
Intérpretes: Fernando Huevos Colgando, banda integrada por Fernando, a la voz, al bajo y a las guitarras, Migortxo, a la voz, Pete, a las guitarras, a los coros y al bajo, y Fucking Porres, a la batería.
Incidencias: presentación de El mundo hez, primer CD de la banda. 45 minutos de duración, bises aparte. Público participativo, asistencia bastante buena.
Elegantemente trajeados los vocalistas del cuarteto (es un decir: a lo Siniestro Total de los 90), el grupo, integrado por componentes y ex componentes de bandas locales como DKuajo, Mister Moshing y Asto Pituak, ofreció un visto y no visto concierto erigido sobre los temas de su primer disco, destacando entre los mismos Politxinela (cuplé policial –en palabras de Fernando- súper irónico y festivo, reescrito, ingeniosa función lírica mediante, sobre uno de idéntico título de Sara Montiel), el hit S.G.A.E. in the water, Trepalari´s rock (en clave de desenfadado rock & roll, con Bubi, de Banda Batzoki, a las voces), Nazí para partir cráneos (delirante versión del Mediterráneo, de Serrat, brindada en solitario por Fernando, guitarra en ristre, al más puro estilo Kabezabolo) o el inspiradísimo La ley de la gravedad, tocado histriónica pancarta naranja sobre el escenario pidiendo el voto para un popular partido -en el marco de una supuesta concentración de repulsa (suponemos que espontánea)-, al tiempo que los presentes coreaban el surrealista slogan que titula la canción. Unas composiciones construidas en casi todos los casos buscando, y encontrando, el primigenio espíritu del punk de ironizar, en aras de ridiculizar aquello que se pretende criticar. Unos temas que, de sonido y espíritu gamberro inequívocamente ochentero, convirtieron por momentos el Terminal en un gaztetxe, quitándonos unos cuántos años de encima y demostrando atesorar lo principal: ingenio y espíritu de transgresión, algo, en nuestros días, no al alcance de cualquiera; ¿por qué? ¿Tal vez porque quedara el nivel muy alto en los 80?
Fernando Huevos Colgando proclamó su buena nueva desde el púlpito del legendario templo del rock de Calderería, y lo hizo por las sendas del más correoso punk rock. De un género o degénero facturado y servido sin mayores pretensiones, tensiones ni prejuicios. Parodia de petición de bises incluida (y de los mismos, a la vista de en qué derivó la sesión), por los parámetros del punk más genuino que se puede escuchar ahora mismo en Iruñea; erigido sobre la irreverencia y la guasa, parodiando con gracia llegado el momento tanto la música de la gente bienpensante como su modo de vestir, quedando reflejado esto último dicho jueves, por ejemplo, en las americanas aparentemente fuera de contexto lucidas por tres de los cuatro músicos. Algo, lucir americanas convenientemente tuneadas, totalmente habitual en los albores del género, cuando las chupas de cuero traídas ex profeso desde Londres eran consideradas como parte del atrezzo de los denominados punkies de postal. Fernando Huevos Colgando, gracia, personalidad y actitud… Denotando y derrochando.
21/5/11
ATZNUGAL! ROCK, OTRA ALTERNATIVA PARA EL SÁBADO, 21

11/5/11
ANGELUS APATRIDA, PEDAZO DE TORMENTA DE METAL EN TÓTEM: LA CRÍTICA!!

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' Angelus Apatrida han despedido 2010 exultantes. ¿Los motivos? Su mejor disco hasta la fecha, ‘Clockwork’, ha sido publicado a nivel mundial por Century Media, han entrado en la lista de los discos más vendidos en España durante tres semanas, han llevado a cabo una gira europea junto a Warbringer y Skeletonwitch, han aparecido en portadas de revistas nacionales de prestigio como Heavy Rock y Rockzone y su gira española, que continuará en 2011, se ha saldado con sold outs en ciudades como Murcia, Valencia, Madrid y Barcelona. ANGELUS APATRIDA IN ACTION, LA CRÍTICA!! La hora del Angelus Concierto de Angelus Apatrida Fecha: viernes, 6 de mayo. Lugar: sala Tótem, Atarrabia. Intérpretes: Angelus Apatrida, formación integrada por Guillermo, a las guitarras y a la voz, David, a las guitarras y a los coros, José, al bajo y a los coros, y Víctor, a la batería. Como teloneros, abrieron noche Unsouled. .Incidencias: concierto enmarcado en el Clockwork Spanish Tour, gira de presentación de Clockwork, tercer CD de la banda. Entrada discreta, pero aceptable. Hora y cuarto de duración, bises incluidos. Los seguidores locales del thrash metal tenían una cita indiscutible con uno de los actuales titanes de la escena; con una de las últimas realidades y gran esperanza del thrash estatal, Angelus Apatrida, evento al que acudieron en número… Discutible -ciertamente-. Quedando la entrada salvada –en apariencia-, maquillada más bien, por la presencia tampoco muy numerosa de metalheads llegados de comunidades limítrofes. Los encargados de enrarecer –artísticamente- el ambiente, de calentar la atmósfera con sus huracanados aires metaleros fueron los madrileños Unsouled, cuarteto que exprimió el reloj al máximo, logrando con creces durante sus 45 minutos agitar la sala y encapotar el cielo de cara a la verdadera y cada vez más inminente tormenta. Todo ello, de manos de unos temas que, entre demoledores cambios de marchas y logrados volantazos rítmicos, quemando y marcando constantemente rueda en el entarimado, se sucedieron a la velocidad del rayo. Dejando su huella también alguno de ellos a pie de sala, tras bajar del escenario su entregado vocalista a darlo todo. Y a continuación, tras este claro presagio de lo mejor, después de las tormentosas ráfagas dejadas por la primera nube, el chaparrón propiamente dicho. La hora de Angelus. Los sesenta minutos, imprescindibles bises aparte –a modo de esperadas réplicas del seísmo-, de Angelus Apatrida, poderosísima escuadra que activó su explosiva carga musical después de que una intro pregrabada advirtiera de lo que se avecinaba: del advenimiento del imponente caudal de vatios, fuerza y decibelios. De la apertura de las compuertas propiamente dicha, algo que aconteció marcado por un sonido engrandecido, realmente majestuoso, traduciéndose en toda una descarga de energía, adrenalina y metal, mucho metal. En una cuantiosa suma de deflagraciones sonoras que, implacablemente ejecutadas, brindando momentos de apocalípticos y puros desboques sonoros, no dejaron indiferente a nadie. Para nada, plasmando la banda temas de toda su discografía mediante un brutal, profuso y estruendoso repaso que, sostenido sobre característicos riffs thrashmetaleros, denotando influencias de grandes a nivel mundial como Pantera, Metallica o, principalmente, Slayer, mantuvo las constantes de la noche, la tensión, de forma constante. Y, al filo igualmente, el pulso y la atención de los presentes, lo realmente importante. La admiración de un público que, aunque no muy numeroso, haciendo buena la mayoría de los asistentes el porqué de la fe profesada, en todo momento se mostró por la labor, llegando incluso a saludar con cánticos de oéoéoéoé el proceder de la banda. Los continuos tsunamis por ella provocados, con epicentro en el mismísimo escenario. Surgidos a una con el nuevo siglo, los albaceteños Angelus Apatrida, de quienes supimos en 2006, dejaron claro lo siguiente con la presente devastación: que el paso del tiempo está haciendo justicia. Que el actual reconocimiento de que gozan se lo han ganado más que a pulso. Que el mismo, tocando con tal furia, era cuestión de tiempo. Que, siendo esto así, su hora ha llegado. La de tan particular Angelus. Su momento. El más dulce de un grupo que, reivindicando el gran momento que atraviesa la escena thrasher del Estado, demostró estar a la altura de cualquier otro: estatal o foráneo, se ponga el listón donde se ponga. |
9/5/11
LOS SUAVES, CONCIERTO CANCELADO EN TÓTEM!!
28/4/11
AHORA MÁS QUE NUNCA, CON JULIETA: ÚLTIMAS NOTICIAS!!

MÚSICOS, SÉQUITO DEL GRUPO Y SEGURIDAD SOCIAL: DE ESPECIAL INTERÉS PARA PROMOTORES, TRABAJADORES Y ARTISTAS
19/4/11
JARE, VIDA TRAS IDI BIHOTZ


SOZIEDAD ALKOHOLIKA, NUEVO DISCO ANTES DE FIN DE AÑO!!

14/4/11
CRÍTUICAS DE ABRIL: MAITE ITOIZ & JOHN KELLY, LOQUILLO Y NO WAY OUT, PARA EMPEZAR
Fiesta en el bosque secreto
Representación de The blue elf´s dream, espectáculo de Maite Itoiz y John Kelly
Fecha: sábado, 9 de abril.
Lugar: casa de Cultura de Burlata.
Intérpretes: Maite, a la voz, a las guitarras, y a la flauta, John, a las guitarras y a la voz, acompañados por Marina, al piano y a la voz, Linda, al bajo, a la voz y al baile, Dimitrij, al violonchelo y Dominique, a la batería. Además, se contó con David Mejías (encarnado al elfo), y con las bailarinas Soraya y Andrea.
Incidencias: presentación de The blue elf´s dream, 2 horas y 1/2 de duración, bises aparte. Buenísima entrada. Gente de todas las edades, niños incluidos; público participativo y entregado procedente en algunos casos de distintos lugares del Estado.
Al igual que sucediera en 2008 con Tales from the Secret Forest, Maite Itoiz y John Kelly volvieron a triunfar en todos los sentidos con la presentación de The blue elfo´s dream; con la representación de una nueva ópera rock de argumento claramente continuista respecto al de la anterior, volviendo a traducirse su puesta en escena, a caballo entre la música, el teatro, la expresión corporal y la danza, en lo siguiente: en un show que, se mire como se mire, fue mucho más que un concierto. Un espectáculo para todos los públicos. Para todo tipo de públicos, como los más legendarios cuentos.
Sobre un escenario presidido por el elfo, que, perfectamente decorado y ambientado (cosa, entre otros atrezzos, de la sugerente atmósfera azulona creada) simulaba una mágica noche de solsticio; con el igualmente azulón duendecillo despertando a la ficción del bosque secreto a una con el bucolismo sonoro facturado por la banda y tomando presto el nuevo libro de cuentos (relativos, en esta ocasión, a historias relacionadas con los humanos), la fiesta, en tan onírico y animado bosque, arrancó definitivamente con la comparecencia de Maite y John y una primera interpretación, saludada con fuertes aplausos. Bueno, como todas las que dicha hada madrina y su príncipe azul brindaron dicha noche, mostrándose en su torre de marfil de mundos fantásticos y alegorías como peces en el agua, cautivando con su embrujo a los presentes. Con sus musicadas historias mágicas, presentadas por Maite con la lectura previa de breves reflexiones al respecto; con sus animadas composiciones de genuino regusto a heavy metal épico y folk irlandés, revelándose erigidas sobre las guitarras (las de corte más heavy) o sobre los teclados, las cantadas por lindes más líricas por Maite. Y éstas últimas, perfectamente matizadas por la flauta o el violonchelo. Y de este modo transcurrió la noche, entre elfos y duendes, hadas y ninfas. Entre aires musicales de indisimulada fiesta pagana, ritmos de exquisita orquestación siempre, siendo ésta totalmente compatible con la alegría y el desenfreno mostrados. ¿Más aspectos a destacar? La presencia de colaboradores de la talla de Mikel, ex vocalista de Idi Bihotz (actualmente al frente de Jare, su más que prometedor nuevo proyecto), Gorka, Zuberoa y Alex, de Diabulus in Music (a los teclados, a la voz y a la guitarra –respectivamente-) o de la categoría y nivel del referencial Carlos Itoiz, padre de Maite y toda una autoridad de la guitarra flamenca, como tuvo a bien demostrar. Finalmente, de manos de la colaboración del pianista Pedro José Rodríguez, Maite dio rienda suelta definitivamente a su faceta de cantante de ópera, antes de que, con la hora de las brujas en lontananza, la magia comenzara a disiparse...
El bosque secreto auspiciado por Maite Itoiz y John Kelly destapó el tarro de sus esencias en Burlata, haciendo partícipe a los presentes de sus sugerentes y hechizantes nuevos cuentos musicados. De su particular sueño de una noche… mágica, más que de estación alguna. Si acaso, de una noche de primavera, a una con la reciente llegada de la misma. En cualquier caso, compartiendo con tan excepcionales habitantes del bosque dicha noche de sábado sus historias, perfectamente aderezadas por el duende de músicos y bailarinas. Y siendo él el protagonista, santo y seña, por la magia del elfo.
Militante del rock & roll
Concierto de Loquillo
Fecha: viernes, 8 de abril.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: José María Sanz Beltrán, Loquillo, a la voz, acompañado por Jaime Stinus, a las guitarras, Igor Paskual, a las guitarras y a los coros, Laura Gómez, al bajo, Santi Comet, a los teclados y a los coros, y Laurent Castagnet, a la batería.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira de 30 aniversario denominada Loquillo Rock & Roll Star 30 años. Hora y media de duración. Buenísima asistencia, público de edades preferentemente adultas que se mostró muy entregado.
Como un grande, algo que demostró ser en todos los sentidos. Como un militante del rock & roll tan verdadero como grande, derrochando maneras y actitud a raudales: he aquí cómo se mostró la semana pasada el legendario e incombustible músico catalán, uno de los iconos del rock estatal por excelencia.
Sobre un escenario rematado por un telón con la imagen del pájaro loco sobre las habituales dos tibias cruzadas; tras una intro perfectamente rematada por la guitarra del colosal Jaime Stinus, el Loco, aclamado en loor de multitudes, compareció bajo los ritmos de En las calles de Madrid, dando rienda suelta al repaso de sus más de tres décadas de mili musical con María, Pégate a mí(primer tema cantado por la totalidad de los presentes) y Rock & roll actitud –entre otras-, antes de saludar con un potente y sentido “Gabon Iruña, Nafarroa” respondido por gritos de “Loco”, “Loco” prorrumpidos por la sala en su totalidad. Por un público que cantó Rock & roll actitud, dicha declaración de intenciones, con tanta rabia como fe. A enervante ritmo todo el tiempo (he aquí una de las tónicas de la velada), con la banda, sensacional, transmitiendo con su hacer la chulería y el orgullo propios del rock & roll, el aclamado artista prosiguió entregándose en cuerpo y alma por entero ya cantando con arrojo, ya, trazando característicos pasos de baile -o incluso jugando desafiante con el pie de micro al tiempo que los haces de luz lo hacían con él-, con temas como Arte y ensayo o Memoria de jóvenes airados, tan enérgicamente cantada por todos como defendida a las seis cuerdas por Stinus: junto con el referencial cantante, de negro, como siempre, e Igor Pascual, a las guitarras igualmente, uno de los protagonistas artísticos de la noche. Junto a un guitarrista (este último) que encontró su primer gran momento con la interpretación de El rompeolas, primer éxito en sonar realmente merecedor de tal denominación, si hacemos caso a cómo fue recibido (tarareada su música con indisimulable gozo y fuerza y cantada su letra a viva voz) y un segundo, a continuación, de manos de Rock suave, himno generacional brindado en pleno e imparable increscendo por el Loco a pie de sala –prácticamente- y por Igor, al filo del escenario, haciendo sonar de espaldas su guitarra. En medio de un pleamar total –se mire como se mire-, con la sala rebosando vibraciones rockeras de altísimo octanaje, efervescencia y ganas por demás. En el fragor de una marea que, con temas como Carne para Linda, Todo el mundo ama a Isabel, Autopista (protagonizando su arranque uno de los momentos de más efusión de la velada y su desarrollo, uno de los de mayor fuego guitarrero) o, principalmente, La mataré, no hizo sino subir y subir, antes de tocar techo de manera apoteósica. Catártica –incluso- a juzgar por cómo cantaron los presentes temas como con Feo, fuerte y formal, Ritmo de garaje, Rock & roll star o, finalmente, Cadillac solitario.
Arte, imagen y actitud perfectamente aunados en su planta, con la locura –entendida por pasión por la música- venciendo a la vejez, tal y como cantó en el primer tema ofrecido: así pasó Loquillo por Tótem; en plenitud de facultades, demostrando el otrora chico de la calle ser un artista único. Todo un militante del rock & roll que ahí sigue, más de treinta años después, viviendo su canción. Sus canciones. Grande el Loco, se mire como se mire. Y en concierto, espectacular. Muy bien.
Para consumo adolescente
Concierto de No Way Out
Fecha: sábado, 2 de abril.
Lugar: bar Subsuelo, Iruñea.
Intérpretes: No Way Out, banda integrada por Noel, a la voz y a la guitarra, Félix, al bajo y a la voz, y Sergi, a la batería. Como teloneros comparecieron Marvin.
Incidencias: presentación de Tabula rasa, nuevo CD de No Way Out. 1 Hora de duración. Bastante buena asistencia en general; público muy joven que mostró diferentes niveles de implicación.
Los ya veteranos No Way Out (N.W.O.) descargaron recientemente su furia eléctrica en Iruñea, dándose todo un baño de juventud y multitudes y suscitándonos los remolinos sonoros deparados por su descarga, más allá de la corrección del hecho artístico y de su triunfo cosechado, algunas reflexiones.
La velada, al igual que sucediera a propósito de una de sus últimas visitas, arrancó con los locales Marvin, a quienes no llegamos a ver, compareciendo los cabezas de cartel sobre las 22.00 horas. Perfectamente comandados por las voces de Noel y Félix, sin fisura alguna desde el prisma artístico, los de Barcelona dispararon sus canciones con tanta seguridad como rotundidad, resultando los acelerados cañonazos de pop-punk del total agrado de los presentes: del, en algunos casos, jovencísimo público que se dio cita, no dudando parte del mismo en protagonizar incluso conatos de pogo adelante, a propósito de los momentos de mayor efervescencia: energía y melodía a partes iguales en los temas, plasmados con la velocidad del hardcore, pura zapatilla y suela. Eso sí, en el presente contexto, pura zapatilla… de marca, claro esta. Sí, en un marco musical como este, de esencia –más que de connotaciones únicamente- no precisamente punk. Y es que, pese a que N.W.O. se valgan de herramientas del punk-rock a la hora de actuar (ritmos enérgicos, sonoridad guitarrera al rojo –en líneas generales-), lo suyo, su latido en esencia, es de naturaleza y raigambre bien distinta, no yendo sus canciones más allá de ser adecuados calmantes de ansias y urgencias propias de la adolescencia; relacionadas con la rebeldía de dicha etapa. Con la sed de emociones propia de adolescentes como los que se dieron cita, ávidos de una identidad. Así las cosas, ¿qué deparó la actuación? Generosas dosis de rock, digámoslo claramente, de centro comercial. De música tejida a trepidante ritmo, correctamente facturada en lo que a las formas hace referencia, pero totalmente adoleciente de esencia transgresora, verdadero cimiento del punk y del hardcore, en otros tiempos: género este último surgido en los 80 para tratar de desmitificar y normalizar el punk, en respuesta a los punkies de postal que ya comenzaban a proliferar y que, por desgracia, ya vemos en qué ha podido acabar: dando lugar a canciones como las de N.W.O., de ligera digestión y totalmente vacías en lo referido a razón de ser del género, más allá de entretener. Más allá de poder llegar a conformar, al igual que en casos como el de Despistaos, bandas sonoras de televisivas series de media tarde inspiradas en pobladores de institutos, que no estudiantes; de servir de música de fondo de anodinas vidas de ni-nis y demás juventud conformista actual, pese a sus ropajes presuntamente inconformistas. Vamos, que aunque muy bien tocadas, pese a la corrección esgrimida en las formas, el presente show vino a ser a un concierto de punk-rock lo que un kalimotxo normal a uno fabricado con vino light: Además, he aquí el principal quid de la cuestión: en el caso de que N. W. O. hicieran hardcore punk de verdad, ¿habrían actuado en Subsuelo? No.
No Way Out, concluyamos; ¿tabula rasa, como dicen en las entrevistas? Creemos que tampoco, visto lo visto. Y es que, al igual que dijimos a propósito de la veraniega visita de Pignoise, en su caso la vida también demostró seguir igual. Y en todos los órdenes: como ya sucediera en 2008, incluso con Marvin, de teloneros…
9/4/11
ARRIKUROCK 2011: LOS MAREA AL COMPLETO EN EL ESCENARIO HOMENAJE A BARRICADA
6/4/11
YA A LA VENTA!!
LAS FUERZAS DE SEGURIDAD TENDRÁN QUE SEGUIR ESCUCHANDO A VÓMITO Y A LEÑO: ¡¡LEÑA AL MONO!!
ENTRADA EN LA QUE NOS HICIMOS ECO DE LOS HECHOS
1/4/11
VENDETTA PRESENTÓ "PURO INFIERNO" EN AKE

Abierto por vacaciones
Concierto de Vendetta
Fecha: miércoles, 2 de abril.
Lugar: Akelarre Kultur Elkartea, Txantrea
Intérpretes: Vendetta, banda integrada por Jabiero, a la guitarra y a la voz, Luisillo, al bajo, Rubén, a la trompeta, Pello, al trombón, y Enrique, a la batería.
Incidencias: concierto de presentación de la banda, muy buena asistencia; una hora de diración, bises aparte.
Como suele ocurrir, tras unos intensos años de andadura, sucedió que la banda madre, Skalariak en este caso, decidió echar la persiana temporalmente. Cerrar por vacaciones, activándose de inmediato Vendetta. Bueno, mejor dicho reactivándose, teniendo en cuenta que ya supimos de dicho nombre el año pasado a propósito de la publicación del CD Dieciséis colores, una fiesta, disco editado por la Federación de Peñas en el que aportaron la versión del himno del Irrintzi. Vamos, que tras unos meses en estado latente, la columna vertebral musical de Skalariak ya está aquí de nuevo. Convenientemente rearmada y en pie de fiesta, más que dispuesta y predispuesta a continuar con la música y con su inherente espíritu guerrero: sin lugar a dudas, a tenor de lo visto, su principal tarjeta de presentación. El concierto, sorprendentemente intenso para tratarse de uno protagonizado por un grupo debutante, deparó la interpretación de quince composiciones, once de ellas propias más unas interesantes versiones de hits de Fabulosos Cadillacs, Bob Marley, Hertzainak (todo un guiño generacional la recuperación de Egunero, su mítico tema) y de los suizos Skankaroos: quince temas que, en su conjunto, sin recurrir para nada al set-list de la banda madre, conformaron un repertorio realmente vitamínico, festivo y elegante, luciendo en ésta, su puesta de largo, diferentes colores mas denotando unos mismos latidos de fondo; unas tonalidades próximas al reggae, al swing o al skinhead-reggae (aderezadas con vetas de salsa o charlestón incluso), ligeramente pasadas por el tamiz del rock y erigidas sobre un genuino color ska. ¿El resultado de tal alquimia? Unas canciones vigorosas y de connotaciones más rockeras que las facturadas por estos músicos en Skalariak -si se quiere-, por ahí fueron los tiros. Y es que hay que ver cómo se han impregnado de ska tanto Jabiero Etxeberria cono Lusillo Kalandraka, principales impulsores del proyecto, cómo han asimilado el legendario ritmo jamaicano, calándose del mismo hasta los huesos. Y volviendo a donde estamos... cómo han dado en aunar las alegres y variadas cadencias skatalítikas con los ritmos del rock, más que presentes éstos últimos en sus respectivas cadenas de ADN desde la noche de los tiempos. Desde que el primero machacaba las seis cuerdas en bandas precursoras como Mala Fama y el segundo en otras como Burni, en las que los conocimos.
Vientos y guitarras, rock y sones de fiesta, Vendetta: suena bien la mezcla. Como lo hicieron ellos el miércoles –por otra parte-, pues, en otro orden de cosas, ¡vaya cómo sonaron en AKE! Una banda a la que no debería faltarle trabajo en verano, así que ya sabéis, comisiones de txoznas y de fiestas: sin lugar a dudas ha llegado el momento de desfogarse más allá de los requerimientos de la banda de ska por excelencia... y no ya de Iruñea, sino del Estado, digámoslo claramente. La hora de salirse de madre. Del desmadre -si se quiere – en el sentido de no tener que tocar necesariamente con la presión de estar haciéndolo con Skalariak. En cualquier caso, he aquí la constatación de que ya aquel combo mediante, ya éste, nuestra ciudad continúa teniendo en activo un grupo de ska. Buena señal.
