MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

30/8/11

KOMA, TODAS NUESTRAS CRÍTICAS (DE SUS CONCIERTOS, CLARO ESTÁ)

BELLÍSIMA ESTAMPA PARA EL RECUERDO: QUÉ JÓVENES FUIMOS ALGUNA VEZ


Su rollo sigue siendo el rock

Maiatza Rok´ 2004

Grupos: Actuaciones de Aldabidia, Motorsex, AC/NE y Baron Rojo y de Bhatoo, La Leñera, Los Parpel y Koma.

Fecha: sábados 15 y 22 de Mayo.

Lugar: Frontón Askatasuna, Burlata.

Incidencias: Conciertos celebrados dentro de la undécima edición de Maiatza Rok.

Sí, pues ese sigue siendo el rollo de la Peña Euskalherria durante los meses de Mayo: El rock. Así lo vienen demostrando desde 1994 las sucesivas ediciones de Maiatza Rok…

Y como punto final de la noche del sábado 22, la sensacional actuación de Koma en su vuelta a los escenarios, demostrando estar en forma tras su año sabático y que su recuerdo ya es historia, pues afortunadamente han vuelto y el mismo se ha convertido en realidad….


Corella con K

Tercer concierto del Tinto Rock´2004

Fecha: Sábado, 31 de Julio.

Lugar: Campo de fútbol de Corella.

Intérpretes: Pako Jones, Transfer, Koma, Konsumo Respeto, Segismundo Toxicómano, Reincidentes, Zirrosis, The Meas, Peter and the Test Tube Babies, Vulpess y GBH.

Muchos fuimos los que al ver los carteles anunciadores del Tintorrock de este año creímos en un principio que en ellos había un error: ¿El Tinto en Corella? Pues sí. Tras haberse celebrado desde siempre en la provincia de Burgos Corella fue el lugar elegido para la edición del 2004, transformándose así por tres días en “Korella”, con K.

Así las cosas y bajo un sol de justicia, el concierto se inició sobre las 15.30 horas con el metal bruto de Pako Jones y el rock urbano de letras críticas y lucidas de Transfer, grupos a los que les tocó la ingrata tarea de abrir cartel. Y a continuación Koma, quienes comparecieron a las 17.30, una hora excesivamente temprana en nuestra opinión. En cualquier caso y de la mano de un set interpretado sin concesiones los liderados por Brigi marcaron su impronta a fuego, cosa que el público, aún escaso, supo agradecer, demostrando que tras el año de parón no les ha olvidado. Acto seguido llegó la hora de Konsumo Respeto y de Segismundo Toxicómano, banda de Gasteiz “punktera” en su género y que de la mano de su contundente música de rompe y rasga supo hacerse con el fervor de los asistentes, de un público de todas las edades, de estética, actitud y manera de vivir (si se me permite) en su mayoría punkie y procedente de distintos lugares del estado.

Y llegados al ecuador del festival, hacia las 21.30 llegó el turno de Reincidentes, quienes a pesar de haber editado recientemente un CD en acústico reincidieron en eléctrico, su formato de siempre, ofreciendo un set sin fisuras en el que la práctica totalidad de los temas sonaron enlazados, al más puro estilo Ramones. Y tras la comparecencia de Zirrosis, los siguientes en actuar, he aquí el momento más esperado de la noche: Las actuaciones de Las Vulpess en éste su fugaz regreso a las tablas, vuelta con un marcado e indisimulado sabor a revival, Peter and the Test Tube Babies y The Meas, otra de las bandas que el incombustible Evaristo se ha sacado de la chistera. Y ya van ¡tres! tras el adiós de La Polla: The Kagas, Gatillazo (quienes también actuaron el viernes) y ésta. Ironía, clarividencia y el buen hacer de siempre de la mano de un repertorio en el que ni sonó ni se echó en falta ningún tema de la banda de Agurain por excelencia.. Y como colofón final la actuación de GBH, salvaje y destroy como ninguna. Una cosa quedó clara a los presentes: Que a dos décadas de los ochenta, los años de su mayor esplendor, el punk fraguado en el 77 londinense, el viejo género, aun teniendo casi todo en contra, continúa manteniendo el tipo y el tirón. Y un último apunte, antes de terminar: ¿Qué hacían los GAR de la Guardia Civil tanto a la entrada del pueblo como del recinto? En otras concentraciones musicales similares no los vemos. Si únicamente era un festival, si es sólo rock´n roll... Sinónimo de transgresión en otros tiempos. Que no somos delincuentes, hombre. Que aunque por tres días el punk okupara Corella no iba a pasar nada. Corella con K, claro está.


Hator, hator neska mutil etxera

Hatortxurock 6, conciertos de Koma, Betagarri, Parabellum y La Leñera

Fecha: Sábado, 25 de Diciembre de 2004.

Lugar: Carpa instalada en el Polígono Plazaola, Berrioplano.

Intérpretes: Koma, Betagarri, Parabellum y La Leñera.

Incidencias: 6ª edición de Hatortxurock, alrededor de 3000 personas en una noche infernal. El concierto comenzó a las 22.00 horas y se extendió hasta altas horas de la madrugada. Además de presentar sus nuevos CD´s, Koma y Betagarri ofrecieron sendos pases extras integrados por versiones de clásicos del rock vasco de los 80, temas que fueron cantados por sus vocalistas originales.

En medio de una noche infernal más que invernal, he ahí las circunstancias en las que se celebró la presente edición de Hatortxurock. Y es que los augurios meteorológicos se cumplieron, trayendo entre otras consecuencias una asistencia de público menor que la esperada. La velada comenzó puntual con la irrupción de Koma, quienes se entregaron a la labor de romper el hielo (nunca mejor dicho) con tres temas de Sinónimo de ofender, su nuevo CD: Protestantes, el irreverente Imagínatelos cagando y Pensamientos fúnebres; durante su actuación los de Burlata también ofrecerían otros dos temas de dicho álbum, El muro de Berlín (compuesto a ritmo de tango y uno de los más celebrados) y Baga, biga, higa, revisión de lo más core de la célebre canción de Mikel Laboa, completando set con clásicos de factura propia como Tío Sam o El marqués, con el que se despidieron... momentáneamente, tras protagonizar un pase tan intenso como bruto. En su línea. Y es que podemos afirmar que en esta ocasión no fue el pantano de la discordia el responsable del terremoto que el pasado 25 sacudió Iruñerria: que esta vez fueron los Koma. Y a continuación otros de los a la postre triunfadores de la noche: Betagarri, formación que repetía en Hatortxurock y que también acudió a la cita con un CD nuevo bajo el brazo, Zuzenena, trabajo cuyas primeras presentaciones han tenido lugar en Japón. Los de Gasteiz ofrecieron un pase redondo demostrando que están imparables, en un gran momento artístico. Y acto seguido llegaría el primer momento mágico de la noche: la primera txanda de versiones, que con ellos a los mandos trajo entre otros a escena a históricos como Andoni de Delirium Tremens, el Drogas, que bordó más que cantó La 204 de Cicatriz, o al otrora Toñín el rey del vodevil interpretando su Carcelero huajolote. Y a continuación la segunda txanda, con Koma a la parte instrumental demostrando versatilidad y cantantes como Auo ex Etsaiak, Gorka de Berri Txarrak, Aitor Su ta Gar o Boni de Barricada viajando en el tiempo, reinventándose y retrotrayendo sobre la tarima sus canciones más celebradas; y todo ello ante el beneplácito de los asistentes, que se las cantaron todas antes de aplaudir con fuerza por la clase de historia recibida: porque esto fue el concierto en esta fase, ciertamente... una clase que finalizaría con las actuaciones de los en este 2004 resucitados Parabellum y de La Leñera, a quienes les cayó en suerte el marrón de cerrar. Y esto dio de sí la presente edición de Hatortxurock, festival más que asentado y que un año más... volvió por Navidad.


GORKA, DE BERRI TXARRAK, CANTA OIHU CON KOMA COMO BANDA BASE: IMPAGABLE


Disturbio metálico

Concierto de Koma

Fecha: Jueves, 28 de Abril DE 2005.

Lugar: Black Rose, Burlata.

Intérpretes: Koma, formación integrada por Brigi a la guitarra y a la voz, Natxo a la otra guitarra, Rafa Melenas al bajo y Juancar a la batería.

Incidencias: concierto sorpresa, lleno. La actuación duró hora y tres cuartos, bis incluido.

Diez años han transcurrido desde que comenzamos a oir hablar de una banda llamada a romper con todo. Koma, decían llamarse, y los comentarios estaban en lo cierto: así lo atestiguaron hechos como la publicación de su primera maqueta (pocas puestas de largo han sido tan exitosas) o su actuación en la edición de Maiatza Rok de 1995, la segunda. Pues bien, una década después, la víspera de partir hacia Albacete para participar en el Viña Rock, Koma compareció en el Black Rose sin avisar, y vaya conciertito el protagonizado. En sus primeros compases, éste deparó la interpretación de temas de sus últimos CD´s de estudio como Protestantes, Imagínatelos o Pensamientos fúnebres (de Sinónimo de ofender) o Jack queen Jack y Menos mal, de Criminal, composiciones por medio de las cuales la apisionadora sonora de Iruñea – Burlata por excelencia puso las cartas sobre la mesa, mostrando a las claras tanto sus intenciones como la realidad: que en estos años su sonido, su manera de vivir y de entender el metal no se ha movido ni un ápice, siquiera. Que si ésta ha evolucionado... ha sido hacia una concepción todavía más bestia. Y es que así lo demostraron, así resultó el metal – core practicado: arrollador, demoledor. Brutal. No en vano estamos hablando de la forma de tocar de cuatro músicos más que conjuntados, de unos musicazos que desde el primero al último acorde se transforman en un único ser, perfectamente sincronizados como van. De los números uno de la escena metálica estatal, y creemos que afirmar esto no es exagerado. Por otra parte, además de los temas apuntados, diremos que también encontraron su lugar canciones legendarias como Tío Sam o El Pobre, antes de encarar la recta final con El infarto y el hit por excelencia, Aquí huele como que han fumao. Ya en el bis llegaría el momento de Baga, biga, higa (contundente versión del tema de Mikel Laboa), El Markes y Bienvenidos a degüelto, cantada ésta última por Kutxi Romero.

Koma: punto y aparte. Un grupo de rompe y rasga, de metal de nuevos bríos, más allá del apellidado heavy, unicamente. De heavy del tercer milenio, si acaso, lejos de la concepción más previsible del género, esto es, del de los punteos, lucimientos personales y demás. De metal con cierto espíritu punk, zapatilla y suela y letras con mensaje. Y esto, todo esto, visto y constatado en exclusiva desde la primera línea de playa del Black, privilegiado enclave desde el que disfrutamos de la fuerza de la descarga. Y vaya chapuzón de vatios que nos dimos, en verdad. Y antes de concluir un apunte clarificador a nuestro juicio acerca de la polémica conciertos en los bares sí, conciertos en los bares no: si más que sus propietarios... parecen ser los grupos los más interesados en actuar. Y no sólo los que empiezan, a los hechos me remito. Al disturbio (en el sentido de alteración de la calma) protagonizado el Jueves pasado por estos aguerridos Koma. Punto final.


IMAGÍNATELOS, "IMAGÍÑATELOS"...


Sinónimo de arrasar

Concierto de Koma

Fecha: viernes, 11 de abril de 2008.

Lugar: sala Tótem, Atarrabia.

Intérpretes: Koma, formación integrada por Brigi a la guitarra y a la voz, Natxo a la otra guitarra, Rafa, al bajo, a las voces y a los coros, y Juancar, a la batería.

Incidencias: concierto de presentación de Sakeo, 7º CD de la banda. Hora y ¾ de duración, bis incluido. Lleno, público de media de edad alta, entusiasta y participativo. Como teloneros abrieron noche Arai.

Mucho ha llovido desde mayo del 95, mes en el que supimos por primera vez de Koma. Sucedió en Burlata, en Maiatza Rok, veterana cita con el rock que, dicho sea de paso, este año alcanza su décimoquinta edición. Bueno, mucho ha sido lo que ha llovido, lo que ha lucido el sol y, asimismo, lo que en estos años han tocado los Koma más allá de lo dicho. Y en el doble sentido de lo que se entiende por tocar, al menos desde el prisma netamente musical: hacer sonar los instrumentos (como pocos, en su género) y actuar. La velada, toda una fiesta metálica tanto sobre como bajo el escenario, fue abierta por Arai, quienes ofrecieron un concierto completo, más que un teórico pase de telonero. Una actuación correosa nutrida por unas composiciones sustentadas sobre un rock rico en todo tipo de ingredientes: cuidadas melodías, hechuras trashmetaleras, pinceladas genuinamente heavies... vetas todas ellas que dieron a entender que el metal en general, al igual que lo que se decía del heavy en los 90, nunca morirá. Sean cuales sean los tiempos y sus circunstancias. Y a continuación los Koma prestos a sakear la Tótem, algo que hicieron tanto durante el concierto (incontestable, he aquí cómo resultó el mismo) como previamente en taquilla, a la vista del gentío concentrado. La noche arrancó bajo los sones de Niños de lapos guerra, tema del CD que se presentaba al que pronto siguió La pelea y el mítico Tío Sam, aldabonazo sonoro en toda regla que, irremediablemente, llevó a la totalidad de los presentes a botar. Acto seguido, en medio de un volumen brutal –tal y como se toca y debe escucharse esta música- sonaría Vaya carrera que llevas, chaval, definiéndose claramente la llamada a ser una de las tónicas de la noche: la alternancia de temas nuevos o más o menos recientes (como La chulería, perfectamente plasmada por unos músicos que comparecieron ¡trajeados!, La fiera nunca duerme o El pato, de lo mejor de Sakeo) con clásicos como El pobre, el imprescindible Aquí huele como que han fumao o Mi jefe, con la que terminaron, en falso, sobre las 2.30 horas. ¿Más momentos a destacar? Los protagonizados por El muro de Berlín, con Natxo a la voz, a ritmo de tango, o El sonajero, composición de genuino sabor a son cubano que plasma como pocas la esencia de la banda, aunando kaña y espíritu de pachanga y diversión; un tema que, reforzado por el hacer de un trompetista, salió más que bien parado y que, además, hay que ver la de enteros que gana en directo. Finalmente los bises depararon Sakeo (evidentemente tenía que sonar la tarjeta de presentación) Protestantes y Bienvenidos a Degüelto, hit que puso el definitivo punto final a la velada.

Koma, Sakeo. Sinónimo de arrasar ambos términos, hablando de lo que estamos hablando. De quienes estamos haciéndolo más bien, de Rafa y Juancar conformando la base rítmica (petreo y rocoso tándem donde los haya), de un Natxo que nuevamente rayó a la gran altura acostumbrada y del carismático Brigi, todo un portento y amo y señor del escenario. De los Atila de la escena –si se nos permite la comparación-, toda vez que musicalmente hablando, por donde pasan no crece la hierba. De los de la escena estatal –queremos decir-, pues hace años que Koma, con su imponente avenida musical, reventó cauces y fronteras, desbordándose allende el Ebro con avaricia. El pasado viernes volvió a hacerlo de nuevo por medio de un gran concierto, esta vez a este lado de sus riberas. Que no baje el caudal.



‘Iruñea Free Musikaldia’, 2ª entrega: crítica y reflexión final

Actuaciones de Espíritu de Contradicción, Des-Kontrol, La Vela Puerca, Koma y Los Delinqüentes

Fecha: sábado, 8 de mayo.

Lugar: Pabellón Anaitasuna, Iruñea.

Incidencias: 2º de los dos conciertos organizados por las Peñas de Pamplona. Las actuaciones comenzaron a las 20.00, alargándose hasta las 3.00 de la madrugada.

…La velada, condicionada por el señalamiento de los partidos de la liga de 1ª dicisión para las 21.00, comenzó con el impulsivo rock de Espíritu de Contradicción, prosiguiendo con el frontal street-punk de Des-Kontrol: banda cuya presencia plasmó totalmente la valentía de los organizadores a la hora de programar, acertando los músicos a la hora de dar rienda suelta a su rabia contenida (motivos no les faltan) como procede en un grupo como éste; con auténtica rabia... incontenida; ¿la pena? Que apenas hubo testigos de ello, pues al grueso del público le costó llegar. Los terceros en liza fueron La Vela Puerca, multiformación uruguaya que, prácticamente desconocida para muchos (excepto para los de adelante, quienes los recibieron con cánticos y ondear de banderas del país), sorprendió y dejó buen sabor de boca: cosa del hecho musical que brindaron, el cual, rico en fusiones y coloristas vetas estilísticas, aunó a la perfección los conceptos de rock y fiesta. Y acto seguido, los a la postre llamados a llevarse el gato al agua en lo que a respuesta del público se refiere, Koma: de un público que, como siempre, disfrutó con ganas de la artillería pesada de la banda. Y es que, al igual que de los Toy Dolls el viernes, damos fe de que el sábado… de Koma fue el concierto. De unos Koma que, a una con los años, además, cada vez demuestran ser más grandes en directo…


Lo suyo siempre será el heavy metal


Concierto de Koma

Fecha: sábado, 26 de marzo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.

Intérpretes: Koma, formación integrada por Brigi a la guitarra y a la voz, Natxo a la guitarra y a segundas voces, Rafa, al bajo, a las voces y a los coros, y Juancar, a la batería.
Incidencias: presentación de La maldición divina, 8º CD de la banda. Hora y 50 minutos de duración, bises incluidos. Muy buena asistencia, público de distintas edades que disfrutó de la actuación.

Casi un año después de su última actuación en Iruñea (en el marco del festival de las peñas), Koma se reencontró con sus seguidores con motivo de la puesta de largo de La maldición divina, su incontestable nuevo CD, protagonizando un concierto incontestable, asimismo.
En medio de la habitual expectación que siempre rodea sus conciertos, sobre un escenario presidido por la espectacular batería de Juan Carlos, los comandados por ese titán que viene a ser Brigi Duque presentaron sus poderes con los temas de estreno Sin oxígeno y Los idiotas, piedras de toque a las que, ante un público noqueado –directamente- por la brutalidad exhibida en este arranque, siguieron, entre otras, la vieja Imagínatelos (primera en hacerse con el fervor de los presentes) y las igualmente de estreno Blancos de los nervios o Quién sobra. Acto seguido, el rocoso cuarteto atacó temas viejos como Vaya carrera o El pobre, canciones que contribuyeron a agrandar el implacable bombardeo de vatios, decibelios y buenas sensaciones. Mostrando las caras más versátiles de su majestuosa concepción del heavy metal; creando y recreándose la banda por sendas rítmicas (imponéntemente reconvertidas, claro está) tan variadas como las de la canción de autor (Bagare, qué poderosa versión, como todas las hechas por el grupo a lo largo de su carrera) el tango (El muro de Berlín), el thrash metal realmente malencarado (Patrón a seguir), el reggae –incluso- (Me vacío) o el son (El sonajero, hit que, reforzado por la trompeta de Sergio, cómo triunfó una vez más), la descarga, en lo que a respuesta del público respecta, alcanzó la calificación de totalmente exitosa de manos de esta última, yendo irremisiblemente hacia arriba de manos del colosal hacer de los cuatro gladiadores implicados con Bienvenidos a Degüelto, Tío Sam (espoleta que en 1995 nos alertó del potencial de la banda), Sakeo, el popurrí integrado por secuencias sonoras de El marqués de Txorrapelada, Mi jefe, Aquí huele como que han fumao y El infarto y, finalmente, a modo de última traca, La almohada cervical, tema para el que se contó con la participación de Jorge, de Sparto, a las voces.
En constante ebullición desde que se juntaran por primera vez en otoño de 1994, con su capacidad de convocatoria, al igual que sus constantes musicales, creciendo de modo tan firme como seguro desde entonces (grandes desde el primer día en realidad, habiendo sido sólo cuestión de tiempo que así lo reconociera público y crítica) la bestial concepción del heavy metal esculpida por los legendarios guerreros de Koma atronó en Tótem sin concesiones, mostrándonos a un banda en plena forma. La brutal manera de hacer de Brigi (portentosa y salvaje furia en escena), Natxo, tan inconmensurable como resolutivo, rotundo y elegante siempre, Rafa, sin perder cuerda nunca, ya a las cuatro cuerdas, ya a las voces, y de Juan Carlos, el hombre tranquilo que, en su línea, le echó el habitual par de bombos al asunto: músicos que, en otro orden de cosas, comparecieron trajeados al más exagerado estilo del género, luciendo más que a juego con una puesta en escena que, cuidadísima, incluyó telón de fondo y telares con diseños alusivos al arte del nuevo CD incluso. Músicos de una banda que, de altísimo voltaje, este sábado volvió a dejar claro lo siguiente: que lo suyo siempre fue y será el heavy metal.

19/8/11

TXARRENA, NUEVO TRIUNFO EN BURLATA





Txarrena, el proyecto musical más personal de Enrique Villarreal el Drogas, sigue de candente actualidad tras la publicación de Azulejo Frío, su 2º disco, magníficamente recibido. A la espera de volver a verlos, qué gran placer siempre, recuperamos las críticas de sus conciertos en Tótem y Sanfermines!


Al calor del rocanrol y de la noche

Concierto de Txarrena


Fecha: viernes, 4 de marzo.

Lugar: sala Tótem, Atarrabia.

Intérpretes: Txarrena, banda integrada por el Drogas, a la voz, el Flako, al bajo y a los coros, Txus, a las guitarras, y Brigi, a la batería.

Incidencias: presentación de Azulejo Frío, 2º CD de Txarrena. Lleno, prácticamente. Casi 2 horas de duración, bises incluidos.

Diecinueve años más tarde –con permiso de apariciones puntuales como las de 2008, abriendo para Marea, o 2009, dentro de Hatortxurock 9.5-, casi dos décadas después de que Txarrena echara a andar, el renovado proyecto de el Drogas se presentó luciendo sus mejores galas en Tótem, marco en el que damos fe de que la formación liderada por el legendario vocalista de la Txantrea venció y convenció. Totalmente.

Articulada sobre la práctica totalidad de las canciones registradas por el Drogas bajo el nombre de Txarrena (no es que sólo los músicos lo dieran todo sobre el escenario, sino que también dieron casi todas sus canciones: sólo faltó No Paran De Acariciar, del histórico primer LP), entre sugerentes tonos azulones, la presente noche de complicidad, calor y rocanrol arrancó con Salvaje Mirar, tema poderosamente activado por Brigi -como no pudo ser de otro modo- y ofrecido por Villarreal, sobrero de paja y bastonazos al aire de forma realmente enérgica, con el rostro embozado, en un posible guiño al viernes de carnaval. Sonando como un cañón, acto seguido la banda detonó Así, junto con Todos Los Gatos y El Fuego De La Tarde (llamados a ser brindados a lo largo de la noche), una de las cimas artísticas del nuevo CD, llevando a los asistentes a continuación el, para buena parte de ellos, presente viaje en el tiempo, hasta los años 90 con El Charco: primera de las canciones de verdadera solera en sonar y perfectamente reescrita por Txus, quien, he aquí las verdaderas tónicas de la velada, sobre la infranqueable zaga rítmica, la entendió al más puro estilo Messi, entre endiablados quiebros con forma de solos y regates. Y todo ello con el Drogas demostrando haberse quitado de encima veinte años; mostrándose el siempre inquieto cantante como un eficaz y anfetamínico director de orquesta, no estándose quieto ni un segundo. ¿Canciones del primer álbum a destacar? Nada Sin Ti, El Lobo Feroz –con Enrique ocultando su cara tras una careta de lobo-, Frío (la única cantada con verdadero calor por el gentío) y Empujo Pa´Ki –ya en los bises-, emblemáticos temas con los que muchos retrocedimos en el tiempo el mismo número de años que demostró haberse quitado Villarreal. ¿Y del segundo? Además de las ya citadas, qué trío de ases, Quiero Que, Dime Cómo Besas (muy barrikeras), Pelea De Barro (sensacionalmente introducida por Brigi: qué espectáculo añadido su presencia), Azulejo Frío (perfecta guinda del pastel dicha noche) o Estos Clavos, tras la que, con Txus extrayendo de su hacha chispas de fuego de verdad –directamente- con la vistosidad y el colorido de las de los fuegos artificiales, arrancó un mini set acústico integrado, por si no había suficientes canciones en el cargador, por una inédita, entre otras.

Perfectamente respaldado por el Flako Trijenio, Txus Maraví y el aristócrata de las baquetas Brigi Duque, el Drogas presentó su esperada nueva cosecha de canciones bajo la denominación de origen Txarrena; tal y como lo explicara en 1989 a propósito de las incluidas en un LP de Barricada, una nueva colección basada en “ruido hecho con el corazón y con algo que está más abajo del ombligo”, traduciéndose lo dicho, en una noche en la que todo lo enamoró la música. El incontenible rocanrol pasional, caliente y felino acertadísimamente plasmado en disco y en directo por el grupo, caudal que fluyó en Tótem con la fuerza intrínseca de un geiser, calando totalmente en los corazones de los presentes. De un público que, alborozado, despidió a la banda con una gran ovación, premiando así su salvaje tocar. El fuego dado a la noche, diecinueve años después. El hecho de que, como quedó meridianamente claro, Azulejo Frío tenga madera… de discazo: y tanta como tablas los músicos. Mucha madera presta a arder.


Noche, Drogas y Rockanroll

Concierto de Txarrena


Fecha: domingo, 10 de julio.

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea.

Incidencias: 5ª actuación del ciclo Fueros directo 2011; concierto enmarcado en la gira de presentación de Azulejo Frío, 2º CD de Txarrena. 2 horas de duración. Como teloneros abrieron noche Eraite.

Como buen mago que se precie, siempre con alguna sorpresa en la chistera, El Drogas, tal vez el músico de Iruñea que más veces ha subido al escenario de Los Fueros, volvió a acceder al mismo nuevamente, esta vez al frente de Txarrena: su bala en la recámara para el presente 2011, aprovechando las merecidas vacaciones de Barricada. Y, tal y como acostumbra, así lo hizo don Enrique una vez más, enamorando a la noche con su magia y rockanroll. De otra manera –si se quiere- debido a la singularidad del rock ofrecido en esta, su presente reinvención, pero con los susodichos como principales ingredientes: así volvió a hacerlo ese gato de salvaje mirar que, acurrucado a la espera de la madrugada, sigue siendo El Drogas, quien, pletórico en esta no sabemos si su segunda o tercera juventud (primera de espíritu, fuera de toda duda), volvió a ejercer de reinona en toda su plenitud, sorprendiendo con su salvaje y felino tocar, verdaderamente personal, agreste y pasional. Con su concepción más provocativa del rock & roll, propia de los tiempos en los que el mismo venía aliñado por el sexo, entre otras substancias. O por la oscuridad, tantas veces cómplice de aquel y con tantas connotaciones e historias compartidas en noches como, por ejemplo, las más que presentes en Azulejo Frío.

La velada fue abierta por unos jovencísimos Eraite, formación que, de blanco como la cal por fuera y negro metálico en su ser –seguramente, rematados ambos sentimientos por el siempre candente color rojo- demostró haber interiorizado a la perfección el recorrido del heavy y el hardcore vasco de los noventa, demostrando a la concurrencia, por lindes muy cercanas a las de Su Ta Gar, que continúa habiendo peregrinos prestos para continuar afrontando dicho camino, veinte años después. Perfectamente preparados los mismos. Y finalmente, acto seguido, los flamantes Txarrena del nuevo siglo al escenario, más que preparados para dejar huella en los Sanfermines… y en la historia, toda vez que el concierto fue grabado de cara a la publicación de un futuro DVD.

Alimentado por los temas de los dos álbumes de Txarrena, el fuego de la noche mostró sus primeras y tórridas lenguas con Salvaje mirar, prosiguiendo el crepitar, sobre la ya ardiente madera del escenario, con Así (del segundo CD, como el primeramente citado) y El charco, viejo, este último. Con El Drogas, el Flako, Txus y Brigi inconmensurables, pura adrenalina y actitud rockera todos ellos regando con gasolina la función, el incendio llamado a ser el concierto fue adquiriendo las esperadas grandes dimensiones de manos de canciones directas siempre al estómago y al corazón –más que únicamente a la cabeza- como Todos los gatos (primera en mover a los de delante), El peldaño más cercano, Hay poca luz, Dime cómo besas, Piel de gato (con El Drogas, abrigo de cuero negro hasta los pies, careta y chistera, sacando a lo Alice Cooper a relucir su faceta más teatral: algo que, máscara de lobo cubriéndole el rostro, también hizo en El lobo feroz), Déjalo muñeca (con Enrique blandiendo impulsivamente bastones al aire, sobrevolando cual helicóptero de lado a lado del entarimado) o, ya en la recta final, Frío, la más coreada por los presentes: por un público de media de edad alta que, si bien no en el número esperado, protagonizó una asistencia notable, disfrutando con más tranquilidad que los días previos de la noche; de unas canciones que, ardientes de por sí y de contrastada madera para arder y hacer arder (como Nada sin ti, Empujo pa´ki y, cómo no, Azulejo Frío, últimas en sonar), aun presididas por el carisma y el inquieto latir de la creatividad de El Drogas, crecieron perfectamente propulsadas por el impulso de Txus (un auténtico dandy de las seis cuerdas), el Flako (representando como pocas veces se ve en los actuales escenarios la personificación del rock & roll) y de un Brigi que, colosal, aprovechó la ocasión para dar permiso de fin de semana al baterista que encierra en su interior. Una noche más, a la espera –en el presente caso- de ver cómo queda el DVD, nada que objetar.


TXARRENA EN RUTA DE NUEVO, EMPUJANDO PA´KI Y PA´LLÁ





Además, klikando en los siguientes enlaces podéis leer estas dos entrevistas publicadas en Gara y en el suplemento EL CAMALEÓN, de Diario de Noticias.





18/8/11

KIKE SUÁREZ Y LA DESBANDADA, TRIUNFO EN EL CABALLO BLANCO: LA CRÍTICA!!




Por ahí siguen yendo los tiros


Concierto de Kike Suárez y La Desbandada



Fecha: jueves, 4 de agosto.

Lugar: terraza del Caballo Blanco, Iruñea.

Intérpretes: Enrique Suárez, a la voz, acompañado por Esther, a los coros y a las voces, Goyo, a las guitarras, Javier, al bajo, y Fernando, a la batería.

Incidencias: concierto enmarcado en el ciclo organizado por el Mesón del Caballo Blanco. 1 Hora y 1/2 de duración, bises incluidos. Muy buena asistencia.


Protagonista de una multidisciplinar y politoxicómana carrera musical que, iniciada en los primeros años noventa, desde diferentes frentes, se traduce en un auténtico ejercicio de supervivencia escrito noche a noche, escenario a escenario, el polifacético Kike Suárez (Hortaleza, Madrid, más conocido como Kike Babas al frente de King Putreak y The Vientre) pasó por el Caballo Blanco, protagonizando un efervescente concierto. Un arrebatador espectáculo, en la provocativa línea de los por él habitualmente brindados.

Tras arrancar con un tema inédito, el repertorio hizo dos primeras paradas en sendas pistas de Carta Blanca, primer CD de los comandados por Kike: el chotis Nana de la mantis (recuperado del cajón de sastre de The Vientre), y Nuestra jerga, prosiguiendo recorrido con tres nuevas revisiones de temas de King Putreak (Planeta mentira), los ya citados The Vientre (La clencha) y, suponiendo su interpretación una de las grandes sorpresas de la noche, la de una legendaria versión de Tahúres Zurdos, Five years, el tema con el que la banda de Aurora Beltrán honró a David Bowie en su primer LP. A continuación sonó un viejo hit de The Vientre reescrito para La Desbandada, Todo lo hago fatal, prosiguiendo viaje con el inédito Cenicienta dijo basta (creado a partir del cuento La Cenicienta que no quería comer perdices, best seller de Nuria López y Miriam Cameros, con más que recomendable web de idéntico título) y con el ascenso a dos de las cimas de esa cordillera de canciones que, con la creativa impronta de Kike siempre presente, es Carta blanca: Vuela sirena y La Chari, brillantemente introducido por Esther por medio de la interpretación de una copla, Espabilá, e igualmente rematado en clave de desenfadada rumba con Virgen de la Caradura, antes de que la citada vocalista tomara el protagonismo principal ofreciendo una especial versión de La Fina, de Leño. El Fino –más bien- a la vista de la operación de cambio de sexo lucida por el tema. Y de esta guisa llegamos a la recta final, sostenida –en un primer momento- con el imborrable momento teletienda vivido (¡qué show el montado por el de Hortaleza con el fin de vender discos y libros, trabajos que, no desvelaremos cómo, pero le fueron quitados de las manos!) y acto seguido, con interpretaciones de nuevos y viejos temas como Trampas, caídas y fantasmas, La última vez (precedido por una desgarrada y desgarradora lectura con la sordidez de los bis a bis carcelarios de fondo) y el incendiario Razón y corazón.

Con raíces más que echadas en el underground madrileño más profundo, Suárez o Babas, Babas o Suárez… tanto la monta, la monta tanto. Tanto o más la sigue montando. La fiesta, el jaleo, he aquí qué hemos querido decir. Kike Suárez -tal y como ahora se hace denominar-, toda vez que se cerró el círculo y el nombre verdadero se convirtió en sobrenombre artístico, después de que aquel, a ojos de todos, pasara por el de verdad. El nombre de un artista que el pasado jueves defendió su proyecto con idéntica fuerza, naturalidad (incluso antes de subir al escenario se cambió de ropa, pantalones incluidos, sentado al filo del mismo) y decisión que antaño, dejando claro que, tal y como participó al mundo desde el título del segundo CD compartido de King Putreak y The Vientre, por ahí siguen yendo los tiros. Ya sabéis por dónde… y directos al cerebro, rezumando acidez, visceralidad, amoral canalleo, alcantarilla y vida, mucha vida: por las lindes de la expresión artística más afilada, transgresiva y provocadora. Y más ahora si cabe, contando con total carta blanca para hacerlo.



NUESTRA RESEÑA DE SU CD "CARTA BLANCA"!!

No sé a ciencia cierta quién es Tom Waits, nunca he tenido el gusto; al menos, conscientemente. Preguntando entre mis más cercanos, alguien me ha dicho que es “uno que canta como el Babas pero en malo”. Bueno, no sé quién es ese señor ni qué canta, ni a ciencia cierta ni a ciencia menos cierta; ¿que a qué viene esto? A que al hablar de Kike Suárez, nombre en la vida real y, actualmente, también en la artística, tras el que se parapeta el ingenio de Kike Babas, al igual que pasaba cuando se hablaba de su talento en grupos anteriores, casi siempre sale a colación ese tal Waits…
Como suele pasar, cosas de estar vivo, Kike se está haciendo mayor, y he aquí, por las sendas de un rock de autor tan maduro como lisérgico, el resultado: nueva banda y nuevo retoño discográfico, el primero. Carta blanca, que así se llama el artefacto, consta de 13 balsámicas dosis que, con el inconfundible marchamo de su autor, si bien muestran formas más estilizadas y depuradas, más alejadas del exceso que las por él esgrimidas en The Vientre o King Putreak –principalmente-, mantienen inalterables sus contenidos: llenos de vida tan cruda como real –en todos los sentidos-… y de amoral realismo de asfalto, por ahí siguen yendo los tiros; 13 pildoritas, en suma, que marcadas por la habitualmente exquisita presencia de la función lírica, resultan de elevada pureza… pese a los cortes que presentan: chotis, tango, rumba, aires de vals, de polka…
Carta blanca, me ha gustado: además, si no, no lo hubiera reseñado. Me ha hecho sonreír de manera cómplice, aunque tampoco sepa a ciencia cierta qué es eso de chansonnier -que dicen en la nota de prensa-: me guardaré la palabrita por si la puedo colar en algún lado; me ha gustado, sí, y de modo natural: como cuando algo –o alguien- te gusta sin que sepas la razón… ni sus entresijos; esto es, como cuando te gusta una tía sin saber por qué… y aunque no sepas de anatomía: pues lo mismo en este caso. Pues eso, y punto: aunque, ahora lo acabo de oír, no me guste Tom Waits.


VIDEOCLIP DEL TEMA "LA CANCIÓN DEL ANHELO"







NO SE VAYAN TODAVÍA, QUE AÚN HAY MÁS

Sí, pues, además del año pasado y este por el Caballo Blanco, en noviembre de 2008, Kike y la Desbandada pasaron por el Black Rose, de Burlada: he aquí la crítica de cuanto aconteció entonces en el escenario...

Lisérgica madurez

Concierto de Kike Suárez y La Desbandada

Fecha: viernes, 14 de noviembre.
Lugar: Black Rose, Burlata.
Intérpretes: Enrique Suárez, a la voz, acompañado por Esther, a los coros y a las voces, Goyo, a las guitarras, Javier, al bajo, y Fernando, a la batería.
Incidencias: asistencia discreta, público integrado por cerca de medio centenar de personas que, curiosas, disfrutaron de un concierto de hora y media de duración, bises incluidos.

Tras poner punto final en diciembre de 2007 a King Putreak y haber hecho lo propio anteriormente con The Vientre (cual caras de una misma moneda, sus bandas más señeras), el polifacético, funambulista –en parte- y multidisciplinar Kike Babas mostró en Black Rose las cartas de su nuevo proyecto musical. Se mire como se mire, uno de los más arriesgados, personales y maduros de cuantos le hemos visto comandar. De punta en blanco y chistera, respaldado por unos más que solventes músicos (“yo, como vosotros, he venido a disfrutar de ellos”, he aquí cómo los presentó) el de Hortaleza, en medio de un ambiente de inequívoca complicidad, ofreció un buen número de temas de los llamados a integrar su próximo primer CD: unas composiciones, desde el prisma lírico, erigidas sobre historias ricas en calle, sensaciones y, digámoslo así, sabor a substancias de ésas que tanto apasionan al madrileño y, desde el musical, presididas por un rock de autor verdaderamente maduro y personal; por un hecho musical con nombre propio –más allá de alias o denominación artística alguna-, innegable regusto lisérgico y, según la tradicional receta de Kike, aderezado por variadas vetas de vals, chotis, rumba y tango. Unos temas, en suma, con pulso, y que, salpicados de cambios de ritmos, en los inicios de la noche sonaron enlazados entre sí, algo que cambió cuando, a una con el transcurrir de la velada, ese agitador de mentes y provocador nato que responde a los nombres de Kike Suárez o Kike Babas se fue soltando, metiéndose cada vez más en su papel. Conforme fue aflorando, cada vez con más fuerza, el maestro de ceremonias que lleva dentro, cosa en la que, posiblemente, tuvo que ver el reseñable número de gente que finalmente se juntó, un público que se mantuvo fiel al devernir de los músicos en todo momento; sí, pese a no conocer el repertorio con la salvedad de las revisiones ofrecidas del de King Putreak, Planeta mentira, o del de The Vientre: Chotis a una, Clencha o Virgen de la Caradura, potencial hit todavía en estado latente que nunca llegó a explotar; y es que otro gallo le hubiera cantado de haber sido interpretado por Amparanoia o por el Lichis, por ejemplo. En cualquier caso, todo un lujo volver a oír dichos temas, en otro orden de cosas.
Un paso adelante. Un nuevo paso adelante en la carrera de Suárez/Babas: un pasito pequeño para él ... y para la humanidad –posiblemente-, algo que a él le será indiferente, con toda seguridad. A un artista que, una de las caras del underground madrileño más genuino, volvió a demostrar ser un tipo de ésos que vive para esto, más allá de hacerlo de esto. Por y para el arte en sus distintas vertientes, polifacético y multidisciplinar como lo hemos definido y tal y como lo da a entender su obra, plasmada en un intenso legado elaborado sólo o en compañía de Kike Turrón (su pareja artística de toda la vida) e integrado por discos, biografías por ambos rubricadas, libros de cosecha propia, centenares de artículos y entrevistas que han llevado y continúan llevando su firma en multitud de fanzines y revistas o los videoclips y vídeos dirigidos por dicho par. Eso sí, un paso tan pequeño como necesario –a todas luces- para seguir dando rienda suelta, canalizando su creatividad. La peculiar concepción del hecho artístico del ahora Kike Suárez, el otrora y siempre Babas: fuera de toda duda, de otra dimensión la misma. Suerte con La Desbandada

CENICIENTA DIJO BASTA, NUEVO VIDEOCLIP DE KIKE BABAS

Kike Suárez y la Desbandada continúan de actualidad con la publicación de un nuevo videoclip, basado en el tema Cenicienta dijo Basta: composición creada a partir del cuento LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES, de Nuria López y Miriam Cameros: best seller nacido por encargo de una asociación de mujeres maltratadas para gritar a los cuatro vientos lo siguiente, No más mujeres maltratadas.



"MATERIAL DEFECTUOSO", NUEVO CD DE EXTREMODURO: OLÉ, OLÉ Y OLÉ!!

He aquí lo que escribió sobre el CD el gran Pablo Cabeza:

“Como ya ocurrió en el anterior disco, ‘La ley innata’ (2008), Extremoduro desarrollan sus composiciones sin mirar a las manijas del reloj. Surgen libres los acordes y las ideas y cesan cuando la brutalidad, la envoltura y la poesía han contado todo lo que tenían que decir. Seis canciones fueron la base de ‘La ley innata’ y otras seis revierten en ‘Material defectuoso’.

Tras dos años y medio de la publicación de la ‘La ley innata’, Extremoduro regresa con este nuevo trabajo, grabado en los Muxik-On Estudios de Iñaki Antón ‘Uoho’, el notable, elegante y estilista guitarra y productor que lleva con Robe desde 1993.

‘Material defectuoso’ es, posiblemente, el disco más melódico de Extremoduro. El que mejor envoltura posee de todo lo que han grabado. El que mejor baila alrededor de la mente. El que nos mece sin que llegue el sueño de una a otra estrofa. Resulta cautivador cómo las palabras sugieren y cómo el ritmo y las nobles guitarras de ‘Uoho’ te giran la cabeza como un tornillo reversible.

El single ‘Tango suicida’ se desvanece y resurge entre aparentes arreglos y cabalgadas de progresivo y sinfónico. Extremoduro se nos escapan de las manos por los versos de Robe, siempre inesperados, expresivos, por las infinitas guitarras de Iñaki o por los arreglos que conciernen a todo lo que se toca. Aquí nada baja de los seis, siete u ocho minutos. Extremoduro no se conforma con el cliché habitual del rock, en el que un minuto real de música da lugar a una canción de tres o cuatro a base de repeticiones”






EXTREMODURO, EN EL TELEDIARIO: QUÉ COSAS, QUÉ TIEMPOS...




TANGO SUICIDA, TODA UNA APOLOGÍA DE LA INMENSIDAD E INTENSIDAD DESPLEGADAS EN EL DISCO


Y, aquí abajo, un vídeo de Ama, ama y ensancha el alma, homenaje realizado por el programa La isla de viernes al grupo de rock transgresivo con motivo de su nuevo disco. Tema interpretado por varios músicos extremeños: Manolillo Chinato (poeta, desde Puerto de Béjar), Vito Íñiguez (vocalista de Sinkope, desde Quintana de la Serena), Woodi Amores (guitarra en Qkino, desde el Bujío, Mérida), Juan Flores "Chino" (guitarra Sinkope, desde Torremejía), Carlos Masegosa (vocalista de Bucéfalo, desde el teatro romano de Mérida), Lorenzo González (vocalista Qkino, desde el edificio Embarcadero de Cáceres), Alfredo Barroso (batería de The Wish, desde su local de ensayo en Badajoz), Moisés Baranda (bajista de Chilis Con Carne, desde Cáceres), Emma Peters (violinista de Find Emma, desde Malpartida de Cáceres) y Gene García (desde el palacio de congresos de Badajoz). Nosotros, insertándolo aquí, nos hacemos eco del homenaje; ahora más que nunca, AUPA ROBE!!



11/8/11

CONCLUYÓ EL BURLADA BLUES FESTIVAL 2011; YA, TODAS LAS CRÍTICAS!!




Credenciales en clave de blues

Concierto de

Steve Zee y Ñaco Goñi Blues Band


Fecha: domingo, 17 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Steve Zee y Ñaco Goñi Blues Band, cuarteto integrado por Steve, a las guitarras y a la voz, Ñaco, a la armónica, Javier El Sargento, al bajo, y Armando, a la batería.

Incidencias: presentación de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; asistencia discreta, público de media de edad alta que se mostró más o menos participativo. Hora y ¾ de duración.

A la altura de lo mejor, eso que, tal y como se acostumbra a decir, siempre está por llegar; a la altura del nivel de los artistas anunciados como platos fuertes de la nueva edición del festival de blues de Burlata, he aquí como se mostraron el gran guitarrista Steve Zee y el no menos gran armonicista Ñaco Goñi por medio del concierto ofrecido, concebido como de presentación de credenciales de dicho Festival.

Ante un público que, integrado por apasionados e incondicionales del blues, se dio cita en número discreto aunque aceptable –si tenemos en cuenta atenuantes como el hecho de que la actuación se celebrara a tres días de la conclusión de los Sanfermines, que el día de autos fuese domingo… y el fresco reinante (los termómetros no marcaron más de 15 grados)-; ofrecido sobre un pequeño y apañado escenario, el repertorio brindado cabalgó a lomos de composiciones propias de ambos cabezas de pelotón y versiones de otros artistas, temas todos ellos que, perfectos botones de muestra del gusto y del virtuosismo atesorado por los músicos, navegaron por aguas de un rhythm and blues de puro sabor genuino, teñido el mismo, claro está, por los habituales palos de la baraja, estando tan troncal género de por medio; unas composiciones erigidas, cómo no, sobre el magistral hacer de Ñaco a la armónica (órgano vital a todas luces para el funcionamiento de un corpus musical como el que presentaron) y el de Zee –a las seis cuerdas-, dejando ambos tocando en ocasiones al alimón impagables imágenes visuales y sonoras en distintas fases de la velada; llegando a establecer incluso vistosísimos diálogos con sus respectivos instrumentos, con Goñi emulando los efectos del wah-wah con la armónica y Steve, extrayendo todas las posibilidades de su guitarra, disfrutando y haciendo disfrutar con ello. Con ella. Con ellas, ante la aprobación general: ante el beneplácito de unos presentes que, pocos tal vez pero por la labor, no dudaron en jalear a ambos cada vez que se hacían con las riendas de la noche. De una sesión, a diferentes intensidades para una idéntica actitud, facturada al detalle por los dos, construyendo y deconstruyendo blues.

La puesta de largo del Burlada Blues Festival 2011, la nueva apuesta de la Asociación de Blues de la localidad para el presente año, no pudo arrancar mejor que con la presente actuación: plato musical que vino a ser todo un menú degustación a la espera del llamado a ser servido el día grande. Los días grandes que se avecinan para el género, a caballo entre los meses de julio y agosto. ¿La pena? Que tal vez ni la fecha elegida ni la temperatura acompañaron, revelándose una vez más la colaboración de la climatología como condición sine qua non –prácticamente- para el éxito de la música de las noches de verano; estando esta estación de por medio, antojándosenos la sensación de bonanza meteorológica para un recinto como este, el parque Uranga, requisito verdaderamente imprescindible: como para las neveras, la de frío. Pero bueno, pelillos a la mar. Además, el que hace lo que puede, como la correosa asociación de Burlata, no está obligado a más. Un año más, se nota, se siente en el ambiente. El blues sigue estando presente.



Are you ready to blues?

Conciertos de De 2 en Blues Band y Alex Caporuscio Band


Fecha: viernes, 29 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Incidencias: 1ª jornada de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; Asistencia bastante buena. Público de ambos sexos y media de edad alta receptivo y participativo.


Tras el concierto ofrecido el 17 de julio por Ñako Goñi & Steve Zee -a modo de tarjeta de presentación de la presente edición del festival-, el pasado viernes arrancó el ciclo propiamente dicho, no pudiendo hacerlo mejor que con la presencia de dos titanes del género: los locales De 2 en Blues Band y el trío comandado por el sobresaliente Alex Caparuscio.

Que De 2 en Blues Band, más de veinte años de trayectoria les avalan, estén convocados para pisar un escenario siempre es una buena noticia, y así volvió a corroborarlo el sexteto por medio de la presente actuación. Y eso, una grandísima noticia, vino a serlo en primer lugar para la música, a la vista del nivel por ellos atesorado y desplegado. De su pasión por el rhythm´blues teñido de el soul y del calibre de temas como los que conformaron su repertorio, dando lugar a una actuación de hora y media de duración. A un pase rico en momentos de tocar el cielo con las manos para Mariano, Patxi o Skualo, sin desmerecer a la base rítmica: de tocarlo con las mismísimas manos con las que tocaron guitarra, armónica y teclados, tejiendo de forma exquisita la musicada alfombra que arropó la voz de Miguel, el frontman nacido para cantar blues. El vocalista nacido para sentir y vivir en primerísima persona el legendario estilo, poco menos que abducido por sus sonidos como demostró encontrarse nuevamente dicho viernes… sin que en su caso, definitivamente, quepa posibilidad alguna de exorcismo. Y dicho esto desde el reconocimiento más sincero (sentimiento surgido tras presenciar actuaciones como la que protagonizaron dicha noche) y la objetividad más absoluta, toda vez que el blues no es el estilo de cabecera del firmante de estas líneas. Dicho desde el disfrute por él vivido, al igual que la totalidad de los presentes: un público que disfrutó de las bondades de la música y de la meteorología –pese a resultar imprescindibles una noche más chaquetas y jerseys-, haciéndolo ya sentados en la hierba, ya, de pie, envolviendo a los sentados. Un público que acudió en idéntica medida a ver a ambos artistas, siendo este el motivo por el que no los hayamos considerado meros teloneros.

Nacido en Londres de madre española y padre italiano, Alex Caporuscio y sus dos acompañantes, Celina, al bajo, y Juli el Lento, a la batería, tomaron el relevo a los anteriores a la perfección, manteniendo las expectativas y el nivel dejado sin problemas: cosa de la fogosa concepción del rhythm´blues de Alex, estilo que, de su mano, lució teñido de rock & roll, aires surferos, funkies e incluso de hard boogie tejano brindado a lo ZZ Top, reivindicándose rico en esencia y pulsión. En vida, de manos de un guitarrista que, imprimiendo carácter a los temas ofrecidos a velocidad de impresión -las más de las ocasiones- (composiciones propias casi todas ellas, incluidas en un primer CD publicado en 2010), demostró ser un auténtico mago de las seis cuerdas, extrayendo prácticamente chispas de las mismas. Dando la sensación de que, al igual que fuego entrechocando dos piedras entre sí, también fuera posible extraerlo de las cuerdas de su guitarra, haciéndolas sonar con semejantes ganas y energía. O, en los momentos más intimistas, inusitada belleza, extrayendo entonces las notas, en el marco de los slow-blues ofrecidos, con la exquisitez y dulzura de quien deshoja una flor.

Un año más por estas fechas, ¿está Burlada preparada para el blues? Sí, fuera de toda duda; y así quedó demostrado una vez más el último viernes de julio: lo mismo que, al día siguiente, con la sensacional actuación de Jimmy Burns. Seguiremos informando.


Palabra de viejo bluesman

Concierto de Jimmy Burns y Quique Gómez & Luca Giordano Band

Fecha: sábado, 30 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Jimmy Burns, a la guitarra y a la voz, acompañado por Quique Gómez, a la armónica, Luca Giordano, a la guitarra, David Salvador, al bajo, y Fabio Colella, a la batería. Como teloneros, abrieron noche Rojillos Blues Band.

Incidencias: 2ª jornada de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia nuevamente. Público de ambos sexos y diferentes edades que se mostró receptivo y participativo.


A la altura de las actuaciones de los artistas que actuaron el viernes. Al mismo gran nivel, he aquí cómo discurrió el concierto protagonizado por Jimmy Burns y su banda la noche del pasado sábado, confirmándose los mejores presagios: representando de hecho su presencia -más allá que únicamente a priori-, una de las cotas artísticas del festival.

La velada arrancó con el voluntarioso proceder de Rojillos Blues Band, formación que caldeó el ambiente durante sus 3/4 de hora de pase con reconocidas versiones de clásicos del blues, intentando que los presentes bailaran los temas “con el alma o con el cuerpo”, como tuvieron a bien indicar. ¿El problema? Que pese a la pasión imprimida a los temas, el grupo lució más como una pequeña orquesta conceptual que como una auténtica banda bluesera. Y no porque ofrecieran covers, algo, por otra parte, en mayor o menor grado habitual en casi todas las bandas del género: De 2 en Blues Band también lo hicieron, y cómo, la víspera; más bien porque, a nuestro entender, no acertaron a transmitir la intensidad de los originales, antojándosenos un tanto lineales las interpretaciones. Y a continuación, ante la expectación general, lo que la totalidad del gentío estaba esperando: el legendario Jimmy Burns (USA, 1943) a darlo todo. El seminal compositor, guitarrista y cantante de Chicago -aun nacido en el Delta del Mississipi-, a teñir la noche con sus rayos de soul y de más que genuino rhythm´n´ blues, algo que el talludito músico, ante la reverencial atención del público, hizo sobradamente: cosa de su inherente arte, del genuino timbre de su voz (como anillo al dedo de cara a dicho estilo, pura denominación de origen el mismo) y de la calidad musical de sus acompañantes: tanto de los otros dos puntales de la banda (un guitarrista y un armonicista perfectamente compenetrados entre sí) como de la sección rítmica, todo un seguro de vida su presencia, como tuvieron a bien demostrar en sus minutos de gloria. Así las cosas, a la vista de cómo lucía el cielo dicha noche y de lo que hubo sobre el escenario (iluminando el parque y los espíritus de los presentes con la música extraída de guitarras y armónica -con la necesaria complicidad de bajista y baterista-), ¿qué decir sobre cómo transcurrió el concierto? Que lo hizo entre estrellas. El concierto o, a tenor de cómo fue seguido, la ceremonia musical de naturaleza cuasi-religiosa presidida por Burns: dentro de ese oasis de autenticidad representado por el blues, claro ejemplo de músico que ha vivido y vive para la música más que de la música –tal y como ahora se estila y, por encima de todo, se aspira a hacer en el rock, pariente rico (o nuevo rico) del blues; Jimmy, un músico que se mostró de lo más cómplice, dicharachero y locuaz durante toda la velada, pese a ser consciente de que solo era posible la comunicación por medio de su arte. Expresándose como lo hizo de forma sobresaliente, en clave de blues.

Y mañana, viernes, nueva cita con el viejo género y sus apóstoles; en esta ocasión, con Rico McLarrin & Marcos Coll Band y la Creedencial, el mejor tributo a Creedence Clearwater Revival. Y el sábado 7, punto final de la presente edición con Julie Guravich & Victor Aneiros Band. Andaremos por allí.


Exitosas presentaciones de credenciales

Conciertos de La Creedencial y de Rico McClarrin & Marcos Coll Band

Fecha: viernes, 5 de agosto.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: La Creedencial, formación integrada por Iván, al bajo, Pepe, a las guitarras, Manuel, a las guitarras y a la voz, y Fermín, a la batería. Rico McClarrin & Marcos Coll Band, banda formada por Rico McClarrin, a la voz y a la batería, Marcos Coll, a la armónica, Carlos Dalelane, al bajo, y Fred P.G., a las guitarras.

Incidencias: 3ª jornada de conciertos de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia nuevamente. Público de ambos sexos y diferentes edades que se mostró participativo.

La tercera jornada del presente festival no pudo comenzar mejor que con la presentación de los méritos musicales de La Creedencial, formación especialista en versionar a la Creedence Clearwater Revival (CCR) que irradió pasión, fidelidad y devoción ante sus maestros estadounidenses, demostrando tener la lección bien aprendida. Ser –o dar la sensación de serlo- el termómetro de la verdadera vigencia del éxito de la CCR; su extensión natural, como buena banda tributo que se precie: imprescindibles las mismas en el presente siglo, hasta el punto de que si tuviste una exitosa banda en el pasado y en el presente, no cuentas con tal secuela o réplica, bien podría interpretarse que tu carrera no hubiese sido tan laureada. Así las cosas, habiéndose dado cita un público de similares características al de las noches anteriores; un gentío amante sobremanera de la interpretación de versiones de clásicos del blues (como durante estas semanas hemos podido comprobar), sobra decir que quienes se dieron cita dicho viernes disfrutaron enormemente con los covers de la Creedence: con el buen concierto presenciado, fruto del somero repaso realizado por las diferentes épocas de su repertorio (swamp rock, country, rock & roll), traduciéndose lo dicho en la materialización de lo más granado de este por medio de títulos como Hey tonight, Up around the bed, Have you ever seen the rain?, Bad moon rising, Molina y, especialmente –a pesar de los pesos pesados citados-, Fortunate son, Lookin´out my backdoor o Proud Mary, celebrados con total credibilidad por los presentes: por un público que incluso amagó con bailar en algunos casos, sacudiéndose de golpe los años transcurridos desde que por vez primera los bailaran de verdad. Y es que La Creedencial no sólo cumplió con las expectativas, sino que las superó: cosa de reunir los requisitos a nuestro juicio imprescindibles para sacar adelante un proyecto de estas características: pasión por la banda a versionar, respeto por su repertorio y total similitud de los timbres de ambos cantantes, siendo como debe ser la voz del llamado a cantar las versiones el verdadero espejo del alma del proyecto, más que en cualquier otro contexto. Y a continuación, tras el tan triunfal repaso de la obra de la CCR, de manos de los cabezas de cartel, su correspondiente presentación de credenciales, lo que hicieron mediante todo un ejercicio de espeleología; de buceo a la búsqueda de la esencia bluesera en el mar de música por ellos creado, a la vista de cómo encararon el concierto los comandados por Rico McClarrin y Marcos Coll, también en Los Reyes del K.O: ya construyendo, ya deconstruyendo los temas en busca de sus raíces. Unas composiciones excelsas que, por cierto, en ningún caso lucieron superficiales, sino más bien ricas en capas musicales. En estratos perfectamente superpuestos que, con los pergeñados por la armónica como principal hecho diferencial, vaya cómo colorearon el hecho musical construido por la banda. Erigido por un cuarteto cuyos músicos, al igual que en jornadas anteriores, demostraron que su reino sí es de este mundo y que, a la vista de sus diferentes lugares de procedencia (Mozambique, Florida, Madrid y Francia) dejaron clara cuál es su verdadera patria, el blues. Bueno, como los integrantes de la Julie Guravich & Victor Aneiros Band, la formación llamada a actuar el sábado. Mañana continuamos.


Nunca es tarde si la dicha es buena

Concierto de Julie Guravich & Victor Aneiros Band

Fecha: sábado, 6 de agosto.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Julie, a la voz y Víctor, a las guitarras, acompañados por Manuel, al piano, Víctor, al bajo, y Marcos, a la batería. Como teloneros, abrieron noche No More Blues.

Incidencias: 4ª y última jornada de conciertos de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; destacable asistencia nuevamente.

A punto estuvieron las inclemencias meteorológicas de aguarles la fiesta a los seguidores del blues de Iruñerria, pero, finalmente, tras la borrasca de las 22.30 horas, cesó la lluvia, y aunque con más de una hora de retraso (totalmente comprensible el mismo, dicho sea de paso), las aguas, beneplácito del cielo mediante, pudieron discurrir por su cauce: incluso para los No More Blues, multiformación comandada por la reina flower de este verano, Marifé, y excepcionalmente reforzada por las asimismo flowers Selva y Arantxa a los coros y el omnipresente Skualo -a los teclados- cuya actuación pendió más que de un hilo hasta el final, a la vista de las circunstancias.

Finalmente, bajo un ambiente más propio del Udazkena Blues que del presente ciclo veraniego, tras empeñarse en hacerlo a cualquier precio, los ¡doce! componentes de No More Blues pudieron subir al escenario, viéndose abocada la única formación con instrumentos de viento de cuantas han pasado por el Festival a luchar contra los elementos, en un primer momento (de hecho tocaron prácticamente sin probar sonido), mas saliendo los músicos totalmente airosos del trance. Demostrando atesorar nivel, pese a la concatenación de percances y adversidades padecidas hasta la medianoche; y es que, también fue casualidad, tuvo que llover justamente dicho día y entonces: a la hora de las pruebas de la banda más numerosa de cuantas este año han actuado en Burlata. Así las cosas, ¿qué más decir de ellos? Que deleitaron a los presentes con los señeros clásicos que ofrecieron, maravillosamente cantados -sin menospreciar la labor del vocalista masculino, totalmente a la altura-, por la incombustible, impulsiva e irremplazable a los micrófonos Marifé, brillando su voz en la noche cual las lentejuelas de sus ropajes. Y acto seguido, alrededor de la 1.00 horas, el plato fuerte sobre el papel, de manos de la canadiense afincada en Galicia Julie Guravich. ¿Sobre el papel, hemos dicho? Sí, toda vez que, sin que sepamos el porqué, al igual que los días previos, fue el grupo telonero –o llamado a actuar en primer lugar- el que una noche más se llevó el gato al agua en lo referido a congregar espectadores. A concitar a todos los niveles una mayor respuesta de los presentes. ¿Cosa, tal vez, de que más allá de los impenitentes miembros de la asociación local de blues, el gran público desconociera a los cabezas de cartel? Porque nivel hubo todas las jornadas, y mucho. Para dar y tomar. Como dicha noche del sábado, transcurriendo el concierto de la galaico-canadiense de extraordinaria voz por lindes de lo más genuinas y ortodoxas, en lo que a factura de blues hizo referencia. De un blues intensa y exquisitamente cantado por Juli.

El cielo dejó de llorar –tal y como apuntó la simpática y cercana vocalista nada más dar inicio a su actuación- y, una vez que marcharon las nubes, aunque con cierto retraso, pudo llevarse a cabo el programa, haciendo bueno aquello de que más vale tarde que nunca... y, de igual modo -a la vista del desarrollo de los conciertos-, otro dicho: el utilizado por nosotros como título de estas líneas. Y es que, una noche más, la dicha fue buena, damos fe. Y por partida doble en Burlata, el pueblo de la música accesible para todos los públicos (habida cuenta de la variedad de estilos allí programados a lo largo del año) y lo realmente importante, para todos los bolsillos, viendo el carácter gratuito de conciertos como estos. Así pues, nada más por nuestra parte. Si acaso, nuestra felicitación a la organización por la pasión desplegada y los éxitos cosechados. Ya falta menos para la próxima edición.




16/7/11

LOS SANFERMINES DE LA CRISIS. LOS SANFERMINES DE LAS CRISIS: NUESTRA VALORACIÓN!!


Aunque el tiempo lo dirá, las recién terminadas fiestas, los Sanfermines de la crisis –a tenor del contexto en el que se han desarrollado-, también podrían ser recordados como los Sanfermines de las crisis. De las diferentes crisis derivadas de la falta de cambios en general y de la carencia de ideas que puede llevar a nuestras fiestas, en otros tiempos, sin igual, a un callejón sin salida... igualmente sin parangón. A toda una crisis de identidad a nuestros Sanfermines, a la falta de un más que necesario golpe de timón a todos los niveles: y es que, hay que terminar cuanto antes con el continuismo con el que se siguen confeccionando las programaciones, con las continuas prohibiciones padecidas por los actos alternativos y populares (claro atentado contra la espontaneidad y la personalidad de nuestras fiestas) y con la amenaza del cada vez más visible botellón: factor clave en la progresiva despersonalización de las mismas que, además de a la hostelería, repercute cada vez en más ámbitos. También en el desarrollo de los conciertos. Dicho esto, reflexionemos sobre ello.

La programación musical ha mostrado dos caras bien diferenciadas, la exhibida por la plaza de Los Fueros, consagrada como la plaza del rock con mayúsculas desde que, tras tocar fondo en 2009, remontara vuelo en 2010, y la mostrada por la plaza del Castillo: pese al paso de bandas de mediática actualidad como Pignoise, pasto su escenario de supervivientes de naufragios así como de retales y restos de serie en mayor o menor grado, siendo los grupos que lo han pisado más propios de temporadas de rebajas que de esta, presuntamente la mayor fiesta del mundo. Recinto el de dicha plaza que, evidentemente, casi todas las noches se ha llenado. Normal, estando ubicada donde está. Eso sí, ¿qué hubiera pasado si quienes han actuado allí lo hubieran hecho en Los Fueros? Otro gallo habría cantado. Al igual que algunos bancos en la presente coyuntura económica, que no todos hubiesen superado semejante test de stress, eso hubiera pasado. Y es que, a tenor de lo visto, no los diferentes grupos implicados: la temperatura, he aquí, sobre todo algunas noches, quién aportó a dicha plaza frescura.

Y efectivamente, otro gallo cantó en Los Fueros. Y para bien, pese a que desde que el recinto ferial fuese mandado a la Ruina (perdón, la Runa), el personal que acude allí lo haga exclusivamente en busca de música… y a que su programación también fuera más o menos continuista, pues, salvo a Sôber y Mago de Ôz, su escenario acogió a formaciones, aunque igualmente referenciales, ya vistas en Iruñerria en los últimos meses, lo cual quiere decir dos cosas: que se programó pensando en el público foráneo o que, a la vista de los éxitos cosechados por Def Con Dos, La Pegatina, Txarrena, Vendetta o Koma, se procedió a contar con ellas apostando a caballo ganador. Ah, y con el euskera, como siempre, ejerciendo de telonero, siendo momentánea cabeza de cartel durante la actuación de Vendetta; y a continuación, la pregunta del millón; ¿Por qué no un grupo euskaldun referencial sobre este o el otro escenario? ¿Cuándo veremos a alguno en una ciudad como esta, con tan porcentaje de voto no nacionalista español?

Aun a riesgo de parecer cansinos, a la vista de que, un año más, se han mantenido las habituales prohibiciones de eventos populares, no nos queda otra que denunciar el proceder de la nueva corporación al respecto, alcanzando de lleno un año más el acoso con manifiesta vocación de liquidación –en el sentido de liquidar, exterminar- y derribo a Gora Iruñea!, quedando claro que todo sigue atado y bien atado. Y lo sentimos si se nos tilda de aburridos por incidir en ello. Por repetirnos: ¡qué más quisiéramos que no tener que hacerlo! ¡Qué más que la realidad cambiara y dejara de ser la que es! Qué más que, pañuelico rojo al cuello, que los diferentes colores de la ciudad brillaran de igual forma en las fiestas, más allá del habitual blanco o más blanco.

Y para terminar, una reflexión sobre el botellón. Sobre el tolerado e impersonal botellón en el que llevan camino de convertirse los Sanfermines, si no se han convertido ya. Si las noches de Iruñea no se han transformado ya en lo que a determinadas horas aparentan ser, un inmenso parking lleno de poligoneros con ganas de ¿fiesta? Si las plazas del Castillo y de Los Fueros no se han convertido ya en botellódromos a los que, bolsas con todo tipo de botellas en ristre, acuden cuadrillas como si fuesen a sol, a los toros, más que a disfrutar de los conciertos, convirtiéndose la música en la banda sonora del colocón -más que de la fiesta-, ante la desidia general.

Así las cosas, previsibilidad a todos los niveles, he aquí lo principalmente deparado por estos Sanfermines, los de la crisis. De las crisis. ¿Que no hay recursos para programar mejor en la Plaza del Castillo –por ejemplo-, para traer bandas de más actualidad? Nuestro papel es opinar sobre lo que vemos, ni buscar ni tratar de aportar soluciones. Tal y como escribimos años atrás a propósito de la deriva de Los Fueros, tal vez los llamados a programarla deberían plantarse ante el Ayuntamiento. Plantearse el asunto de forma seria, en aras de que aquel se replanteara la cuestión. A ver si entre todos logramos superar las crisis que nublan el futuro cercano de nuestras fiestas y, en años venideros, estas recuperan todo su esplendor.

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