MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

16/4/14

SEMANA SANTA, OJO CON PERDER EL 'PASO': BLOG A MEDIO GAS

THE GUILTY BRIGADE, VIERNES 25 EN BLACK ROSE


THEGUILTY BRIGADE se forman en Pamplona en verano de 2012; ya en el mes de diciembre entran en los Estudios K para grabar su primer álbum, compuesto por 11 temas propios y una versión del grupo norteamericano The Unseen. El disco,  Desbideratuen descontrola, ve la luz en marzo de 2013, presentándose CD y banda como grupo de directo a la vez.

En este primer CD encontramos  a unos músicos que navegan por turbulentas aguas de punkrock acelerado, ejecutado con fuerza y muchas ganas de hacer ruido. 

Tras ofrecer más de 20 conciertos, la banda ha visto publicado recientemente un segundo trabajo, Hacia el infierno, grabado en los Estudios K nuevamente y mezclado y masterizado por Iker Piedrafita en los estudios El Sótano. A diferencia del primero, este CD ofrece un hard-punk más elaborado, menos veloz y facturado con más fuerza y potencia. El VIERNES 25, a las 20.30, lo presentarán en BLACK ROSE








EL VICIO DEL DUENDE, SÁBADO 26 EN BLACK ROSE



EL VICIO DEL DUENDE es una banda de Zaragoza que, surgida en 2004, se encuentra actualmente presentando su tercer CD, Alarmas. El disco recopila su último EP (Una Parte de Todo, publicado en 2012, autoeditado) y seis canciones inéditas. Publicado por Maldito Records, el  trabajo fue grabado, producido y mezclado por Javi San Martín en Sonido XXI, y  masterizado por Enrique Soriano en Crossfade Mastering. EL SÁBADO 26, A LAS 20.30, LO PRESENTARÁN EN BLACK ROSE

INTEGRANTES

Ismael Castañosa, guitarra y voz
Daniel Valer, bajo
Daniel San Emeterio, guitarra solista
Pablo Cirés batería.




13/4/14

criticARTE, ABRIL, TROGLODITAS, GAMMA RAY, THE BLACK CADILLACS, FERNANDO SAUNDERS, DOCTOR DESEO, BARRACUS...

Con vitola. Con solera

Concierto de Trogloditas


Fecha: jueves, 10 de abril.
Lugar: sala Zero2Live, Ozone; Iruñea.
Intérpretes: Trogloditas, formación integrada en directo por Andreu Muntaner, Lobo, a la voz y a la armónica, Diego García y Tony Pick, a las guitarras y a los coros, El  Pirata, al saxo, a los teclados, a la guitarra y a la trompeta, Josep Simón, al bajo y a los coros, y Jordi Vila, a la batería y ocasionalmente a la voz.
.Incidencias: presentación de Trogloditas, nuevo CD de la banda. Asistencia muy discreta. Público que disfrutó de la actuación. 1 hora de duración más un bis.

Con más de 30 años de militancia en el rock a sus espaldas, tres años después del estreno de su nueva etapa como banda, los remozados Trogloditas presentaron en Iruñea su primer CD bajo dicha denominación, un trabajo que presentó a un grupo a la altura de su historia. A una formación perfectamente conjuntada que, impasible el ademán, inasequible al desaliento, protagonizó una descarga en toda regla, derrochando rock & roll actitud de forma pétrea, rocosa.
Sostenidos los reconvertidos Trogloditas por la legendaria base rítmica de la durante más de veinte años backing band de Loquillo, comandados por la no desapercibida presencia del bregado compositor, arreglista e intérprete Andreu Muntaner, el sexteto arrancó detonando de tirón tres temas de estreno (uno de ellos, Enterraré mi corazón, cantado por uno de los incombustibles, Jordi Vila), sonando a continuación otro igualmente nuevo, Ráscale: tema compuesto en memoria del ex Troglo Guille Martín (1963 – 2006, con pasado también en Desperados o La Frontera) y espoleta –en cierto modo- del actual devenir de la banda: de su refundación, tras un homenaje tributado al malogrado guitarrista en su Zaragoza natal.
Puro poderío rocker por bandera, con El Pirata, sin despeinarse, contribuyendo desde cuatro frentes sonoros a modelar el tupé musical del grupo, a partir de dicho momento el concierto alternó interpretaciones de nuevos y viejos temas (La espuma de los díasLo he vuelto a hacer), destacando hits tan memorables entre estos últimos como Carne para Linda, Siempre libre, El rompeolas, Dame más, Rock suave o, ya en los bises, Cadillac solitario: atemporales composiciones y, como tales, inmortales que, si bien no brindadas por la voz que las popularizó, sí que fueron facturadas por parte de los costureros que las tejieron: por unos músicos que ya estaban allí cuando llegó a la nave  el llamado a convertirse en su capitán. Que ya estaban en la sala de máquinas, echando carbón a las calderas. Y es que, llegados a este punto, creemos que no estará de más recordar que antes de que ello sucediera, de que arribara Loquillo, Trogloditas tenían vida propia: y dicho esto (pongamos una vela a Dios y otra al diablo –si se quiere-) sin olvidarnos de lo siguiente, de que Trogloditas, gracias a quien llegara a ser su cantante, alcanzaron la gloria. ¿Más momentos estelares de la velada? Las interpretaciones de No sé qué hacer contigo (tema que grabaran junto con Loquillo para el CD Un camino de piedras, Un tributo a Barricada) y Pégate a mí, contándose en el primer caso con el apoyo de un exultante Kutxi Romero a los coros y en ambos, con la aportación a las 6 cuerdas de Alfredo Piedrafita.
Surcando la noche viento en rock a toda vela. A toda máquina, sin que el número de pasajeros que subieron a bordo representase obstáculo alguno para ello (“a por ellos, que son pocos y valientes”: he aquí tal vez la consigna) Josep Simón y Jordi Vila demostraron seguir teniendo su banda de rock & roll. Venir pisando fuerte. Apostando fuerte en aras tratar de recuperar su lugar en la escena, reivindicándose en Ozone como auténticos animales de escenario. Con la vista en el horizonte nuevamente, puro y apasionado presente el de la banda, en verdad.

Épico, marcial

Concierto de Gamma Ray

Fecha:
 sábado, 5 de abril..
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Integrantes: Gamma Ray, banda integrada por, a la voz y a las guitarras, Henjo Richter, a las guitarras, Dirk Schlächter, al bajo, y Michael Ehré, a la batería. Como teloneros abrieron la noche  
Rhapsody of Fire.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira 
Empire of the Undead Tour 2014 de presentación de Empire of the Undead', nuevo CD de Gamma Ray. Buenísima asistencia, público entregado.

Gamma Ray cerraron mini gira de presentación de su 11º disco de estudio en Tótem, y, por las lindes de su característico power & speed metal,  lo hicieron a lo grande, protagonizando una cita que quedará para el recuerdo del gentío que se citó para verles, llegado desde diferentes puntos del Norte del Estado.
Sobre un escenario presidido por el espectacular set de platillos y tambores de Michael Ehré (baterista incorporado en 2012 y que, tal vez por ello, para demostrar el porqué de su fichaje, regaló un espectacular solo a los presentes), la actuación de los comandados por el ex Helloween Kai Hansen arrancó con el tema de estreno Avalon, composición que, perfecta para calibrar la temperatura de la sala, llevó a soltarse totalmente a los cuatro metálicos jinetes desde los primeros albores de la velada. ¿El resultado? Cosa de la  excelsa duración de la canción, de su marcialidad rítmica y de sus efectivos desarrollos, que se desatasen –igualmente- de inmediato las ganas de fiesta del personal: y así lo dejó corroborado la siguiente canción en sonar, Heaven can wait, cantada al unísono por todos. Tras atacar con gran éxito otro tema de estreno, Hellbent, los primeros homenajes al pasado de la banda llegaron con Tribute to the past –en un  primer momento-  pero, principalmente, con el celebérrimo I want out de Helloween, inmortalizado móviles al aire por casi todos: principalmente su mítico punteo, con buena parte de la sala tarareando con fuerza sobre la melodía. Haciéndolo de tal modo que la banda no tuvo inconveniente alguno en recrearse cuantos minutos fueron necesarios en su interpretación. Y no diremos que hasta el exceso porque dicha acción a nadie le pareció excesiva, disfrutando todos y cada uno de los presentes como lo hicieron: hasta la exageración. Y así, entre legendarias y nuevas composiciones (Blood religión, Rebellion in Dreamland, Land of the free; Time for deliverance, Master of confusion –por citar algunos ejemplos-), en cómplice loor de multitudes, transcurrieron las casi dos horas de concierto. De una velada que, grande a priori y a  posteriori, lo realmente importante, reflejó cual espejo el más arrebatador presente de Gamma Ray, con la banda demostrando estar a la altura de su dilatada y legendaria trayectoria. Mantener con atronador poderío su lugar en la historia.  

Con empaque. Con pegada

Concierto de The Black Cadillacs


Fecha: jueves, 3 de abril.
Lugar: Casa de Cultura de Atarrabia.
Intérpretes: The Black Cadillacs, formación integrada por Will Horton, a la voz, a la pandereta y a la armónica, Matthew Hyrka y John Phillips, a las guitarras, Philip Anderson, al bajo y a los coros, y Adam Bonomo, a la batería.
Incidencias: actuación enmarcada en el ciclo Blues on the rock bus. Presentación de Run, 2º CD de la banda. Asistencia muy discreta. 1 Hora y 15 minutos de duración.

Procedentes de Xnoville, Tennessee, dispuestos a vivir dos semanas intensas de blues a lo largo y ancho del Estado, The Black Cadillacs desembarcaron en Atarrabia prestos a iniciar iniciática gira europea, lo que hicieron ofreciendo un concierto de verdadero lujo. Una actuación de original –por momentos- regusto a rock y blues que sí, encandiló a los presentes; a un público curioso, predispuesto e incondicional de este tipo de sonidos    que premió con aplausos todas y cada una de las interpretaciones.
La velada presentó a una banda que demostró moverse con seguridad y destreza a diferentes velocidades, atravesando con aplomo parajes musicales, pentagramas de diferentes calados. Desplegando empaque y pegada siempre, dando lugar los diferentes ritmos de los temas a un viaje poco previsible, y por ello, más interesante. Pasándose en dicha travesía sonora, en una especie de calculado ying yang, de momentos lucidamente explosivos a otros de raigambre vigorosamente lenta -tal y como siempre fue en el blues-, con el espíritu del viejo género, puro corazón más que presente, secundado por la fuerza del rock latiendo de modo realmente vitamínico en cuantas composiciones sonaron. Haciéndolo con pulsión, esparciendo genuino regusto vaquero por todos y cada uno de sus compases, auténticas venas de las canciones. Bombeando, en suma, rock & blues de diferentes cadencias, de corte más grueso o espeso en los medios tiempos, temas con relevante presencia dicha noche en los que se ganó en densidad lo cedido en velocidad, cundiendo las notas musicales más en los paladares de los presentes: brindando en demasía la posibilidad de ser paladeadas y masticadas con un mayor deleite, con las cuerdas de acero sudando polvorientas motas de marcado sabor.
Tne Black Cadillacs pasaron por Iruñerria demostrando lo siguiente, estar en proceso de crecimiento… ¿musical? No, aunque bien es cierto que siempre se puede crecer y crecer en lo relativo a creación artística en general. Estar medrando en lo referido a consolidación y popularidad –más bien-, la cuál, a tenor de lo visto, tiene que crecer. Necesariamente. Artísticamente demostraron estar en un muy buen momento. Camino de más altas cotas, en su punto. En un momento especial de no retorno. Feliz y fructífera singladura por el viejo continente.

Músico con nombre propio

Concierto de Fernando Saunders


Fecha: domingo, 30 de marzo.
Lugar: Baluarte, Iruñea.
Intérpretes: Fernando Saunders, al bajo, a la guitarra y a la voz, acompañado por Oliver Lee, a la guitarra, Dalibor Mraz, a la batería, y Jiří Zabystrzan, a los teclados.
Incidencias: presentación de Happiness, nuevo CD del artista. Muy buena asistencia, cerca de dos centenares de personas. Hora y 40 minutos de duración.

Productor en vida y bajista del legendario Lou Reed, Fernando Saunders visitó recientemente Iruñea, reivindicándose en Baluarte con dos objetivos: presentar su último álbum y homenajear al recientemente fallecido Lou con sus canciones. Con los temas de autoria propia que brindó, extraídos principalmente de sus dos últimas grabaciones.
El concierto comenzó y finalizó con un par de premeditados guiños a la obra de Reed, iniciándose con un tema de la Velvet Underground, Jesús, recuperado e incluido en el CD que se presentaba, y concluyendo con su composición Satelite of love, interpretaciones que, al igual que cuantas sonaron, perfectamente canalizadas y pasadas por el filtro artístico de Saunders, no dejaron indiferente a nadie. 
Cribadas por la personal forma de entender la música de un artista que, más allá de como bajista de un grande, se reveló como un consumado músico y vocalista, brillando su dulce voz en todo momento entre las envolventes y atmosféricas capas musicales pintadas y rubricadas por teclista y guitarrista; abriéndose paso con elegancia sobre la cadenciosa musicalidad de las canciones.
Sobre estas diremos que sus ritmos, destellos de folk al margen y ocasionales toques de reggae, denotaron principalmente regusto a trip hop y ambient, traduciéndose en una concepción tal vez esotérica del pop; dando lugar a unos temas de muy altos vuelos más  que perfectos para sumergirse en los mismos o, sencillamente, para dejarse llevar. Arrastrar por sus sones compás a compás: unas canciones que, de marcado aire ceremonial, en lo referido a su intensidad siempre fueron de menos a más. Y respecto a su factura, ¿qué decir? Que en la práctica totalidad de los casos fueron progresivamente engordando; ganando y derrochando maneras camino de su conclusión, tras comenzar apuntándolas. Desarrollando los músicos a la perfección lo inicialmente sugerido, con el bajo de Fernando ganando presencia a una con el transcurrir del concierto, sin que ello le llevara a restar espacios a sus compañeros: un bajo que demostró ser el mejor escudero de su voz.   
Fernando Saunders demostró con el presente concierto lo siguiente, ser toda una institución, y lo hizo dónde y como hay que hacerlo, sobre los escenarios. El domingo, cara a cara con los suyos, en un concierto de pequeño y exquisito formato. Damos fe, encantó.

Desde el epicentro del deseo

Concierto de Doctor Deseo


Fecha: sábado, 29 de marzo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Doctor Deseo, banda formada en directo por Aitor Toro, a la guitarra y a los coros, Josi, al bajo y a los coros, Francis a la voz, a la guitarra y a la pandereta, Raúl a los teclados, Txanpi a la batería, y Joe, al saxo.
Incidencias: presentación de Busco en tus labios… lo mejor del deseo, nuevo trabajo del grupo. 2 horas y ¼  de duración, descanso de 20 minutos y bises incluidos. Muy buena entrada, más de media sala. Público muy participativo. 

Buscar y desear, atreverse a transformar todo aquello que nos pone: he aquí, parafraseando el estribillo del tema Soñar, desear y atreverse, qué están haciendo y qué tienen previsto hacer los camaleónicos –en directo- Doctor Deseo en los conciertos de la presente gira: atreverse a transformar sus canciones de dos formas, buscando su lado más eléctrico o deseando resaltar su vertiente más… slow –tal y como se denomina a dicha cara en su libro-disco de estreno-. Su vertiente más lenta, bidireccional atrevimiento que en ambos casos sacaron adelante con total solvencia en Tótem.
En medio del habitual ambiente de expectación y deseo, de las ansias más o menos contenidas por seguir las evoluciones del Doctor, la cita, entre haces azules y el estridente sonido de una sirena, comenzó con la puesta de largo del tema nuevo y viejo a un tiempo Busco en tus labios, cantado a ritmos de frenético tecno-rock por un Francis que compareció tal y como en él es tradición, traje y sombrero negros -gafas de rock incluidas- y liga roja en el pantalón. Abriéndose paso de forma espectacularmente clara y transparente su voz y la música entre los efectos de unos estrobos que hicieron constantemente de las suyas y de unos juegos de luces calculadamente cautivadores (luminosidad excelsa versus sombras chinescas sobre fondos rojos y rosáceos en este arranque), la actuación prosiguió en principio por los briosos y electrizantes derroteros ya citados: Noche de viernesMi torpe corazón… apoyándose en unas canciones que con sus letras de sesgo optimista acariciaron y pellizcaron sentimentalmente el alma de los presentes: su espíritu, sin posibilidad de escapatoria. El disco duro o blando (emocionalmente hablando) de todos en general, sin barrera genérica alguna de por medio.
Directo el grupo al deseo, al corazón; desde el centro y epicentro del mismo todo el tiempo, antes de llegar a su ecuador el concierto se escoró hacia derroteros más intimistas, demostrando con ello la banda no haber ido a lo más fácil: poner a cantar y a bailar al personal recurriendo a éxitos sobradamente conocidos, sino, como en toda buena sesión de discoteca de décadas atrás, sin dejar de lado los ritmos bailables más desenfadados, buscar también huequecito para las denominadas lentas; ¿interpretaciones de esta fase a destacar? En tu rincón (dedicada al recientemente fallecido Luis María Panero), Antes de que me salve el olvido y Gotas de dolor… Charcos de olvido, antes de que, a golpe de sirena nuevamente, bajo los sones de Aunque siga siendo de noche, volviese a cambiar la orientación rítmica de la velada.
La del profuso y profundo repaso del historial musical de Doctor Deseo que deparó la misma, en constante increscendo desde este punto hasta el final: De chocolate y vainillaMorirse en Bilbao, la ya por siempre imprescindible en Nafarroa Abrázame (uno de los retratos más tristes de la fragilidad humana que nunca se hayan escrito), Fugitivos del paraísoCorazón de tango o La chica del batzoki, cantadas a pulmón y corazón abierto por la sala. Por un público totalmente encandilado y cautivado por Francis y los suyos. Desde el corazón del deseo. Como siempre. Como nunca, una vez más.



Con estrella. Con estrellas

Concierto de Barracus


Fecha: viernes, 28 de marzo.
Lugar: Planetario, Iruñea.
Intérpretes: Barracus, formación integrada dicho día por Gussy, a las guitarras y a la voz, Lucas, a las guitarras, a la voz, y a la armónica, Raúl, a la guitarra eléctrica, y Carlos Colina, a los teclados y a la pedal steel guitar.
Incidencias: presentación de Buenaventura, tercer CD de estudio de Barracus. Hora y 15 minutos de duración, bises incluidos.

Presentándose con especial formación, a medio camino entre el formato acústico y el eléctrico (derivándose lo dicho del hecho de comparecer en un marco tan especial), Barracus cautivaron a cuantos llenaron la sala principal del Planetario, y lo hicieron por partida doble: con las composiciones que ofrecieron, con estrella y exquisitamente vestidas para la ocasión, y, en un recinto como este, con las difícilmente descriptibles sensaciones que las aliñaron, llevándolas a caer rendidas ante la magia que sedujo a todos, tanto al público en general como a los músicos, atrapando a todos por igual cuanto sucedió de forma paralela a la música: ya bajo como sobre la espectacular cúpula del Planetario. Sobre el escenario o entre la luz de la luna o la de las estrellas. A cielo abierto o noche cerrada, pintando brillantemente el hecho musical los momentos generados, de interespacial intimismo y especial intensidad.
Ante un público dispuesto de forma circular en cómodas butacas, presto a disfrutar de la música en directo; a hacerlo igualmente del cielo estrellado y de las sugerentes visiones y proyecciones (pongamos algunos ejemplos: a gozar incluso de la sensación de estar al aire libre ya sobrevolando el suelo, ya, recibiendo la lluvia desde el mismo) el concierto derrochó preciosismo de electrizante calor unplagged desde el principio: desde que se hizo la luz bajo los sones del tema de estreno Dos a dos. O desde que sonó Adiós, con el respetable en el cielo. O a una con temas como No fui yo, dedicada a las parejas de los músicos; Las chicas bailan, segundo intento de ranchera por parte de la banda –tal y como fue presentado- o Septiembre, con el que parecieron terminar: desnudos en esencia todos temas y luciendo mínimos arreglos en presencia, y tal y como fue siempre en el repertorio del grupo, con sugerente presencia en su seno de carreteras, pájaros heridos, bares, camareras, luces de neón, bailarinas, gasolineras... Y en esta ocasión –especialmente-, gatos negros llamados a traer buenaventura y buen fario.
Pero, interpretaciones de viejos temas aparte, siendo la presente cita tan especial, faltaba la propina. Los bises, descerrajando el grupo en los mismos tres nuevos disparos de calibre emocional tan intenso como Pequeña (canción sobre “momentos perfectos” brindada por Gussy en solitario) o Rolling Stones.

Cowboys de ciudad por excelencia, Gussy y Lucas volvieron a derrochar al frente de Barracus rock de regusto americano calculadamente edulcorado; elegancia y madurez mediante, unas canciones erigidas en torno a unas voces y unas guitarras que, sobre el colchón tejido por Carlos Colina y rubricado por la guitarra eléctrica de Raúl Elizalde, demostraron empastar a la perfección, coloreando con autoridad los cuatro esos medios tiempos en los que los citados en primer lugar tan bien se desenvuelven al componer. Pintando muy bien canciones tan jugosas, además de las de estreno, como Todo lo pactado, Pornográficos, Olvídate de mí, Ruleta rusa o Las noches contigo, con la impronta de la casa ya tan marcada y presente. A fuego. Con estrella todas ellas, las nuevas y las más viejas: el pasado viernes, de fondo, con estrellas.








CICLONAUTAS, 'PREPARANDO LA VENDIMIA TOUR!!

Tras arrancar de forma inmejorable la presente mini gira de 4 conciertos de CICLONAUTAS, la misma no pudo continuar mejor que como lo hizo en el UMORE ONA de BILBAO, ante un local repleto de público ya incondicional del grupo: y cuantos acudieron pueden dar fe de ello. Gracias, eskerrik asko, Bilbo Últimas citas tras la Semana Santa, el GABALTZEKA de TAFALLA (SÁBADO 25,) y LA KANTINA de LEKUNBERRI, DOMINGO 27. Y de ahí, a VENDIMIAR!!!!! Próximamente, más fechas!




Ciclonautas, en Umore Ona: foto, Virginia Pérez


EXTREMODURO SUPERA LAS 80.000 ENTRADAS VENDIDAS EN MENOS DE TRES SEMANAS Y AGOTA LAS LOCALIDADES DE PISTA PARA SUS CONCIERTOS EN ZARAGOZA, PAMPLONA Y LAS VENTAS.



Cuando se cumple la tercera semana desde la salida a la venta de las entradas, Extremoduro ya rebasa holgadamente la cifra de 80.000 entradas vendidas para su próxima gira, estando agotadas a día de hoy las localidades de pista para el primer concierto de la gira en Zaragoza, y también para el que se celebrará en Pamplona. Estas dos ciudades se unen a la lista que ya encabezaba la cita en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, que agotó las entradas de pista tan solo dos días después de su salida a la venta y ve cercano el momento de colgar el cartel de "completo".

La gira de Extremoduro Para todos los públicos, que dará comienzo el viernes 16 de mayo en Zaragoza, visitará hasta noviembre la mayoría de provincias españolas en alrededor de cuarenta conciertos.


10/4/14

CERO A LA IZQUIERDA GRABARÁN SI PRÓXIMO DISCO EN LONDRES







La banda anunció recientemente que la grabación de su segundo álbum se realizará durante este verano en los míticos Konk Studios de Londres, fundados por el grupo The Kinks en 1972. Por ellos han pasado artistas de renombre como Elvis Costello, Arctic Monkeys, The Cure, Thin Lizzy o The Kooks. El productor navarro Iñaki Llarena volverá a ponerse a los mandos en este nuevo trabajo del grupo, como ya hiciera en La Vela Muda (2012). Está previsto que el nuevo álbum vea la luz a principios de este otoño.


MALAPUTA, SUBIÓ EL TELÓN!!

MALAPUTA, el trío comandado por El Piñas, presenta su álbum debut, Subió el telón Suerte, compañeros!!





30/3/14

EVIL KILLER ARRASARON EN BLACK ROSE: LA CRÍTICA!!


Gladiadores del heavy metal

Concierto de Evil Killer

Fecha: sábado, 29 de marzo.
Lugar: Black Rose, Burlata
Intérpretes: Evil Killer, banda formada por Mikel, a la voz y a las guitarras, Vera, a las guitarras, Ray, al bajo, y Sergio, a la batería.
Incidencias: 1 hora y 10 minutos de duración. Lleno. Público entregado.

Fundados en 2012 buscando aunar la velocidad del speed metal con la voracidad del heavy metal, viendo en el horizonte la grabación de su álbum debut, los jovencísimos Evil Killer la armaron, y de qué forma, en Black Rose, llenando el local de gente y de inmejorables vibraciones. Haciendo vibrar con sus composiciones, solo tocaron dos versiones, a cuantos secundaron la cita, un público de edades jóvenes –principalmente- que, chalecos vaqueros, parches, tachuelas o chupas de cuero participó con entrega de lo que vino a ser el concierto: todo un viaje en el tiempo a la Pamplona heavy metal de una época claramente definida, la de finales de los 80 y principios de los 90. A esa Iruñea del Mesón de la Ribera o el Lancelot que, representada actualmente por el Krawill, en ocasiones parece haber quedado atrás: no totalmente, visto lo visto.
Sin pelos en la lengua, melenas al aire –más bien a la hora de tocar-; perfectamente guiado el cuarteto por la más que característica y aguda voz de Mikel, los citados, desparpajo, descaro y empuje, protagonizaron una descarga épica. Apoteósica. Sin ningún tipo de concesiones, dándolo todo multiplicado por la cifra que se quiera (por cuantas canciones sonaron, por ejemplo), dando lugar a una tormenta metálica llamada a ser recordada desde el primer minuto: desde que empezó de manos de un tema instrumental de fuerte regusto a los primeros Iron Maiden hasta que, en auténtico loor de multitudes, concluyó, con la canción que les da nombre. Y todo ello por medio de  unos temas de trabajados y nutridos desarrollos; con unas composiciones de buenísimas hechuras, claramente influenciadas por las de bandas como los ya citados Iron Maiden o Judas Priest, Su ta Gar o Accept y muy ricas en lo que a juegos de guitarras respecta, doblándose y respaldándose a los mástiles los jóvenes gladiadores a la perfección. Haciendo gala de una capacidad poco menos que innata para hacerlas sonar. Blandiendo  sus instrumentos con insultante naturalidad… haciendo fácil –en apariencia- lo difícil: tocar un estilo tan perfeccionista y exigente como el por ellos practicado. Y así lo entendieron los presentes, un público que les jaleó con fuerza, llegando a cantar sobre determinados pasajes de algunos temas y sintiendo como suyo el grupo: sin lugar a dudas, encontrándose la banda en el punto en que se encuentra, el mejor de los presagios.
Camino de la grabación de su primer CD, Evil Killer demostraron ser depositarios de las mejores esencias del heavy metal, dando a entender que el testigo está en buenas manos: venir pegando fuerte, como el baterista a platillos y tambores; tocando fuerte –a la puerta, a la espera de que se abra ante ellos de par en par-. Pisando fuerte, he aquí qué demostraron: que si nada se tuerce el futuro será suyo. Todo un privilegio poder ser testigos del primigenio devenir de  bandas así, en total estado de gracia y con todo el camino por delante. Al igual que en los comienzos de formaciones de reconocido prestigio a día de hoy (viendo cómo daban sus primeros pasos en su día), en el caso que nos ocupa, a la vuelta de unos años, podremos decir que estuvimos allí.






CICLONAUTAS, QUÉ TAL?


V


CICLIONAUTAS, QUÉ TAL (EL DROMEDARIO RECORDS, 2014)


Fruto de las inquietudes musicales de Mai Medina (Rosario, Argentina, 1978), CICLONAUTAS surgen como proyecto en 2011, cuando el llamado a ser su guitarrista y cantante le hace saber a Alén Ayerdi (Pamplona, 1974; baterista de Marea y compañero suyo anteriormente en Calaña) que está componiendo nuevos temas. Sin prisas pero sin pausa ambos comienzan a montarlos, quedando plasmados dos años después en unas canciones cuyo punto de partida radica en la base estructural de las de los grupos de rock fronterizo y stoner rock. Llegados a este punto, Javiertxo Txo Pintor (Pamplona, 1968), reputado bajista con 25 años de trayectoria (La Venganza de la Abuela, Jataja –entre decenas de proyectos-), enterado de lo que ambos se traen entre manos, solicita su incorporación a CICLONAUTAS, quedando así  conformado el trío.

Sustentado por tres músicos tan experimentados y versátiles, CICLONAUTAS se apoyan para emprender vuelo en dos CD´s a manera de alas, protagonizando un debut inaudito en el rock estatal: con un disco doble, Qué tal, integrado por 22 canciones: 22 temas impregnados por aires melódicos y sureños que fusionando toques clásicos y nuevos bríos, amalgaman con sorprendente naturalidad lo mejor del rock anglosajón, el rock urbano español y el rock argentino, dando lugar a una aleación sonora de irresistible octanaje.

CICLONAUTAS, así pues, encuentran su razón de ser en unas canciones que traspasan totalmente las fronteras estilísticas al uso, brillando con luz propia la personalidad del trío en todas y cada una de ellas. En temas de La virtud del caos (título del CD I), como Tristes corazones, Qué tal (protagonista del primer sencillo y del videoclip), Demencio Lacruz, Kamikaze del nido (en la que colaboraron Roberto Iniesta e Iñaki ‘Uoho’ Antón), La alegría, La baba del Saurio, La virtud del Caos o Las vaquitas ajenas, o de Que corra el aire, título del CD II, como Los hermanos (en la que metió guitarras César Ramallo) El dromedario, Arde Babylon, El Paraguay (contándose con la voz de Loquillo esta vez) o Que corra el aire, en la que cantó Enrique Villarreal ‘El Drogas’: canciones con clara madera de singles –en su conjunto- que deparan balsámicos viajes por parajes de diferentes calados musicales. Unas composiciones llamadas a disfrutar de largos y felices recorridos. El álbum se completa con temas como Llora, Demasiado estuche, El cuento de nadie (con letra y voz de Kutxi Romero), El mostrador de Dios (en el que cantó Domingo Calzado) o Cocodrilo dando vuelta, antes de que el caudal musical se encamine plácidamente hacia su desembocadura con El orador (con las voces de Sebastián Teysera, ‘Enano’, y Sebastián Cebreiro, ‘Cebolla’, de La Vela Puerca adornando la canción) y las chacareras Como caballo en celo y Veneno, cantada esta última en euskera por Alex Sardui, de Gatibu. El punto final llega de manos de Sucio y  desprolijo, versión de un tema de Pappo. Además, a lo largo y ancho del trabajo pueden encontrarse otras colaboraciones, como las de Airam Etxaniz a los coros, Germán San Martín, al órgano Hammond, y María Fernández Molina y su cuarteto de cuerda.

Sobre el hacer de los músicos durante la grabación, diremos que en manos del ingeniero de sonido y productor Iñaki Llarena, Mai destapó su particular tarro de las esencias hasta el punto de dejar claro en complicidad con la rocosa base rítmica lo siguiente: que su patria son las 6 cuerdas, demostrando CICLONAUTAS en su conjunto que su reino es de este mundo. Del mundo del rock & roll. Demostrando que tras tomar tierra en la escena dando pedales con forma de canciones están más que preparados para reinar. Y no terminaremos sin referirnos a las letras de los temas, sorprendiendo como lo hacen por la riqueza y lucidez de las imágenes sugeridas: aportando latido propio a cada composición.


CICLONAUTAS, Qué tal. Esencia, sonido y presencia. Por partida doble. Tensión, intención e intensidad. 





TEMAS DE CICLONAUTAS DISPONIBLES EN AMAZONITUNES SPOTIFY!!


Imágenes integradas 1 Imágenes integradas 2 Imágenes integradas 3






EL MAKING OFF!!

23/3/14

“CICLONAUTAS SE BASA EN LA CREATIVIDAD DE ‘MAI’ A LA HORA DE HACER CANCIONES”


AL HABLA CON ALÉN AYERDI, BATERÍA DE LA BANDA

Con el esperado CD de su nueva formación ya en la calle, hace escasos días charlamos con Alén Ayerdi, uno de los puntales sobre los que se asienta Ciclonautas, trío integrado por él a la batería, Javiertxo ‘Txo’ Pintor al bajo y Mariano ‘Mai’ Medina a las guitarras y a la voz. Así pues, he aquí qué nos contó el también baterista de Marea y Calaña sobre el devenir de su actual proyecto, haciendo especial hincapié en su reencuentro en los escenarios con ‘Mai’, sus influencias musicales menos conocidas o en su descubrimiento de Iñaki Llarena: ingeniero de sonido de Estudios Aberin, donde se grabó el trabajo, y productor del mismo: de un disco titulado Qué tal que, protagonizando un debut inaudito en el rock estatal, nace doble. 




Ciclonautas surge como idea en 2011, hemos leído por ahí…
Tras uno de sus viajes a Argentina, Mariano volvió con las pilas especialmente  cargadas; me dijo que tenía temas y me pareció muy bien. Comenzamos a mirarlos, a tocar, a grabar lo que íbamos haciendo y a guardar todo, y a partir de ahí, a dar forma a las canciones: tanto en lo referido a su sonido como a las estructuras de los temas.

Tras la experiencia de Calaña vuelves a juntarte con ‘Mai’. Y asumiendo el citado más responsabilidades que en dicha formación. ¿Qué es ‘Mai’ para ti?
Ciclonautas no tiene nada que ver con Calaña: supone una continuación de nuestra relación como músicos, de nuestras sinergias sobre el escenario, pero poco más. Su papel en Calaña era aportar cimientos musicales a temas que llevábamos entre todos o que componía Domingo Calzado, mientras que Ciclonautas se basa en su creatividad; en su personalidad a la hora de hacer canciones, cantarlas y expresarse con la guitarra.

Comenzáis a trabajar y seguís haciéndolo hasta que tenéis 22 temas. ¿Fuiste consciente  de lo que teníais entre manos?
No, pero tampoco le di mucha importancia; a eso nunca se la doy. Yo acostumbro a pensar si lo que estoy haciendo me gusta o no. Si me pone o no me pone los pelos de punta, ese es el único requisito para que yo me involucre en una banda. Si me aburro no puedo sacar nada bueno, ni de mí ni de quienes estén tocando conmigo. En este sentido diré que cada tema terminado era un triunfo: era mirarnos a la cara y vernos con la piel de gallina. Íbamos guardando los temas con mucha alegría, viendo que aquello era justamente lo que queríamos hacer.

¿Qué canción fue la espoleta definitiva?
En realidad, desde el principio, nos dieron todas muy buenas vibraciones. La primera que montamos, Demasiado estuche, nos atrapó. Sonaba a rock con poquísimos prejuicios. Con tan pocos prejuicios como muchísimas referencias, pues mamaba de las grandes referencias del rock. La apuesta era ambiciosa, pues queríamos hacer algo así pero con un sonido actual.

¿Cómo fue el proceso general de montaje y de composición de las canciones?
Mariano traía la idea y sobre ella nos poníamos a tocar; grabábamos todo y a partir de ahí discutíamos sobre los arreglos y la estructura general. El proceso fue bastante rápido, pues cada día dejábamos montado un tema. A algunos temas, claro está, hubo que darles más vueltas, pero en general trabajamos así. Quedábamos un día a la semana, hacíamos lo que estoy contando y a la siguiente sesión, tras escuchar lo que habíamos hecho el día anterior, nos liábamos con otro tema. En ese sentido hay que decir que salió todo de forma muy fresca y muy fluida; ‘Mai’ trajo muchísimas ideas, e incluso temas prácticamente terminados. Estaba súper centrado.

La incorporación de Javiertxo al bajo, ¿en qué punto tiene lugar?
Desde el principio hablamos de incluir un bajista, pero nos liamos a hacer canciones. Y  estábamos tan a gusto que no encontrábamos el momento de decir, “tío, tenemos que pillar un bajista ya”. Probamos con uno anteriormente, pero estaba muy atareado con un proyecto y la idea no cuajó: necesitábamos alguien muy centrado con lo que estábamos haciendo. Creíamos que los temas que estábamos montando requerían toda la atención de quien entrara a formar parte de la banda, pues eran muchos y tenían su complejidad. En ese impasse, tras hablar un día con Javiertxo y comentarle que andaba con Mariano en esta historia, a la semana siguiente me llamó, preguntándome a ver si le podía enseñar algo. E insistió tanto que le enseñamos lo que teníamos, grabaciones caseras de nuestras  sesiones de trabajo. A principios de 2013, una vez concluida la gira de Marea, comenzó a llamarme nuevamente, hasta que un día fui a su casa y le puse los temas. Y le encantaron. Y ya no dejó de llamar hasta que entró en el grupo. ¿Qué pasó a continuación? Que mientras iba poniéndose al día, adaptándose a los temas y aprendiéndoselos, Mariano y yo seguimos componiendo, hasta que nos plantamos en 22.



Habrá a quienes sorprenda verte embarcado en un proyecto como este; hablemos de tus influencias musicales, más allá de las más conocidas por todos: Queens of the Stone Age, Foo Fighters…
Queríamos enfocar con un sonido actual todas las referencias rockeras y la musicalidad y la cultura musical de ‘Mai’. Esto es fundamental, pues vivimos en la época en que vivimos y la música tiene que sonar así, acorde a su tiempo. Además a mi, personalmente, Queens of the Stone Age me han revolucionado la cabeza, pues han sido capaces de destrozar la armonía y el ritmo y de hacer canciones preciosas. Le han dado otro aire al rock. Respecto a Foo Fighters, pienso que su último disco representó un paso más dentro del grunge, tanto en la forma de tocarlo como en lo referido al sonido. Lo que más he podido influir yo en ‘Mai’ ha sido a la hora de  mostrarle discos que me gustan. Cosas actuales. En darle la pelmada con ello. Mariano es más clásico, aunque está abierto a escuchar.  


A la hora de grabar las canciones, elegís a Iñaki Llarena y su estudio de sonido de Aberin, ¿Por qué razón?
Me llamaron una vez para estar de Jurado en Encuentros, un concurso organizado por el Gobierno de Navarra, e Iñaki fue mi gran descubrimiento; me fijé en que algunas de las maquetas presentadas a concurso, independientemente de por su calidad musical, llamaban la atención y destacaban por el sonido, que era lo que andaba buscando yo. Y escuchando algunas me dije, “este tío entiende el rock fronterizo muy bien: desde Seattle hasta Los Angeles”. Así fue como comprobé que el componente común de cuantas grabaciones habían llamado mi atención era Iñaki Llarena. Metí su nombre en un buscador de Internet, pues no lo conocía, y descubrí que vivía cerca de mí casa: “qué suerte he tenido” –pensé-. Les planteé la idea a ‘Txo’ y a ‘Mai’, lo localicé, quedé con él y comprobé de inmediato que hablábamos de los mismos grupos y de los mismos discos: la sintonía fue total y absoluta. Me lo llevé a casa, le puse las canciones y flipó de tal manera que incluso le llamó a Mariano para felicitarle. A manera de conclusión dijo, “me dicen que sois de Los Ángeles y me lo creo”. Así pues, si queríamos como resultado un sonido actual, algo que representase todo lo que aglutina estilísticamente Ciclonautas, teníamos que grabar con él, pues Iñaki piensa en sonido. Mariano y el ‘Txo’  han quedado encantados.

El CD, finalmente, ha salido doble; un disco doble, ¿es como tener gemelos?


En el sentido de que fuimos a hacer uno y han salido dos sí, pero atendiendo a sus contenidos no creo que sean gemelos. Mellizos sí -tal vez-, pues aunque la personalidad de ‘Mai’ está muy presente, los dos discos tienen sus diferencias. El primero, La virtud del caos, tiene un sonido más de grupo, mientras que el segundo, Que corra el aire, es más un disco de canciones. El título general que alberga a los dos es Qué tal

17/3/14

CRÍTICAS DE MARZO: RULO Y LA CONTRABANDA, TOTÓ MUNILLA, REINCIDENTES,SEPULTURA, SONIC TOYS, THE STEEPWATER BAND...

Alma, preciosismo y vida

Concierto de Rulo y la Contrabanda


Fecha: viernes, 21 de marzo.
Lugar: teatro Gayarre, Iruñea.
Intérpretes: Raúl Gutiérrez, Rulo, a las guitarras, a la armónica y a la voz, acompañado por La Contrabanda, quinteto integrado dicha noche por Mario, a los teclados, Fito, a las  guitarras, Patty, a las guitarras y a la mandolina, Kike, al bajo y al acordeón, y Txarlie, a la batería y a las percusiones.
Incidencias: espectáculo denominado 5 Gatos (canciones desde el tejado). Muy buena asistencia, público participativo y entregado por momentos. 2 Horas de duración.

Con sus canciones pa´aquí, con sus canciones pa´allá –como siempre fue desde que en 1992 formara su primer grupo-, Raúl Gutiérrez, Rulo, rindió visita a Iruñea nuevamente. A su segunda casa –tal y como lo proclamó abiertamente en el Gayarre-, marco que acogió un nuevo triunfo del compositor de Reinosa en la ciudad.
La cita arrancó tras el acceso del citado al escenario de manera sorprendente; una vez que, cual si hubiese llegado a casa (dando a entender que eso son las tablas para él, su casa) se descalzase sobre las mismas, presididas por las letras RyLC. Y así, en medio de un ambiente tan desenfadado e informal, a solas; descalzos los pies y con la única compañía de su guitarra acústica saludó a la noche: con A solas, tema que sonó enlazado con Mi cenicienta, testigo de la salida de La Contrabanda entre las palmas brindadas por el público.

Con los presentes llevando en palmitas al sexteto participando con fuerza –además- de los estribillos de los temas, pronto encontraron su espacio composiciones extraídas de los dos álbumes con que cuenta Rulo como tal: temas como El prota, Como Venecia sin agua o Buscando el mar, presididas sus letras por ese toque autobiográfico ya tan característico. A continuación, de manos de la presencia de Kutxi Romero -alegría a puñados de a mucho y desbordante gracejo-, llegó uno de los clímax de la noche, representado por la interpretación de Divididos, con el respetable entregado en cuerpo, corazón y alma a la canción: algo, la entrega en imparable increscendo de los presentes a cuantas composiciones se sucedieron desde entonces, que representó una de las constantes de la velada: a Heridas del rock & rollLa Flor (con Rulo repartiendo rosas y claveles por el patio de butacas), Como a veces lo hice yo o Balada del despertador, brindadas estas dos por él en solitario camino de la recta final: de un último recodo presidido por una segunda y última concesión al repertorio de su anterior banda, La Fuga (Pa´ aquí pa´allá, degustada por el público puesto en pie), y rematado por el Vals del adiós, de sabinero regusto y más que adecuada para despedirse. ¿Algún tema más a destacar? La cabecita loca: ofrecido entre ambas, primer single de la carrera en solitario del artista y perfecto broche para cerrar un concierto ¿acústico? ¿Eléctrico? Vitamínico. Electrizante, alma, preciosismo y vida a raudales. 

Compartiendo cosas gustosas

Concierto de Totó Munilla y la Sopa Boba


Fecha: jueves, 20  de marzo.
Lugar: Garazi Taberna, Iruñea.
Intérpretes: Totó Munilla, a las guitarras y a la voz, acompañado por La Sopa Boba, formación integrada por Carlos Arriezu, a los teclados, David Burgui, a las guitarras, Germán Luis Alejo, al bajo, y José Luis Arriezu, a la batería.
Incidencias: presentación de A solas con mis cosas, último CD del artista. Hora y 15  minutos de duración en total. Lleno, público muy participativo.

A medio camino entre La Rioja y Nafarroa, el adrianense Totó Munilla formó en 1988  El Gusto es Mío, formación que se mantuvo en activo hasta 1993; en ese tiempo registraron tres discos y dejaron grabadas en el subconsciente colectivo canciones como Espero tu llamada o Lobo de mar. 2009: dieciocho años después, Totó, decide volver a su casa, los escenarios. Y con cosas que decir, tras darles vueltas y vueltas tal vez a solas. ¿El fruto de este regreso? Los dos CD que tras rebautizar su proyecto como Totó Munilla y la Sopa Boba ha publicado desde entonces, De vuelta a casa y A solas con mis cosas, recopilatorio que presentó en el Garazi. 
Organizado el concierto en conmemoración del 29º aniversario de la apertura del local, el mismo se centró en el repaso de los temas del citado compilatorio, comenzando con Sueño que volvemos a vernos, ofrecido por Munilla en solitario. Prestos a compartir con los presentes cosas y buen gusto, acompañado por la banda prosiguió con un tema de El Gusto es mío, Cuánto tiempo ha pasado, ofreciendo acto seguido la melancólica De vuelta a casa y Me gustaría, antes de revisitar nuevamente el repertorio de El Gusto… con otra mítica canción, Espero tu llamada: tema que, al igual que cuantos sonaron, lució intimista, un tanto oscuro y reflexivo… mas haciendo gala de un innegable magnetismo comercial: presentando a un compositor fraguado a caballo entre el rock de finales de los 70 y el pop de los primeros 80, tal vez influenciado por lo mejor de Asfalto o Enrique Urquijo. Y sí, las canciones conectaron con los presentes, con un público de media de edad alta que en casi todos casos se reencontró con su pasado… O, al menos, con parte de la banda sonora del mismo, cantando y bailando a sus sones. ¿Más temas a destacar? Y llegaste túLobo de mar o Morir de amor, todo un hit con nombre propio, ofrecidos antes de terminar el concierto con Munilla brindando un tema en formato acústico… antes de que el respetable le obligara –prácticamente- a tocar otro  más.
 Desde la cota de mayor madurez de su juventud, Totó Munilla presentó su bonita colección de canciones en Garazi, de latido rockero y exquisitos tintes pop. Sí, desde dicha cima, toda vez que los artistas siempre son jóvenes, al menos, de espíritu. Suerte para darles vueltas por ahí. Y al Garazi… Que cumpla muchos más.

Jornaleros del rock & roll 

Concierto de Reincidentes


Fecha: Sábado, 15 de marzo.
Lugar: sala Ozone, Iruñea.
Intérpretes: Reincidentes, formación integrada por Fernando, al bajo y a la voz, Finito y Barea, a las guitarras y a los coros, y Manuel, a la batería.
Incidencias: presentación de Aniversario, nuevo CD de la banda. Centenares de personas, público de diferentes edades que se mostró participativo y finalmente entregado. 2 Horas de duración,  bises incluidos.

20 años después de que presentaran en el mismo sitio su actualmente mítico Sol y rabia, los sevillanos Reincidentes volvieron a pisar nuevamente la sala entonces llamada Reverendos, ofreciendo una intensa actuación. Un tanto atípica en lo que a escenario y horario respecta (el concierto tuvo lugar en la pista central, entre las 21.00 y las 23.00)… Pero lo dicho. Yendo de menos a más el característico calor especial del grupo, su rock transgresivo andaluz en lo referido a efervescencia y efusividad. Y todo ello a pesar de que dicha sala no reúna las mejores condiciones para disfrutar de un concierto: y es que de todos debería ser sabido que sala de fiestas no es sinónimo de sala de conciertos. Pero bueno, más allá de este necesario apunte, podemos dar por bueno que disfrutó el personal.
La velada arrancó con la interpretación de hasta ocho temas de tirón, escogidos los mismos de los dos CD que dan vida a Aniversario: Canciones para no olvidar (Fiesta, Andalucía la que divierte, Rosas en el mar -última de las ocho en sonar, interrumpida su ejecución por un inoportuno apagón-) y Canciones para construir; ¿un título? Vamos pal infierno, primera de todas. Una vez solventado el contratiempo, la banda continuó por la misma senda, presentando credenciales con forma de nuevas canciones (Al asalto,  Gure hizkuntza, su particular homenaje a Urko y Oskorri), aunque la presencia de temas conocidos comenzó a ser más y más notoria: pasándose progresivamente de lo nuevo novísimo a temas como La infancia en un cargador o La republicana antes de llegar a lo verdaderamente añejo sin posibilidad de vuelta atrás. A canciones como ¡Ay Dolores! o Un pueblo, dedicada a Eguzki Irratia con motivo de su 30º aniversario en las ondas. Y todo ello, ni un paso atrás, con los músicos, cual jornaleros del rock & roll, obrando sin tregua ni descanso: enlazando temas cual golpes de azada a la tierra los braceros, con el tristemente mediático por motivos extramusicales Fernando Madina demostrando mantener timbre, autoridad (intelectual) y presencia al frente de los suyos.
Pero si algo encendió al público e incendió la sala fue la recta final, iniciada por Vicio –con Kutxi Romero a la voz-, y alimentada con hits como Cucaracha blanca, Rip rap, Camela 3, Aprendiendo a luchar, Yaveh se esconde entre las rejas (verdaderamente especial siempre en esta tierra, también regada por la Insumisión) o Andalucía entera y Andaluces levantaos, antes de redondear faena, ya en los bises, con Jartos daguantá, con Kutxi tirando del carro nuevamente.
Pura historia del rock andaluz, tras descargar su rabia los pasados Sanfermines en el recinto de Gora Iruñea! Reincidentes volvieron a esparcir su mensaje políticamente incorrecto en la ciudad. A hacer apología de la resistencia y de la rebeldía inherente a Andalucía, demostrando con palabras, las de las letras de sus canciones, y con hechos  que se puede. Que es posible ser contestatario. Y que parte del pueblo andaluz lo es, pese a que desde el Poder se trate de ocultar lo dicho tras falsas imágenes construidas sobre estereotipos llenos de señoritos, casetas festivas, folclóricas raciales y demás artificiales faralaes. Una vez más, los aguerridos sevillanos así lo volvieron a demostrar.

Colosos del metal

Concierto de Sepultura

Fecha: sábado, 1 de marzo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Integrantes: Sepultura, banda formada por Derrik Green, a las voces y a la percusión, Andreas Kisser, a las guitarras y a las voces, Paulo Jr., al bajo, y Eloy Casagrande, a la batería. Como teloneros comparecieron Mortillery, Flotsam & Jetsam y Legion of the Damned.
Incidencias: presentación de The mediator between the head and hands must be the heart, 13º CD de Sepultura. Éstos actuaron durante hora y 3/4, bises incluidos. Buenísima asistencia, más de media sala. Público muy participativo.

Tras descargar composiciones míticas (recibidas como agua de mayo), temas extraídos de su brutal fondo de armario y canciones de estreno en L'Hospitalet (Barcelona), Madrid y Lisboa, el presente tour europeo de los brasileños Sepultura encontró su punto final en Tótem, concluyendo a lo grande en lo que expectación y cumplimiento de las expectativas hace referencia. Bajo un característico ambiente de concierto de metal. En medio de un ambiente propio de las grandes ocasiones.
Tras las actuaciones de Mortillery y Flotsam & Jetsam, bandas a las que no llegamos a ver, los siguientes en asaltar el escenario fueron los holandeses Legion of the Damned, quinteto formado en 2006 que durante sus 45 minutos no dejó indiferente a nadie: cosa del salvajismo sonoro denotado. Detonado –si se prefiere-, erigido sobre un metalcore & thrashcore cuyos puntos de partida y de llegada los encontramos en la concepción más bronca del hardcore. En una apología de la brutalidad metálica que, concienzudamente llevada a postulados extremos, de lo más infecciosa, contagió pronto a cuantos metalheads se citaron en Tótem: unos asistentes de estética heavy –mayoritariamente- y especial inclinación hacia bandas como Deicide, Napalm Death, Slayer o Metallica, a la vista de muchas de las camisetas que se vieron. Y tras tan salvaje preludio, pasadas las 22.00, llegó el momento por todos esperado. La comparecencia de los legendarios Sepultura, banda que, remozada en varias ocasiones tras la salida / abandono en 1996 y 2006 de sus fundadores, los carismáticos hermanos Cavalera (Max e Igor, vocalista & guitarrista y baterista respectivamente), cautivó a sus seguidores desde el principio. Desde los primeros acordes.
Tal y como hemos apuntado al principio, el repertorio repasó la discografía del grupo,  centrándose especialmente en temas de estreno (como Trauma of war o el espectacular The Vatican, primeros en sonar) y míticos, como Propaganda, ofrecido en cuarto lugar. Haciendo gala de un sonido propio perfectamente trasplantado al tercer milenio, recurriendo a nuevos y viejos temas (Dusted, The Hunt –entre estos últimos-,  recuperado The Hunt con motivo de la celebración este 2014 del 20º aniversario de la publicación del referencial CD Chaos A.D.) el cuarteto pronto se reveló como lo que es, una colosal apisonadora de hardcore & groove metal: así pues, totalmente entregados a su causa los cuatro actuales defensores de la marca Sepultura, ofrecieron un concierto colosal. Una actuación en la que, además de los músicos (mención especial para Kisser, cómo paladeó todos y cada uno de los compases de los temas) brillaron especialmente las luces y el sonido, impecable. Impecablemente limpio. Rotundo… y rotundamente transparente.
Sobrepasado holgadamente el ecuador de la velada, con permiso de temas de estreno como el bailable y demoledor De Lama ao Caos (dedicado a los brasileños presentes en la sala) lo mejor llegó tal y como se esperaba, de manos de la verdadera artillería pesada. De hits tan celebrados como Territory, Refuse/Resist, Arise y, ya en los bises, Ratamahatta y, evidentemente, Roots bloody roots, desde 1996  imprescindible rúbrica final. Perfecto broche también dicho sábado para una descarga colosal.



Rock para el nuevo siglo

Concierto de Sonic Toys

Fecha: viernes, 28 de febrero.
Lugar: Subsuelo, Iruñea.
Intérpretes: Sonic Toys, trío integrado por Alex Sanz, a la voz y a las guitarras, Xabi Jareño, a la batería, y Adrían M. Vallejo, al bajo y a los coros.
Incidencias: presentación de Rock, primer CD de la banda. Hora y ¼ de duración, asistencia muy buena, público que se mostró participativo.

De novedoso cuño y para el nuevo siglo: con raíces en el rock del siglo XX (con evidentes toques hard y descarado regusto americano -en su caso-), pero, a la vez, indisimuladamente empapadas por ritmos de estilos como el tecno o el electro, así demostraron ser las canciones presentadas por Sonic Toys en su día grande.
Tras arrancar con un tema inédito perfecto para calentar motores (qué atmósferas, qué cruces estilísticos para abrir boca), la temperatura subió pronto con temas del CD como Sube la músicaMalas lenguas o Tiempo al tiempo, misiles musicados que haciendo gala de esa sonoridad propia del grupo, llevaron el ambiente al rojo, demostrando ser auténticos singles en potencia. A continuación, tras un par de versiones, el protagonismo recayó nuevamente en canciones de Rock, luciendo el ecuador de la velada cual tranquilo remanso de manos de temas como Ana y Es tan fácil. Dicha fase terminó con la interpretación de un nuevo pildorazo con madera de hit, Dame tu calor, llegando acto seguido uno de los momentos más esperados por todos: el protagonizado por las versiones que sonaron de Héroes del Silencio (Entre dos tierras) y El Fary –principalmente-: y es que vaya cómo conectó el respetable con esta, con una canción, Torito guapo, que, elegida en las Redes Sociales por los seguidores del grupo para ser versionada, hizo que se desatara la locura. Que todos jalearan a Alex en particular y al trío en general como no lo habían hecho hasta entonces, súper cómodo el vocalista haciendo sus pinitos en el flamenco en la intro de la canción. Que el público, en suma, elevara a categoría lo que había nacido como anécdota, concluyendo la interpretación bajo una surrealista lluvia de ropa interior femenina. Así pues, cómo triunfó dicho cover, dejando entrever que si se graba y se da a conocer en julio, estamos seguros de lo que vamos a decir, se convierte en la canción de los Sanfermines.
Tras surcar con paso firme la noche, después de semejante clímax, ¿cómo despedirla? Como lo hicieron, por increíble que pueda parecer. Con tres nuevos pelotazos suyos, CasualidadToda la noche y Bailar, perfecto fin de fiesta este último bajo el todopoderoso latido del electro, con Alex y Adrián bailando y haciendo sonar sus instrumentos con total desenfreno. Poniendo junto con Xabi el mejor broche a una noche que tardarán en olvidar.


Brillante y polvoriento blues

Concierto de The Steepwater Band


Fecha: miércoles, 26 de febrero..
Lugar: Baluarte, Iruñea.
Intérpretes: The Steepwater Band, banda formada por Jeff Massey, a las guitarras y a la voz, Eric Saylors, a las guitarras, Tod Bowers, al bajo, y Joe Winters, a la batería.
Incidencias: actuación enmarcada en el ciclo Blues on the rock bus. Presentación de Live Humble, último CD de la banda. Lleno, localidades agotadas. 2 Horas de duración, bises incluidos.

La conocida como Sala de la Muralla de Baluarte acogió la primera cita del ciclo Blues on the rock bus, llamado a acercar el mejor rock-blues a Pamplona y comarca durante los próximos meses, y no pudo hacerlo mejor –en lo referido a pundonor y calidad esgrimida por la banda- que con The Steepwater Band: formación claramente marcada por el hard que, surgida en Chicago en 1998, pronto se convirtió en banda de referencia para los amantes del viejo género: para un público como el que completó el aforo del recinto, unos asistentes para los que, en algunos casos (a tenor de varias opiniones recogidas) el equipo de sonido no estuvo a la altura de las circunstancias: lo mismo que la acústica de la sala –según más comentarios-, descubierta para la música en formato acústico la temporada pasada pero tal vez no la más adecuada para el disfrute de conciertos como este. Y entiéndanse como críticas constructivas las apuntadas, manifestadas por más de una persona que pagó el precio de una entrada.
Luciendo looks algunos de los músicos más propios de leñadores, frente a un público que, en un ambiente informal, siguió la sesión recostado en puffs, sentado en sillas o puesto en pié –de la mitad del recinto para atrás-, el cuarteto cortó a las claras el bacalao desde el principio, poniendo sobre el tapete sus virtudes y poderes en acto, más que en potencia: dando lugar a un concierto de rock & blues o blues & roll que, discurriendo por las sendas del rhythm blues con denominación de origen más genuina, de volumen (en lo que a densidad sonora hace referencia) y trazo especialmente grueso, denotó inherente regusto a carretera. A banda sonora de viaje por la Ruta 66. Y todo ello con los guitarristas y el bajista, sobre la atinada pegada del baterista, empuñando sus mástiles en perfecta cordada, con total seguridad y autoridad. Denotando inusitado Magisterio de Autoridad en la materia. Todo ello con los encargados de hacer sonar las 6 cuerdas alternándose el volante, los puestos de piloto y copiloto a la hora de llevar al mejor puerto la nave, sacándoles chispas a las cuerdas en su rodar sobre los gruesos raíles trazados por el bajo. ¿El resultado, así las cosas? Un concierto que se tradujo en una clase magistral de cómo tocar blues. De cómo hacerlo con verdadera clase.

Sobre cuantos temas sonaron, diremos que articulados en torno a interesantes desarrollos sonoros de mayor o menor duración, hicieron que saltara por los aires la esperada previsibilidad del género, haciendo gala de propia autonomía musical. Dando lugar desde el principio a un incendio –artístico- de más que interesantes proporciones. Impagable. Inapagable, conformando un entramado de autenticidad con inequívoca alma de blues. Una trama de canciones que, manifestándose con forma de poderosos pildorazos, contagió su veneno a todos con tanto descaro como nulo disimulo: a un respetable que, pese a las objeciones apuntadas líneas más arriba, disfrutó enormemente de un concierto que a nadie se le hizo largo, pese a su generosa duración. Y la próxima cita del ciclo, con The Black Cadillacs, el 3 de abril en la Casa de Cultura de Atarrabia.  A ver si podemos asistir.





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