MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

11/8/11

CONCLUYÓ EL BURLADA BLUES FESTIVAL 2011; YA, TODAS LAS CRÍTICAS!!




Credenciales en clave de blues

Concierto de

Steve Zee y Ñaco Goñi Blues Band


Fecha: domingo, 17 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Steve Zee y Ñaco Goñi Blues Band, cuarteto integrado por Steve, a las guitarras y a la voz, Ñaco, a la armónica, Javier El Sargento, al bajo, y Armando, a la batería.

Incidencias: presentación de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; asistencia discreta, público de media de edad alta que se mostró más o menos participativo. Hora y ¾ de duración.

A la altura de lo mejor, eso que, tal y como se acostumbra a decir, siempre está por llegar; a la altura del nivel de los artistas anunciados como platos fuertes de la nueva edición del festival de blues de Burlata, he aquí como se mostraron el gran guitarrista Steve Zee y el no menos gran armonicista Ñaco Goñi por medio del concierto ofrecido, concebido como de presentación de credenciales de dicho Festival.

Ante un público que, integrado por apasionados e incondicionales del blues, se dio cita en número discreto aunque aceptable –si tenemos en cuenta atenuantes como el hecho de que la actuación se celebrara a tres días de la conclusión de los Sanfermines, que el día de autos fuese domingo… y el fresco reinante (los termómetros no marcaron más de 15 grados)-; ofrecido sobre un pequeño y apañado escenario, el repertorio brindado cabalgó a lomos de composiciones propias de ambos cabezas de pelotón y versiones de otros artistas, temas todos ellos que, perfectos botones de muestra del gusto y del virtuosismo atesorado por los músicos, navegaron por aguas de un rhythm and blues de puro sabor genuino, teñido el mismo, claro está, por los habituales palos de la baraja, estando tan troncal género de por medio; unas composiciones erigidas, cómo no, sobre el magistral hacer de Ñaco a la armónica (órgano vital a todas luces para el funcionamiento de un corpus musical como el que presentaron) y el de Zee –a las seis cuerdas-, dejando ambos tocando en ocasiones al alimón impagables imágenes visuales y sonoras en distintas fases de la velada; llegando a establecer incluso vistosísimos diálogos con sus respectivos instrumentos, con Goñi emulando los efectos del wah-wah con la armónica y Steve, extrayendo todas las posibilidades de su guitarra, disfrutando y haciendo disfrutar con ello. Con ella. Con ellas, ante la aprobación general: ante el beneplácito de unos presentes que, pocos tal vez pero por la labor, no dudaron en jalear a ambos cada vez que se hacían con las riendas de la noche. De una sesión, a diferentes intensidades para una idéntica actitud, facturada al detalle por los dos, construyendo y deconstruyendo blues.

La puesta de largo del Burlada Blues Festival 2011, la nueva apuesta de la Asociación de Blues de la localidad para el presente año, no pudo arrancar mejor que con la presente actuación: plato musical que vino a ser todo un menú degustación a la espera del llamado a ser servido el día grande. Los días grandes que se avecinan para el género, a caballo entre los meses de julio y agosto. ¿La pena? Que tal vez ni la fecha elegida ni la temperatura acompañaron, revelándose una vez más la colaboración de la climatología como condición sine qua non –prácticamente- para el éxito de la música de las noches de verano; estando esta estación de por medio, antojándosenos la sensación de bonanza meteorológica para un recinto como este, el parque Uranga, requisito verdaderamente imprescindible: como para las neveras, la de frío. Pero bueno, pelillos a la mar. Además, el que hace lo que puede, como la correosa asociación de Burlata, no está obligado a más. Un año más, se nota, se siente en el ambiente. El blues sigue estando presente.



Are you ready to blues?

Conciertos de De 2 en Blues Band y Alex Caporuscio Band


Fecha: viernes, 29 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Incidencias: 1ª jornada de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; Asistencia bastante buena. Público de ambos sexos y media de edad alta receptivo y participativo.


Tras el concierto ofrecido el 17 de julio por Ñako Goñi & Steve Zee -a modo de tarjeta de presentación de la presente edición del festival-, el pasado viernes arrancó el ciclo propiamente dicho, no pudiendo hacerlo mejor que con la presencia de dos titanes del género: los locales De 2 en Blues Band y el trío comandado por el sobresaliente Alex Caparuscio.

Que De 2 en Blues Band, más de veinte años de trayectoria les avalan, estén convocados para pisar un escenario siempre es una buena noticia, y así volvió a corroborarlo el sexteto por medio de la presente actuación. Y eso, una grandísima noticia, vino a serlo en primer lugar para la música, a la vista del nivel por ellos atesorado y desplegado. De su pasión por el rhythm´blues teñido de el soul y del calibre de temas como los que conformaron su repertorio, dando lugar a una actuación de hora y media de duración. A un pase rico en momentos de tocar el cielo con las manos para Mariano, Patxi o Skualo, sin desmerecer a la base rítmica: de tocarlo con las mismísimas manos con las que tocaron guitarra, armónica y teclados, tejiendo de forma exquisita la musicada alfombra que arropó la voz de Miguel, el frontman nacido para cantar blues. El vocalista nacido para sentir y vivir en primerísima persona el legendario estilo, poco menos que abducido por sus sonidos como demostró encontrarse nuevamente dicho viernes… sin que en su caso, definitivamente, quepa posibilidad alguna de exorcismo. Y dicho esto desde el reconocimiento más sincero (sentimiento surgido tras presenciar actuaciones como la que protagonizaron dicha noche) y la objetividad más absoluta, toda vez que el blues no es el estilo de cabecera del firmante de estas líneas. Dicho desde el disfrute por él vivido, al igual que la totalidad de los presentes: un público que disfrutó de las bondades de la música y de la meteorología –pese a resultar imprescindibles una noche más chaquetas y jerseys-, haciéndolo ya sentados en la hierba, ya, de pie, envolviendo a los sentados. Un público que acudió en idéntica medida a ver a ambos artistas, siendo este el motivo por el que no los hayamos considerado meros teloneros.

Nacido en Londres de madre española y padre italiano, Alex Caporuscio y sus dos acompañantes, Celina, al bajo, y Juli el Lento, a la batería, tomaron el relevo a los anteriores a la perfección, manteniendo las expectativas y el nivel dejado sin problemas: cosa de la fogosa concepción del rhythm´blues de Alex, estilo que, de su mano, lució teñido de rock & roll, aires surferos, funkies e incluso de hard boogie tejano brindado a lo ZZ Top, reivindicándose rico en esencia y pulsión. En vida, de manos de un guitarrista que, imprimiendo carácter a los temas ofrecidos a velocidad de impresión -las más de las ocasiones- (composiciones propias casi todas ellas, incluidas en un primer CD publicado en 2010), demostró ser un auténtico mago de las seis cuerdas, extrayendo prácticamente chispas de las mismas. Dando la sensación de que, al igual que fuego entrechocando dos piedras entre sí, también fuera posible extraerlo de las cuerdas de su guitarra, haciéndolas sonar con semejantes ganas y energía. O, en los momentos más intimistas, inusitada belleza, extrayendo entonces las notas, en el marco de los slow-blues ofrecidos, con la exquisitez y dulzura de quien deshoja una flor.

Un año más por estas fechas, ¿está Burlada preparada para el blues? Sí, fuera de toda duda; y así quedó demostrado una vez más el último viernes de julio: lo mismo que, al día siguiente, con la sensacional actuación de Jimmy Burns. Seguiremos informando.


Palabra de viejo bluesman

Concierto de Jimmy Burns y Quique Gómez & Luca Giordano Band

Fecha: sábado, 30 de julio.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Jimmy Burns, a la guitarra y a la voz, acompañado por Quique Gómez, a la armónica, Luca Giordano, a la guitarra, David Salvador, al bajo, y Fabio Colella, a la batería. Como teloneros, abrieron noche Rojillos Blues Band.

Incidencias: 2ª jornada de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia nuevamente. Público de ambos sexos y diferentes edades que se mostró receptivo y participativo.


A la altura de las actuaciones de los artistas que actuaron el viernes. Al mismo gran nivel, he aquí cómo discurrió el concierto protagonizado por Jimmy Burns y su banda la noche del pasado sábado, confirmándose los mejores presagios: representando de hecho su presencia -más allá que únicamente a priori-, una de las cotas artísticas del festival.

La velada arrancó con el voluntarioso proceder de Rojillos Blues Band, formación que caldeó el ambiente durante sus 3/4 de hora de pase con reconocidas versiones de clásicos del blues, intentando que los presentes bailaran los temas “con el alma o con el cuerpo”, como tuvieron a bien indicar. ¿El problema? Que pese a la pasión imprimida a los temas, el grupo lució más como una pequeña orquesta conceptual que como una auténtica banda bluesera. Y no porque ofrecieran covers, algo, por otra parte, en mayor o menor grado habitual en casi todas las bandas del género: De 2 en Blues Band también lo hicieron, y cómo, la víspera; más bien porque, a nuestro entender, no acertaron a transmitir la intensidad de los originales, antojándosenos un tanto lineales las interpretaciones. Y a continuación, ante la expectación general, lo que la totalidad del gentío estaba esperando: el legendario Jimmy Burns (USA, 1943) a darlo todo. El seminal compositor, guitarrista y cantante de Chicago -aun nacido en el Delta del Mississipi-, a teñir la noche con sus rayos de soul y de más que genuino rhythm´n´ blues, algo que el talludito músico, ante la reverencial atención del público, hizo sobradamente: cosa de su inherente arte, del genuino timbre de su voz (como anillo al dedo de cara a dicho estilo, pura denominación de origen el mismo) y de la calidad musical de sus acompañantes: tanto de los otros dos puntales de la banda (un guitarrista y un armonicista perfectamente compenetrados entre sí) como de la sección rítmica, todo un seguro de vida su presencia, como tuvieron a bien demostrar en sus minutos de gloria. Así las cosas, a la vista de cómo lucía el cielo dicha noche y de lo que hubo sobre el escenario (iluminando el parque y los espíritus de los presentes con la música extraída de guitarras y armónica -con la necesaria complicidad de bajista y baterista-), ¿qué decir sobre cómo transcurrió el concierto? Que lo hizo entre estrellas. El concierto o, a tenor de cómo fue seguido, la ceremonia musical de naturaleza cuasi-religiosa presidida por Burns: dentro de ese oasis de autenticidad representado por el blues, claro ejemplo de músico que ha vivido y vive para la música más que de la música –tal y como ahora se estila y, por encima de todo, se aspira a hacer en el rock, pariente rico (o nuevo rico) del blues; Jimmy, un músico que se mostró de lo más cómplice, dicharachero y locuaz durante toda la velada, pese a ser consciente de que solo era posible la comunicación por medio de su arte. Expresándose como lo hizo de forma sobresaliente, en clave de blues.

Y mañana, viernes, nueva cita con el viejo género y sus apóstoles; en esta ocasión, con Rico McLarrin & Marcos Coll Band y la Creedencial, el mejor tributo a Creedence Clearwater Revival. Y el sábado 7, punto final de la presente edición con Julie Guravich & Victor Aneiros Band. Andaremos por allí.


Exitosas presentaciones de credenciales

Conciertos de La Creedencial y de Rico McClarrin & Marcos Coll Band

Fecha: viernes, 5 de agosto.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: La Creedencial, formación integrada por Iván, al bajo, Pepe, a las guitarras, Manuel, a las guitarras y a la voz, y Fermín, a la batería. Rico McClarrin & Marcos Coll Band, banda formada por Rico McClarrin, a la voz y a la batería, Marcos Coll, a la armónica, Carlos Dalelane, al bajo, y Fred P.G., a las guitarras.

Incidencias: 3ª jornada de conciertos de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; muy buena asistencia nuevamente. Público de ambos sexos y diferentes edades que se mostró participativo.

La tercera jornada del presente festival no pudo comenzar mejor que con la presentación de los méritos musicales de La Creedencial, formación especialista en versionar a la Creedence Clearwater Revival (CCR) que irradió pasión, fidelidad y devoción ante sus maestros estadounidenses, demostrando tener la lección bien aprendida. Ser –o dar la sensación de serlo- el termómetro de la verdadera vigencia del éxito de la CCR; su extensión natural, como buena banda tributo que se precie: imprescindibles las mismas en el presente siglo, hasta el punto de que si tuviste una exitosa banda en el pasado y en el presente, no cuentas con tal secuela o réplica, bien podría interpretarse que tu carrera no hubiese sido tan laureada. Así las cosas, habiéndose dado cita un público de similares características al de las noches anteriores; un gentío amante sobremanera de la interpretación de versiones de clásicos del blues (como durante estas semanas hemos podido comprobar), sobra decir que quienes se dieron cita dicho viernes disfrutaron enormemente con los covers de la Creedence: con el buen concierto presenciado, fruto del somero repaso realizado por las diferentes épocas de su repertorio (swamp rock, country, rock & roll), traduciéndose lo dicho en la materialización de lo más granado de este por medio de títulos como Hey tonight, Up around the bed, Have you ever seen the rain?, Bad moon rising, Molina y, especialmente –a pesar de los pesos pesados citados-, Fortunate son, Lookin´out my backdoor o Proud Mary, celebrados con total credibilidad por los presentes: por un público que incluso amagó con bailar en algunos casos, sacudiéndose de golpe los años transcurridos desde que por vez primera los bailaran de verdad. Y es que La Creedencial no sólo cumplió con las expectativas, sino que las superó: cosa de reunir los requisitos a nuestro juicio imprescindibles para sacar adelante un proyecto de estas características: pasión por la banda a versionar, respeto por su repertorio y total similitud de los timbres de ambos cantantes, siendo como debe ser la voz del llamado a cantar las versiones el verdadero espejo del alma del proyecto, más que en cualquier otro contexto. Y a continuación, tras el tan triunfal repaso de la obra de la CCR, de manos de los cabezas de cartel, su correspondiente presentación de credenciales, lo que hicieron mediante todo un ejercicio de espeleología; de buceo a la búsqueda de la esencia bluesera en el mar de música por ellos creado, a la vista de cómo encararon el concierto los comandados por Rico McClarrin y Marcos Coll, también en Los Reyes del K.O: ya construyendo, ya deconstruyendo los temas en busca de sus raíces. Unas composiciones excelsas que, por cierto, en ningún caso lucieron superficiales, sino más bien ricas en capas musicales. En estratos perfectamente superpuestos que, con los pergeñados por la armónica como principal hecho diferencial, vaya cómo colorearon el hecho musical construido por la banda. Erigido por un cuarteto cuyos músicos, al igual que en jornadas anteriores, demostraron que su reino sí es de este mundo y que, a la vista de sus diferentes lugares de procedencia (Mozambique, Florida, Madrid y Francia) dejaron clara cuál es su verdadera patria, el blues. Bueno, como los integrantes de la Julie Guravich & Victor Aneiros Band, la formación llamada a actuar el sábado. Mañana continuamos.


Nunca es tarde si la dicha es buena

Concierto de Julie Guravich & Victor Aneiros Band

Fecha: sábado, 6 de agosto.

Lugar: parque Uranga, Burlata.

Intérpretes: Julie, a la voz y Víctor, a las guitarras, acompañados por Manuel, al piano, Víctor, al bajo, y Marcos, a la batería. Como teloneros, abrieron noche No More Blues.

Incidencias: 4ª y última jornada de conciertos de la 5ª edición del Burlada Blues Festival; destacable asistencia nuevamente.

A punto estuvieron las inclemencias meteorológicas de aguarles la fiesta a los seguidores del blues de Iruñerria, pero, finalmente, tras la borrasca de las 22.30 horas, cesó la lluvia, y aunque con más de una hora de retraso (totalmente comprensible el mismo, dicho sea de paso), las aguas, beneplácito del cielo mediante, pudieron discurrir por su cauce: incluso para los No More Blues, multiformación comandada por la reina flower de este verano, Marifé, y excepcionalmente reforzada por las asimismo flowers Selva y Arantxa a los coros y el omnipresente Skualo -a los teclados- cuya actuación pendió más que de un hilo hasta el final, a la vista de las circunstancias.

Finalmente, bajo un ambiente más propio del Udazkena Blues que del presente ciclo veraniego, tras empeñarse en hacerlo a cualquier precio, los ¡doce! componentes de No More Blues pudieron subir al escenario, viéndose abocada la única formación con instrumentos de viento de cuantas han pasado por el Festival a luchar contra los elementos, en un primer momento (de hecho tocaron prácticamente sin probar sonido), mas saliendo los músicos totalmente airosos del trance. Demostrando atesorar nivel, pese a la concatenación de percances y adversidades padecidas hasta la medianoche; y es que, también fue casualidad, tuvo que llover justamente dicho día y entonces: a la hora de las pruebas de la banda más numerosa de cuantas este año han actuado en Burlata. Así las cosas, ¿qué más decir de ellos? Que deleitaron a los presentes con los señeros clásicos que ofrecieron, maravillosamente cantados -sin menospreciar la labor del vocalista masculino, totalmente a la altura-, por la incombustible, impulsiva e irremplazable a los micrófonos Marifé, brillando su voz en la noche cual las lentejuelas de sus ropajes. Y acto seguido, alrededor de la 1.00 horas, el plato fuerte sobre el papel, de manos de la canadiense afincada en Galicia Julie Guravich. ¿Sobre el papel, hemos dicho? Sí, toda vez que, sin que sepamos el porqué, al igual que los días previos, fue el grupo telonero –o llamado a actuar en primer lugar- el que una noche más se llevó el gato al agua en lo referido a congregar espectadores. A concitar a todos los niveles una mayor respuesta de los presentes. ¿Cosa, tal vez, de que más allá de los impenitentes miembros de la asociación local de blues, el gran público desconociera a los cabezas de cartel? Porque nivel hubo todas las jornadas, y mucho. Para dar y tomar. Como dicha noche del sábado, transcurriendo el concierto de la galaico-canadiense de extraordinaria voz por lindes de lo más genuinas y ortodoxas, en lo que a factura de blues hizo referencia. De un blues intensa y exquisitamente cantado por Juli.

El cielo dejó de llorar –tal y como apuntó la simpática y cercana vocalista nada más dar inicio a su actuación- y, una vez que marcharon las nubes, aunque con cierto retraso, pudo llevarse a cabo el programa, haciendo bueno aquello de que más vale tarde que nunca... y, de igual modo -a la vista del desarrollo de los conciertos-, otro dicho: el utilizado por nosotros como título de estas líneas. Y es que, una noche más, la dicha fue buena, damos fe. Y por partida doble en Burlata, el pueblo de la música accesible para todos los públicos (habida cuenta de la variedad de estilos allí programados a lo largo del año) y lo realmente importante, para todos los bolsillos, viendo el carácter gratuito de conciertos como estos. Así pues, nada más por nuestra parte. Si acaso, nuestra felicitación a la organización por la pasión desplegada y los éxitos cosechados. Ya falta menos para la próxima edición.




16/7/11

LOS SANFERMINES DE LA CRISIS. LOS SANFERMINES DE LAS CRISIS: NUESTRA VALORACIÓN!!


Aunque el tiempo lo dirá, las recién terminadas fiestas, los Sanfermines de la crisis –a tenor del contexto en el que se han desarrollado-, también podrían ser recordados como los Sanfermines de las crisis. De las diferentes crisis derivadas de la falta de cambios en general y de la carencia de ideas que puede llevar a nuestras fiestas, en otros tiempos, sin igual, a un callejón sin salida... igualmente sin parangón. A toda una crisis de identidad a nuestros Sanfermines, a la falta de un más que necesario golpe de timón a todos los niveles: y es que, hay que terminar cuanto antes con el continuismo con el que se siguen confeccionando las programaciones, con las continuas prohibiciones padecidas por los actos alternativos y populares (claro atentado contra la espontaneidad y la personalidad de nuestras fiestas) y con la amenaza del cada vez más visible botellón: factor clave en la progresiva despersonalización de las mismas que, además de a la hostelería, repercute cada vez en más ámbitos. También en el desarrollo de los conciertos. Dicho esto, reflexionemos sobre ello.

La programación musical ha mostrado dos caras bien diferenciadas, la exhibida por la plaza de Los Fueros, consagrada como la plaza del rock con mayúsculas desde que, tras tocar fondo en 2009, remontara vuelo en 2010, y la mostrada por la plaza del Castillo: pese al paso de bandas de mediática actualidad como Pignoise, pasto su escenario de supervivientes de naufragios así como de retales y restos de serie en mayor o menor grado, siendo los grupos que lo han pisado más propios de temporadas de rebajas que de esta, presuntamente la mayor fiesta del mundo. Recinto el de dicha plaza que, evidentemente, casi todas las noches se ha llenado. Normal, estando ubicada donde está. Eso sí, ¿qué hubiera pasado si quienes han actuado allí lo hubieran hecho en Los Fueros? Otro gallo habría cantado. Al igual que algunos bancos en la presente coyuntura económica, que no todos hubiesen superado semejante test de stress, eso hubiera pasado. Y es que, a tenor de lo visto, no los diferentes grupos implicados: la temperatura, he aquí, sobre todo algunas noches, quién aportó a dicha plaza frescura.

Y efectivamente, otro gallo cantó en Los Fueros. Y para bien, pese a que desde que el recinto ferial fuese mandado a la Ruina (perdón, la Runa), el personal que acude allí lo haga exclusivamente en busca de música… y a que su programación también fuera más o menos continuista, pues, salvo a Sôber y Mago de Ôz, su escenario acogió a formaciones, aunque igualmente referenciales, ya vistas en Iruñerria en los últimos meses, lo cual quiere decir dos cosas: que se programó pensando en el público foráneo o que, a la vista de los éxitos cosechados por Def Con Dos, La Pegatina, Txarrena, Vendetta o Koma, se procedió a contar con ellas apostando a caballo ganador. Ah, y con el euskera, como siempre, ejerciendo de telonero, siendo momentánea cabeza de cartel durante la actuación de Vendetta; y a continuación, la pregunta del millón; ¿Por qué no un grupo euskaldun referencial sobre este o el otro escenario? ¿Cuándo veremos a alguno en una ciudad como esta, con tan porcentaje de voto no nacionalista español?

Aun a riesgo de parecer cansinos, a la vista de que, un año más, se han mantenido las habituales prohibiciones de eventos populares, no nos queda otra que denunciar el proceder de la nueva corporación al respecto, alcanzando de lleno un año más el acoso con manifiesta vocación de liquidación –en el sentido de liquidar, exterminar- y derribo a Gora Iruñea!, quedando claro que todo sigue atado y bien atado. Y lo sentimos si se nos tilda de aburridos por incidir en ello. Por repetirnos: ¡qué más quisiéramos que no tener que hacerlo! ¡Qué más que la realidad cambiara y dejara de ser la que es! Qué más que, pañuelico rojo al cuello, que los diferentes colores de la ciudad brillaran de igual forma en las fiestas, más allá del habitual blanco o más blanco.

Y para terminar, una reflexión sobre el botellón. Sobre el tolerado e impersonal botellón en el que llevan camino de convertirse los Sanfermines, si no se han convertido ya. Si las noches de Iruñea no se han transformado ya en lo que a determinadas horas aparentan ser, un inmenso parking lleno de poligoneros con ganas de ¿fiesta? Si las plazas del Castillo y de Los Fueros no se han convertido ya en botellódromos a los que, bolsas con todo tipo de botellas en ristre, acuden cuadrillas como si fuesen a sol, a los toros, más que a disfrutar de los conciertos, convirtiéndose la música en la banda sonora del colocón -más que de la fiesta-, ante la desidia general.

Así las cosas, previsibilidad a todos los niveles, he aquí lo principalmente deparado por estos Sanfermines, los de la crisis. De las crisis. ¿Que no hay recursos para programar mejor en la Plaza del Castillo –por ejemplo-, para traer bandas de más actualidad? Nuestro papel es opinar sobre lo que vemos, ni buscar ni tratar de aportar soluciones. Tal y como escribimos años atrás a propósito de la deriva de Los Fueros, tal vez los llamados a programarla deberían plantarse ante el Ayuntamiento. Plantearse el asunto de forma seria, en aras de que aquel se replanteara la cuestión. A ver si entre todos logramos superar las crisis que nublan el futuro cercano de nuestras fiestas y, en años venideros, estas recuperan todo su esplendor.

15/7/11

TERMINARON LOS SANFERMINES 2011: CRÍTICAS DE ALGUNOS DE LOS CONCIERTOS DE LOS FUEROS!


Last Tour International ha sido la empresa elegida para gestionar la programación de la Plaza de los Fueros de Pamplona durante las fiestas de San Fermin 2011, que se celebran cada año del 6 al 14 de julio.

El escenario de la Plaza de los Fueros recoge la vertiente más rockera de toda la programación, actuando cada noche dos grupos: una banda estatal de renombre acompañada de una formación local. La programación de este año trae a grandes nombres del rock como Sôber, Txarrena, Mago de Öz, Def Con Dos, La Pegatina, Koma, Vendetta y A pelo y tú. He aquí las críticas de los conciertos a los que asistimos...


Miércoles 6 julio Arima Sutan y DEF CON DOS





Mentes ‘Def’ contra la estupidez

Concierto de Def con Dos

Fecha: miércoles, 6 de julio

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea

Incidencias: 1ª actuación del ciclo Fueros directo 2011; enmarcado en la gira La culpa de todo la tiene Def Con Dos. Como teloneros abrieron noche Arima Sutan.

Abanderados de la lucha contra la estupidez desde los inicios de su carrera, los siempre visionarios y perspicaces –además de aguerridos y chocantes- Def Con Dos descargaron sus clarividentes proclamas desde el escenario de Los Fueros, plaza del rock por excelencia en Sanfermines.

El honor de abrir el telón festivo recayó en los locales Arima Sutan, power trío que dio fuego a la mecha de forma sobresaliente, con los temas brindados. Y tras su actuación, desde el planeta Def, la hora Def propiamente dicha. La de la nueva comparecencia en la ciudad de los comandados por la legendaria pareja formada por César Strawberry, letrista e ideólogo de la banda, y J. Al Andalus, bajista y responsable de canalizar por lindes musicales la apabullante creatividad del primero.

Bajo una introducción pregrabada, impactantes imágenes bélicas y cuenta atrás incluida en las pantallas; articulada la actuación sobre las canciones más conocidas y reconocidas del sexteto, los músicos y el público abandonaron trincheras y comenzaron a tomar posiciones bajo las notas de Qué dice la gente, tema que, rescrito y regrabado para el trabajo La culpa de todo la tiene Def Con Dos (recopilatorio de las mejores jugadas –musicales- del grupo que actualmente DCD está presentando) dio paso a Fin de siglo, antes de que se iniciara el bombardeo propiamente dicho, entre inquietantes sonidos de sirenas y de hélices de helicópteros en vuelos rasantes, momentos de necesario protagonismo para el bajo de J. Al Andalus y ácidos e ingeniosos comentarios de Strawberry a propósito de la coyuntura actual: antes de que la banda procediera a activar las cargas explosivas de hits como Mundo chungo (“el mundo chungo nos lo hemos currado los mayores y lo estáis heredando los más jóvenes, y no se puede consentir; no es cuestión de indignación, sino de justicia”), Poco pan, El coche no, Ultramemia (“ciudad-pesadilla que nunca creímos que fuera a convertirse en realidad: sólo vosotros podéis lograr que las cosas cambien”, tal y como indicó un siempre inspirado César), Hipotécate tú o Demasiado humano, canciones que vaya cómo han ganado sentido con el paso de los años, demostrando estos no pasar por ellas; ¿por qué? Porque nada cambia, y, si acaso, lo hace para peor. Porque el estado de las cosas y las cosas del Estado (bueno, y de Europa y Occidente en general) son las que son, algo que, fuera de toda duda, las ha revalorizado en sus mercados. Y todo ello, entre canciones más hilarantes, como Tuno bueno tuno muerto, Mártires del Rock, Veraneo en Puerto Hurraco, Trabajando para Dios, De Cacería o Armas pa´l pueblo; aunque de contenido más lúdico y cercano al surrealismo y la ocurrencia, igual de bien recibidas por los presentes: por un público que cantó, votó y siguió el concierto con interés, aunque sin completar totalmente el anillo. Cosa tal vez derivada, tratándose de la primera noche festiva, del peaje a pagar por los excesos cometidos durante el día por el público potencial de DCD, más cercano de edades propias de la madurez que de otras verdaderamente compatibles con el full time propio de la fiesta.

Reivindicando el pensamiento independiente y libre a ritmo de rapmetal; haciendo ver que el cerebro no es una franquicia, Def Con Dos pasaron por Iruñea poniendo en guardia con sus canciones a todos, frente a quienes, en materia de pensamiento, nos tratan de dar gato por liebre. Tratando de aportar lucidez frente a la estupidez imperante. Luz e ideología Def frente a la tontería cada vez más atosigante, siendo la mejor prueba de lo dicho la vigencia en el tiempo del para algunos delirante discurso del grupo: de rabiosa actualidad para propios y extraños veinte años después, dejando ver qué sigue diciendo la calle y la gente: ahora, más que nunca, nada en el mundo los podrá detener.



Jueves 7 julio, Brigada Improductiva, LA PEGATINA




Viernes 8 julio, Rock Stars, MAGO DE ÖZ





Apoteosis en la fiesta… Pagana

Concierto de Mago de Öz

Fecha: viernes, 8 de julio.

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea.

Incidencias: 3ª actuación del ciclo Fueros directo 2011, lleno total. Hora y media de duración. Como teloneros abrieron noche Rock Stars.

Tras el llenazo cosechado la víspera por La Pegatina, la plaza de Los Fueros volvió a quedarse pequeña para albergar la actuación de Mago de Ôz; el apoteósico aquelarre de músicas y ritmos pergeñado por el hechicero Txus de Fellatio y los suyos. La catártica –para casi todos- y explosiva fiesta pagana por ellos protagonizada, actuación que, esperada por los seguidores más acérrimos del grupo (damos fe de que casi todos los presentes en la plaza, en verdad) como agua de julio; como el agua lanzada el 6 de julio desde los balcones para tratar de saciar la sed de fiesta de las calles, colmó las ansias de todos plenamente, cumpliendo las expectativas y satisfaciendo totalmente al gentío.

En semejante marco, la velada no pudo arrancar mejor que con los locales Rock Stars, formación que visto y no visto, de cero a cien en nada, condujo hasta el sexto cielo a los presentes por autopistas como Highway star o Highway to hell; por medio de ¿versiones? No, de poco menos que calcos como los brindados de temas de Europe, AC/DC o Deep Purple, himnos que los músicos de Rock Stars demostraron tener más que interiorizados, tras unas vidas llenas de pasión por el metal. Y tras tan espectacular arranque, pasadas las 0.30 horas, el momento cumbre de la noche. El de los madrileños Mago de Öz, llamados con sus musicadas pócimas de ritmos y colores a terminar de rematar faena. Y de qué forma lo hicieron, consiguiendo embrujar y llevar con su característica concepción del heavy metal hasta el séptimo cielo a todos, sin excepción.

Tras hacer acto de presencia Txus sobre el puente de mando de su batería, emergiendo por sorpresa entre el mar de platillos y tambores haciéndose querer, el concierto arrancó con Gaia, tema que con todas las marcas de la casa más que presentes en sus notas, hechizó al gentío desde ya; vamos, como si el hechizo realmente ya estuviese preparado de antemano, dejando a todos más que preparados para lo que se avecinaba: para la imponente y a un tiempo festiva noche de exaltación de las mágicas esencias de la banda, protagonizada por la descarga de canciones ya convertidas en clásicos como El atrapasueños (de las primeras en poner a botar a la totalidad de la plaza), Vodka´n´roll (cantada por Kutxi en el día de su cumpleaños, presentado por José Andrea, el vocalista, como “un tsunami de humanidad” y felicitado multitudinariamente por la marea humana), la power-balada Desde mi cielo o La costa del silencio, de las más destacadas del repertorio con permiso de La Posada de los muertos, última en sonar y, ya en los bises, La Rosa de los vientos (cantada por Txus y Andrea protagonizando un elegante dueto) y, finalmente, la largamente solicitada y esperada Fiesta pagana: el himno de los Sanfermines dicha noche. La canción de esta, la fiesta pagana de Iruñea por excelencia, hit que, terminando de encender a todos, puso a bailar incluso a los habitualmente recostados en los hierbines.

Estandartes, perfecto botón de muestra del heavy metal más triunfal del Estado; portadores, dueños y señores de una pócima, combinar con indisimulable acierto la fuerza y las melodías propias de las vertientes más clásicas del heavy con las de la música celta; mezclar instrumentos y maneras propias del folk –así como sus cambios de ritmos- con los propios del rock, fórmula que vaya que si les sigue dando resultado, Mago de Öz pasó por Iruñea como un tornado, demostrando que la poción resultante sigue siendo resultona y totalmente efectiva; un corpus musical integrado por unas canciones que, aun ciertamente básicas, primarias y previsibles –en ocasiones-; de sonoridad claramente lindante con la verbena –en otras-, no dejan indiferente a nadie. Que, además, la banda le tiene perfectamente cogida la medida a su show y a sus posibilidades, siendo un grupo que engatusa y gusta, y mucho, a niños y mayores. El pasado viernes, muy grandes en Los Fueros. Nada que objetar.



Sábado 9 julio, Pete Bombastic, SÔBER




Soberbios

Concierto de Sôber

Fecha: sábado, 9 de Julio.

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea.

Incidencias: 4ª actuación del ciclo Fueros directo 2011; concierto enmarcado en la gira de presentación de Superbia, nuevo CD de Sôber. Como teloneros abrieron noche Pete Bombastic.

Desaparecidos de la escena a una con la consecución del éxito, en 2005, y de vuelta a los escenarios estrenando 2010, Sôber, la referencial banda de rock y metal alternativo formada en 1994 por los hermanos Escobedo, pasó por Los Fueros protagonizando una espectacular actuación. Un concierto pasional, enérgico y soberbio, en líneas generales.

Bajo una ligera amenaza de lluvia que, materializada con más o menos avaricia, refrescó y enfrió un tanto el ambiente antes, durante y tras la actuación de Pete Bombastic (no siendo necesariamente sinónimos dichos términos, refrescar y enfriar), los citados ofrecieron 45 minutos de indie pop de diferentes niveles de densidad, reivindicando su porción de protagonismo por medio de unos temas de marcado corte bailable, en general Y acto seguido, seis años después de su última visita como Sôber, tras las aventuras protagonizadas por Carlos y Jorge Escobedo en Savia y Skizoo –respectivamente-, bajo un telón presidido por una inmensa Ô, logotipo del grupo en los directos, los liderados por el primero a darlo todo, en este su reencuentro con sus seguidores: con un público local y foráneo que, si bien se dio cita en buenísimo número, no protagonizó ni de lejos un llenazo como los registrados días anteriores, quedando el grueso de los interesados por la actuación propiamente dicha concentrado en el semicírculo delantero –básicamente-, entre el escenario y el perímetro del sonido.

Bajo sonidos pregrabados y enigmáticos haces de luces tiñéndolo todo de rojo, saludada la banda brazos al aire en su salida, el majestuoso espectáculo de luz y sonido llamado a ser protagonizado por Sôber despegó con Superbia, tarjeta de presentación del grupo en su actual nueva andadura; de una formación que, mostrando una línea de ataque perfectamente empastada y compensada (qué trío, los Escobedo y Antonio Bernardini) echó para atrás a todos, propulsada con la potente pegada de su baterista Manu Reyes: sustituto del titular de las baquetas Alberto Madrid, fallecido en accidente en los años de impasse, en 2006. Luciendo los temas un abrigo metálico más afilado y acerado que antaño, la actuación, toda una descarga de adrenalina y decibelios, alternó viejos y recordados hits (La prisión del placer, La nube, Paradysso, El hombre de Hielo) y recién estrenadas promesas, composiciones presididas todas ellas por la habitual alternancia de atmósferas, olas sonoras y cambios de temperatura, en lo que a densidad e intensidad de sus diferentes tramos respecta; unos temas que, precursores en buena medida en su día del nuevo metal que se avecinaba, demostraron con su pionera y enérgica combinación de contundencia y melodías ser ejemplos de cómo se recordará parte del metal estatal del siglo XXI, aunque esto, evidentemente, sólo el paso del tiempo lo dirá. Unas composiciones que, como Arrepentido, Tic tac o Loco en la trepidante traca final –a todas luces- (cosa esta última de la puntual y efectista acción de estrobos y juegos de láser reforzando el hacer de los focos), con sus característicos tintes, texturas y sonoridad, dejaron más que saciados a los presentes, un público que prácticamente no dejó de botar.

Tras cinco años de punto y aparte, Sôber retornó a Iruñea nuevamente, desplegando forma física y artística, espectáculo y argumentos de peso en este, su regreso. Sôber, nuevo ejemplo de banda de larga trayectoria en el tiempo que, tras años de parón –después de echar la persiana presuntamente para siempre-, vuelve sobre sus pasos, recuperando status y lugar de privilegio sin problemas. Su hueco de inmediato, toda vez que ahí estaba, vacío. Su sitio a la cabeza del pelotón, prueba, además de la atemporal valía de su propuesta, de la actual falta de ideas imperante en muchas de las nuevas formaciones. Pero bueno, eso, y nunca mejor dicho, ya es otro cantar. En lo que Sôber hacer referencia, soberbios. Dicho está.


Domingo 10 julio, Eraite, TXARRENA




Noche, Drogas y Rockanroll

Concierto de Txarrena

Fecha: domingo, 10 de julio.

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea.

Incidencias: 5ª actuación del ciclo Fueros directo 2011; concierto enmarcado en la gira de presentación de Azulejo Frío, 2º CD de Txarrena. 2 horas de duración. Como teloneros abrieron noche Eraite.

Como buen mago que se precie, siempre con alguna sorpresa en la chistera, El Drogas, tal vez el músico de Iruñea que más veces ha subido al escenario de Los Fueros, volvió a acceder al mismo nuevamente, esta vez al frente de Txarrena: su bala en la recámara para el presente 2011, aprovechando las merecidas vacaciones de Barricada. Y, tal y como acostumbra, así lo hizo don Enrique una vez más, enamorando a la noche con su magia y rockanroll. De otra manera –si se quiere- debido a la singularidad del rock ofrecido en esta, su presente reinvención, pero con los susodichos como principales ingredientes: así volvió a hacerlo ese gato de salvaje mirar que, acurrucado a la espera de la madrugada, sigue siendo El Drogas, quien, pletórico en esta no sabemos si su segunda o tercera juventud (primera de espíritu, fuera de toda duda), volvió a ejercer de reinona en toda su plenitud, sorprendiendo con su salvaje y felino tocar, verdaderamente personal, agreste y pasional. Con su concepción más provocativa del rock & roll, propia de los tiempos en los que el mismo venía aliñado por el sexo, entre otras substancias. O por la oscuridad, tantas veces cómplice de aquel y con tantas connotaciones e historias compartidas en noches como, por ejemplo, las más que presentes en Azulejo Frío.

La velada fue abierta por unos jovencísimos Eraite, formación que, de blanco como la cal por fuera y negro metálico en su ser –seguramente, rematados ambos sentimientos por el siempre candente color rojo- demostró haber interiorizado a la perfección el recorrido del heavy y el hardcore vasco de los noventa, demostrando a la concurrencia, por lindes muy cercanas a las de Su Ta Gar, que continúa habiendo peregrinos prestos para continuar afrontando dicho camino, veinte años después. Perfectamente preparados los mismos. Y finalmente, acto seguido, los flamantes Txarrena del nuevo siglo al escenario, más que preparados para dejar huella en los Sanfermines… y en la historia, toda vez que el concierto fue grabado de cara a la publicación de un futuro DVD.

Alimentado por los temas de los dos álbumes de Txarrena, el fuego de la noche mostró sus primeras y tórridas lenguas con Salvaje mirar, prosiguiendo el crepitar, sobre la ya ardiente madera del escenario, con Así (del segundo CD, como el primeramente citado) y El charco, viejo, este último. Con El Drogas, el Flako, Txus y Brigi inconmensurables, pura adrenalina y actitud rockera todos ellos regando con gasolina la función, el incendio llamado a ser el concierto fue adquiriendo las esperadas grandes dimensiones de manos de canciones directas siempre al estómago y al corazón –más que únicamente a la cabeza- como Todos los gatos (primera en mover a los de delante), El peldaño más cercano, Hay poca luz, Dime cómo besas, Piel de gato (con El Drogas, abrigo de cuero negro hasta los pies, careta y chistera, sacando a lo Alice Cooper a relucir su faceta más teatral: algo que, máscara de lobo cubriéndole el rostro, también hizo en El lobo feroz), Déjalo muñeca (con Enrique blandiendo impulsivamente bastones al aire, sobrevolando cual helicóptero de lado a lado del entarimado) o, ya en la recta final, Frío, la más coreada por los presentes: por un público de media de edad alta que, si bien no en el número esperado, protagonizó una asistencia notable, disfrutando con más tranquilidad que los días previos de la noche; de unas canciones que, ardientes de por sí y de contrastada madera para arder y hacer arder (como Nada sin ti, Empujo pa´ki y, cómo no, Azulejo Frío, últimas en sonar), aun presididas por el carisma y el inquieto latir de la creatividad de El Drogas, crecieron perfectamente propulsadas por el impulso de Txus (un auténtico dandy de las seis cuerdas), el Flako (representando como pocas veces se ve en los actuales escenarios la personificación del rock & roll) y de un Brigi que, colosal, aprovechó la ocasión para dar permiso de fin de semana al baterista que encierra en su interior. Una noche más, a la espera –en el presente caso- de ver cómo queda el DVD, nada que objetar.


Lunes 11 julio, Radiofunkens, A PELO Y TU




Martes 12 julio, Sueños Rotos, VENDETTA




Puro y sanferminero infierno

Concierto de Vendetta

Fecha: martes, 12 de julio.

Lugar: plaza de Los Fueros, Iruñea

Incidencias: 7ª actuación del ciclo Fueros directo 2011; concierto enmarcado en la gira Puro Infierno Tour 2011, de presentación de su 2º CD. Hora y 40 minutos de duración. Como teloneros abrieron noche Sueños Rotos.

Un infierno de intenso rojo festivo en toda regla, he aquí qué organizó Vendetta con su comparecencia en Los Fueros. Por medio de una actuación que, cien por cien incendiaria, transformando parte de la plaza en una inmensa caldera, puso la nota de calor a la presente jornada, marcada por el desplome de los termómetros.

El pistoletazo de salida de la noche fue protagonizado por Sueños Rotos, quienes, aplicados y aventajados alumnos de bandas como Pignoise (competencia directa suya a esas mismas horas en la plaza del Castillo), demostraron haber dado un gran salto en los últimos tiempos, con los temas de Vuelo 2609, su primer CD. De manos de un renovado repertorio rematado por Yo no bajo, tema que, con las penurias clasificatorias del C.A. Osasuna de fondo, fue coreado por sus incondicionales: por los centenares de jóvenes que se acercaron a arroparles, llevándoles en volandas durante su media hora de actuación. Y es que, a pesar de lo poco que, sobre el papel, pegaban en el cartel, con su pegadizo, melódico y electrizante pop rockerizado tocaron parte del cielo con las manos, calentando, y mucho, a los presentes. Y tras tan celestial calentón, diez minutos antes de lo previsto, lo que los pronósticos en su conjunto sí auguraban: la verdadera subida de la temperatura, a una con la salida de Vendetta.

Tablas y soltura a espuertas; fuerza, dinamismo y garra el quinteto, formando piña los cinco músicos cual los dedos de una mano en pro de un mismo fin, su musicado y atronador infierno, qué sonido el desplegado, comenzó a coger forma con Alerta, tema al que siguieron composiciones como Cómo sube, Es mentira o Ciudad desolación, con trombonista, trompetista, bajista y guitarrista & vocalista en primera línea de fuego alternándose la voz principal, sin limitarse ninguno de ellos a cumplir el expediente únicamente; esto es, a tocar y nada más. Con Pello y Rubén especialmente, pura y fogosa adrenalina a los vientos, ejerciendo de verdaderos pulmones del grupo, ya a coros, ya bailando desenfrenadamente arengando a los presentes, además de haciendo sonar sus instrumentos. Al igual que Jabiero Etxeberria y Luisillo Kalandraka, demostrando tener tan interiorizada la fuerza del ska como la del rock. Bueno, y aunque expresado de forma diferente, el espíritu festivo inherente a ambos estilos. Y, de manos de interpretaciones tan celebradas como La familia, Buonasera –precedida por una espectacular batucada-, Son libre, Begitara begira, Kolorez busti (haciéndose hueco el euskera de esta forma en el principal escenario de la fiesta; brindadas ambas por Pello, ondeando enardecidamente una bandera de Nafarroa), Loco, Egunero… imposible citar todas, así lo entendió la mocina, botando y bailando al compás de los bravos sones de forma absolutamente entregada. Infernal y más que efusivamente entregada incluso -en ocasiones- no dudando ni en salpicarse profusamente con bebida en aras, se supone, de refrescarse: un público que derrochó frenesí y ganas de fiesta a espuertas, aunque no llegara a completar en su totalidad el anillo de Los Fueros.

Protagonistas de una progresión geométrica que en apenas un año les ha llevado de actuar en la calle en Sanfermines, en el destierro del asfalto, a hacerlo dentro del programa oficial, Vendetta barrió con su colorista tornado de ritmos dicha plaza, demostrando con su directo más que trazas y hechuras de banda grande: normal, teniendo en cuenta las décadas de mili de músicos como Jabiero, Luisillo o Enrikko, el baterista, más que bregados por tablados –o superficies obligadas necesariamente a serlo- enrolados en bandas como Mala Fama, Burni, Drindots o, entre 1997 y 2007, Skalariak. Así las cosas, normal que el martes ni el fresco reinante pudiera con el puro infierno tejido por el quinteto. Con su puro y sanferminero infierno.



Miércoles 13, julio Khous, KOMA








8/7/11

SANFERMINES 2011: CADA DÍA, HIMNO DE UNA PEÑA SANFERMINERA PASADO POR EL TAMIZ DEL ROCK. HOY, DÍA 14, SE ACABÓ...



LA MÚSICA, ESENCIA DE LA FIESTA



Unos Sanfermines sin música resultarían tan extraños como unas Navidades sin villancicos o una Semana Santa en Sevilla sin saetas; Y es que, ¿podrían concebirse nuestras fiestas sin la música? No, antojándosenos como unos días –y noches- en blanco y negro, en vez de presididos por el bullicioso y blanquirrojo multicolor. Vacíos, como una maternidad sin llantos. Mudos como una película sin voz. Siendo esto así, ¿sería posible concebir estos esperados días sin música? ¿Cómo, sin la combinación de sonidos, tiempos y emociones que dan lugar a la misma? Imposible. No habría fiesta. No, sin esa mágica y explosiva mezcla de efusión, algarabía, sentimientos y sonidos de todo tipo que, además, en todo tiempo y lugar, a cualquier hora, hace que tengan razón de ser ambas en alegre comandita, la música y la fiesta, entre los días 6 y 14: ya, durante el día (gracias a gaiteros, txistularis, músicos callejeros de toda raigambre y condición y a la profusión de bandas y txarangas, con especiales menciones para La Pamplonesa y la Banda del maestro Bravo), ya, de noche, orquestas y diferentes artistas mediante, sobre los escenarios. Ya de forma organizada, ya, más espontánea y popular. Así pues, con permiso de las ambrosías de las botas de Las Tres ZZZ, porrones (katxis, actualmente) y botellas –tan celebradas en los himnos de las peñas, banda sonora por excelencia de las fiestas-, podemos decir que la música, en general, es el oxígeno de estas, sean cuales sean sus aires. ¿La alegría? No, su motor o esencia. La expresión por antonomasia de la celebración sanferminera, siendo su volumen cualidad inherente suya… como el frescor, a la bebida. Al pacharán colorao, el tintorro, el clarete de la bota o al buen txakolí –en otros tiempos-, tan cantados todos ellos. Al dispar y encantado contenido de los vasos, en los actuales. Siendo la música como es, en resumidas cuentas, el lenguaje con el que en calles, bares, barras de las peñas y jardines se escriben con mayúsculas nuestras internacionales fiestas patronales, combinando sus siete signos o notas en indisimulable clave festiva.

Los primeros recuerdos sanfermineros de casi todos los hijos de Iruñea están relacionados con la música, de una u otra forma: suena el clarín, empieza la fiesta, ¿alguien no conoce dicha frase? Por otra parte, en otro orden de cosas, ¿a quién no le han comprado un tambor o una corneta en San Fermín? Dándole la vuelta a la pregunta, ¿quién no los ha comprado a la vuelta de los años? ¿Quién no incluso para él, por aquello de, cosas de la contagiosa euforia, contribuir a animar las calles? Por no hablar de momenticos tan entrañables y relacionados con la música, en calidad de hijo, tío o de padre, como los derivados de acompañar a la comparsa de Gigantes y Cabezudos o a las peñas, en su desfilar tras la corrida. O, volviendo a nuestros años mozos, de nuestros debuts en el arte de los bailables en las verbenas. De nuestros primeros pasos –de baile-, con pretensiones seductoras, torpemente trazados en Antoniutti o la plaza del Castillo. O por los bares de lo viejo o las txoznas de Pío XII, qué tiempos, a ritmo de la canción de los Sanfermines, competencia directa hasta hace pocos años de la denominada canción del verano, habiendo llegado a alcanzar semejante distinción hits de artistas foráneos como Eddy Grant o The Pogues (¿quién que haya pasado los 40 no bailó en su día Gimme Hope Joanna o Fiesta?), o locales, como Kortatu (Mierda de ciudad), Kojón Prieto y Los Huajolotes (Insumisión) o Hemendik At!, quienes, en 1997, vaya que si pusieron a pamplonese y visitantes en pie de baile con su Goazen.
Pamplona 6 de julio, bullicio y alegría; ya están los pamplonicas deseando de gozar, tal y como dice, cómo no, una popular canción. Llegados a este punto, terminemos; así pues ¿serían lo mismo los Sanfermines sin sus notas (musicales) de color? O, mejor planteado, ¿qué sería de ellos, más que sin sus trajes de notas y colores, sin su fondo de armario musical? ¿Qué, sin esos ropajes de tan distintos y variopintos cortes para un mismo Patrón? Lo mismo que una Navidad sin turrones o un mozopeña vestido de domingo en el tendido. Suenan ya clarines y timbales, desde aquí pueden oírse; huele a fiesta la ciudad. Ya está la misma en puertas de empezar.


LENDAKARIS MUERTOS, HIMNO DE "ALEGRÍA DE IRUÑEA"


GUALITXO, HIMNO DE "ALDAPA"


LOS DEL RIEGO (ANTES, TIJUANA IN BLUE), HIMNO DE LA PEÑA DONIBANE


LA LENGUA DE TRAPO, HIMNO DE EL BULLICIO PAMPLONÉS


DIKERS, HIMNO DE "EL TXARKO"

EL SEÑOR RAMÓN, HIMNO DE "LOS DEL BRONCE"

VENDETTA, HIMNO DE "IRRINTZI"

KOMA, HIMNO DE "LA ÚNICA"

LEIHOTIKAN, HIMNO DE LA PEÑA SAN FERMÍN



5/7/11

EL RESPONSABLE DE ESTE BLOG, CANTANDO EN LATÍN EN EL NUEVO CD DE LOS ZOPILOTES TXIRRIAOS!!


¿Creíais haberlo visto -u oído- todo? Si es así, no visionéis ni oigáis el siguiente vídeo, basado en la canción "Fuego de Dios", de Los Zopilotes Txirriaos. Qué bien canto en latín, eh!! ¡Si parezco el Padre Marciano, el cura de El Milagro de P. Tinto! Puedes bajarte su 2º disco, Hijos de la Txingada, y la canción klikando aquí (ah, y para una vez que podéis, podéis -valga la redundancia- hacer vuestras críticas en la sección "comentarios")







LOS ZOPILOTES TXIRRIAOS, EX IMPEKABLES:
TEQUILA, PATXARÁN Y FUEGO AL TXAPARRAL; AGARRARSE, QUE VUELVEN LOS REYES DEL NAPAR-MEX

Sí, agárrense los machos, pues tras coger el testigo de Kojón Prieto y Los Huajolotes y registrar en 2008 un retechulo CD bajo el nombre de Impekables (Güebos Pa´ Todos… Ke Yo Pago), a una con el presente verano ya están aquí los pinches músicos que dieron vida a dicho grupo; y, como entonces, dispuestos a lo mismo: a dar en el clavo nuevamente, quitártelo –en caso de que lo tengas-… o a que poseas uno retegrande al día siguiente de vivir uno de sus conciertos; ¿Que qué ha cambiao? Que esta vez se presentan bajo la sugerente denominación de LOS ZOPILOTES TXIRRIAOS: así pues, ya están aquí, prestos y dispuestos a embriagar y enamorar a txamakos y txamakas en las plazas con sus desmadrosos sones y su puritito corazón. Ah, y al igual que las de Impekables, que nadie espere nada nuevo, ideales sus nuevas rolas para dar fuego a cualquier tipo de txaparral y hacer el majadero a ambas alturas del escenario.
Bueno, y llegados a este punto, con Impekables ¿qué pasó, que os preguntaréis? Pasar, lo que se dice pasar, nada; que al igual que la materia, que ni se crea ni se destruye sino que sólo se transforma, en LOS ZOPILOTES TXIRRIAOS se han transformao…


MOTXILA 21 PASÓ POR EL CABALLO BLANCO



FOTOGRAFÍAS POR GENTILEZA DE FERNANDO LEZÁUN


El pasado mes de septiembre descubrí, de primera mano, que la magia puede llegar a ser posible. Incluso en un mundo como éste, tan asquerosamente real, aséptico y previsible. Y ya no el hecho de hacer magia ni de que la misma llegue a surgir por obra y magia –nunca mejor dicho- de un ilusionista: que ésta, como por encanto, pueda surgir de un escenario. Y con encanto propio, además.

¿Sus protagonistas? Los chicos y chicas de Mochila 21, multiformación musical integrada, entre otros, por trece jóvenes afectados por síndrome de Down (tres a otros tantos saxos y diez a las percusiones) y así denominada por dos razones: porque en ella, como en las mochilas, cabe de todo, y en atención al cromosoma 21, en el que sus jóvenes componentes tienen una trisomía. La experiencia, pionera en el mundo, ve la luz respaldada por la predisposición y efectivo buen hacer de músicos como Mikel Barrenetxea (también conocido en el mundillo como Mikel Tijuana o el Barullas), Enrique Villarreal El Drogas o Kutxi Romero y Eduardo Beaumont El Piñas. El grupo, finalmente, queda conformado por un guitarrista y un acordeonista, voluntarios de la Asociación de Síndrome de Down de Navarra, éstos. Su

repertorio ofrece, entre otras canciones, temas de factura propia como los que interpretan el Drogas y Kutxi Romero, composiciones que puedes escuchar en el siguiente vídeo y que dejan sin palabras, directamente. Sin palabras y sin pestañear…







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